Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C SÁBADO 6 DE MARZO DE 1909. EDICIÓN 1. PAG. 7. ¡Bancaí- ell y Maissoueuve, llamando la aten- la tumba de aquélla hizo su esposo constar! fclón deljarado acerca del hecho singular que era Pepita su legítima mujer. Relata las intrigas de que se valió Pepita Üe que el primero se propusiera como testigo el año 1907 para declarar cosas que ocu- Victoria para alejar á su hermano Enrique Sackwille de la familia, afirmando que aquéttieron en el año 1908. Refiérese á las cartas presentadas por el lla se casó con un primo para llegar á ver letrado francés Maissoneuve, con las cuales cumplidos sus sueños de ambición, sueños ho se ha probado nada más que Mr. I aii- á cuya íealización podía ser un obstáculo ú uine pedía dinero á un amigo sayo, sin hijo de lord L, ionel. gue esto se relacionara con a presente Pasa luego á ocuparse de los trabajos que Causa, ya en época próxima realizan los quereEstudia ías declaraciones del Sr. Lastres llantes para destruir la filiación legítima de y de cuantos han comparecido á garantir la Enrique Sackwille. Destruye la validez y eficacia del libro honradez del procesado Sánchez, afirmando que todo el mundo es honrado y bueno Registro del Ayuntamiento, la del padrón hasta que se decide á delinquir, y pasa en de que se habló en el juicio y la de otros- seguida á calificar los hechos que determi- documentos, cuya falsedad demuestra con innegables argumentos. naron el proceso. Justifica la intervención en este asunto Insiste en que la falsedad se ha cometido, pues aunque diga lo mismo la partida que de su patrocinado Rophon y la correspoaantes de rasparse, la letra es distinta, y, so- dencia que éste sostuvo con los letrados bre todo, su sentido íntimo ha sido desvir Reguero é Infante, explicando las frases que sólo por ironía estampó en varias cartuado. Acusa á los dos procesados como autores tas de las que á aquéllos dirigió. Tras pocos momentos de descanso, reanuEle este delito, y termina rogando al Jurado da su informe el Sr. Pallares, recogiendo y na veredicto de culpabilidad. El informe del Sr. Paredes fue realmente rebatiendo los cargos dirigidos á su patronotable, tanto en su forma como en su fondo. cinado, teniendo en cuenta para ello la resoExpuso los hechos con claridad y método lución dictada por la Sala de lo criminal y adujo argumentos de extraordinaria fuer- cuando se celebró la primera vista de este za, analizando con minuciosidad las decla- asunto, los dictámenes de los calígrafos y raciones de los testigos y sacando de las otros elementos. Rechaza en párrafos elocuentes la acusacontradicciones en que los mismos incurrieron todo el partido que á su causa convenía. ción de que ha sido objeto su representado, El distinguido letrado recibió por su me- extendiéndose en larguísimas consideracioperitos y ritoria labor muchas y muy justas felicita- nes acerca de lo expuesto poral Jurado testigos. Y finalizó diciéndole que ciones. medite bien su resolución, porque si su vep l Sr. Pallares. redicto es de inculpabilidad, el pleito queda Empieza su discurso dedicando un re- en el mismo estado que hoy se encuentra, cuerdo á D. Nicolás Salmerón, que fue sin que influya la sentencia en la marcha quien redactó el escrito de conclusiones en de aquél; pero si es de culpabilidad, concéSefensa del procesado Enrique Rophon, con dese una ejecutoria por la cual pueden refel cual se hallaba identificado porque siem- solver, y resolverán en landres, el litigio á pre estuvo convencido de su inocencia. favor del querellante. Sostiene qua la causa se relaciona con el Es decir- -termina el Sr. Pallares, -que pleito, porque si así no fuera no vendría la las mismas llaves que abran las puertas del hermana á acusar al hermano ni pretende- presidio á estos dos desgraciados servirán ría el esposo de aquélla que fueran conde- para abrir á los adversarios de I? nnq e Hados los dos individuos que ocupan el ban- Sackwille las puertas del castillo de Knole. quillo, uno de los cuales es pariente del que- (Muy bien, muy bien en el público. rellante particular. A las siete y media de la noche termina y Peso es muy negra- -dice- -la senda que su notable informe el letrado defensor de el intrépido matrimonio tiene que recorrer -Enrique Rophon, paragllegar al castillo de Knole, pues han de Hoy informará el Sr. Castillejo y habrá arruinar á Enrique Sackwille antes de con- seguramente veredicto y sentencia. seguir recluir en la cárcel á Rophon y á UN PASANTE. Sánchez. Preferible sería- -añade- -que antes de EL SUCESO DE AYER que esto sucediera un rayo del cielo destruyese el magnífico castillo á cuya posesión y riquezas aspiran Pepita Victoria y su marido. Relata á continuación los antecedentes de A ntecedentes. los hechos que han servido de base á la Próximamente á las once de la mañaquerella, examinando detenidamente los do- na intervino el Juzgado de guardia en un cumentos ea que fundaron aquéllos su acu- sangriento suceso que se ha desarrollado en sación. el piso principal de la casa núm. g de la ca Niega el matrimonio de Gabriel de la Oli- lle