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A B C. LUNES 29 DE MARZO DE 1909. EDICIÓN i. PAG. 4. de la casa de Braganza, y asimismo estorbe cnanto pudo todas las tentativas que en tal sentid se hicieron. Esto era natural y perfecta lente explicable, porque los consejeros de la Corona, estimando peligrosa, ó pot lo menos inútil, la vuelta de D. Miguel á á la patria, no han querido echar sobre sí la responsabilidad de tamaña decisión, máxime en una época de agitación política como la presente. No es, en cambio, tan fácil de explicai la actitud de los llamados miguelütas, que se muestran fuera de si por las declaraciones de su nmy amado jefe y señor. En ellas han visto el aniquilamiento del partido, en cuya pequenez numérica alienta una grande intensidad de convicciones verdaderamente legendarias. Así, aunque el príncipe estuviera anímame de los mejores deseos, la oposición del Gobierno y la actitud de sus amigos le impedirán sacrificar en aras de la patria sus aspiraciones al Trono y acercarse, en holocausto de la paz, á su augusto primo, tornando á la tierra de sus. mayores. AFFONSO G A Y O Lisboa, 14- 111- 905, das para la aproximación de las dos ramas mo, también tendría gente y no faltaría algu na republicana de la que en Asambleas recientes dejaron ver su manera de pensar. Por eso las manifestaciones no convencen ni solucionan nada. O sucede con ellas lo que con la de ayer: que manifestantes y contramanifestantes se juzgan victoriosos, y en paz. CRONiCA TODOS CONTENTOS Lamanifestadón organizada por el Sr. Sol y Ortega, verificada ayer, ha tenido la virtud de dejar contentos á manifestantes y contramanifestantes, á ministeriales y antiministeriales. Hubo orden y sensatez en la manifestación; hubo prudencia y confianza en las autoridades. Quizá no haya acuerdo sobre cifras; pero este detalle no rectifica en nada la satisfacción de ambas partes. El Sr. Sol y Ortega quería demostrar, según ha dicho, que no está solo; se consideró muy bien acompañado por los miles de personas que le acompañaban, y el Gobierno se considerará asimismo muy bien acompañado por los millares de personas que no tuvieron á bien concurrir ala manifestación. Los manifestantes se jactarán de saber manifestarse ordenada y ostensiblemente, y los gobernantes, de saber garantir el ejercido de las libertades públicas. No es presumible que el Sr. Sol y Ortega y sus amigos esperaseadernbar la situación con el acto de ayer, porque recordarán que otras manifestaciones más imponentes se ban verificado contra inmoralidades públicas unánimemente reconocidas, sin resultado alguno práctico. La de ayer no iba contra inmoralidad alguna. El propio Sr. Sol y Ortega ha dicho que era para protestar de la conducta seguida por el Gobierno en lo referente á la gestión y administración del Canal y aplaudir y sancionar las censuras con tal motivo formuladas por las oposiciones del Senado. La conducta del Gobierno en dicho asuau podrá merecer censura del vecindario madrileño, pero será en todo caso por no haberse opuesto á los propósitos del. Canal de encarecer el agua é imponer el pago del contador, campaña en la que toda la Prensa estuvo de parte del pueblo de Madrid y frente al Canal. En cuaato á las censuras de las oposiciones- -censuras, no acusaciones de inmoralidad, -las primeras en no requerir la sanción popular han sido las propias oposiciones negándose á acudir al acto de ayer. Queda reducido todo á probar que el señor Sol y Ortega no estaba solo. Nosotros no lo dudamos ni un instante, y así lo dijimos desde el primer día. Toda manifestación pública, sobre todo si es en domingo y hace sol, tiene público en Madrid. Si hubiese quien organizase una contraje! lerrouxis- Un batallón de Cazadores tributó los honores militares, y las Reales personas, después de saludar á los que habían acudido á cumplimentarlas, subieron á los coches y se dirigieron al regio Alcázar en carruaje descubierto y al trote corto de los caballos, Se guía á los carruajes el escuadrón de la Sscolta Real. Los Reyes recibieron en el trayecto grandes muestras de afecto del púolico que esperaba su paso. 1 a manifestación de ayer, grande, pequel Rey á San Sebastián ña ó mediana, tuviese diez mil ó cien Esta nocae, en el sudexpreso, saldrá el mil concurrentes, que to que es por los de- Rey para San Sebastián, donde pasará saos dos nadie los contó, fue importante. Su sig- cuantos días. nificado era lo de menos. Lo de más era ver El Rey irá á Pasages para examinar el aquellos miles de ciudadanos desfilar tran- balandro que le están construyendo, y proquilamente, ordenadamente, rompiendo á bablemente hará una excursión á Bíarritz, aplaudir de vez en cuando, hay que supo- en donde es posible quecelebre una entrener (jueá su propia disciplina, haciéndose