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A 6 C. DOMINGO 4 DE MARZO DE 1909. EDICIÓN i. PAG. 6. de vían Martín de Trujillo, D. José Díaz Pulido. Comisiones militares. Asamblea suprema de la Cruz Roja. Comisiones de los ministerios y de la PrepTn Madrid. sidencia del Consejo de ministros A las nueve y cuarenta, por la línea de Reales Academias y la de Jurisprudencia. circunvalación, llegó á a estación de AtoHijosdalgo de la nobleza de Madrid. cha el tren especial. Ordenes militares. En los andenes apiñábase gran número Tribunal de las Ordenes militares. -De la de curiosos. Rota. -De Cuentas. El coronel Sr. Primo de Rivera y el teConsejo Supremo de Guerra y Marina. niente y diputado á Cortes Sr. Ariza, deleTribunal Supremo de Justicia gados por el regimiento de Cazadores de Diputación provincial. Madrid, hallábanse en la estación desde Ayuntamiento de esta capital. muy temprano. Alcalde, con los jefes de las secciones de La urna, que era de caoba con adornos de Artillería é Infantería, que constituían una cobre, fue depositada en la sala de espera de las presidencias. -sobre wna mesa. Consejo de Estado. Sobre la urna leíase esta inscripción: Cuerpos Colegisladores. 13 Marzo. Jacinto Ruiz Mendoza. 1809 La presidencia del duelo la formaban los 1909. Sres. Maura, Dato y duque de Mandas como A los costados de la urna se colocaron las presidentes del Consejo, del Congreso é indos banderas de los dos regimientos pro- terino del Senado, respectivamente; marvinciales de Trujillo qwe tomaron parte en qués del Vadillo, Ferrándiz, Allendesalazar, la guerra de la Independencia. general I4 na 1. es, alcalde de Trujillo, Díaz Cubriendo las paredes de la sala se colo- Agero. por el Ayuntamiento de Madrid; arcaron las coronas, entre las cuales vimos cipreste de San Martín de Trujillo; jefe de las siguientes: la sección de Infantería, general Crespo, y Dos del Arma de mí nterla, una al pue- jefe de Artillería, general Martín Puente. blo de Madrid y la otra á Daoiz y Velarde; El acompañamiento era numeroso. En él A Ruiz, los artilleros. A Ruiz, la ciudad figuraban los descendientes de Ruiz: Doña de Trujillo. Otras del Eco de Trujillo, de La Cristina Ruiz de Aranda, sobrina del héroe; Opinión de Trufólo, de la Diputación de Cá- D. Ramón Torres Ruiz, alumno del Colegio ceres; dos del Instituto de Cáceres, una del de Carabineros de Alfonso XIII, sobrino Claustro y otra de los alumnos; tres del de la anterior, y D. Carlos Ruiz de Aranda, Centro del Ejército y Armada; otras de los también sobrino del ínclito oficial. obreros de Trujillo, de la Sociedad de inquilinos, del Ayuntamiento de Madrid, de I a inhumación. los alumnos de las Academias preparatorias Momentos antes de las doce arribó el militares, del pueblo de Ceuta y del Centro cortejo al Prado. En contacto con las fuerde Hijos de Madrid. zas del Ejército que cubrían el resto de la caA las diez y media llegó á la estación rrera, hallábase formada en aquel lugar la tina compañía del regimiento de Cazadores Guardia civil, hasta dar frente al monumende Madrid al mando del capitán González to. En éste, desde el jardincillo de entrada Tablas para dar guardia al cadáver. hasta los sarcófagos, formaban en doble líA esta hora empezaron á llegar las comi- nea los veteranos, los cuales, por cierto, siones que habían de formar la comitiva. cumplían tan escrupulosameate la consigPoco antes de las once entraron en el an- nia de no permitir el acceso, que muchos indén los Sres. Maura, Allendesalazar, Dato, vitados quedáronse sin entrar, y la Policía Vadillo, duque de Mandas, en representa- se vio y se deseó para cumplir su servicio ción del Senado; Díaz Agero, en represen- de vigilancia cerca del Gobierno y autoritación del Ayuntamiento, y los generales dades. Bascaran, Santiago, Castro, Ríos, MártiteFueron llegando las comisiones y las esgui, Franch, Ochando, Ferrándiz, Marvá, cuelas, y éstas formaron en dos hileras paZappino, Moragas, y otros cuyos nombres ralelamente al paseo, de suerte que sus essentimos no recordar. tandartes- -con toda la gama de colores, y Frente á la salida, en id. explanada, espe- algunos ricamente bordados, -formaban un ró á caballo el capitán general, Sr. Villar y pintoresco grupo. El ir y venir de uniforVillate, con su estado mayor. mes civiles y militares y el destello de los A las once fue sacada la urna, por cuatro cascos, que hoy eran innúmeros, pues todo oficiales de Infantería, Caballería, Artillería el generalato, Estado mayor y Caballería é Ingenieros, y colocada sobre un armón del llevaba el nuevo modelo blanco, completa 4.0 regimiento montado. Mientras tanto. la ban una nota de color deslumbrador. música de Cazadores tocaba la Marcha Real. La presidencia y los invitados subieron Sacaron las coronas oficiales de los distin- al monumento por el andén central, cubier, tos Cuerpos, colocándolas en dos coronarios to por una alfombra, y