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L A INDUSTRIA NOTAS HISTOR 1 CO- DESCR 1 PTIVAS DE LA INDUSTRIA LANERA EN CATALUÑA p n la historia de la industria lanera cata lana puede decirse que está vinculada la tradición industrial de Cataluña. Una gráfica demostrativa del desarrollo y curso de la industria lanera en el principado catalán nos daría una idea clara y hasta hasta cierto punto exacta de las oscilaciones que la total riqueza industrial y fuerza económica de Cataluña han sufrido desde principios del siglo xiv, en cuya fecha comenzamos á tener datos concretos hasta el presente momento. Actualmente la industria lanera no ocupa, claro está, el primer lugar entre las grandes industrias catalanas, como no lo ocupa tampoco en ninguno de los grandes países industriales. De las industrias textiles, la algodonera ocupa el primer lugar en todos ellos, y en Cataluña sucede lo propio. Pero dejando aparte la industria del algodón, de cuyo colosal desarrollo y gran importancia puede darse una impresión, ya que no una idea, con decir que supone un capital de 500 millones de pesetas, la industria lanera continúa siendo la primera; tanto por el valor del capital como por el de la producción, así como por el número de obreros que de Lella viven. r- -I a iniciativa del progreso constante y I creciente desarrollo de esta industria hasta llegar al estado aetual de actividad y pujanza comenzó á mediados del pasado siglo, I al amparo del régimen arancelario proteccionista instaurado en- España como consecuencia de la acción realizada por la Junta de fábricas de Cataluña. Pero antes de entrar en el estudio de este periodo, fijándonos principalmente en la importancia actual, queremos insistir, aunque sea muy ligeramente, sobre el carácter tradicional que tiene en la región catalana ia industria de la lana, especialmente su tisaje, carácter que ya hemos apuntado al principiar estas líneas. El industrialismo no ha tenido nunca en Cataluña carácter amorfo, aun en períodos que en orden á la historia de la organización industrial pueden calificarse de remotos. Siempre ha cristalizado el interés colectivo de cada una de las ramas industriales en organismos sociales que durante mucho tiempo funcionaron con el nombre de Gremios, hasta que el espíritu individualista de la Revolvoión francesa los destruyó totalmente. Entre estos gremios fue el primero que se constituyó en Cataluña el llamado de pelayres ó sea de industriales laneros, cuyas primeras ordenanzas se remontan á principios del siglo XIII. De la documentación de estos gremios pueden sacarse datos y cifras que intentaremos apuntar en forma cronológica, de manera que vengan á ser como una historia, á grandes rasgos, de la indus- fe- ia lanera catalana. Al comenzar el siglo x. n, la fabricación de paños era ya conocida en Cataluña. En aquellos tiempos el vecindario de varias poblaciones catalanas se dedicaba á la fabricación de tejidos de lana, que gozaban de gran renombre, y con los cuales el coimercio de Barcelona proveía á los reinos de Ñapóles, Cerdeña, Sicilia, Smyrna, Córcega y Alejandría. Cuando en el año 1150 Benjamín de Tadela visitó la ciudad de Barcelo, dirigiéndose á Jerüsalén desde Toledo, decía que la capital del condado era visitadísima por mercaderes de todos los países á la operación del tinte, pues habían adquimediterráneos, en busca de su producción rido universal crédito la solidez y brillantez de tejidos de lana. Cataluña era ya en- aque- de determinados colores, alguno de los cualla época la primera región industrial lane- les, como, por ejemplo, el encarnado de Olot, ra de la Península. I os paños finos y esta- lo conserva todavía, á despecho de los promeñas de Manresa gozaban de gran nom- gresos de la química y de la alquimia inbradía, y muy pronto esta fabricación se dustrial. extendió por todos los pueblos circunveciDurante los siglos XIII y xiv, que fuerou nos, como Sallent, Navarcles, Castelltersol, de oro para la industria lanera catalana, dio Moya, etc. ésta pruebas fehacientes de su potencia y A principios del siglo XIII la fabricación fuerza expansiva, organizándose comercialde tejidos de lana de todas clases, paños, mente cuando las necesidades de la venta patenes, franelas, bayetas, estameñas, fajas se lo exigían. Puede decirse que los modery otras telas, desde las más finas á las más nos Sindicatos para la importación de primeras materias y exportación de manufacburdamente fabricadas, se había ya exten dido por Barcelona, Tarrasa, Sabadell, Ole- turas no son otra cosa, respectivamente, que sa, Esparraguera, Igualada, Olot, Roda y la aplicación á la técnica comercial moderVich. Esta industria puede decirse que que- na de las cooperativas gremiales para la dó circunscripta alo que es actualmente pro- compra de las lanas y las boiigas de comanda vincia de