vista de carácter completamente íatimo coa justicia, demostrando, contra lo que antaño el rey Eduardo de Inglaterra. se dijo de él, qne es un pueblo gobernable, Con D. Alfonso irá un séquito muy seduy que así como ha sabido acatar las órde- cido. nes del cierre de teatros, cafés y tabernas á determinadas horas y otras medidas de buen gobierno, sabe también ejercitarlos derechos y las libertades que las leyes le conceden. Fuesen los miles que se quiera, reconociéronse minoría de los seiscientos EL DI A. DE AYER mil habitantes madrileños, y en nada perurante toda la tarde no se habió en los t rbaron ni intranquilizaron á la mayoría. Centros políticos de otro asunto que la Esto es realmente hermoso. manifestación celebrada en la Castellana y Terminada la manifestación fuéronse unos de la contramanifestación qne acudió al doá esparcir su espíritu por los paseos y alre- micilio del Sr. Maura. Los concurrentes al Salón de conferencias dedores de la villa; otros, los teatros, que s estuvieron llenos; otros, á la novillada, que del Congreso se dedicaron á hacer cálcalos acerca del número de personas, y Jas opetambién tuvo público numerosa La fiesta taurina fue emocionante. Hubo raciones á que se dedicaban ios calculista? en ella hale abundante, dos cogidas y va- daban muy diferentes resultados. De otros asuntos apenas se habió, sí se rias ovaciones para un diestro, Domínguín, que, sacado ea hombros de sus admirado- exceptúa los anuncios de los debates parlares, iué el Sol y Ortega de la fiesta taurina. mentarios de actualidad: el de comunicaLos Reyes regresaron de Sevilla ayer por ciones marítimas, en el Congreso, y el de la mañana, y anunció D. Alfonso que hoy régimen local, en el Senadc CONSBjO saldrá para San Sebastián. Por la tarde hubo en Gobernación un té oy, á las diez de la mañana, se celebraofrecido por el ministro á los empleados de rá Consejo de ministros en el domiciCorreos y Telégrafos con motivo de la pre- lio del Sr. Maura. sentación á las Cortes del proyecto de reEL forma de ambos Cuerpos; reforma mucho p l Sr. Maura, después de despachar con ci más importante que lo que puede deducirse Rey, se dirigió en automóvil á Aran- de lo poco que se habla de ella. juez, -en donde pasó la tarde. Y fuera de lo que apuntado queda y de lo LUNCH fiN GOBERNACIÓN que apuntó el termómetro, un calor molesto, la jornada fue tranquila. Las Comisarías pin el ministerio de la Gobernación se ce lebró ayer tarde el lunch con que el secasi pudieron guardar el descanso domiñor La Cierva obsequió á los funcionarios nical. De modo que no pasó mal el domigo de de Correos y Telégrafos. Asistieron al acto todos los funcionarios Pasión. de dichos Cuerpos francos de servicio, ios jefes de sección y el director de Comunicaciones, Sr. Ortuño. El ministro dirigió la palabra á los concurrentes, elogiando su labor asidua y excitando el celo de todos ellos para que los 1 a llegada. En tren especial llegaron ayer á Ma- importantes ramos de comunicaciones addrid por la estación del Mediodía, y á las quieran en breve plazo el desarrollo que diez y cinco de la mañana, los Reyes don exige la vida moderna. Las palabras del Sr La Cierva 1 ¡eran acoAlfonso y doña Victoria, el príncipe de Asr turias y el infantito D. Jaime, el príncipe de gidas con aplausos as al ministro, á Battenberg y el infante D. Luis de Orleáns. Maura y al Rey. El Sr. Ortuño contestó al ministro agraCon SS. MM. y AA. llegó el séquito paladeciéndole su labor en pro de los servicios tino que ha estado de jornada en Sevilla. Recibieron á los Reyes en la estación la de Correos y Telégrafos. Por orden del Sr. La Cierva fue enviado Reina doña Cristina, la infanta doña Isabel, los infantes D. Carlos y D. Fernando y los un lunch á los funcionarios de Comunicacienes que estaban ayer prestando servicio, príncipe D. Felipe y D. Reniero. También estaban en el andén el Sr. Mau- en ios Centros de Correos y Telégrafos, ra y todos los ministros, de uniforme; el Nuncio de Su Santidad, el obispo de Madrid- Alcalá, el presidente del Senado, la marquesa de Comillas, la duquesa de Vistahermosa, la condesa de Casa- Valencia, la se 1 a jura de la bandera se ha verificado con ñora de Allendesalazar y las autoridades. Entre otros generales y jefes del Ejército, la mjsma solemnidad y brillantez que en vimos á los Sres. López Domínguez, Pola- 1 años anteriores en todas las capitales de vieja, Luque, Cano, Barraquer, Ríos, Pintos, España y en las poblaciones donde hay Orozco, Aznar, Ibáñez Marín, Jiménez Pa- guarnición. jarero, Tovar y otros muchos. La falta de espacio nos obliga á dejar áe MADRID AL DJA E INFORMACIÓN 7 POLÍTICA D H LOS REYES EN MADRID LA JURA DE LA BANDERA TFT iniElITTTIH HFTTIIIEIXniIirill llilá i m i l i nirtnrrnitnffiimmmii! i! 1 nnmmniiiEnjlunir im