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AJ 5 C. ÍV; i ropa una intensa y profunda renovación industrial determinada por la radical y fundamental, transformación de los elementos productivos. La moderna gran industria no tiene con la industria anterior al siglo xix otra semejanza que la exclusivamente esencial, siendo por lo demás una y otra completamente diversas, tanto por el procedimiento como por la importancia. La iniciación d: e la época de la grande industria significa para la economía universal el advenimiento de una nueva era. Y esta renovación de las fuerzas industriales encontró, naturalmente, campo abonado donde arraigarse y fructificar en Cataluña, país de aptitud, tradición y naturaleza eminentemente industriales, Al resurgir del poderío y de la fuerza industrial de Cataluña correspondió, en primer término, el renacimiento de la industria lanera. Y era lógico que así sucediera, porque ya hemos visto cómo las industrias de manufacturas de lana fueron siempre consustanciales á la personalidad industrial y económica catalana. Iniciada ya la resurrección de la industria lanera de Cataluña, su proceso de de: irrollo y crecimiento no se ha interrumpido basta nuestros días más que en una relativamente corta jornada, á que dieron origen tes campañas librecambistas realizadas al confeecionarse los Araneeles. Durante los dos últimos tercios del siglo pasado, los Industriales laneros intervinieron de una manera principal y muy activa en todos los moyimienios de organización y defensa industrial llevados á cabo por las fuerzas productoras de Cataluña. Hoy la industria lanera ocupa el segundo lugar, como ya dijimos antes, entre las grandes industrias catalanas. A excepción hecha de la algodonera, ninguna otra gran industria, xii tan siquiera la siderúrgica, ha logrado representar una suma tan considerable de elementos de riqueza y de trabajo. Los principales centros de la industria lanera catalana son Sabadell y Tarrasa: en tercer lugar, Barcelona, pero ya con mucha menor importancia numérica. En esas tres poblaciones puede decirse que se halla concentrada esta industria. Daremos, para proceder con método, una rápida ojeada á cada uno de estos tres centros fabriles. En orden á la fabricación de hilados y tejidos de lana é industrias preparadoras y derivadas, Sabadell es, sin duda alguna, el más importante de todos ellos. La especialidad de la producción sabadellense son los paños para trajes de caballero, de clases finas y superiores, en competencia con los áe fabricación extranjera, que afortunadamente, y gracias al perfeccionamiento de nuestra industria nacional, cada día encuentran en España menor mercado. Los artículos finos de lana producidos en Sabadell han obtenido la estimadísima sanción de los Jurados de incontables Exposiciones nacionales y extranjeras; bien reciente está todavía su gran triunfo en Zaragoza, adonde concurrió la industriosa ciudad catalana eon un pabellón propio, que fue un alarde elocuente de su poderío y de su organización industrial, representada por el Gremio de Fabricantes, de antiquísimo abolengo. Sabadell cuenta actualmente con 50 grandes edificios- fábricas dedicadas á la industria lanera, que dan trabajo aproximadamente á unos 9.000 obreros, muchos de los euales afluyen á la población de los pueblos circunvecinos. La fuerza motriz que estas fábricas representan es de unos tres mil quinientos caballos de fuerza de vapor hidráulica ó eléctrica, indistintamente. El número de husos de hilar y torcer de estas fábricas es de 86.000, y el de telares mecániComipra Sabadell anualmente unos 2.500.1 000 kilos de lana procedentes en cantidades s encos, 2.000. DE MARZO DE 1909. EDICIÓN PAG. ñolería, que en su casi totalidad s fabrican á mano todavía. Del conjunto de los telares mecáaicos dedicados al tisaje de lana matriculados oficialmente en España, que son 4.087, corresponden- Á Cataluña unos 3.400, ó sea el 83 por 100. Además hay que añadir á éstos otros 1.000 telares por lo menos que funcionan á mano, algunos de los cuales se dedican á la fabricación de tapices Las cifras redondas que pueden darse con grandes visos de exactitud para poner de manifiesto la gran importancia que tiene en Cataluña la industria de la lana y la inmensa riqueza que supone son las siguientes: Valor de la producción anual, 85 millones de pesetas; capital inmueble y flotante, 10 a millones; número de obreros á quienes da trabajo, 20.000; número de husos, 200.000, y número de telares, 4.500. Hay que tener en cuenta para encontrar justificado el nútnero total de obreros que apuntamos, relacionándolo con los datos par cíales que hemos anotado, que además díe las fábricas donde se hila y teje la fibra existen también otras complementarias de teñir, peinar y lavar las lanas, en las que encuentran su sustento ljuen número de obreros. La exportación de manufacturas de lana no ha encontrado aún, perdidas las Colonias, un cauce que le fuera favorable, como los ha encontrado ya la algodonera en América y Oriente. De todas maneras, en el último año llegó á exj o ar por valor da 3.000.000 de pesetas, y es de creer, mejor dicho, es seguro que esta exportación aumentará á medida que se vaya montando en forma moderna la industria del lavado de lana sucia, con todos los aprovechamientos. Es muy sensible lo que en este respecto ocurre actualmente; el extranjero nos manda aho ra cada año algunos millones de lana limpia que previamente hemos exportado nosotros como lana