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DE TODO EL MUNDO, POR CORREO, CABLE TELÉGRAFO Y TELÉFONO j g j f m ta DE TODO EL MUNDO, POR CORREO, CABLE TELÉGRAFO Y TELEFONO k V V- Ü Í iiS 1 ÜÜKüsal iü tt i PSEú 4. fesí ém íwV ÍÍKÍPSK. í á til j t. 0 i tt ÍÍ. 5 xú Ü i. F- J r S r í f f e S m f c í í v, ¿i f lW- V; JP? WtíMMf i.i; -í; C í; slí: F 1 4 pi l mmW lf SCTsE T i. wfSnBm b wBo R iS- íXWK mmí- í é S i! fc ii: P; t íS r iiívutiv r W A t. m ...t pf Sfi $8 fSXmf ¿vr 7 l H i f 1 t i ti lili s S Í S U l l Vf f- s C i 3 f S X? í- -íy ¡WSSM mSiMS ¿S: Sx é t- -TM vL J 1 i w ols! s Kl v O S j v $3 a M Comunicaciones en Dinamarca y Suecia, á cargo de muchachas casi exclusivamente; he admirado las Centrales de Budapest y Viena... En unión de Ortega y Gásset visité la Central de Telégrafos de Berlín una madrugada en que los empleados de guardia se enteraron de que éramos periodistas y se brindaron á hacernos los honores de la casa... Por todas partes admiré la organización severa, la inflexible disciplina del régimen militar aplicado á este seryicio, que es el nervio, y la vida de una nación. Sólo en Francia he visto á los carteros abrir los buzones y coger las cartas á puñados, metiéndolas en el saco ó en los bolsillos para llevarlas á la Central. ¡Oh! Aquí se pierden muy pocas cartas, porque debieran perderse todas. En España esta huelga no hubiera durado veinticuatro horas, caso de que nuestros empleados fueran capaces de poner en práctica tan grave y trascendental resolución. Aquí en París llevamos cuatro días sin recibir correo y seguros, además, de que ninguna de nuestras cartas llegará á su destino, y todo lo que se le ha ocurrido al pueblo de París ha sido salir á aclamar á las reinas de la Mi- Car ¿me, y cantar el refrain del inevitable couplet de los grandes acontecimientos. L. a Prensa, por su parte, no influye poco CARRERAS D E VELOCÍPEDOS E N SAN SEBASTIAN Fot. Frederic. LOS CORREDORES QUE TOMARON PARTE EN LA INTERNACIONAL DE TÁNDEMS EN EL MOMENTO DE LA SALIDA do á la calle los contribuyentes, los comerciantes, los industriales, los ciudadanos todos, que pagan para que se les sirva y que A B C E Ñ PARÍS no pueden estar á merced de los caprichos i A HUELGA Hemos convenido muchas de una colectividad que por el motivo tras veces en que no había pue- cendental de que no se ha redactado á su folo más resignado que el español... Nos- gusto el euadro regulador de los ascensos otros aguantamos todo, nos conformamos decide declararse en huelga, no reparte los con todo y tenemos siempre un chiste pre- correos, deja sin curso los telegramas y esparado para las situaciones más graves. Sin tropea los aparatos de transmisión. í a vida comercial queda interrumpida, suembargo, en España no hubiéramos tolerado el vergonzoso escándalo de una huelga friendo enormes quebrantos que no podrán general de empleados de Correos que deja- ser indemnizados de ningún modo. En la vida íntima délos ciudadanos, los perjuicios sen paralizada la vida déla nación... Esto París lo consiente y apenas si le con y los trastornos son todavía mayores. ¿Qué cede importancia, porque todavía ayer nos horas estará pasando la persona que espera ¿Jhemqs divertido como unos locos viendo el noticias de un ser querido enfermo y aucortejo de las reinas de la Mi- Carente y arro- sente? Si una madre recibe con cuatro días jándonos papelillos unos á otros, mientras de retraso un telegrama anunciándola la en la Central de Correos caían tres millones gravedad de su hijo y cuando se traslada al de cartas más sobre los nueve millones que punto donde se halla se entera de que le han enterrado ya, sin haber te nido el supre ya había... ¡Un mar de cartas! Y es que nos acostumbramos á todo... Pa- mo consuelo de cerrarle los ojos, ¿qué pen- rís se ha acostumbrado ya á quedarse un día sará de esta huelga de los señores empleados sin pan; otro, sin agua, y otro, sin luz... Aho- de Correos y Telégrafos? No hay más que un país en el mundo ra se ha quedado sin correos, y mañana probablemente se quedará sin ferrocarriles. donde esto pueda ocurrir: este país es Fran Si eso no es vivir en pleno período revolu- cia. Yo he visitado las Administraciones de Correos de Alemania, verdaderos modelos; cionario, que venga Dios y lo vea. Pero, á pesar de todo, aun no se han echa- he visto la organización de los servicios de DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL