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fA B C MIÉRCOLES 17 P E FEBRERO DE 1909. EDICIÓN i.3 PAG. 8. pata devoraba, el hombre leía y leía escena tras escena, sin que advirtiese en su oyente la menor señal de asentimiento. Por fin, terminada la lata, el autor atrevióse á preguntar: ¿Qué le parece á usted, don Marcos. Y éste, que ya saboreaba olímpicamente, una copa de coñac, punto red ido del excélente almuerzo, contestó: ¿Con franqueza? ¡Con franqueza! ¡Pues el almuerzo me lia parecido superior al drama! Desempolvamos este recuerdo, que tan i la memoria se nos viene, á propósito de la conferencia que Antonio Palomero, fundador- -es el primer caso, -dio anoche, batiendo marcha como amigo de Plauto y Bernard, autor y arreglador, respectivamente, de Mencechmos CLos gemelos Y decimos esto, no en son de inferioridaa para la ingeniosa comedia de Plauto, pródiga nodriza que amamantó á otras celebradísimas producciones de ilustres dramaturgos, sino juzgando por el efecto que el amenísimo, interesante y humorístico trabajo de Palomero causó cu el público, Mi noble amigo pudo muy bien corrompernos las oraciones con una acolchonada disertación ad USUM académicas, uno de esos engañosos discursos que, bajo el aparente é inocente título de Algunas ideas sobre tal cosa, Breves consideraciones, Ligeros comentarios, etcé- atmE- -D. Norberto de Arcas, Santa Isabel, 9. T Palacio. -D. Joan Veranes, Pavía, 4. Universidad. -D. Rafael Díaz Arguelles. PASATIEMPOS INGENUIDAD QE LA JUNORANCIA En la cubierta de un transatlántico: Una señora mira atentamente al horizonte. De pronto exclama: ¡Es inútil! Por más que miro no le veo. ¿Qué quería usted ver. -pregunta un compañero de pasaje. ¡El Ecuador! Esta mañana dijo el capitán que lo pasaríamos de día. JEROGLIFICO HUMANITARIO, POR NoVEJARQUE ¿eón, 8. Y gara facilitar aún más su gestión se darán á quien las solicite las mencionadas postales en la Inspección provincial de Sanidad, Luzón, 8, y en casa de todos los sub áelegados y en todas las farmacias. A cuerdos de la Diputación. En una de sus últimas reuniones, la Comisión provincial adoptó los acuerdos siguientes: La instalación de veinte baños en los pabellones de tíficos del hospital de San Juan i e Dios con sus termosifones correspondientes. Los enfermos que en lo sucesivo ingresen serán afeitados y lavados antes de pasar á ios pabellones. Aumentar el número de alumnos internos sn los pabellones de tíficos. Y conceder reoirsos al alumno interno sefior Castro, enfermo de tifus. Añ ás contagiados. f T i 131 doctor Sánchez del Real, ayudante üel doctor Madinaveitia, está enfermo del tifus, adquirido en el hospital Provincial. Un alumno del Sr. Azúa está contagiado por la misma enfermedad, adquirida en San Juan de Dios. Muy de veras deseamos su alivio. v l l einos recibido las bases aprobadas en la Í última junta general celebrada por la ¡asociación de Inquilino 0, las cuales, en su parte más importante, tienden á que en las viviendas se regularice en beneficio del arrendatario el disfrute del agua y de la luz y se atienda al saneamiento é higienización de aquéllas. La nueva Asociación, preocupándose tam bién de su mejoramiento económico y moral, ha desarrollado asimismo en las bases sitadas un plan completo relacionado con tales fines, y en defensa de tos cuales han de ir enderezados los trabajos y los esfuerzos de la digna Junta directiva y de los asociados en general. ASOCIACIÓN DE INQUIL 1 NOS Solr. ción á la letra B- AS- T- ARDJLLA ante el Jurado y fue condenado á muerte; pero declarando el Tribunal que, atendiendo á su espontánea presentación y á la conducta que el reo había observado en el tiempo que estuvo disfrutando libertad al amparo de la absolución que le restituía sus derechos, merecía el indulto del Soberano. Ccn esa recomendación y todo, la gracia le fue denegada, y Fischer ha sido ejecutado en la prisión de Dormund, dando pruebas de entereza y de arrepentimiento. La población ha lamentado más que nunca ese rigor de la justicia, comprendiendo