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A B C MIÉRCOLES 3 P E MARZO DE J 909. BDlCiON Ka PAG. 8. Tampoco. se debe olvidar que la Consti- p r u e b a testifical. tución dice que el Rey es el jefe supremo El primer testigo llámase José Paréeles; el Ejército y de la Marina. Repito que el pero tanto el fiscal y el acusador particular Gobierno es responsable de todos los actos como las defensas renuncian á su declaraSel Rey; pero además es jefe supremo de las ción. Es, pues, llamado el teniente mayor de la fuerzas militares. -El Sr. AZCARATE: tístoy conforme con parroquia de San Millán, D. Manuel Mellado. vque el Rey es un ser activo, pero dentro de Fiscal. ¿Desde qué año tien usted eL sus funciones peculiares. El Monarca no puede tener opinión en cargo de teniente mayor? Testigo. -Desde el 1883 aquello que estén divididos los ciudadanos. F. ¿Quiénes eran los encardados de sasConsidero que no están desprovistas de fundamento las suposiciones expuestas por car las partidas? T. -Los tres escribientes que había en la el Sr. Villanueva, y creo que esta crisis tieparroquia ne analogía con la de 1904. F. -Si se presenta un particular á exaEl presidente del CONSEJO: El Rey tiene que enterarse al detalle de todos los minar los libros, se le dan facilidades para asuntos públicos para retirar ú otorgar ello? T. -Sí, señor. conscientemente á los Gobiernos, los cuales F. ¿De modo que ios libros están á merSiempre deben contar, además, con la conced de cualquiera? fianza de las Cortes. T. -No; tanto como á merced de cualEl Sr. AZCARATE: El Rey ha presidido la Junta de Defensa nacional, cuando sólo quiera no están, porque constantemente puede presidir las Cortes y los Consejos de nos hallamos alguno de los sacerdotes de la parroquia en la oficina. ministros. Después refiere el Sr. Mellado que en una El presidente del CONSEJO: Esa Junta está constituida por tres ex ministros, y sin ocasión se le presentó un caballero pregunconocimiento y responsabilidad de éstos no tándole por el matrimonio de Josefa Duran, matrimonio que se hallaba inscripto en el toma ningún acuerdo. libro séptimo del archivo, y en cuya partida Se da por terminado este debate. se observaron raspaduras. El general Linares es muy felicitado. Aquel caballero desconocido- -añade- -ORDEN DEL DJA Juran el cargo de diputados los señores me pieguntó también por la licencia, pero D. Antonio Goicoechea y D. Joaquín Co- ésta no se encontraba en el legajo correspondiente, y yo sé que el que por ella mosüorniú. COMUNJCACIONES MARÍTIMAS traba interés fue más tarde á la Vicaría, sin conseguir encontrarla. El ministro de FOMENTO continúa su Fiscal. ¿A usted no le han pedido perdiscurso, interrumpido el sábado. miso para sacar del archivo el libro séptimo Afirma que el dictamen se ha redactado de matrimonios? sin tener para nada en cuenta la Compañía Testigo. -No, señor. Transatlántica. F. -Los legajos de licencias matrimonia- Defiende extensamente el dictamen y ter- les, ¿estaban bajo la custodia del testigo? mina pidiendo á las minorías su concurso F. -Como todo lo de la oficina. patriótico para discutir un proyecto de tan El acusador privado ruega que se ponga vital interés para el país. de manifiesto la fotografía de un certificado Se suspende el debate á las siete y veinti- en el que consta que Oliva y la Duran no cinco, y, verificado el sorteo de secciones, eran feligreses de la parroemia de San MiSe levanta la sesión. llán. El Sr. Mellado reconoce que la primera TRIBUNALES parte del documento está autorizada por él, pero entiende que la segunda está escrita ea distinto papel y con tinta diferente. testigo, porque esa a daltizafla es? puesto que tiene declarado qwefygchicos sacaban los libros, etc. T. -Los chicos no son los saoaaguillos. (Risas) Un Jurado pregunta si al hacerse cargo el testigo del despacho parroquial 1 hizo for 1 mando un índice, contestando negativainetK te el Sr. Mellado. Don Aquilino Sánchez, teniente mayor de la parroquia de San Cayetano, hce que se acuerda de haber firmado una copia de la partida del matrimonio de Pepita con Oli- 1 va; pero que al cotejarla con el original no se enteró de que los nombres estaban raspados. Las copias las sacaban ios dependientes de la iglesia y algunos amigos de éstos v que les ayudaban. Ricardo Dorremocea, antiguo dependiente de la parroqnia de San Cayetano, y que por esta causa ha estado procesado, refiere que una noche de 1901 se le presentó un individuo ofreciéndole 50 duros por que arrancase la hoja del libro registro donde constaba el matrimonio de Pepita coa Oliva, y que ese mismo sujeto le hizo ideática proposición