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A B C DOMINGO? DE MARZO DE 1909. EDICIÓN i. PAG. 4. nuestro esfuerzo en el ambiente científico moderno, además de la sección especial oceanógrafica, otra dedicada á la formación del mapa marítimo portugués y de una carta de pesca. Con independencia de estos trabajos, se propone esta culta Asociación emprender otros muchos estudios de capital importancia, con los cuales alcanzará en lo futuro el renombre que goza actualmente la Sociedad de Geografía de Lisboa en Europa entera. cuerno de Sigfrido, motivo de Loge, el dios del fuego, recuerdo de los cantos de las hiias del Rhin... El traidor Hagen, hijo de Alberico, llamado á ejecutar los designios de su odioso padre, sueña con robar eí anillo á Sigfrido y propone á Ghunter que se apodere de Brunilda, entregando en cambio á Sigfrido la mano de su hermana Gutruna. Llega el héroe. La orquesta comenta su entrada con el tema de la maldición, que explica la fatalidad por la cual Sigfrido va á caer en el peI A TETRALOGÍA Este año, los aficiona- ligro. dos á- -n p WAGNER selecta inúsiHagen le hace beber un filtro, mediante DE wtfMPü el cual el héroe se enamora de Gutruna v ner ocasión de oír en nuestro primer teatro olvida su amor á Brunilda, obligándose á lírico la tetralogía de Wagner tal como se la conquista de la walkyria para Gunther. canta en Bayreuth. Volvemos á la meseta de k s Walkyrias, Kste es entre nosotros un verdadero acon- donde Bmnilda espera á Sigfrido. Llega la tecimiento artístico. walkyria Waltarauta á suplicar á su hermaNo solamente formarán la orquesta profe- no que devuelva el anillo á las ninfas del sores alemanes, sino que también se ha dis- Rhin para salvar á Wotan, que sucumbe en puesto el escenario en condiciones de poder la Walhala bajo el peso de su crimen. Pero representar con toda propiedad y esplendi- Brunilda no cede. El anillo es la prenda de dez las óperas del gran maestro. amor de su Sigfrido, más querido que WoLa fecha señalada para inaugurar estas tan, que la Walhala y que el mundo entero. recitas sensacionales es el día 15. La EmpreSigfrido, fiel á su jmramento, escala la sa del teatro ha resuelto hacer preceder de roca, y con el tamhehn puesto, que le hace conferencias públicas las andicíoneí wagne- aparecer transformado en Gunther, lucha rianas para q e los espectadores puedan con Brunilda, que no ve en él á Sigfrido. comprender mejor la fábula, los motivos Síste es el único qae puede apoderarse del sinfónicos y el sistema de orquestación de anillo; por lo mismo que es el que tiene poWasrner. der sobre él, arranca el anillo á la walkyria. Arronso UAYO. Termina el acto, que dura siete cuartos de Lisboa, 4- l C hora. jpl segundo acto comienza en una orilía del Rhin. Se suprime una escena entera, la de Alberico con su hijo Hagen. Llega Brunilda enloquecida por la funesta maquinación, eme no comprende. Por primera vez en la tetralog- ía aparecen los coros. C s t a tarde se verificará en el teatro Real Forman el cortejo nwpcial. Brssnilda defien la primera audición de El ocaso de? os de su amor á Sigfrido. El héroe sostiene sa ¿toses. De ella vamos á dar una ligera idea juramento con Gunther y Hagen, desprecia á nuestros lectores. De su grandiosidad sólo á la walkyria y vuelve á jurar que ha sido puede darla la audición. Gunther y no él quien asaltó la roca y sorUn corto preludio expone el famoso tema prendió á Brunilda. Si es así- -dice- ¿cómo de la naturaleza primitiva, que abre tam- es que el anillo le tienes tú y 110 Gunther? bién el preludio de El ero del Rhin. Este Hagen pretende convencer á unther de tema reaparecerá al fin como invitándonos que Sigfrido le ha hecho traición. El héroe á volver á la naturaleza y á la vida contem- y Gutruna se unen al fin. plativa, renunciándola las vanidades. Tal es la significación profunda de la obra. Las tres Nornas, parcas escandinavas, pjl aeto tercero es otra maravilla. A orillas que trenzan durante la noche el hilo de los del Rhin Sigfrido asiste á una cacería destinos, proclaman la desolación de Wotan organizada por el traidor Hagen. Las ninfas y la ruina de los dioses. En la orquesta apa- del Rhin aparecen sobre las ondas y piden recen los temas de la maldición de Alberico, á Sigfrido que les devuelva el anillo. Se reúnen los cazadores y el héroe les de la espada, del cuerno de Sigfrido. La cuenta sus aventuras. En la orquesta vuelmúsica es soberbia. Conviene recordar que Alberico robó el ven á aparecer los murmullos de la selva, el oro á los hijos del Rhin, maldiciendo el canto de los pájaros, todo el prodigioso idiamor para entrar en posesión del tesoro, y lio del acto segundo de Sigftedo. Hagen mata á Sigfrido hundiéndole la que después maldijo el anillo, signo de omnipotencia, al robársele Wotan para pagar lanza por la espalda. Sigue el desfile fúnebre, página sublime á los gigantes constructores del Valhala. La dominación se funda en crímenes qae es en la que lo patético y la grandeza harían preciso explicar. El hijo de Wotan, Sigmun- de ella el número más culminante