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P E TODO EL MUNDO, POR CORREO, CABLE TELÉGRAFO Y TELÉFONO En su última obra, Trains de Luxe, que actualmente representa la Réjane todas las noches, Abel Hermaut ha ido más lejos que nunca, porque á pesar de los rasgos caricaA INFANTA ELVIRA Abel Hermaut se turescos con que el autor ha querido disfraha hecho una es- zar á los personajes, éstos son seres vivos, pecialidad en la pintura de ciertos tipos cí- hacen alusiones frecuentes á cosas que todo nicamente amables, que sin duda alguna el mundo sabe y París entero las conoce. existen en la sociedad parisina, aunque en Abel Hermaut los ha exagerado al llevarlos realidad no resulten tan sugestivos y agra- al teatro, pero de todos modos viven; ante dables como el ameno cronista los retrata. el espectador un poco avisado de los potins El vizconde de Courpiere, por ejemplo, exis- y murmuraciones parisinas se presentan te- ¡hay muchos condes y muchos marque- sin disfraz. ses por el estilo! -pero no encierra la gaPero Abel Hermaut se ha excedido esta lante psicología que quiere descubrir en él vez... Al repartir los nombres y los títulos Abel Hermaut. de sus personajes bautizó á la protagonista, El éxito que alcanzó la novela donde por que ya supondrán ustedes q ue es la Réjane, rez primera hacía su aparición el iatnoso dándola el nombre de Elvira y adornándovizconde- -Souvenirs du Vicomtede Courpiere- -la con el título de infanta. Y la infanta Elanimó al autor á llevar el tipo al teatro, y vira en la comedia de Abel Hermaut es una como el público que asiste á las representa- apreciabilísima dama que se perece por los ciones de estas obras escabrosas es el mis buenos mozos y se complace en quitar los mo que lee las novelas escabrosas también, amantes á las amigas, empleando para eonclaro es que recibió al vizconde con agrado seguirlo los mismos medios que podrían y le aplaudió al verle en escena. adoptar la Otero ó la Lyane de Pougy Desde entonces, Abel Hermaut, convenciConfieso que me molestó un poquitín el do de su acierto, no hace otra cosa que dar título que ostentaba esta señora, y hubiera golpes al vizconde de Courpiere en el pe preferido que el autor la llamara gran duíiódico, en el teatro y en el libro. Los pro- quesa rusa, archiduquesa austríaca ó prinlagonistas de todas sus obras son siempre cesa pontificia, todo menos infanta. Pero I si mismo personaje con diversos nombres, y claro está que entonces el personaje no se t í a historia que ahora publica en Le Journal ría saboreado por los espectadores parisidel Cadet de Coutras es la historia que nos que aplauden con gran entusiasmo á la ya conocemos de Courpiere. Pero el autor Réjane por la inenarrable creación que ha es muy hábil, escribe con gran desenfado y hecho de la infanta Elvira. Es la intérprete dice las atrocidades mayores con una inge- soñada por el autor, y todo en ella está de nuidad que desconcierta y como si se trata- acuerdo con el tipo que Abel Hermaut ha I ara de las cosas más naturales del mundo... iaíado: edad, estatura, color de pelo, miraHe aquí la razón ¡del éxito alcanzado por as, ademanes... ¡Asombroso! este literato y autor aplaudidísimo. Es posible que- esta dama, como muchos El teatro en Francia no es ninguna escue- de los personajes que Abel Hermaut saca á la de buenas costumbres, por lo menos tal y escena, exista- -con otro título y otro nomcomo hoy entienden el teatro los contem- bre, naturalmente, -y sea familiar para cierporáneos; pero el teatro de Abel Hermaut, ta parte del público aristocrático que acude en punto á atrevimiento y malos ejemplos, al teatro Réjane y que tanto se solaza... Yo no puede parangonarse con ninguno. Los lo sospeché así y he temido que esta vez autores franceses, hasta ahora, limitábanse Abel Hermaut sufriera un contratiempo, á hacer del teatro una especie de cátedra, porque la dama en cuestión es un personadonde las mujeres pudieran aprender las je de la vida real. innumerables maneras de engañar á sus No hace mucho tiempo, el príncipe de Samaridos; Abel Hermaut ha preferido tocar gán intervino enérgicamente en cierto teaotros resortes, y burla burlando quiere ha- tro de París, y el conde de Noailles abofecer una cátedra donde la nueva generación seó á Rip porque en una comedia se permiaprenda las sanas máximas de los Courpie- tió hacer una escena de dudoso gusto ridire y las imite poniéndolas en práctica. In- culizando á su esposa. Todo París se dispodudablemente debe haber hecho ya muchos nía ahora á presenciar un pequeño escándaprosélitos, porque el papel de vizconde de lo de bastidores. Courpiere, tal y como su inventor nos le Pero han transcurrido