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-Contagiadas por el ejemplo, que es el mejor predicador, como dijo otro gran franciscano. -Por esta razón hay que progresar incesantemente. El dolor es el enemigo. Hay que ahuyentarle del mundo. -Y volverá siempre; sus gérmenes proA N Í V E R S A R I O Hoy, 8 de Marzo, hace un de nuestro propio ser. Así como, á j- -año que A B C inauguró ceden de la inevitable vejez, nos sentimos la publicación de estas hojas. Son, como se pesar dijo al empezar, nueva forma de una modes- internamente los mismos, las sociedades, á despecho de todas las transformaciones suta pero incesante propaganda, iniciada fridas, rjomposamente designadas por nuesen 1883 á favor de los vitales problemas re- tra vanidad con el nombre de progresos, lacionados con Madres y Niños. En la sole- guardan en su interior la vil carcoma que dad de mi cuarto de trabajo hacía un examen de conciencia, meditando sobre lo que origina la enfermedad y la miseria. El dolor es eterno; sólo es variable el se h a progresado eu los veinticinco años llanto desesperado de un niño, gemido. El protestranscurridos. Libros viejos, revistas con- tas y rebeldías liliputienses, ¿nosus recuerte temporáneas, cartas y papeles recientes re- dan los rugidos de las masas populares do petían los mismos conceptos con distintas loridas y sus epilépticos movimientos revofrases. Pesimistas los más, optimistas los lucionarios? menos, todos, con expresión airada ó con- ¡Los niños y los pueblos tienen que pedulcísimo acento, tenían la misma aspiración: el mejoramiento físieo y moral de los dir el alimento á gritos; el buen llorar de ua hombres. Unos preconizaban la lucha sin recién nacido demuestra su capacidad rescuartel, el derrumbamiento de cuanto existe, piratoria y es uu acto puramente reflejo. ansiando transformar el mundo en breve Por éste y otros análogos vive y se desarroplazo; otros predicaban la resignación hu- lla. El progreso humano es como el mar, milde que prepara lentamente la evolución avanza sin tregua, rugiendo á toda hora, social. ¿Quién defiende lo verdadero? ¿El guerreando, conquistando. -El flujo y reflujo de las grandes mareas odio que destruye, ó el amor que fecunda? Un antiguo y querido amigo entró en el destruye al avanzar. Es inevitable. Enordespacho. Es hombre enérgico, leal, inteli- mes trozos de la costa se desprenden ante el gentísimo, espíritu verdaderamente práctico, ariete formidable; derrúmbanse los fuertes! y por lo tanto un si es ó no es egoísta, ene- diques, deshácense las ingentes rocas y el r migo declarado de lo vetusto, apóstol entu- mar se enseñorea de inmensos territorios, siasta de todo lo nuevo. Con él no deseo dis- desapareciendo para siempre fecundos y cutir jamás; seguro estoy de no convencerle prósperos continentes; pero surgen en camen cosa alguna y no quiero asentir á cuanto bio extensas regiones, estériles y arenosas, afirma; tal es su tenacidad y amor propio. privadas de toda clase de elementos de vida; Cuando hablamos díríase que emprendemos desiertos que tiene que atravesar penosauna contienda incruenta, á manera de tor- mente la humanidad, siempre apenada y dolorida, en busca del preciso sustento. Esas neo de esgrima; pero no cruzamos las espadas, contentándonos con hacer ejercicios de grandes guerras que nuestro orgullo imbédialéctica ante fingidos adversarios, como cil califica de gloriosas; esas revoluciones esos tiradores que ensayando estocadas efec- que consideramos salvadoras, ¿mejoran la túan enérgicos batimientos á solas. No he- condición física de los Un examos reñido, ai reñiremos, en el buen senti- men somero de la historia noss dice que no. do de la frase, tal es la profunda amistad La derrota acaso, aumenta la futura riqueza que sentimos mutuamente; pero es induda- del vencido, reformando sus costumbres, ble que sus pesimismos me enseñan mucho. haciéndole astuto y previsor, por una paraRefrenan algunos ingenuos idealismos sin doja que define la ciencia popular diciendo substancia míos, los cuales, no obstante, que no hay mal que por bien no venga. Las essuelen ejercer su influencia en el noble co- tadísticas demuestran el aumento de nacirazón de mi amigo, y buena prueba de ello mientos masculinos durante las luchas sanes que colabora sin confesarlo y haciéndose grientas, medio que evita el aniquilamiento el indiferente ó el distraído en muchas obras de los pueblos; pero el hambre y la miseria de que abomina en público. Es el ateo de la continúan su obscura labor, amargando, á la larga, la alegría de los vencedores. misa de Balzac. -La paz noblemente conquistada es fePASADO Y PRESENTE En cuanto se en- cunda... tero de que esta- -Pero para serlo necesita de las virtudes ba un tanto inclinado á dejar estas