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A B C MIÉRCOLES 17 DE MARZO DE 1909. EDICIÓN i. PAG. 7. 5 e recuerde aquella anécdota del zapatero áe Leyden, que, acudiendo á presenciar en aquel Centro universitario unas conclusiones literarias que se debatían en latín, y preguntando cómo no entendiendo este idioma tomaba interés en la controversia, ¿lijo: Por los gestos y por el tono me enteco. Cuando un disertante se acalora y exacerba, es que no tiene i asón con que argujnentar. EISr. SÁNCHEZ DE TOCA: No voy á rectificar nuevamente. Sólo insistiré en que es preciso desvanecer los prejuicios y sombras que para los intereses públic s pueblan nuestro ambiente. HABLA EL SR. MAURA El Sr. MAURA: Deseaba el Sr. Sánchez le Toca conocer mi opinión, y aun la estimaba preferible á la del ministro. Pues bien; yo suscribo todo cuanto ha dicho en estas tardes el ministro de Fomento. Y con esto bastaría. Advierte después cómo holgaría hablar de cosas de que tan enterado está el señor Sánchez de Toca; cosas que son claras y sencillas, pero que él tiene empeño en que aun queden más claras en el Diario de las Sesiones. miento del Sr. Sánchez de Toca para la Al- J caldía de Madrid y su separación, con todas aquellas consecuencias en que brotaron folletos é impugnaciones para más de una personalidad del Gobierno. Por tal actitud cesó en la Alcaldía; por cosas idénticas ha sido forzoso que abandone la Comisaría del Canal. Harto sabidas son las opiniones que de nosotros tiene el Sr. Sánchez de Toca. Del ministro de la Gobernación, ya visteis lo que dijo; de mí, todos le habéis escuchado también. Ahora, como buscando un refuerzo á su discurso, trae á colación la memoria del señor Cánovas, que en paz descanse y en paz le deje el Sr. Sánchez de Toca. (Risas. Y afirmaba que si Cánovas viviera diría tal ó cual cosa. No diría nada; porque si viviera, yo no estaría en este sitio. do pensó en él para la Alcaldía, y última, mente en la Comisaría regia del Canal. (Como el orador invoque la disciplina, le interrumpe el presidente del CONSEJO: -Buena manera de observarla. -Como S. S. en el partido liberal- -reoü ca el Sr. SÁNCHEZ DE TOCA. -Sí, pero renunciando en él carteras v altos cargos. Alude á la actitud que dentro del partido liberal guardaba el Sr. Maura y sus amigos. I, ee palabras de un discurso del mismo y dice que la disciplina como él la entiende no es semejante al concepto de disciolina entonces practicado. El Sr. MAURA: Ni hubo ni tmao habei semejanza con la de S. S. El ministro de la GOBERNACIÓN: ¡Claro! (Rumores. CONTESTANDO A LA EXCOMUNIÓN Recuerda cuál ha sido su conducta como senador, correcta y disciplinada; y después define lo que constituye la vida de los partidos políticos y afirma que la verdadera fuerza está en el ambiente, en la colectividad, que es lo permanente, más que en la jefatura, que es lo contingente y accidental. Me extraña, pues, que S. S. viniendo de la calle, hallase que el ambiente de nuestro partido no se acomodaba á su manera de ser. Yo no he sido siquiera una molestia para su señoría. Cuando se me ha llamado á votar, he venido y he cumplido. Y vamos á lo que acaba de hacer S. S. No quiero yo poner nombre á la declaración de S. S. ¿Quería decir S. S. excomunión? ¿Excomulgar de qué y de dónde? ¿Del partido conservador, al cual hemos pertenecido toda la vida? Para excomulgar es preciso título, autoridad, y ésa no la tiepe S. S. Eso bastará para alejar de tertulias ó de oligarquías; pero del partido, no. ¿Y en qué ocasión? Cuando con motivo de un litigio de interés público se plantea un debate que acaba en tonos de desabrimiento y pasión. Su señoría- -concluye- -habrá podido, como jefe del Gobierno, separarme de la Comisaría regia del Canal; pero no puede expulsar á ningún conservador de su propia casa. (El señor conde de ESTEBAN COI ANTES apoya al orador, encarándose con la mayoría. OTROS DISCURSOS El Sr. MAURA: Yo no defiendo el puesto, yo no he hecho oposiciones á la canonjía, y sabido es que no quiero retenerla. Cuando el partido no esté conforme, vacante qaedará el sitio, y ocúpelo S. S. ó quien sea. Pero hasta ahora no he Visto el disgusto del partido. Así, que por ahora S. S. queda iñpartibus Yo me equivocaré; pero á condénela no pospongo el interés público á ninguna consideración privada. Su señoría, en todas partes, pero singularmente en los cargos públicos, ha disparado bala rasa contra los que en la jerarquía oficial le son superiores; pero S. S. ha ido aquí más allá, porque lo que aquí ha hecho (ayer tarde ha sjdo intentar en balde deshonrarme. (Aplauden los ministeriales. Sánchez de Toca protesta, y por el estrépito no se oye la palabra del orador. Acaba el Sr. Maura manifestando que él no ha arrojado de la comunidad gobernante al Sr. Sánchez de Toca, sino que éste es quien con sus actos se ha echado fuera. El Sr. SÁNCHEZ DE TOCA: I que acaba de decir su señoría no puede