Barcelona, aparte de que eran como la famosa que los productores catalatambién mny estimadas las manufacturas nes establecieron mancomunadamente en que, aunque en muy reducida escala, se fa- Palermo, y en la cual se recibían los géneros bricaban en Perpiñán, I érida, Bañólas, á consignación. Valls, I a Bisbal, Gerona y otras poblacioEn esta situación de prosperidad siguió nes y ciudades de lo que actualmente cons- la industria lanera catalana y su poderosa tituye el Rosellón francés y las provincias organización gremial, hasta que, entroniespañolas de Iyérida, Tarragona y Gerona. zado ya definitivamente el absolutismo á Fue tal en esta época el prestigio que ad- principios del siglo xvir, empezaron á conquirieron los paños de fabricación catalana, traven irse las disposiciones y leyes protecque su importante comercio de exportación toras de la industria lanera. En aquella dio lugar á varias pragmáticas, cédulas rea- época comenzaron los abusos; se vulnerales y decretos de diferentes Soberanos pro- ron las ordenanzas comerciales é industriategiendo y amparando á los mercaderes ca- les; se desconoció el derecho á su trabajo á talanes, que en todos los países se dedica- los tejedores, que siempre había sido respetado, obligándoles á remar en las galeras ban al comercio de tejidos de lana. En 1322 el rey D. Sancho de Castilla con- del Rey; se falsearon las marcas y sellos cedía por una Real cédula las casas llama- reales de legitimidad de procedencia, y se das de Pedro Bonifaz, de la calle de Fran- fabricaron paños fraudulentamente en los cos, de Sevilla, á los mercaderes catalanes á castillos de los nobles. fin de que en ellas pudieran establecer una Iniciada ya la decadencia de la industria, Lonja para la venta y comercio de sus re- continuó ésta ininterrumpidamente uasta el nombradas manufacturas laneras. En 1285 año 1720, en que se dictó una Real orden el rey de Sicilia D. Jaime I concedía á los para facilitar la exportación de los tejidos mercaderes catalanes otro privilegio consis- de lana á América; pero esta disposición tente en que pudieran tener cónsules parti- llegó cuando casi estaba ya consumada la culares al objeto de proteger su comercio. ruina manufacturera de Cataluña. Son, sin En esta época la exportación de dichas ma- embargo, muy dignas de alabanzas la serie nufacturas á Italia era activísima, así como de disposiciones que en el siglo XVIII, dutambién la que se hacía á Oriente, especial- rante el reinado de Fernando VI, y sobre mente á Alejandría y Constantínopla, don- todo de Carlos III, se promulgaron para fode no sólo había cónsules catalanes, sino ba- mentar las fábricas de paños y proteger el rrios comerciales enteros poblados por los consumo de tejidos de lana. Se intentó pomismos. En consecuencia, Andrónico II, el ner en práctica toda clase de medios para Paleólogo emperador de Oriente, concedió devolver el vigor perdido á la industria laen 1290 el libre comercio para los fabrican- nera catalana, que era tanto como devolver tes catalanes en Constantínopla y otras tie- la prosperidad y la riqueza á toda la región, rras del Imperio, y en 1291 Enrique II, rey y á su agricultura especialmente. Se declade Jerusaléñ y Chipre, les hizo concesión de ró libres del servicio militar á los obreros, toda suerte de libertades y franquicias co- se concedieron prerrogativas y exenciones merciales. á los fabricantes, se declararon libres de inEl comercio de lanas que en este mismo troducción los utensilios y máquinas de la tiempo sostenía Cataluña con Inglatera era industria, se establecieron escuelas industambién de una gran importancia, tanto en triales en las poblaciones fabriles, se permi el concepto de exportación directa como en tió á las mujeres el ejercicio de los trabajos el de reexportación, y quizá más en este úl- industriales propios de su sexo y se llegó al extremo protector de impedir el embargo timo que en el primero. Hemos dicho ya que la especialidad ma- de tornos, telarss y demás máquinas é insnufacturera de la industria catalana era, trumentos por ninguna demanda eivil. ante todo, el tisaje de la fibra, y prueban la Pero, desgraciadamente, el mal no tenía perfección, mejor podríamos decir el refina- remedio por entonces. A pesar de cuanto miento, que en este ramo habían alcanzado dejamos dicho, y se ha de confesar que ello los industriales catalanes la gran cantidad es cuanto en favor de una industria puede de lanas sajonas que en Cataluña se impor- hacerse, la fabricación de tejidos de lana en taban, y que convertidas en tejidos eran Cataluña continuó su rápido proceso de dereexportadas después á los países de origen. cadencia hasta los comienzos del segunda Algunas lanas extranjeras eran también en- tercio del pasado siglo. viadas á Cataluña con el fin de someterlas En aquella fecha tuvo lugar en toda Ett-