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A B C JUEVES 18 DE MARZO DE 1909. EDICIÓN i. PAG. 8. BéSBScFa también el estaáo de abandono en que se halla la Granja agrícola de Jaén. Pide las cuentas del año último de dicho establecimiento. LA REBAJA ARANCELARIA Se reanuda este debate, rectificando los Sres. AZZATI, BEI TB. AN y vizconde de EZA. 1 Intervienen para alusiones los Sfes. ZARANDONA é II ERA, y el Sr. AZZATI protesta de que un periódico de Madrid, tcuyo director es diputado, haya afirmado que él en la cuestión de los trigos está á sueldo de Italia para favorecer su importación en España. Se suspende este debate y se entra en el L SEÑOR SÁNCHEZ DE TOCA Y A B C En la sesión de ayer del Senado, de que en el lugar correspondiente damos cuenta, se desarrolló una discusión entre los señores Sánchez de Toca y I, uca de Tena, que versó sobre asuntos que nos afectan muy de cerca y de los cuales queremos ocuparnos por última vez. En una reunión celebrada tiempo atrás en el Ayuntamiento, el ex comisario regio del Canal se permitió manifestar que A B C al igual de algunos otros periódicos, se hallaba confabulado con las Compañías de electricidad, en contra de los intereses del ve ¡i idario madrileño. ORDEN DEL DÍA Aseveración tal, desprovista de todo fun HUELGAS Y COLIGACIONES damento, no podía quedar sin respuesta de Se reanuda esta discusión, consumiendo nuestra paite, y, tan pronto como de ella tuel tercer turno en contra el Sr. GOICOE- vimos conocimiento, retamos desde estas mismas columnas al señor Sánchez de Toca CHEA. I e contesta, por 1 a Comisión, el Sr. AZCA- para que, en un plazo de veinticuatro horas, rectificase tales manifestaciones ó nos ex RATíí, quien defiende el dictamen. Aprobada en totalidad, se procede á sus- pusiese las pruebas para demostrar que eran exactas, pues en ningún momento quecribir el articulado. El Sr. MORÓTE apoya una enmienda al ríamos permanecer bajo el peso de tal acusación. artículo 5. y repite sus ideas radicales en Nada contestó el Sr. Sánchez de Toca, y favor de los obreros. Dice ese artículo que los paros y huelgas entonces fue, como nuestos lectores saben, en ciertos servidos deben anunciarse con cuando dirigimos contra él una querella con el fin de que el Sr. Sánchez de Toca pudiese áiez días de anticipación. El orador propone que ese plazo se re- presentar ante el jtiezlas necesarias pruebas. Tampoco entonces parecieron éstas por duzca á siete días. 3 S 1 Sr. MAURA (D. abriel) le contesta parte alguna, y esto fue lo que motivó la por la Comisión, y dice que, como término intervención del Sr. I uca de Tena en el deintermedio, acepta la Comisión ocho días bate del Senado, con el propósito de que allí, á la faz del país y de la representación de plazo. El mismo diputado presenta otra enmien- nacional, tuviese ocasión el Sr. Sánchez de da al art. 6. pidiendo que se reduzca tam- Toca de fundamentar su grave aseveración. I O ocurrrido en el Senado 1 refléjase fielbién el plazo de cinco días señalado para mente en el extracto, pues el Sr. Sánchez anunciar los paros ó huelgas en servicio de ¿tranvías ó de privar de algún artíeulo de de Toca sólo pudo declarar que había manifestado lo que nosotros juzgábamos ofenservicio general. sivo basándose en la confidencia de un seNo se acepta la enmienda y se aprueba el ñor, cuyo nombre ¿10 podía citar, y en lo artículo. Sin discusión se aprueban los artículos que relataban unos cuantos anónimos; la cumplida contestación que á esto dio el se 7.0, 8. y 9.0 Se admite una enmienda del Sr. Pérez 2 cr lyuca de Tena, y el aprecio que de ello hizo, también queda consignado en la reseCrfespo al art. 10. JRl Sr. GOICOECHEA retira una enmien- ña de la sesión; nosotros nos ¡limitamos á subscribir cuanto dijo el presidente de ¡nuesda al mismo artículo. tra Empresa periodística. EISr. PriREZ CRESPO apoya otra enSiendo nuestro deseo el de dar por termimienda al ar culo. nado definitivamente este asunto, nada añaCree que tendrán que intervenir en estos diríamos; pero nos conviene recoger, aundelitos y faltas muchos jueces que no serán que sólo sea brevísimamente, dos aprecialetrados, por lo cual carecerán de compeciones que ayer hizo el Sr. Sánchez de Toca tencia. en su discurso. El Sr. ZARANDONA insiste en que I ¡Refiérese una al calificativo de disparalada jusjticia se hará de una manera competente. Brevemente interviene el ministro de la con que juzgó nuestra querella, calificativo OBERN ACIÓN para asentir á todo lo que que quizá obedeció á la personalidad distinga que el Sr. I, uca de Tena ostentaba en dos ha dicho la Comisión. N También habla el Sr. MORÓTE, demos- f momentos diferentes de la substanciación, Al presentar aquélla ante el Juzgado, el trando que son injustificados los temores del Er. I uca de Tena era director de A B C, y Sr. Pérez Crespo. al comparecer algunas semanas más tarde Se desecha la enmienda. Se aprueban los demás artículos del pro- ante el juez