á Sánchez, ofreciéndole doble cantidad, á lo que aquél contestó que ni por 1.000 duros cometía él una bajeza. Añade también que fue él el que sacó ana copia de la partida matrimonial de Pepita y Oliva; pero que en el original no TÍO tachaduras ni enmiendas. Ceferino Calleja, dependiente áel Juagado municipal del distrito ds la Inclusa, conobora la primera parte de las afcnaaciones del anterior. Don Ildefonso Alonso, notario eclesiástico, no comparece. Se lee su áeclai ación prestada en el sumario. Don Luis Berger, dueño de! café de París de esta corte, afirma que conoce á Enrique Sackwille por haber estado alojado en su casa dos veces en el año 1901, y que sabe, por haberlo oído en su casa, que Mr. Languine, que le acompañaba como intérprete, ha estado luego en Madrid trabajando en el actual proceso á favor de sir L 4o nel Sackwille. Eladio Dorremocea, dependiente también de San Cayetano, no recuerda naáa. Suspensión. Al terminar lá deelaracióa tfé este testigo se suspende la sesión nor a cuarto de hora Cigue 1 a vista. Al reanudarse el juicio eoasjáarece el empleado de la Vicaría Eclesiástica Remigio Díaz. Ha oído decir que se presentó en la Vicaría Enrique Rophoa á recoger un certificado, pero él no lo vio. Igualmente sabe por referencia que acompañaba á Rophon un sujeto llamado Nicasio Martín. A preguntas del acusador dice qne vio la partida matrimonial de Gabriel de la Oliva sin que advirtiese en ella raspaduras ni enmiendas, añadiendo que el año 2: 897 fueron unos ingleses á la Vicaría, acompañados del letrado Sr. Paredes, con el fin de recoger un certificado del expediente áel matri- monio de Gabriel de la Oliva. Agustín de la Oliva. Es herma áel bolero Gabriel, y tan sordo, que se hace necesario que las partes le interrogues aproxi- mandóse á su oído y dando granáes voces. Dice que le escribió un abogad de París pidiéndole una certificación de! matrimonio cuyo documento él remitió. Acusador. ¿Tiene usted alguna noticia dejl matrimonio ele s hermano c e Josefa Duran? Testigo. -Creo que no ha existía nunca dicho enlace, porque yo tengo sesenta y cin- 1 GO años y no he oído hablar á aiagano de m familia de semejante An, y es máss que- p u c e tHt í k EL MATRIMONIO DE PEPITA DURAN LA SEGUNDA SESIÓN I nformes de los calígrafos. A las dos menos cuarto comenzó ayer tarde la segunda sesión de este juicio. Comparecen, en primer término, los peritos Sres. Cuéllar, Cordero, Sánchez Terrones, Romano y Lupiani, manifestando los dos primeros que han examinado un escrito indubitado de Enrique Rophon, y no encuentran analogía entre aquél y la partida falsificada. Sus compañeros, los Sres. Terrones, Romano y Lupiani, mauifiéstanse conformes en absoluto con tal opinión. El acusador privado interroga á los peritos acerca de las analogías que observaron entre la letra de la falsificación y la del procesado en rebeldía Manuel Antón, y los calígrafos de la acusación sostienen que lo escrito por éste en el padrón coincide con lo de la partida, es decir, que uno y otro documento acusan la misma mano. Los peritos de las defensas sostienen, como hicieron ayer, todo lo contrario. El Sr. Castillejo ruega al Tribunal que examinen los calígrafos las dos cartas que obran en el sumario y que se atribuyen al procesado José Sánchez, pues una de aquéllas fue reconocida por éste; pero no la otra. Los Sres. Romano y Terrones sostienen que las cartas revelan distinta personalidad caligráfica aunque el examen que deT los luzada. t h u verificado ha si o e i cofí co, 1 a defensa de Rophon. ¿El cotejo de los documentos se verifica siempre? Testigo. -Cuando el escribiente no me inspira confianza se hace el cotejo, pero si yo sé que la copia se verifica con fidelidad, no se acostumbra á cotejar. Defensor. ¿De modo aue el cotejo es lo más excepcional? T. -Sí, señor. El defensor de Sánchez. ¿Tenían igual cargo Dorremocea y Sánchez. T. -No, señor. D. -El testigo tiene declarado aue eran iguales en la oficina. T. -Tenían ambos sueldo; pero los cargos eran distintos. El defensor pide que se lea la declaración que el teniente mayor de San Millán prestó en el Juzgado, demostrándose que, en efecto, éste dijo que Dorremocea ocupó el mismo cargo que Sánchez. D. ¿No recuerda el testigo que en una ocasión se presentaron dos caballeros para rogarle á Dorremocea que les enseñara un libro del archivo? T. -No recuerdo, porque desgraciadamente no tengo buena memoria. D. ¿Es cierto que hasta los chicos llevan los libros en algunas ocasiones? T. -Esto no es exacto, y me parece que el que ha afirmado que los monaguillos escri ben las partidas ha incurrido en una andah K B I nm i iwnnin