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A B C JUEVES 18 DE FEBRERO Dfc 1909. EDICIÓN 1. PAG. 4, áStas difíciles circunstancias el Parlamento español, inspirándose en sentimientos de patriotismo positivo, no lírico, no sanciona con sus votos máximos una acción tan prudente como él quiere, pero viril y enérgica, somo de quien defiende algo que es muy nuestro, tanto como un pedazo de la patria juerida, preparémonos á abandonar definitivamente toda idea de protección y comensernos á pensar que vamos á ser penetrados. J. AGUILERA Tánger, 5 Febrera 909. UNA OBRA PATRIÓTICA NTECEDBNTES En uno de los sitios más céntricos de Madrid está arreglándose y decorándose un amplio local destinado á las oficinas centrales de una Sociedad interesante. Diré dos palabras sobre esta Sociedad, Se trata, ante todo, de una Bknpresa nueva completamente Jen España. No ha nacido espontáneamente; han precedido á su fundación largos y detenidos estudios sobre el asunto. Deéde Iiace un año, todos hemos podido ver y tratar en los principales Círculos de la corte al representante de esta nueva Empresa. La idea de la Sociedad se debe á un escritor francés; pero el capital, lo mismo que los principales organizadores del negocio, es inglés. ¿Qué voy á decir yo de su gerente? Me honro con su amistad particular. Hombre culto, de una fina inteligencia, el representante de la nueva Empresa ha vivido algún tiempo entre nosotros preparando la novísima Empresa. Reclama la organización de ésta un exquisito tacto y un profundo conocimiento de nuestras costumbres, ül representante y gerente de esta Compañía no sólo ha realizado por sí mismo un paciente y minucioso trabajo, sino que se ha asesorado de inteligentísimos y discretos compatriotas nuestros que le han ayudado en su tarea. Todo hace creer, por lo tanto, qae la nueva Empresa será un éxito. Yo así lo deseo. I as circunstancias de nuestra vida nacional así también lo hacen creer. De todos modos, pronto hemos de ver el resultado. C e quedó usted, por fin, sin ver la Exposi J cíón de retratos de Pablo Antonio de Béjar? -Por fortuna, no; ayer, que era el último TO DE LA SOCIEDAD A remediar, día, la visité. y aun á poj- ¿Y qué tal? ner término, si puede ser, á este estado de- -Soberbia, magnífica. Béjar, en su larga tristeza nacional, viene la Sociedad de que estancia en Londres, estudiando las obras se ha hablado al comienzo de este artículo. maestras de los grandes pintores ingleses del Un hombre sin alegrías es un hombre sin siglo XVIII, se ha impregnado, se ha saturavitalidad. Un hombre sin vitalidad- -la con- do de modo tal de su elegante manera de secuencia es lógica- -es un hombre muerto. hacer, que sus retratos parece que tienen Los españoles no tenemos alegría. s ¿Adónde hasta la pátina de los de Reynolds, Lawnos quieren llevar los conservadores? No rence y ainsborough. El retrato que presabemos adonde llegaríamos por este ca- senta de la infanta doña Luisa de Orleáns mino; dos años más de esta vida y no que- es de una delicadeza exquisita; ¡qué origidará en el país ningún elemento de progre- nalidad de fondo el que tiene aquella egreso y de vitalidad. (Algunos de los lectores gia y gentil figura! Son también admirables quizá opinen que nos hemos excedido un los retratos, todos al pastel, de la marqueMOTIVOS DE LA SOCIEDAD En poeas poco al hablar de dos años; según ellos, un sita de Peñalba, la condesa de Castilleja de -líneas ex- año más, ó acaso medio, bastarán para rea- Guzmán y los preciosos niños de D. Fernanplicaré los motivos de la fundación de esta lizar esta obra funesta. Conveníamos todos do Ibarra, de Bilbao. Sociedad ó Empresa industrial. Todos con- en que así no podemos seguir. Cuando el- ¿Béjar trabajará en Madrid ahora? venimos en que en España, y con especiali- aburrimiento público se va agravando de- -No, mañana mismo regresará á Londad en Madrid, la vida ha llegado á ser de un modo alarmante, aparece la citada pode- dres y allí permanecerá pintando ladys y ana monotonía desesperante. Durante la úl- rosa Sociedad. haciendo copias de las maravillas del Br ¿tima etapa política de los liberales, todos ó Esta Sociedad cuenta con un importantí- tísk Museum hasta el mes de Octubre orócasi todos los días ocarría algo que distraía simo capital. Así como existen ya, y desde ximo. nuestro espíritu y que, más ó menos inten- hace tiempo, Sociedades industriales para- -Pues enhorabuena por el triunfo obtesamente, nos emocionaba. Teníamos crisis suministrar la luz, la electricidad, así esta nido, y buen viaje. ¿Qué éxito teatral ha setotales y parciales; había mudanzas frecuen- nueva Empresa se propone suministrar á guido al de La muda alegre? tes del alto personal y de los gobernadores sus abonados la amenidad. Una emoción dia- -Sil de Los gemelos, una verdadera joya civiles; se hablaba apasionadamente, duran- na, podría ser el lema de esta Empresa. La del más antiguo teatro latino, afiligranada, tesemanas enteras, de asuntos tan interesan- vida sin emociones no vale la pena de ser al adaptar la traducción francesa de Bertes como aquel del decreto de disolución; ocu- vivida. La dicha Sociedad tratará de