Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ft. BC. MIÉRCOLES 24 DE FEBRERO DE 190 EDICIÓN 1. PAG. 6, la iglesia, y pasa comentando el triste fia ñor Hogan Feves, distinguido periodista del difunto. Echa el sacristán las llaves á la portugués y actualmente secretario del mipuerta, marchase con el capellán, y queda nistro de Comercio del país vecino, que desde hace días se encuentra en Madrid. Gavilán solo en la escena. Llega luego Don Juan, y el criado le Se halla enferma de algún cuidado becuenta todo lo ocurrido. Al amador tráele su conciencia: es la hora del arrepentimien- lla señora de Lombillo. to. Gavilán le cuenta que nadie ha notado Víctima de la ausencia de Margarita, á quien todos di- arma de fuego, un accidente causado por a ha fallecido el cen haber visto diariamente en el convento. joven y conocido sportsman en BarcelonaHeD. Alfonso Aparece entonces la abandonada, que, rrera Sotolongo. arrepentida, también vuelve al convento. Cree oir de nuevo las voces angélicas, é Los títulos de marqués de la papilla, coa implora su perdón. La puerta del templo se grandeza, y de Villel y conde de Daruíus abre sola; pero no hay nadie. Margarita los hereda el joven duque de Almenara Alta, vuelve los ojos á la calle, y ve á Don Jwan, nieto de la duquesa viuda de Uceda que, saliendo de su extática contemplación, La señora de Vázquez Armero, hija dei la llama. Margarita, en un primer impulso, ya á general Ochando, ha dado á luz eon feliciprecipitarse en sus brazos, pero se detiene, dad un niño. se aparta de él. Don Juan ahora la qaiere; Mañana, festividad de San Cesáreo, celepero Margarita va retroeediendo hacia la bran sus días el marqués de Casa- Torres y iglesia. Luchan, ella por desasirse, él por el señor Sáenz de Heredia. retenerla. Vence el poder sobrehumano; El día 26, festividad de San Alejandro y Margarita huye rápidamente y entra en la San Andrés, los celebran los marqueses de iglesia, cuya puerta se cierra. Corre él de- Santa Cristina y Casa- Riera; conde de Bertrás, forcejea desesperada é inútilmente langa de Duero, y señores Pidal, Groizard, para abrirla, y cae sobre las gradas del tem- Castro, Ferrant, Churruca y Moreno. plo como herido por un rayo Cuadro segundo y último (interior de la igle- Ayer falleció en esta corte el Sr. D. Fersia del convento) -Margarita ha encontra- mín Hernández Iglesias, magistrado del do todo como lo dejó: la celda, el sayal, los Tribunal Supremo, vocal del Instituto de claustros. De pronto aparécese otra Margari- Reformas Sociales, vicepresidente de la ta; es ella misma: su rostro, SÍÍ voz, su nom- Real Academia de Jurisprudencia y ex sebre, su oficio. La monja, asombrada prime- nador del Reino. ro, se percata al fin del milagro: la Virgen Sra el Sr. Hernández Iglesias an caballela ha substituido, y nadie supo su ausencia. ro respetabilísimo, de avanzada edad, pero Margarita cae de hinojos, y la Virgen vuel- de fuerte naturaleza y gran actividad, que ve al altar, que se ilumina súbitamente. dedicaba por entero desde hacía muchos La imagen de la Tornera se transforma años á sus altas tareas en los importantes en la de la Virgen, qsie al son del celeste puestos de la Administración pública que coro se va elevando hasta desaparecer en desempeñaba. las alturas. Margarita, cantando gloria á la De clara inteligencia, muy versado en masanta y misericordiosa Madre de Dios que terias jurídicas y conociendo á fondo todos la protegió, que ocupó su lugar, que la re- los resortes y procedimientos de la Adminisdimió al fin, cae de rodillas, con los brazos tración, y especialmente de la beneficencia abiertos, en éxtasis... y la orquesta cierra pública, llegó á ocupar un puesto en el Conel hermoso cuadro con himno sublime y sejo de Estado, y cuando D. Francisco Siltriunfal vela reformó este alto Cuerpo consultivo, e Tribuna g L REPARTO Margarita, señorita Gob- Sr. Hernández Iglesias pasólaalSala de le bato (Ida) Sirena, bailari- Supremo como ministro de donde preste contencioso- administrativo, na, señorita Hernández (Anita) Don Juan hasta hace pocos días relevantes servicios. de Alarcón, Sr. Abella (Fulgencio) Don y á toda su distinguida famiLope de Aguilera, Sr. Cigada (E rancesco) liaA su viuda sincero pésame. enviamos Gavilán, criado de Don Juan, Sr. Meana (Francisco) La tornera, un capellán, el sacristán de las monjas, colonos de la casa de Alarcón y sus mujeres, labradores, labradoras, monjas TERCER DÍA de la Orden de San Bernardo, bailarinas, mosqueteros, dueñas, pajes, estudiantes, ca- yer, como los dos días anteriores, un tteittballeros, alguaciles de casa y corte, come- po hermosísimo protegió la celebración de la fiesta de Carnaval. diantes, etc. etc. Desde las dos hasta las seis de la tarde la 1 AS DECOKACIONES Nada hemos que- animación fue grande en la calle de Alcalá rido decir de las y paseos de Recoletos y la Castellana, esdecoraciones pintadas por