de la do, no pudo librar la conciencia del mundo obra, si no hubiese otra, la de la escena cautivo porque la espada le había sido ñnal. Llevado el cadáver á la casa de Gutruna, transmitida por el dios criminal. La idea cristiana aparece aquí. El peca- Brunilda le llora en hermosa escena musidor es incapaz de redimirse á sí mismo. Ne- cal. Hagen dice que el muerto es su botín. cesita de un redentor, ¿Será Sigfrido, hijo de Va á quitarle el anillo. El brazo del muerto Sigmundo? Libre, puro y sin miedo, ha for- se yergue, aterrorizando al traidor. Brunilda se apodera del anillo; manda jado la espada rota. Ha muerto al dragón que guardaba el anillo, ha salvado el cerco preparar la hoguera para quemar el cadáde fuego que rodeaba á la walkyria, ha con- ver de Sigfrido. Devuelve el anillo al Rhin quistado á ésta, ha conseguido su amor. Es y ella, con su caballo de walkyria, se arroja preciso recordar todo esto para comprender al fuego. Todavía Hagen pretende coger el anillo; pero el río se desborda, las ninfas El ocaso de los dioses. hunden al traidor en el fondo, y, mientras g u a n d o desaparece la noche, vemos á Bru- otras pasean en triunfo el anille, aparece en nilda y Sigfrido jurándose eterno amor. el espacio un resplandor trágico, dentro SI héroe debe partir. Comprende su misión. del cual se ye la Walhala que se hunde; ¡el Brunilda le esperará guardada por el poder fin de los dioses! del anillo. El tema de la redención por el amor doCae el telón, y la orquesta canta la adora- mina sobre el cataclismo, que anuncia una ble página del viaje por el Rhin; sones del nueva era de esperanza para la humanidad. EL ESTRENO DE HOY MADRID AL DÍA Crío, viento y lluvia, todo en una pieza, fue el día de ayer. Pareció un ensayo general, hecho por la Naturaleza para cuando Madrid- ¡un día de éstos! -tenga canalizado el Manzanares y el Jaraina y el Tajo, y lleguen aquí los barcos y ¡los temporales del mar. El día fue eso: -un día malo de litoral. Siguió discutiéndose sobre el Hallazgo del viernes junto al Gobierno civil. ¿Fue petardo, fue un cartucho de caramelos de La Pajarita, fue un gramófono ó un acordeón? Hasta en el Congreso se trató el asunto, y del pequeño debate resultó, en efecto, algo musical, porque alguien hizo las delicias del respetable público tocando el violón. Se publicaron ay er algunos datos de la estadística demográfica de Madrid en Febrero. La mortandad ha apretado de firme. Setecientas y pico de víctimas más que en Febrero del año anterior. Las autoridades insisten en que no hay tifus. Amén. Eso sí, las disposiciones que dictan son como si le hubiera. Es además presumible que los muertos no digan nada; perosi dijesen algo, sería para expresar que lo que sienten es haberse muerto, dándoles lo mismo haber sucumbido de una enfermedad que de otra. Una novedad, una verdadera sorpresa para el público en la vista de lo del ford y la bailarina. Creía todo el mundo que terminaban ayer las sesiones. Pues no, señor. El postre, el café, la copa, el cigarro y la indigestión quedaron para mañana. Hubo concurso hípico. Bl tiempo endemoniado le deslució. Por la tarde se suspendió una carrera porque uno de los caballos actores se puso enfermo. Naturalmente, acatarrado! En el Senado y en el Congreso hubo nú- mero y sesión. Todo, menos interés. Se supo que el Consejo de Estado aa resuelto de conformidad con la prohibición de la reventa de billetes. Conste, pues, que de vez en cuando sirve para algo ese Consejo. Sucesos, pocos: un robo de pesetas y siete anillos de oro, ninguno de ellos el del Nibelungo; un intento frustrado de timo del portugués, con captura, ¡oh, milagro! del lusitano y compañía, y poco más. Acontecimientos teatrales, varios: inauguración del Gran Teatro, á treinta yeinco céntimos, pero sin chocolate con media tostada, como podía esperarse. Estreno de Penas buscadas en la Comedia. La nueva producción de los jóvenes hermanos Cueva gustó. Ahora, á buscar dónde la han tomado. Entren en acción los silenciosos reventadores del margen. La Chanto Guerrero, triunfante un día más en la Zarzuela. Peste de retratos y de artículos sobre lo que hace, lo que piensa, lo q e come, lo que bebe, lo que duerme, lo que ríe, ¡y sí que debe reírse! En Novedades, estreno de Rosiña. Éxito loco. En el Salón Regio, Ideal moderno; otro éxito legítimo, vamos, el Ideal Room del teatro. La noche, una tontería de viento y frío. EL OCASO DE LOS DIOSES DE PALACIO Se ha dicho en algunos periódicos que bu Majestad la Reina doña María Cristina se proponía ir á Sevilla para pasar allí unos días con sus augustos hijos. No es probable que este viaje se realice, en atención al estado natural pero delicado, n que se halla S. A. la infanta doña María Teresa, Las noticias oficiales recibidas acerca del accidente de que ha sido víctima en Algeciras el ayudante de S. M. Sr. Elorriaga confirman que el estado del distinguido jefe es grave, temiéndose que, de sobrevenir comtplicaciones, haya necesidad de practicarle una delicada operación quirúrgica. i nnrimnmriiTTnTHfiíiniiamiiiBrn nnnrní