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A B C. MARTES 1 PE FEBRERO DE 1909. EDICIÓN u PAG. 6. léítfflcado de haber cumplido el compromi- espíritu de enemiga suicida, contra ei trabajo español, eliminando productos de éste, so de servir en el Ejército. No estoy, ni por asomos, enamorado de buenos y útiles á todas luces, por no ser tan las muchas cosas francesas que, irreflexiva- extraordinariamente perfeccionados como mente copiadas por nosotros, nos han traí- otros de fabricación extranjera, demostrando gran parte de los males que padecemos do así inconcebible hostilidad al verdadero en España; pero no puedo menos de reco- progreso patrio, hija legítima del extranjeiiocer que la manera de entender el patrio- rismo que nos domina. Se dice que no teniendo capitales disponitismo, evidenciada por los hechos recién citados, valía la pena de ser copiada por los bles para grandes empresas, forzosamente españoles; es más, en el examen de esos he- hemos de acudir en busca de ellos al extranchos, en la imitación de ellos, puede hallar- jero; pero debe pensarse que el capital sale se alguna de las orientaciones que cabría del trabajo; que si este fuera remuneratorio tomar para conseguir la apetecida naciona- para los españoles, al cabo de algún tiemlización de nuestro trabajo, sin la cual Ja si- po, los ahorros de tal trabajo procedentes tuación presente irá agravándose de día en crearían aquí capitales para nuevas empreüía, merced á la creciente invasión de ex- sas, abriendo camino á la regeneración eco: ranjeras Empresas que traerán consigo sus nómica; pero que, en tanto no se haga nada ingenieros y altos empleados, reduciéndo- por nacionalizar tal trabajo, no sólo es imnos á los españoles á la Gandición de subal- posible pensar en el ahorro, pero ni siquiera ternos de ellos en nuestra tierra, á la de tra- en vivir medianamente. bajadores que se afanan en hacer labor aproY, como ya en otra casión he hecho, vuelvechada por accionistas extranjeros. vo hoy á brindar el asunto á nuestros parti ¿Duda alguien del actual crecimiento de dos políticos y á preguntarles si no les paesa invasión... Pues, sin salir de Madrid, rece el problema de entidad suficiente para sin penetrar en interioridades de muchas preocuparse en él. DON ÑUÑO Compañías que con nombres y apariencias Be españolas son extranjeras, véanse hechos para todos notorios. Hace años teníamos en ¡Madrid una Empresa belga de tranvías (la NUESTRA. QUERELLA ge Salamanca- Pozas- Arguelles) y otra, la de testaciones y Mercados, española, á lo me- p? n la mañana de ayer se celebró ante el nos en gran parte. Pasaron años, y la bel- juez del distrito de la patina, Sr. Torre ga se tragó á la española. Se creó la Com- Trassierra, el juicio verbal que previene la pañía de los tranvías cangrejos, que en estoS ley en el especial procedimiento establecilíltimos tiempos ha sido también absorbida do para los delitos de injuria y calumnia. por la belga. A dicho acto asistieron el querellado, seka mayoría de las Compañías de luz son ñor Sánchez de Toca; el querellante, señor en Madrid extranjeras; la proyectada Gran I uca de Tena; el abogado de éste, Sr. TerVía ha sido en el concurso otorgada á capi- cero, y el procurador Palacios. tales extranjeros, y extranjeros serán en la Comparecieron también los testigos citacapital de la nación los edificios de aquella dos, para corroborar los extremos esenciaavenida, y el tranvía que recorra las nuevas les de la querella; pero ni de las manifesta calles, j la luz que la alumbre, y la calefac- ciones que éstos hicieron al Juzgado, ni de ción que temple los edificios en que se esta- lo expuesto por el Sr. Sánchez de Toca, ezca. podemos hacer referencia alguna por impeEs que hay que progresar, dirá la gente; dirlo el secreto del sumario. que es preciso vivir á la moderna... Es verSólo diremos, pues en esto no hay perjuiáad; pero se olvida que aquí nos preocupa- cio alguno para nadie ni se infringe la ley, mos mucho con el progreso en el consumo, que el Sr. Sánchez de Toca invitó al señor en los gastos, y nada con el progreso en la Luca de Tena á discutir en el Senado uno producción, en el trabajo; que mientras pue- de los aspectos de la cuestión que originó den los rentistas y los potentados vivir á la la querella, y en el acto fue aceptado dicho moderna, las modestas clases que con su requerimiento, si bien manifestó el Sr. I, uca trabajo intelectual ó manual han de ganar de Tena que aplazaba esta discusión (que él su subsistencia viven muy á la antigua, por- hubiera de todos modos promovido) hasta que el trabajo español no da en España sino que el Juzgado instructor haya resuelto el para ir muriendo de lenta inanición, que, si asunto que á su competencia y atribuciones no mata hombres, va poco á poco, pero se- se halla hoy sometido, pues quiere demosguramente, aniquilando, por anemia, la raza. trar ante el Senado y ante España entera Muchas y muy complejas son las causas que es más fácil levantar calumnias que prode este lamentable estado de cosas, que, de barlas. no variar, acabará por convertir á España en una nación que, aun cuando