momentos después á la Daumont y en tres landos. la comisión de oficiales de las Armas geneY un cuarto de hora después se ponía en. rales y Cuerpos facultativos transportó la marcha la comitiva fúnebre, en el orden si- urna, á la que acompañaron hasta el mismo guiente: sarcófago las dos banderas, portadas por tePiquete de la Guardia municipal monta- nientes de Artillería. da, abriendo la marcha. Seguidamente se extrajo la caja con los Congregación de Nuestra Señora de la restos, la cual es de unos 75 centímetros; se Buena Dicha. comprobó el cierre- -triple cierre, cuyas llaOrden española humanitaria de la Santa ves quedan en poder de las Cortes, el AyunCruz y Víctimas del Dos de Mayo. tamiento y el Museo de Infantería; -y se veColegio municipal de San Ildefonso. rificó la inhumación, después de un responComisiones de alumnos de las escuelas so que dijo el obispo de Madrid y otro rezamunicipales. do por el cura de Trujillo Los ahílanos de las Facultades. A la derecha del monumento, y sobre una Alcaldes de barrio. mesa, colocáronse las actas que dan fe del Coches con coronas. acto, extendidas en grandes cartulinas, con Carro con los restos, y al lado el excelen- Xariada letra á pluma y primores caligráfitísimo señor capitán general, á caballo. cos. En ellas estamparon sus firmas todos Guardia de honor, con bandera arrollada, los individuos de la presidencia, siendo el iúsica y armas á la funerala. primero el Sr. Maura. La presidencia. Descendientes de los héroes del 2 de r v esfile Mayo de 1808. Coacluída la. ceremonia, que fue breInválidos del Ejército, vísima, y en la cual, como el lector advertirá, no hubo discursos, situóse la presidencia del duelo en el andén frontero al Prado para presenciar el desfile. El jefe del Go- bienio ocupaba el centro del grupo, y á sus lados se situaron ministros, generales, presidentes del Congreco y del Senado, y las re presentaciones de la provincia y del Municipio, bajo mazas. El capitán general de Madrid, D. César Villar, que no descendió un momento del caballo, fuese á situar, con su brillante estado Mayor, tras el elemento oficial Desfilaron primero, al paso, los escuadro- nes de Húsares, en los cuales iba el infante D. Fernando; luego la tropa de línea, después los Ingenieros, la Artillería, los Caza- i dores y los regimientos de Lanceros. El se- s ñor Maura, al pasar los estandartes y baa. deras, iniciaba él saludo. Kfota final. A la una próximamente terminó la fiesta. No sólo fue brillante, sino también ordenada, tanto por la formación y parada como por el orden que se ha conservado eáf tre el público, no obstante la enorme agloV meración de gentío. Ni el más ligero incidente se registró. Como impresión, ó niás bien como refleje de un comentario general, diremos antes dé hacer punto que los nuevos uniformes produjeron buen efecto, singularmente los dé húsares, artilleros, Estado Mayor é nieros. elada necrológica. v Brillantísima por todos conceptos re sultó la velada que anoche celebró el Cen- I tro del Ejército y Armada. J I, a significación militar y política y 13- elocuencia de los oradores, que en párrafois grandilocuentes cantaron la trágica epópef I ya del Parque de Monteleón, hizo que la I gran familia militar congregada en su cas I solariega, en verdaderos arranqttes de eú I tusiasmo, mostrase la satisfacción que í produjo el canto de esa página hermosa áf ¡nuestra Historia. Ruiz, Daoiz y Velarde, la trinidad inmortalizada por su valor indómito, la encarna ción vivísima de una raza que jamás se es tinguirá, fue anoche objeto de ua detenido estudio y motivo de un canto á la patria por los Sres. Madariaga, IMñez Marín, Andino, Grande, Marvá, Fernández Caro, Salvado y Aguilera. Todos supieron recoger la significación de aquel sacrificio heroico llevado á cabo por los oficiales que en el Parque pusieron poi murallas sus pechos antes que entregar al invasor lo que á su custodia estaba con fiado. Entusiastas aplausos interrumpieron en distintas ocasiones á los oradores, aplausos que se reprodujeron cuando el Sr. Aguilera. que ostentaba la representación del jefe del partido liberal, manifestó que los hombres políticos, desde el sitial de su representación estaban obligados á dotar á nuestro brillan te Ejército de todos los elementos moderaos de combate, para que el sacrificio uo resul tara estéril en el momento oportuno. El presidente, general Sánchez Campomanes, dio las gracias á los oradores que invitados por el Centro habían acudido á realizar la brillante velada. El salón de actos estaba completamente lleno, viéndose representaciones de todaí las Armas é infinidad de generales y significados hombres políticos. El local estaba adornado eos exquisito gusto, mereciendo sinceros elogios la Junta directiva, que dirigió los trabajos. Los Sres. Zancada é Iracheta leyeroa poesías alusivas al acto. En resumen: una fiesta orinante, culta y muy simpática