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A B C D O M I N G O 14 D E M A R Z O D E 1909. E D I C I Ó N 1. P A G 3l e digo que aquella España ya no es la España que era. -Sí en verdad, y pues que fuisteis cantador de aquellas épocas, y habéis con vuestra guitarra alegrado muchas penas, yo os perdono vuestras culpas y de par en par mi puertas os abro y al par os digo lleno de alegría inmensa: Pase el último cantor de ¡a última malagueña. LA INSPECCIÓN DE SANIDAD I a poncítda del Consejo de Sanidad se ocupa con asiduidad extraordinaria en la valoración de íuúntos de los aspirantes á la Inspección de Sanidad exterior, vacante por dimisión del Sr. Sañudo. Esperamos que los consejeros se den prisa, pues las circunstancias actuales no son las más á propósito para que dicho importante puesto esté mucho tiempo vacante. Comprendemos que la labor es ardua, puc s el Consejo, deseando proceder con estricta justicia, querrá aquilatar méritos y prestigios, ahuyentando toda clase de presiones que no sean la verdad más rigurosa. POPLAS DEL DOMINGO EL ULTIMO CANTAOR Escena qtie ha debido pasar un día de éstos, á las puertas de la gloria, entre el señor San Pedro (1) ángeles, serafines y Remigio Bonilla, ilias el Bandurria. -Señor. ¿Qué pasa, qué ocurre, que ni aun descansar me dejan? -A las puertas de la gloria, y al compás de su vihuela, pide entrar con sus canciones un pecador de la tierra. ¿Y canta... -Hame parecido, señor, que son malagueñas. ¿Malagueñas dices... ¡Pronto q e entre ese mortal, que venga... -Pasad por aquí, buen hombre. ¿Se puede? -Adelante. -Güeñas. ¿Quién sois... -Remigio Bonilla, alias el Bandurria. -Sea liten venido, y decid, pues, T é queréis. -A la carrera. 0 Aparte. J Pues no es tan calva orno le pintan... Mi agüela iué en sus tiempos cantáora ¿e tablao; su hija, la Pepa la Desahoga, fue mi madre; también artista el Ghaletal, mi padre; fue tocaor, pero de los de primera, jpios los haiga perdonad- -Decís muy bien. ¡Asi sea! ¿Queréis verlos? -No han subido. ¿Por qué? -I,o s ha dao vergüenza. ¿Fueron de los malos? -Fueron ie los peores. ¿Qué quejas tenéis de vuestra familia para hacer tales ausencias? -Yo, ninguna, Dios me libre; pero parecióme fea la acción de engañaros... -Noble acción, en verdad, la vuestra. -Fueron de lo peorcito, y eonste que no me ciega la pasión. ¿Y qué queréis? -Entrar aquí, si me dejan. -I,o ganasteis. -Así creo; jamás hice acciones feas; fmí bueno, trabajador; no supe lo que es soberbia, (1) Sin Rodríguez. tantos aplausos y bene ficios ha reportado y aun en la actualidad raporta á sus autores, ha venido á ser la manzana de la discordia por la publicación de los números musicales de la obra. I, a casa editorial Vidal kimona y Boeeta tiene, en efecto, un contrato con el Sr. Calleja para editar en determinadas e trcfici nes las obras de este señor, y cuando uaa zarzuela ha sido bien recibida por el público, procede á su publicación sin necesité d (San Pedro sonríe y se anima al oir el canto de consultar con el autor. castizo de otras épocas; los ángeles repiten muy Esto hizo, pues, la Sociedad citada, san lejos y armoniosamente las flamencas melodías, y tener en cuenta que la música de La manzade la tierra llegan los sones de los modernos ga- na de oro había sido escrita en colaborarrotines y farrucas. ción, y que por ello podía querellarse, como se querelló, el Sr. Barrera- -Y esos ecos que se escuhan llevado el asunto á los Tribunales, pidióde baile y de castañuelas, se el procesamiento de los Sres. Vidá 3, L, i ¿qué significan? mona y Boeeta; pero el Juzgado no lo acor- -Señoi, dó, porque entendía que