siga pro gresando en apariencia, será con prosperidad que cada día aprovechará menos á españoles. i a llegada. Se comprende que entre no tener ferro A las dos y veinticinco minutos de la carriles, alumbrado moderno, ni otras ven- tarde, conforme se había anunciado, regresó tajas análogas, ó acudir para lógralas al ca- ayer S. M. el Rey de su excursión á San Sepital extranjero, se opte por esto; pero lo bastián, Biarritz y Pau. que no se explica es que á este capital se le En los andenes de la estación del Torte deje arbitro en absoluto de inundarnos de esperaban la llegada de S. M. la infanta personal no nacido en España para desem- doña Isabel y el infante D. Alfonso de Orpeñar funciones que en su mayoría saben y leáns. pueden desempeñar cumplidamente muchos También se hallaban en los andenes; los españoles; lo que no se comprende es que ministros de Instrucción pública, Estado y por igual rasero se mida, que iguales facili- Gracia y Justicia; el gobernador civil, señor dades (á veces son mayores) se den al dinero marqués del Vadillo; el mayordomo mayor extranjero y al nacional, en concursos más ó de S. M. señor marqués de la Torrecilla; menos oficiales y en iniciativas libres; lo las marquesas de Viana y Nájera, el obispo- que ni se explica ni puede disculparse es de Sión y otras muchas personas. que, publicada una ley reciente para que en- Por expreso deseo del Rey no se le hiciecentros oficiales se dé la preferencia á los ron honores á su llegada. productos de la industria nacional sobre la A la hora debida, hizo su entrada en los extranjera, en cuanto aquélla produzca en andenes el sudexpreso. En la portezuela del admisibles condiciones, vrivalicen (con raras coche- salón- venía S. M. que vestía traje de excepciones) las dependencias burocráticas americana, con sombrero de fieltro verde. en la tarea de hacer listas de- exclusión, con Cambiados los naturales saludos coa las personas reales, el Rey conversó algunos minutos con el Sr. Rodríguez San Pedrc y á continuación con el Sr. Allendesalazar. En el mismo tren que el Monarca, hizo stt viaje hasta Madrid el obispo de Pamplona El Rey ocupó un automóvil de la Rea Casa, y se dirigió inmediatamente á Palacio, donde le esperaban las Reinas doña Victoria y doña Maria Cristina, los jefes oalatinos y alta servidumbre. Su Majestad regresa satisfechísimo de haber presenciado las pruebas del aeroplano de Wright. os Reyes á Sevilla A las ocho y diez minutos marcharan anoche á Sevilla D. Alfonso y doña Victoria, el príncipe de Asturias y el infantito D. Jaime, con sus respectivos séquitos. A despedir á SS. MM. bajaron á la estación del Mediodía la Reina doña Cristina, y os infantes doña Isabel y D. Alfonso de Orleáns I,o s Reyes fueron á la estación en landos cerrados, con una sección de la Escolta Real. Esperaba á SS. MM. en la sala de espera y en el andén una numerosa y distinguida concurrencia, entre la que vimos á los? ministros de Estado, üracia y Justicia y Rodríguez San Pedro, de uniforme; el pre sidente del Senado, el capitán generarse ñor Villar; los gobernadores civil y militar, señores marqués del Vadillo y Bascaran; el obispo de Sión y gran número de diplomáticos, damas de la Reina, grandes de España, ex ministros, representantes en Cortes, generales y jefes del Ejército Una compañía del regimiento de WadRás, con bandera y música, tributó los honores militares, y fue revistada por el Rey antes de subir el Monarca al coche del trea Don Alfonso vestía el nuevo uniforme del Arma de Caballería, con capote gris; la Reina, un abrigo obscuro, y los Infantitos, de blanco. La despedida tributada á SS. MM. fu ea extremo afectuosa Con los Reyes marcharon la camarera mayor de Palacio, duquesa de San Carlos; el aya del Príncipe de Asturias, condesa viuda de los leíanos; el jefe de la Casa Militar del Rey, general conde del Serrallo; el mayordomo mayor, marqués de la Torrecilla; el secretario particular de S. M. Sr. Torres y González Arnao; el coronel de la Escolta Real, marqués de Sotomayor; los caballerizos de campo, Sres. Pérez de Seoane y conde de Fuenteblanca; el ayudante- secretario, conde del Grove; los ayudantes de órdenes, Sres. Echagüe y Elorriaga; el jefe del Gabinete telegráfico de Palacio, D. Rafael Campos, y el oficial de la mayordomfe. Sr. Canale. EL REY FN MADRID ATRACCIÓN DE FORASTEROS p n el Círculo de la Unión Mercantil se reunió anoche la Comisión de festejos del Sindicato de iniciativas de Madrid, coa objeto de quedar constituida y proceder á la designación de presidente. Por aclamación, y á propuesta del concejal D. Nicolás Martín, fue elegido el señor Aguilera, y después, y también por aclamaá 2i ón, se nombró un Comité ejecutivo, compuesto de los Sres. Garrido, Martínez (D. E) Ramírez Tomé, Corradi, Reynot, Suárez In- i clan (D. H. Escudero (D. Tirso) y Martínt Hicieron á continuación uso de la palabra los Sres. Capdevielle, Vivar, Piera, Comas, arrido, Aguilera, Ramírez Tomé, Carrasco y Martín, manifestando todos gran entusiasmo por la idea que los convocaba, y conviniendo en que los festejos se celebrarán durante los próximos meses de May v lanío