Amalio para esta pecialmente en este último, donde acudieobra, porque no es posible dar idea exacta ron gran número de carruajes particulares, de ellas. Tan hermosas son; tan maravillo- carrozas y coches engalanados y máscaras samente las ha presentado el gran escenó- á pie y á caballo grafo y con tanto amor v tan concienzudo Entre éstas llamó la atención un indiviestudio las ha pintado. duo vestido de gaucho eon exquisita propieEl público las juzgará esta noche, y segu- dad y con montura mejicana muy artística ramente las aplaudirá como merecen. y valiosa. Para los efectos de luz se han traído apaEntre el público que ocupaba las triDa rate de Dresden. ñas y las personas que iban en carruajes y carrozas hubo el correspondiente tiroteo, nutrido en algunos momentos, de flores y 5, tembloroso, resiste, reconviene. El amo, resuelto é implacable, desoye ruegos y razones; ni el nombre de su padre le conmueve de todos los obstáculos reniega. Todo está prevenido: escala; caballos, vestidos mundanos para la novicia seducida. Don Juan se acerca á una de las rejas, y óyese la voz de Margarita contestando á los requerimientos de su amante, entre los apartes y conjeturas pavorosas de Gavilán. X, os amantes se despiden, quedando citados para las dos. Cuadro tercero. (151 claustro bajo en el coavento. Margarita, sedueida por las mentiras de Don Juan, vacila aún; el canto de las monjas, que pasan camino del coro, parece retenerla un instante; pero, al fin, el diabólico encanto de Don Jaan vence, y Margarita, al oir la voz del amador, huye del concento, en medio de hórrida tormenta, después de dejar á la Virgen, junto á un ramo xde rosas frescas, las llaves que ella cuida. Termina así el acto primero. es en La acción del segundo (InteriorMadrid. de Ctiadro primero. del Corral a Pacheca. Se ve un trozo de la escena. El público espera fuera que comience el espectáculo; dentro, los amigos aguardan que se abra el vestuario y salgan las artistas, y al salir ellas, hasta el momento de comenzar 1 espectáculo, las enamoran. Preséntase Sirena, derramando garbo y salero. El coro desatiende al baile para rodear á la gentil bailarina. Don Lope se dirige á avilan. Gavilán, mientras su amo platica con la danzante, procara tranquilizar á Don Lope. Llarnan á Sirena, que separándose de Don Juan sale á las tablas. La acoge una salva de aplausos. Los dos adversarios se lanzan una mirada de desafío, y se dirigen por lados opuestos á la escena. Cuadto segundo. Una calle en Madrid. Anochece. Margarita, procurando recatarse, escucha fl vocerío de la función que termina, llegando á sus oídos el triunfo estrepitoso de ja Sirena. Los celos le destrozan el corazón. Pocos meses han bastado para extinguir el t riño de su Don Juan. -La gente empieza á salir del Corral. Margarita se oculta entre las sombras. El coro palé comentando los lances de la función, el arte y la hermosura de la Sirena, y se aleja entonando la última estrofa de la zarabanda. Entra Sirena del brazo de Don Lope. Don Juan Jos sigue. Diálogo amoroso entre Sireíia y Don Lope. Don Lope ofrece á Sirena tina fiesta. Don Juan se promete asistir, fiando siempre su triunfo al escándalo. Salen, y Margarita corre desolada detrás de Don Juan. Cuadro tercero. Gran salón en el Casón de tos Duendes. Mesas de juego, preparativos de festín, dirigidos por Gavilán. Todo está listo, y avilan, en espera de los convidados, refiere á los pajes incrédulos la leyenda del duende del Casón. Llegan Don Lope, Sirena y los convidados en ruidosa algazara; eoro de risotadas. i,o s invitados admiran el lujo del Casón, que Don Lope regala á Sirena, nombrando intendente á Gavilán. Empezada la fiesta llega Don Juan, pen aenciero; tras él, á poco, entra Margarita. Los Jinvitados se burlan de ella, y entonces Don Juan acude á su defensa. Después lucha con Don Lope, le hiere y huye en el preciso momento en que llega la ronda. Margarita es presa, y termina el acto segundo. j p l acto tercero se desarrolla en Palencia. Cuadro primero. Calle en Palencia. A an lado la casa de Don Gil; á otro, el convento, abierta la puerta del templo. Se oye el canto ¡Requiesmt in pace! Don EL CARNAVAL íkMfeJ 1 coro sale de Se encuentran en Madrid nuestro querido amigo el vicepresidente del Consejo de administración de la Empresa periodística Prensa Española, D. Nicolás Luca de Tena; su distinguida esposa y las bellas señoritas Dolores y Regla, hija y sobrina suya, respectivamente. El señor conde; JTovar, ministro de Portugal, ha obseav aau iu. ua al se- DE SOCJEDAD confetti. Él desfile resultó lucidísimo, y terminft cerca de las ocho, disgregándose las filas de carrtsajes en la Puerta del Sol. La tarde transcurrió sin incidente alguno desagradable digno de mención. p l gobernador civil, señor marqués del Va dillo, recibió ayer de ¡a Intendencia genera! de Palacio r. 000 pesetas para repartirlas entre las estudiantinas y comparsas