del distrito de la Inclusa, por causas que han sido públicas y de todos coyecto, y se levanta la sesión á las ocho menocidas, debidas á asuntos de régimen innos cuarto. terior de nuestros periódicos, el Sr. I, uca de Tena no era ya director de este periódico. Conocido este dato por el Sánchez de Toca, loidisparatado era, porltanto, el calificativo. A sí se titula una nueva revista de arte, IIEl otro punto se refiere á la apreciación íeratura y ciencias que ha comenzado que de los escritos de un querido comá publii irse en Madrid y que verá la luz pañero nuestro se permitió hacer quien, cfiinrenaLtnente. como el Sr. Sánchez de Toca, no pasará, se. Colaboran en ella reputados publicistas, guramente, á la inmortalidad por la pureza y figuran al, frente de la redacción Ernesto de estilo y de diceión que emplea en sus tan L pez Claudio Frailo) y J u a n Barco. acreditados folletos. propósito ó aspiración de España FutU El autor de Madrid aPáa es un periodista ra es, según declara en su cubierta, promo- ilustre que goza por sus escritos reputación ver y fomentar el estímulo de todas las enerenvidiable, y cuyo mayor elogio puede hagías que de un modo activo y tangible pue- cerse con sólo consignar que la citada secdan cooperar al bien de la patria. ción viene figurando en A B C desde su priDeseamos próspera vida y éxito moral al mer número con el general aplauso de nuesJ nuevo periódico, t. tros lectores. Y para terminar estamíneas, y en prueba de imparcialidad, manifestaremos, con e ólo propósito de poder dar las gracias al Sr. Sánchez de Toca, que al final de su discurso hizo los mayores elogios del Sr. L, uca de Tena, cuya honorabilidad no había puesto jamás en duda; de los redactores de A B C, y de este periódico, que se complace en leer, diariamente ESPAÑA FUTURA cheiMartínez Sierra DELPADRE su victoria más definitiva en el teatro aon su bella comedia en dos actos La sombra del padre. Pepín, el protagonista, es un héroe que despierta en nosotros el calor de vida, de humanidad, que pocas veces se empareja con el medio teatral. Sentimos por este personaje una dulce emoción, y ante fú trajín de sus aventuras admiramos en él á toda una raza de modernos conquistadores. I a historia de Pepín es la historia de muchos, vulgar si 1 queréis por demasiado conocida, pero que, al tejerla, las manos de un poeta han sabido darle bondad, ternura, emotivo interés y belleza Pepín, como otros, abandono un buen día el pedazo de su patria chica. El sueño de América, la conquista del oro, le atrajo, y Pepín allá fue. Tenaz en su empeño, persistente, trabajador, cuanto dinero amasaban sus manazas callosas corría ansiosamente á buscar sn ¡cauce natural, el amor de los suyos, y lo que mandaba el indiano á su rincón de Asturias servía para que los sus hijos tuvieran rna ñeras y modos de grandes señores, para que la su casuea se transformase en un? palacio para que al fin los que vivieron largas privaciones y trabajos gozasen de cuantos bienes terrenales concede la vida á la serie primera de los nacidos. Cuándo ya Pepín consideró realizada su empresa, cumplida su misión, soñó, comoí todos, en volver á España. Sus hijos ya serian mozos; su santa compañera, la que co- noció en las noches de luz y de amor de las patriarcales romerías, ya era horatde qué le estrechase entre sus brazos, ¡qué demonio! el mismo acariciado afán de bebes? mano á mano con los suyos una jarra de sidra y jugar unos bolos le tentaba de tiempo á volver. N Y Pepín regresó á stí tierra. Y al pisar sa hogar un gran desconsuelo le nubló los, ojos. Pepín pronto pudo enterarse de que en su propia casa era un intruso. Qué inoportunidad la del pobre Pepín! ¡Cómo se atrevía á presentarse con uu aire tan provinciano, apestando á infeliz á cien leguas! Y luego, lo imperdonable, aquefirae prehistórico, ¿había derecho á exhumarle? Y si hubiera sido sólo esta ridicula coque tería de los hijos la única falta. ¡Pero ya, ya; en buen hora arribó Pepín! ¡Más le valiera estar duermes, como dijo el otro, ó, por los menos, en América. Véase el mapa de familia: una hija á punto de perjudicarse 1! que dicen allá, por sus amoríos con un se ñorito chulo chalán de mozas; otras, asp. da con un mentecato y á, punto de lanza le poE la borda de la infidelidad; el hijo aidyor, comprometido en una aventura con una c a sada y oliéndole la cabeza á pólvora; la rnás. pequeña, el Benjamín de la casa, un tanto locuela, pero, al fin, la única con sentido, y la madre 1 a pobre madre, la santa compa- ñera de las alegrías romeriles de Pepín, una buena madraza, que bastante hizo con parir á sus hijos y educarles en el regalo quecos abundantes dones paternales permitían; pero de otra cosa, de educación, de enseñanzas, ¿qué sabía la pobre mujer? -r í, a casa se venía abajo, bien se lo adver tía el amigo de Pepín, el campeche note Jua L A R A LA SOMBRA LOS ESTRENOS anoPara mí logró jmrr n inmtirtrinimrm íiííitmnnirnnrin- nliiTnTlBmiirilir 11