los días, la obra de presenta, es altamente simpático á los ojos Abel Hermaut continúa sus triunfales rede pos hombres y, sobre todo, de las mu- presentaciones en el teatfo Réjane y nadie jeres. ha molestado hasta ahora al autor. Esto Cuando se anuncia una comedia de Abel quiere decir que el personaje no existe en la Hernaut, el público acude ansioso al teatro vida real, que la Infanta El ráa es una fanporque está seguro de que va á ver desfilar tasía de Abel Hermaut... por la escena muchas siluetas conocidas de Lo creeremos así. la dorada sociedad parisina y se va á regoJOSÉ JUAN CADENAS cijar presenciando incidentes que pudiéraParís- Marzo, mos llamar históricos porque han acaecido- y tuvieron un día su momento de actualidad en las murmuraciones de los tes aristocráticos. Al público le agrada esto, y eomo el au- I f NA MANIFESTACIÓN El d i p u t a d o tor lo sabe, en cada nueva obra nácese más antisolidario veraz, más desenfadado, presenta las situa- Sr, 1 Sol y Ortega persiste en su idea dé orgaciones con mayor claridad, y para que no nizar una manifestación popular contra el quepa duda alguna, á veces da á sus perso- Gobierno. Proyéctala desde la plaza de la najes dramáticos nombres y títulos que Lealtad á la estatua de Castelar. No sabeahorran al espectador más torpe todo tra- mos lo que dirán ante este plan sus amigos bajo piara que averigüe de quién se trata v y revolucionarios. Y no es que la manifesá quién se alude. i ó n d e llevarse á ata Üaxa. de ser na DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL DE TODO EL MUNDO, POR CORREO, CABLE TELÉGRAFO W W Y TELEFONO fracaso, no. Toda manifestación en contra del prineipio de autoridad tiene en nuestro país, y dado nuestro carácter, probabilidades de buen éxito. El espíritu demoledor se impone en esta tierra. Toda manifestación callejera se logra, sobre todo si es en domingo. Por eso los maestros en organizar manifestaciones prefieren ese día de la semana para realizarlas. Los personajes políticos que esperan una ovacioncita preparada por sus familiares aplazan su salida del punto donde se encuentran á fin de llegar á Madrid en domingo. El vecindario madrileño es muy dominguero. I, a manifestación de Sol y Ortega verificada en domingo tendría público. Claro es que si como consecuencia de ella cayese el Gobierno, y formase otro el Sr. Moret, por ejemplo, bastaría que otro Sol y Ortega organizase una nueva manifestación contra el Gobierno liberal en el domingo siguiente para contar con público. Y si cada manifestación dominical tirase un Gobierno, y al cabo de unas cuanta semanas, gastados todos los partidos y todos los poderes, había República, y era presidente del Consejo de ministros el Sr. Sol y Ortega, y se organizaba contra él una manifestación, con tal que fuese en domingo y que... la consintiese el gobernador republicano, tendría gente. Para ese acto de que se habla hay ya manifestantes seguros: los ¡trasnochadores, á quienes se les aierra los cafés á la una y media; los amigos de que las tabernas estén abiertas los domingos, aunque no las visiten; los prestamistas, los revendedores, las camareras y cantadoras de los cafés- concierto, etc. Para la que más adelante se organizase contra un Gobierno Moret también puede contarse con los vecinos de los cafés cantantes, con los dependientes de las tabernas y de las tiendas de ultramarinos, con los espectadores de los espectáculos pagados á los precios de despacho, con las víctimas del 60 por 100, con los camareros, etc. suponiendo que el nuevo Gobierno revocase todas las órdenes vigentes sobre estas materias, y si no las revocaba, serían manifestantes los de ahora, resentidos por no haber conseguido la revocación. En esto de manifestaciones públicas no hay como creer en su eficacia para sentirse uno mortal feliz. Además que, ya se sabe, mil que gritan hacen más ruido que cien mil que callan. ABCÉÑ PARÍS L S MADRID AL DJA C l tiempo ha mejorado. La salud, también, Así lo afirman los convalecientes, y en creerles no vamos perdiendo nada. El telégrafo de Alieante no dijo nada en todo el día. Se conoce que no llegó el terremoto, que se esperaba en el tren corto. La lotería no quiso nada con Madrid. Ei premio gordo y la cara de Dios están en Jaén. -El Ayuntamiento celebró sesión. No se denunciaron en ella muchos abusos, la verdad. Se formuló una queja contra la nueva Policía porque se mete á inspeccionar los mercados, cosa que compete á la municipal. Es posible que aun inspeccionando las dos Policías no haya bastante inspección. Se anunciaron muy, buenos propósitos respecto del Canal. ¡Ya era hora! y si se cumplen, é tranquil Ttti ftiirQfliflgEft CRÓNICA