de Campoamor. va con Pepita Duran, alegando, entre otras En dicha casa, y en el piso indicado, vivía razones, que aquél inscribió como hijos na- desde hace dos años un matrimonio, com fcurales los que tuvo con Josefa Gallardo. puesto de Fernando Céspedes Marino, de Supone que la Duran conoció al lord en treinta años, natural de Madrid y electriBerlín el año 1854, impresionando á éste Pe- cista de oficio, é Isabel Otero Enderiz, herpita con la hermosura de su rostro y acaso mosa mujer de veinticinco años, y, como su con la de su alma candorosa, alegre y dulce, marido, nacida en Madrid. como el calor de Andalucía; pero esta imEntre el matrimonio no hubo nunca dispresión- -agrega- -no determinó de ningún gustos, al mejios que se exteriorizasen. El modo una unión transitoria, una de esas se marchaba á las siete y media á trabajar uniones en que se dan la mano la codicia y á una tienda situada en la Corredera Baja, ia voluptuosidad, sino un enlace legítimo, núm. 22, donde actualmente presta sus sersanto, porque la mujer impuso en el hogar vicios, y no volvía á casa hasta la noche, hasta su religión. pues en el establecimiento no le daban más Por esto sus hijos, los hijos de este matri- tiempo que el suficiente para comer. monio, están inscriptos, no sólo en el RegisCasi enfrente de donde el meneionado tro civil, sino en ia Iglesia. matrimonio habitaba, en el núm. 8 de la ca Refiérese á las cartas, partidas y certifi- lle de Campoamor y 10 de Santa Teresa, caciones que prueban el matrimonio de la hay una tienda de comestibles, de la cualf Duran con el lord, afirmando que hasta en estaba encargado AnJee o Prieto Fresno, de treinta y seis años, natural de Soria, domiciliado en la misma tienda, donde vivía coa. cu mujer, Matilde Audrés, y cuatro hijos fruto del matrimonio. También entre el matrimonio reinó siempre la mejor armonía, según referencias de los vecinos. A la tienda en que servía Aniceto iba á comprar Isabel, é indudablemente entre ellos debió establecerse una corriente de simpatía, pues él gustaba de galantearla y darla bromas delante de los otros dependientes, cosa que éstos no extrañaban porque análogamente bromeaba con otras parroquianas. Pero algo debió singularizarse Aniceto con Isabel cuando Matilde, la mujer, de Aniceto, parece que en alguna ocasión dio bromas á su marido respecto á si le gustaba la gorda como llamaban por allí á Isabel. R l hecho. Ayer mañana, y después de haber dado el desayuno á su marido, salió Isabel de su. casa con objeto de hacer la compra. A las diez y minutos regresó, y poco después de subir la escalera y de entrar en sa cuarto, subía Aniceto, quien, dirigiéndose al cuarto de Isabel y al llegar junto á la puerta, afirma una vecina que gritó: Isabel, 3. ver si me pagas eso á lo que contestó la interpelada: Ya se lo diré á mi marido I a vecina no oyó más palabras desde sa cuarto; pero momentos después sonaron tres ó cuatro detonaciones. Al ruido de éstas acudió el dueño de la hojalatería situada en la casa, y cuando se encaminaba al piso en donde le decían que habían sonado los tiros oyó un nuevo disparo que le imguisó á retroceder y salir corriendo á avisar á los guardias, á quienes encontró en seguida. Eran los números 276 y 268, y ambos, acompañando al hojalatero, dirigiéronse á la casa indicada. Cuando iban á entrar en ésta sonó utt nuevo disparo, y en unión del guardia mu- nicipal 639, que había acudido también al oir las detonaciones, subieron al piso principal núm. 3, domicilio de la Isabel. I a puerta encontrábase abierta, y al entrar en el cuarto pudieron ver en uu pasillito que existe á la entrada y que da acceso á las tres ó cuatro habitaciones de que consta el piso un cuadro verdaderamente aterrador. Isabel hallábase en el suelo, boca abajo, arrojando gran cantidad de sangre, que manaba de heridas que tenía en la cabeza, y Aniceto aparecía con la cabeza recostada sobre la espalda de Isabel, arrojando también sangre, que brotaba de dos heridas que tenía en la cara. Al examinar dichos cuerpos pudieron desde luego observar que Isabel era cada ver; pero no así Aniceto, y al notar que vivía trasladáronle inmediatamente á la Casa de Socorro del distrito del Hospicio, Los médicos de guardia procedieron en seguida al reconocimiento y asistencia de Aniceto, apreciándole dos heridas de arma de fuego en el parietal derecho, ambas de pronóstico gravísimo. lluego de auxiliarle, y con sumo cuidado, fue trasladado el herido al hospital de la Princesa. rxiligenclas judiciales. Al proceder al levantamiento del cadáver de Isabel halló el Juzgado debajo del brazo izquierdo de aquélla un revólver antiguo, de seis tiros, con el cual, siu duda, hizo los disparos Aniceto. Al retirarse de la casa dio el juez las órdenes oportunas para que el cadáver de Isabel fuese trasladado al Depósito y disponiendo que compareciesen á declarar el dueño de la tienda donde servía Aniceto, el esposo de Isabel y los vecinos que pudieran aportar algún dato para el esclarecimiento del suceso. El Juzgado de guardia estuvo trabajando hasta cerca de las dos de la tarde- y á esta CRIMEN PASIONAL