aquéllos, en virtud es la farruca moderna; del referido concierto, tenían perfecto dereya no es el baile aquel baile cho á editar las obras de Calleja. de una gitana morena Pero ñolas mías- -dice el Sr. Barreda, -que cimbreaba su cuerpo porque yo no tengo arte ni parte en ese al igual que una palmera, concierto. Y no conforme con el critecio del y sonreía con gracia, Juzgado, pidió reforma del auto é interpugallarda, erguida y esbelta, so, por último, la apelación que ayer sostuvo Ahora bailan retorciéndose, con su habitual elocuencia el letrado señor y se ponen descompuestas, Díaz Valero en la Sección primera de ¡a Auy se agarrotan las manos, diencia. y gritan, y se despeinan, y cuanto más las animan y aplauden, mucho más tiemblan; prl marqués de Jerez de los Caballeros gale digo, señor San Pedro rantizó hace algún tiempo la devoluque se acabó la leyenda; ción de una cantidad recibida en concepto ni he sido nunca envidioso, y sostuve con decencia á los míos. -Bien se ve que se os ha muerto la abuela. ¿Y- vos fuisteis del oficio? -Cantaor de pura cepa, discípulo de los buenos del Fosfonto y el Breva, del Niño de Cabra y Lop el del Perchel, y Revuelta, de aquellos que hicieron célebres los polos y las iaveras, soleares y guajiras, jaleos y malagueñas. ¿Ahora qué se canta? -Nada, garrotines y pamemas, y farrucas y pamplinas, na castizo, na de esencia; con unos sones, ¡qué sones! con unas letras, ¡qué letras! Con al garrotín con el garrotán. ¿Qué te quieres tú poner, qué te quieres tú apostar á que te doy una torta y te tienes que callar... Con el garrotín, con el garrotee Compare usté esta coplita con cualquier copla de aquéllas; voy á recordar á alguna... Sí, ya m aeuerdo, con ésta: El día que tronó tanto, me fui en busca e mi novia, por si s acababa er mundo irme arrimando á la gloria. Compare usté, señor mío, y mire que hay diferiencia: ¡Ayl, señor San Juan, ¡ay! señor San Pedro, las cortinas de mi alcoba son de terciopelo negro. ¿Pa qué le nombran á usté... Bs lo que á mí me molesta; ¿pa decir si las cortinas SOH azules, ó son negras? ¿Qué se le importa á la gente las cortinas que uno tenga? En cambio, ya no se cantan coplas gitanas. (Rasguea. No sé lo que tiene la hierbabuena de tu huertecito que tan bien me huele ¿Sabes con quién te compare? Con la que está en la capilla lela Virgen del Amparo. L, as estrellas del cielo son mil y siete; con las dos de tu cara son mil y nueve. (Confundidos con el armonioso coro de dnge les, vuelven á oírse los sones de la farruca ó del garrotín, y, sobresaliendo entre todos, aun se e cucha la voz del cantador, que, al compás de m guitarra, entra á la gloria cantando k ñas. TELÓN ANTONIO CASERO A yer han llamado poderosamente la atea ción en la condución de los restos del teniente Ruiz, y nosotros lo consignamos con gusto, las monumentales y artísticas coronas que el Centro del Ejército y la Armada ha dedicado á los héroes teniente Ruiz, Daoiz y Velarde, compuestas éstas de orquídeas, pensamientos, crisantemos, pat mas de laurel y roble con bo ón de oro, crespones y grandes caída? de seda con sentidas dedicatorias, verdadero conjunto artístico También merecen especial mención la de los aspirantes á militar, alumnos de las Academias preparatorias Boza, Coudó, CívicoMilitar, Bonet- Lara, Casino Militar, Révora y Querol- Lorente y la de la primera Comisión de la Cruz Roja. Resulta que todas éstas fueroH coníeccionadas en la Gran Exposición de Coronas y Flores del acreditado industrial Sr. Rabio, Concepción Jerónitna, 3. L, o hacemos onstar por su justo nombre. LAS CORONAS DE AYER TRIBUNALES A PELACIONES La manzana de oro, f