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DE TODO EL MUNDO, POR CORREO, V BLE TELÉGRAFO Y TELÉFONO W 1 -T DE TODO SL MUNDO, POR CORREO, CABLE TELÉGRAFO SÉ SÉ V TELEFONO v i C í f 5 Í- J? M V t -í? í i ir f V -Í- y -i m h ¡ifi i í: i nmm w S i 4 -i- í r LA UNIVERSIDAD D E E L ESCORJAL DURANTE EL INCENDIO. RUINAS DE LA GALERÍA QUE QUEDO DESTRUIDA Fot. Alba. ría centelleaba como las estrellas en una noche de verano. Los vestidos de las damas eran tan ricos y variados, que vista la sala desde el primer piso parecía un jardín lleno de flores movidas por fN EL FONDO DEL MARI Ayer, en So- veral. el suave soplo de una brisa primafiensaale. una L. a mejor sociedad estaba en esta tiesta ñe las más grandes salas de baile del mundo, pues tiene capacidad para más de 5.000 representada; además de las personas arriba personas, celebróse el baile organizado por dichas cabe citar: su excelencia el señor S. A. la princesa Metternich y llamado En marqués de Casa Calvo, embajador de Su ti fondo del mar. Majestad el Rey de España en la corte imI, a sala estaba magníficamente adornada, perial y real de Viena; el embajador de la y la luz azul que las innumerables lámparas República francesa, D. Ph. Crozier; el emeléctricas esparcían sobre las figuras acuá- bajador de Italia, duque de Avarna; el miticas y plantas verdes la hacían parecer uno nistro Sr. Burian y el ex presidente de mide esos cuadros que Julio Verne trazó en nistros Sr. Beck. sus obras fantásticas. Se necesita tener el 331 príncipe Leopold de Coburgo, el migusto de los vieneses para producir escena nistro de Negocios Extranjeros, barón tan grande y hermosa. Aehrenthal; el embajador de Turquía, ResAl entrar en la sala, que estaba llena de chid- Pascha, y toda una galería de persoDote en bote, la princesa de Metternich con najes del mundo aristocrático, político y li su séquito, el público que llenaba la gran- terario. diosa sala dejó escapar un ¡ah! de admiraA media noche no cabía una aguja, como ción al ver las ricas toilettes de tan distin- vulgarmente se dice, en el espacioso local, guidas damas. á pesar de los valses dulces y seductores Poco rato después apareció S. A. R. el ar- que las orquestas ejecutaban con un arte chiduque Iyeopoldo Salvator, acompañado sólo conocido en la ciudad del vals. Las le su mayordomo el conde Bellegarde. hermosas y distinguidas damas de la arisA las once de la noche la sala ofrecía un tocracia vienesa tuvieron que renunciar á aspecto indescriptible; no recuerdo haber tan agradable danza, pues intentar bailar visto espectáculo tan brillante: parecía un hubiera sido una locura. mundo nuevo lleno de luz v vida. La pedreTuvieron, pues, que contentarse con lucir DE NUESTRO CORRESPONSAL A B G EN VIENA sus magníficos trajes, dignes de ser admirados y colocados en el altar de la moda mo- derna. La princesa Gabriela de Thurn y TaxisKinsky vestía una toilette de velo blanco coa guirnaldas de laureles de plata y adornada, con rosas marinas de un gusto muy fino. La duquesa Thun Bugnoy estaba hermo- sísima. La condesa Wrbna, princesa de Baviera, lucía un vestido princesa de color verde Nilo, con capa de tul, lleno de perlas; desde el hombro hasta la cola extendíase un bordado blanco verdaderamente encantador. En su peinado lucía una diadema de corales claros. Las deinás damas vestían todas toilettes de gran valor y muy elegantes. z fiesta terminó á eso de las cinco de la madrugada, y las graciosas sirenas quedaron sorprendidas no poco al ver, de regreso de su viaje á lo profundo de los mares, su ciudad natal, la dulce Viena, como ellas la llaman, dormida junto al Danubio, bajo una capa de nieve de unos diez centímetros de espesor... íN EL PARLAMENTO El Parlamento más libre del DE VIENA mundo, es decir, donde los diputados pueden hacer á su gusto todo lo que se les antoje, es, sin duda, el de Viena.