humil- cívicas. Después de los triunfos guerreros, des progagandas, temeroso de que el gran si aquellas faltan, en largos períodos de apapúblico no se percatara gran cosa de ellas, rente bienestar las actividades humanas se lanzó una alegre carcajada, habitual en él, enfocan hacia- la conquista del goce perdiciéndome: sonal egoísta; el lujo reviste aspectos sor- ¿Pero tú crees de buena fe que cuando prendentes de teatral vanidad; una insolenhablamos, escribimos ó cantamos espontá- te plutocracia se enseñorea del mundo, neamente nos debe importar que nos escucreando privilegios más humillantes que chen ó no? Eso se queda para los oradores los destruidos, y á pesar de las riquezas y políticos, los escritores á tanto la línea ó los de los placeres, el dolor se hace más agudo barítonos de zarzuela. En esta labor no es é insoportable, quizá por el refinamiento de conveniente el público aplauso, que enva- una sensibilidad exsitada hasta el espasmo sece y desmoraliza. Acuérdate de Francisco y jamás satisfecha. de Asís, ese santo que tanto admiras, el- ¿Serás capaz de renegar de innegables cual dirigía sus predicaciones al hermano progresos modernos? lobo y á los hermanitos peces. Ese insigne- -Dios me libre de ello. Precisamente porartista, parecido al ruiseñor, que canta en la que los deseo en bien de la humanidad es soledad de un bosque, dio la pauta de lo por lo q u e lamento veros desorientados, que han de ser las propagandas por la idea. reproduciendo á diario las inmortales torpe as gentes acuden espontáneamente, sin zas realizadas por los hombres. Me duele que, más reclamo. perfeccionándose la mecánica é inventándo- EXAMEN DE CONCIENCIA se maravillosas máquinas, no nos cuidemos de mejorar la más admirable, la más susceptible de perfeccionamiento. Y me aflige ver desdeñada la ciencia que se ocupa de tan vital problema. 1 AMATERNOLOGIA Bien comprendo á qué te refieres. Muchas veces has repetido las palabras del insigne Melitón Martín, cuando decía al hablar del trabajo humano: Si hay una producción que exige el concurso de la ciencia en el estado actual de nuestras sociedades modernas, es indudablemente la que la naturaleza ha colocado éntrelas manos de las madres Esta dirección és esencialmente personal y no puede compartirse. Merecía ser objeto de una ciencia especial: La Maternologia- -Pues reflexiona un instante acerca de los programas modernos llamados progresivos, y verás que á esa ciencia no se le concede la menor importancia, á juzgar por lo que se desdeña la educación y cultura de la mujer el empeño decidido de desbaratar el hogar. Sin buena fábrica y sin obreros, ¿qué producción útil se obtendrá? -El Estado debe vigilar, reglamentar y ordenar la vida del ciudadano. ¿Separándole de la madre, convirtieudo á la mujer en ciudadana incapaz de formal hombres? ¿No los ha de criar ni educar? Si se dice á todas horas que la maternidad es el complemento de la vida femenina, y para ensalzar esta sublime función s combaten todas las causas que pueden im pedir que se realice, ¿seremos capaces de no imitar siquiera el ejemplo de animales que consideramos inferiores, cuyo admirable instinto nos muestra ejemplos de lo que lia mainos. amor maternal? ¿Acaso el progreso consiste en desparramar seres por ei mundo, como las especies parasitarias de categoría zoológica ínfima? Porque esos seret dejan á centenares sus hueyecillos, en medios adecuados para que, utilizando prodi giosas metamorfosis, los nuevos seres ha lien condiciones abonadas para su desarrollo. Sólo el hombre consiente que sus hijos sufran los peligros de una mortandad es pantosa. ¡Bello progreso! -Sí, precisamente ésa es su finalidad. -Pues á poner los medios para conseguí! tales fines. Hablábamos de las máquinas modernas. Es verdaderamente sublime ei espectáculo de los delicados motores que desarrollan energías potentísimas. El organismo humano desarrollará fuerzas de incontrastable poderío si llega al perfeccio namiento necesario. Citaste á San Franeis co. ¿Su energía psíquica no equivale á una fuerza radioactiva potentísima? Los modernos maestros de energía que preconizan Is sobriedad, el dominio personal, el equilibrio de la mente, el desarrollo físico, y contribuyen á formar seres aptos para ejercer do- minio sobre sí mismos y sobre los demás, ¿qué hacen sino proclamar las excelenciab de la vida natural, las ventajas del vegetarismo, la urgencia de sacudir el vicio que deprime y envenena? No son ilusos, no; vuelven á proclamar las leyes que nos hemos esforzado en derogar, invocando la libre satisfacción de nuestros apetitos y escarneciendo á mil insignes varones á los cuales la humanidad admirada puso sobre sus cabezas. -A eso van encaminadas las leyes mo dernas todas. ¿Y cómo se cumplirán esas leyes en pú