sucia. Esto, indudablemente, produce un encarecimiento del artículo que redunda consecuentemente en perjuicio del comercio de exportación que del mimo podría hacerse. Los industriales catalanes, avisados por los hechos, procuran con ahia co enmendar esta deficiencia, y así que lo hayan conseguido no hay que dudar que lst exportación de tejidos de lana adquirirá el impulso y desarrollo á que tiene derecho á aspirar por la pulcritud y perfeccionamiento de la fabricación. En esto si que, indudaoletnente, los catalanes han llegado á la meta, equiparándose al extranjero, cuando no superándole. E 1 pañería para trajes de caballero, tejidos de, novedad para vestidos de señora, tapicería, alfombras, etc. han adquirido un dominio completo de los procedimientos técnicos, que les permite producir con una perfeccióa acabadísima. Verdad es que algunas de la fábricas constituyen de hecho un verdadera museo de los últimos adelantos fabriles. Entre éstas figuran en primer término á. de la Viuda é Hijos de Claudio Arañó, qtu fabrica toda clase de merinos; la del condS; de Sert, que es la que produce en cantidades! enormes toda clase de alfombras, algunas de ellas verdaderas obras de arte de tapicería por su perfección, riqueza y exquisita gusto; las de paños de D. Enrique Turull y de Llonch y Sala, en Sabadell; la de nove? dades para señora, de Prat Casol; las impof, tantísimas de García y de Amat, en Tarrasa, etc. etc. Y no prolongamos mas esta lista porque; la haríamos interminable y porque de algujnas de las casas que dejamos mencionadas nos ocuparemos de una manera especial y con el detenimiento que merece su excepcional importancia y adelanto. Hoy sólo pretendíamos dar una breve noticia histórica y descriptiva de la industria lanera catalana, factor importantísimo ea la total riqueza industrial de España. G. P, siblemente iguales del país y del extranjero, y de los cuales vendeluera de la localidad 800.000 kilos, la mayor parte hilados. También es en Sabadell de una importancia grandísima la industria llamada de regenerar, que consiste en la destripación de los trapos viejos y limpia de la lana por procedimientos químicos, convirtiendo los trapos en una nueva fibra susceptible de ser otra vez hilada y tejida. Esta industria ha llegado actualmente á un grado tal de perfección, que casi toda la producción de la misma se destina á la exportación. Digna rival de Sabadell es Tarrasa, su vecina, famosa por la excelencia de sus tintes hasta el siglo XVIII. Nuevamente ha vuelto á- recobrar la fama y la importancia de que antes gozaba; de un modo especial en los últimos veinte años, su impulso ha sido realmente gigantesco. De la importancia actual de la industria lanera tarrasense dan una idea clara las cifras que pasamos á apuntar escuetamente, y que debemos á la amabilidad exquisita del presidente del Instituto Industrial de Tarrasa, Sr. Amat, acaudalado é inteligente industrial. Tiene actualmente Tarrasa 50 fábricas que se dedican á la industria lanera, con 57.300 husos y 1.270 telares, desarrollando en conjunto una fuerza motriz de 3.000 caballos y ocupando 2.208.680 palmos cuadrados de superfice. El número de máquinas auxiliares, batanes, perchas, tondonsas, prensas, etcétera, que son necesarias para el acabado de las piezas llega á 1.013, sumando el valor de la maquinaria en conjuntóla cantidad de 12.010.580 pesetas; 5.000 es el número de obreros que de la industria lanera viven en Tarrasa; 160.000 pesetas el promedio de jornal semanal que perciben; pesetas 32.600.000 el valor de lo que con su trabajo producen anualmente, y 18 millones de pesetas el importe de las primeras materias que se emplean como primer elemento para la vida de este verdadero emporio industrial. Las cifras que anteceden son por ellas mismas muy elocuentes y ahorran todo comentario. Sólo hemos de añadir que hoy cuenta Tarrasa con la escuela industrial mejor organizada de España, lo que indudablemente puede contribuir mucho á su desarrollo industrial por medio del perfeccionamiento técnico. La importancia extraordinaria que estos dos grandes centros industriales tienen merece que se les estudie aislada y detenidamente, como lo haremos en otros artículos, seguros de que habrán de interesar á nuestros lectores de toda España y América, donde se consumen los notables productos de su fabricación. La industria lanera en Barcelona, según datos aproximados que sobre el terreno hemos podido recoger, posee actualmente 10.000 husos y unos 1.000 telares mecánicos, consumiendo 1.500 caballos de fuerza y empleando unos 1.800 operarios, entre ellos 120 mujeres. La fabricación especial del llano de Barcelona son los merinos y las alfombras; este último artículo lo fabrica solamente en España una famosa casa de Barcelona, la del conde de Sert, que tiene con este fin una de las manufacturas más importantes y perfeccionadas que existen en la ciudad. Hay también otras localidades catalanas en las cuales tiene también la industria lanera cierta importancia; pero su producción la constituyen exclusivamente las especialidades locales. Así, por ejemplo, Olot tiene fama por la solidez de color de sus barretinas y boinas, y, junto con Puigcerdá, por la peculiar fabricación de una prenda interior de género de punto llamada garibaldina. Los pueblos de la comarca del Maresma producen el género de punto de lana. Gerona cuenta desde hace algunos años con una importante fábrica de trencillas de lana. Esto dejando aparte la pasamanería y pa-