que ese hombre podía haber sido en la prisión útil para el trabajo y para sus compañeros de infortunio moral. LOS ESTRENOS A TRAVÉS DE LA FRONTERA ser testigo de una ejecución capital que ha impresionado vivamente, porque nadie la esperaba. El indulto se imponía. Si alguna vez la gracia del perdón está justificada, ésí 1 era una de ellas. IVi delito era, ciertamente, horrendo. Ernesto Fischer asesinó á un obrero compañero suyo llamado Lutger. Le mató para robarle, y lo robadofue cinco pfennings: poco más ó menos, cinco céntimos de nuestra moneda. Ernesto fue procesado, acusado y absuelto. Ninguna prueba estableció su culpabilidad. Le acompañó tanta suerte en las diligencias, que el Tribunal tuvo que proclamar su inocencia. Ernesto Fischer quedó en libertad. Observaba una conducta intachable. Pero un día se presentó en la cárcel de Dormund y pidió que le escuchase un juez. u Ante éste declaró que no podía resistir los remordimientos de su conciencia, ni conciliar el sueño, ni ocultar por más tiemoo su crimen. Se le proceso je nuevo. Confesó su delito IlNA EJECUCJON CAPITAL C o l o n i a -acaba de TEATRO DE LA COMEDIA LOS GEMELOS COMEDÍA EN TRES ACTOS Y UN P 3O LOGO, DE PLAUTO- BERNARD- PALOMERO Y 0 he oido contar, además de la historia de un náufrago, la siguiente anécdota, que figura en el repertorio de oportunas sinceridades de Marcos Zapata. Cuentan que el poeta aragonés, apremiado per insistentes ruegos y solicitudes amistosas, se avino, á regañadientes, á escuchar en el Suizo la lectura de un drama, original mientras no se demostrase lo contrario, de un pobre infeliz, que no tenía otro mérito para ser admitido en la reunión, á la que diariamente asistía el autor de La capilla de Lcmuza, que la de ser discreto proveedor de las necesidades d e algunos de aquellos ilustres bohemios. Zapata puso por condición precisa que á la lectura había de preceder un espléndido almuerzo, á lo que el primerizo ced 1 con mucho rusto. Tíentras Za- tera, se traen á la cola trescientas ó cuatrocientas páginas asfaltadas de pesante erudición; pero, naturalmente, el ingenio ágil y volador de mí buen camarada era lógico que se produjera en la forma espontánea, íntima, familiar, que anoche, en charla fluida, irónica y zumbona en algunos oportunos apliques y comentarios, se manifestó. Palomero nos habló de Plauto, de su teatro, de su influencia, de la adaptación de Bernard y de la suya propia; de cuanto entendió pertinente para que la comedia llegase con toda la documentación en regla á conocimiento del público. Dos ó tres veces se alzó la cortina en ho ñor de Palomero, que tan excelente cicerón se mostró. ¿Quién no diputa Los gemelos como una d las mejores comedias de Accius ó Attius Plauto, que de las dos maneras lo han instrumentado los comentaristas? ¿Quién no ha roto un PJauto ea su vida, es decir, qué autor moderno y antiguo no debe al insigne comediógrafo latino mwchos y seguros efectos cómicos? Menoschmos, remozada, aliñada por Ber nard, con el aditamento de algunos personajes nuevos, es sencillamente una obra cómica del día por la originalidad de su asunto, por lo ingenioso del enredo. La divertida aventura de los dos hermanos gemelos, lod incidentes cómicos que se suceden, son de un sano y limpio regocijo. De la obra de Plauto se hau derivado muchas comedias, y fuera de la escena, ¡cuántos artículos humorísticos no ha inspirado! El mismo Mar- Twain ha escrito una graciosísima novela con el mismo asunto, que hace ya unos cuantos añitos discurrió el autor de Los gemelos divirtieron anoche de lo lindo al público de la Comedia, que salió complacidísimo de tan culto é interesante espectáculo. Irene Alba, Nieves Suárez, la adorable Merceditas Pérez de Vargas, Santiago, delicioso como de costumbre; Ramírez, ¡oh, insigne Gorriz! Zorruno, y Vilches, fueron excelentes intérpretes de la comedia de Plauto- Bernard- Paloniero, que tan justamente amenizó nuestras horas anoche. Vaya, pues, una tripie salva de aplausos en honor de los tres colaboradores.