pro- nard, por el ingenio, siempre fresco, de Anrrían algunos motines y disturbios, en pro- porcionar á cuantos se abonen á sus servi- tonio Palomero. Por cierto que la confevinvias; protestaban violentamente eu sus cios una emociónj, una inquietud diaria. rencia que leyó la noche del estreno es un pastorales algunos prelados; raíamos, en veces índole mis- delicado aperitivo espiritual. plenas calles de Madrid, lo que h acia mucho Claro está que muchasse tratelade producir. ma- -Hace un año le aplaudíamos también tiempo que no habíamos visto y io que cons- por de la emoción quetraspasará los límites su índole misma, en la Comedia en el estreno de El amor vela tituye un espectáculo de un alto é insubstituible interés: creíamos una algarada popu- de lo privado y participará de ella el públi- y Raffles- -Lo recuerdo perfectamente. ¿Qué hay lar para silbar y derrotar á un político. La co. Pero los abonados á los servicios de esta de fiestas y banquetes? vida, en resolución, se deslizaba amena, Empresa tendrán siempre muchos otros ser- -Una racha en que hay á diario dos ó llena de lances varios, repleta de temas, vicios de que el público no puede particitres reuniones y comidas. En Madrid es asuntos y tesis sobre que charlar y discutir. par, y em todo caso, en los que no puedan Desgraciadamente, aquellos tiempos du- menos de afectar ala opinión general, ellos, frecuente que suceda esto: se pasan dos ó raron poco; serán muchos los lectores que los accionistas, serán, en lo posible, los pri- tres meses sin una fiesta mundana, y luego, convengan en la razón con q e escribo des- meros y más hondamente partícipes de la de repente, se multiplican bailes y banquegraciadamente. Desde aquellos días han trans- emoción. Por ejemplo, ¿quién duda de que tes. Anoche hubo baile en la Embajada de currido más de dos años. Los elementos una noticíapostal ó telegráfica llevada á des- Italia, y comida en la de Francia; hoy la hapintorescos de nuestra vida cuotidiana han hora á la casa de un liberal participando la brá en la Legación de Portugal, y pasada ido desapareciendo. Los cronistas brillantes caída de los conservadores puede propor- mañana, baile en la de Austria- Hungría. ¿De manera que Lse lusen mucho las Be quejan de que éste no es el Madrid de cionar una emoción de carácter privado y muy estimable al abonado á los servicios de bandas y condecoraeiones? antea. Todo el atractivo que Madrid tenía para nosotros se ha ido esfumando y desvaneciendo. Diríase que los conservadores son enemigos de la vida y de la alegría. Los conservadores han dispuesto que los cafés se cierren antes de la madrugada. No pueden estar abiertas las tabernas los domingos. Más allá de las doce y jmedia no le és lícito á un teatro prolongar su espectáculo. No circulan por las calles las garridas y castizas mozas que antes ó circulaban ó permanecían estáticas en las esquinas ó en los umbrales de las puertas. Todo esto, ligeramente reseñado, por lo fue se refiere al aspecto de la vida popular. En cuanto á la vida política, ¿habremos de extendernos mucho para demostrar su tedio, su fastidio y su uniformidad? Crisis totales no hemos tenido ninguna; las parciales se han reducido á dos ó tres insignificantes; pocos son los gobernadores civiles que han sido removidos; gozan inalterables de sus prebendas los subsecretarios y directores generales; en las Cortes, un proyecto que nos entretenía un poco ha salido ya jdel Congreso y saldrá muy pronto del Senado; las interpelaciones que se anuncian y se proclaman como tremendas y ruidosas, nos hacen en la intimidad bostezar; no se hacen tampoco declaraciones sensacionales no se inicia siquiera alguna pequeña disidencia; para colmo de males, hasta han desaparecido de la mayoría parlamentaria D. Eugenio Silvela y el marqués de Casalaiglesia. En resumen, la vida ha llegado á ser intolerable. Digámoslo con entera franqueza y pese á quien pese: D. Antonio Maura nos está fastidiando á todos. la Compañía? ¿Cómo negar que el anuncie confidencial, hecho por un agente secreto de la casa, de que el Sr. Moret va á hacer unas declaraciones sensacionales en el Congreso puede ser también motivo, únicamente reservado al suscriptor, de una considerable alegría? ¿De qué manera no convenir en que la nueva, todavía más reservada, de que el Sr. Maura ha tenido un disgusto en Palacio podrá surtir también los mismos efectos que las anteriores? ¿Cómo no ver que también la noticia reservadísima y autorizada de una connivencia existente entre el Sr. Maura y el Sr. Moret, en virtud de la cual éste ocupará el poder en cuanto se apruebe en el Senado la ley de Régimen local; cómo no ver, repito, que también esta noticia puede ser de alto precio? J Como estos ejemplos pudiera citar muchos. La nueva Sociedad pondrá en práctica mil medios, recursos y artificios para amenizar, distraer é inquietar la vida de sus abonados. Todo lo que vaya contra el actual estado de intolerable aburrimiento á que nos han traído los conservadores nos parece altamente meritorio. Y por eso sea n capital extranjero ó un capital español, la obra resultará altamente patriótica. AZORIN CRÓNICAS MADRILEÑAS