quedar en pie, porque no es lo que está en la conciencia de todos. (Algunos senadores ministeriales: Sí, si. infidelium. EL SR. SÁNCHEZ TOCA, EXCOMULGADO Después de recoger las alusiones que se le habían dirigido respecto á haber venido tarde al partido conservador, declara que él no pretende disputar á nadie antigüedad en un partido al que vino recientemente, á la vista de las Cortes y con bandera desplegada. Si prevalece algún día dentro del partido la opinión de S. S. será S. S. quien ocupe la presidencia; ppr ahora, llámese su señoría conservador, ó eosno quiera, todo ello por su cuenta, pero no perteneciendo á esta comunidad que gobierna y que se llama partido conservador. (Ruidosos aplausos entre los senadores ministeriales que ocupan los escaños detrás del banco azul. REPLICA DEL SR. SAi CHEZ UE TOC A El Sr. SÁNCHEZ DE TOCA contesta los puntos principales del discurso del presidente del Consejo por el orden en que el señor Maura los ha tratado, haciendo hincapié en la cuestión de decoro que, agraviado, planteaba el Consejo del Canal, así como en la obligación que cree tenía el Sr. Maura de salir de su abstención é intervenir, siquiera no fuese más que para llamar al orden á quienes se desmandasen. Y vengamos- -añade- -á la ultima parte de su discurso, llámese desautorización, eliminación, ó lo que se quiera, I a relación que de la cuestión, con sus derivaciones correspondientes, hice ayer no tuvo ni podía tener el alcance que la suspicacia del Sr. Maura le ha dado, atribuyéndola á resentimientos políticos. E l Sr. MAURA, levantándose airado: I,o primero es decir la verdad, y la verdad es lo que he dicho. (Muy bien, muy t ien. El Sr. SÁNCHEZ DE TOCA: L. a verdad es ésta. Que en nuestra primera conferencia no se habló de personal, y que yo me negué á ir al Gobierno, y que, constituido el Gabinete, aparecía en un periódico, sin previo aviso, que estaba resuelto que yo fuese á la Alcaldía. Y aquí se hallaba el agravio, porque en el partido conservador ha sido siempre racional y cortés práctica el no tratar á las personas como reclutas ó quintos y contar con la voluntad de las personas cuando se las había do llevar á cargos difíciles. OTRO INCIDENTE El Sr. I A CIERVA interrumpe al orador, y el orador le apostrofa: ¿Dónd estaba S. S. en aquellos tiempos? El Sr. 1, A CIERVA: En el mundo. El Sr. SÁNCHEZ DE TOCA: No en el partido conservador. El Sr. I A CIERVA: Muy cerca de Cánovas. El Sr. SÁNCHEZ DE TOCA: Extraña cercanía cuando nadie lo notamos. (Risas) Prosigue su discurso el Sr. SÁNCHEZ DE TOCA, dirigiéndose al Sr. Maura, haciéndole eargos de haberle humillado cuan- Relata sus relaciones con la Empresa de Santillana, en la cual, por defunción de Silvela, ocupóla presidencia. Despuésde aquello abandoné la presidencia, y de cuanto afectaba á tal Empresa estuve alejado, aun en lo que afectara al interésjprivado. ¿Quién puede señalarme un sólo acto mío que demuestre lo contrario? Si en cualquier punto del planeta hay alguien que lo erea, que levante la voz. Se hace cargo de los elogios que el señor Sánchez de Toca dedicó á la gestión maravillosa del Sr. Besada, en relación con los intereses del Canal y en pugna con las con -cupiscencias de fuera. Para el Sr. Sánchez de Toca los intereses públicos no tienen defensor dentro del Gobierno, como si él tuviera el monopolio de la gestión y defensa de esos intereses. ¡Pues si S. S. reconocía al ministro de Fo mentó como prolongación del presidente del Consejo, ¿qué mejor garantía, si era como si el propio presidente estuviera allí interviniendo y velando por el bien del paú? Extraña que el Sr. Sánchez de Toca, creyéndose desconsiderado y humillado por el ministro, siguiese á sus órdenes y no se apresurase á dimitir y aun á negar al señor Sánchez Guerra el saluddo. Pese á le excitaciones y discursos apasionados del Sr. Sánchez de Toca, yo no podía ni quería romper mi abstención de todas estas cuestiones, porque de ellas vivía totalmente apartado en todo orden. I as cuestiones del Canal las ignoré siempre; aun ahora mismo no sé ni quiero saber palabra de tal pleito. Durante dos años el señor comisario regio ha hecho cuanto tenía por conveniente hacer, sin merma ni traba. ¿De aué estaba disgustado? Cuanto á la Real orden de Fomento, de que se quejaba el Sr. Sánchez de Toca, bastará fijarse en que no dañaba nada á los intereses públicos, aunque crea el Sr. Sánchez de Toca que perjudicaba á los proyectistas que se propusieran acudir al concurso. Pero ¿qué idea tiene S. S. del sentido común de uuchas gente Refiérese luego el Sr. Maura á las entrevistas que celebró á raíz de ser encargado de formar Gobierno la última vez, y dice que la impresión que de tales conferencias sacó á la postre fue que le había causado enojo que no contase con él para la constitución del Gabinete. (El Sr. Sánchez de Tora interrumpe: Eso no es exacto) Sigue relatando el proceso del nombra-