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A B C MARTES 9 DE FEBRERO DE 1909. EDICIÓN i. PAG. so. Autorizando al ministro de Fomento para adquirir, sin las formalidades de subasta, un aparato torreón linterna para el faro de San Sebastián (Cádiz) Confirmando ia providencia del obierno civil de Vizcaya, que declaró la necesidad de la ocupación de terrenos déla Compañía Orconera para la instalación de un tranvía aéreo desde la Unión áe! Carmen á Poveña. Declarando oficialmente constituida la Cámara Agrícola de Aibí (1, -árids) logrará con tanta fortuna uaa taa admirable fusión entre el personaje y el artista encargado d e s u interpretación como lo consiguió Luisa Vela, I a monísima tiple, cantando y diciendo, conquistó un éxito persoaal grandísimo y merecido. Sagi- Barba dijo coa exquisito gusto, con su maestría de disseur, el primoroso vals, valiéndole una prolongada ovación, que se repitió ai finalizar el dúo con la señorita Vela. ¡Vaya una parejitai La señorita Parada lució su bonita voz y elegantes toaletas, y los Sres. Pastor- -que cantando á media voz hubiese logrado mayores efectos, -Banquelis, Barrenas y Figuerola coadyuvaron al éxito caluroso que La viuda alegre tuvo anoche en Pnce. El maestro Bauza llevó de modo insuperable la orquesta. Con La viuda alegre ha encontrado la Empresa de Price una nueva Mascota. FLORI 5 JOR. Todo París, y especialmente el siu ndo dé Arte, esta impresionado con la muerte, ocU rrida en tan breve espacio, de los dos her manos, prestigio de la escena francesa. POR TÍI 1. EPCAO DE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR E: BAO, i 1 y. LA Vi UPA ALEGRE Algunas tardes que Bombita, y cito ai simpático torero sevillano con preferencia á los demás porque para mí es el gran arquitecto dsl toreo, tiene el santo de espaldas, la gente, encolerizada, enrojecida por una indignación digna de mejor acomodo, lo primero que le mienta burlonamente son las abrumsdcias 6.000 pesetas que cobra por torear. ¡Y esas 6.000 pesetas! es el grito de guerra que enardece la plaza toda. Pero Bombita, bario de la chillería, se abre de capa ó tiende garbosamente la muleta, y en dos ía ices ó en dos pases enloquece y fanatizc. á la multitud. ¡Y quedan justificadas en r. i rcorze eo las 6.000 pesetas. Bien, dirán ustedes, ¿y quí relación liay entre el toreo y La viuda alegre? Ahora mismito va, caballeros! El primer acto de La viuda alegre, un acto ligero, de comedía, tiene dos ó eres situaciones musicales de poco interés, musiquilla corriente y familiar. Acr. bó ex acto, y muchos se consideraron defraudados. ¡Bah! -decían, como si se supiesen á Lehar hasta la úitima corchea; ¿y es este el compositor vienes tan íarnof; 0, el que ha ganado más de 70.000 libras esterlinas con La viuda alcgie? ¡Siempre se exagera! Pero vino el acto scgiuiao, se repitieron número tras- número, entrándosenos en el alma aquella música insinuante, acariciado, ia, sensual, armoniz da con una elegancia suprema, y entonces nos explicamos todos dónde estaban las 70.000 libras esterlinas. Sn ese deliciosa acto segundo, en la sentida é ingenua leyenda, en el interrogante y explorador duettino, en el dúo voluptuoso y pasional con ambiente de noche de luna, en el cómico septimino, escrito en airoso tiempo de marcha, y, sobre todos en el elegantísimo y susurrante vals que, evocado por la alegre canción del ¡stauranl Maxim, produce en nosotros el escalofrío de una caricia prolongada, intensa; de palabras quedas, murmuradoras, dichas á flor de labio... El bello preludio del acto tercero, compuesto de los más selectos motivos de la partitura, se repitió con ei mismo entusiasmo que los números anteriores. El libro, adaptado á la escena española con mucha forlana por autores tan exoertcs como loriares Rivas y Reparan, es entretenido y sirve de hábil pretexto para linas cuantas escenas aray vistosas y pintorescas. Z T faltan- -estamos en plena opereta- -So maridos burlados, gente de buen humor, encerronas amorosas en el pabelloncito de un jardín, galanteos, aventurillas y otras armas al hombro que decoran la acción fundamental, reproducción de nuestro clásico Eldesdén con el desd ¿n, y son los amores y fatigas que Sonia, la viuda alegre, y el conde Damio pasan, hasta que, par ÍLi, caen de bruces en ei matrimonio, despaéd de tres actos de achares continuos. La viuda alegre ha sido presentada por la Empresa de Ptice á todo lujo: decoraciones nuevas, trajes espléndidos, iignrantas distinguidas y bellas, profusión de luz y de alegría... Para Luisa Vela fueron en prmer termine las ovaci r. de acoclie, Pocas reces se A noche fue objeto de un criminal ateuía do el cura párroco- de Ontón, pueblo de la provincia de Santander, muy próximo ya á esta provincia de Vizcaya. a casa parroquial está instalada encima del pórtico de laiglesia. Anoche, y cuando el cura estaba durmiendo tranquilamente, linos desalmados, que se ignora todavía quiénes sean, colocaron unos cartuchos de dinamita entre las vigas del lecho del pórtico. La explosión fue formidable. Toda la techumbre del pórtico y el pavimento de ia i habitación del párroco quedaron desírozaI dos, los muebles saltaiou y se hicieron pei dazos, la cama en que el cura dormía quedó j también deshecha. E ¿verdaderamente ia. pTstá muy arraigada la creencia de que el comprensible rué resr ípva il sc. lujo y el confort soc tan solo patrimonio Casi ai mismo tiempo hlcleroa exp osión de los privilegiados de ia fortuna, y nada otros cartuchos en el Centro Católico. T 3111 más lejos de la verdad, pues el progreso, biéu causaron grandes destrozos en el ediadelanto y competencia de las industrias ficio y en el mobiliario, sin ocasionar tamdan por resultado el poner sus productos al poco desgracias personales. alcance de todas las fortunas. Así no nos La Guardia civil practica gestiones para debe extrañar que visitemos el domicilio de averiguar quiénes son ios autores y deteuna persona de modesta posición social y nerlos. Las autoridades de la zona militar veamos sus habitaciones lujosamente alhaáe Vizcaya realizan tsmbién indagaciones, jadas ante la sospecha de que los criminales se Estas reflexiones nos sugería días pasa- hayan refugiado en esta provincia. dos la visita realizada á la casa de la calle de las Infantas, 1 duplicado, despacho de la fábrica de muebles de Apolinar Marcos. No se sabe aíií que admirar más, si la elegati QUE SE HUNDE cia, variedad de estilos y modelos de aquePOIÍ T LllciArC llos elegantísimos muebles, admirablemente BC H JI 3 STRO SERVICIO PARTICULAR construidos, o sus precios, inccncebjbleuieiiCÁDIZ, 8, r, íe baratos. Y hay que añadir á esto que en pía riesgo de mueite. o ellos se emplean las mejores y más limpias Antes del mediodía, el capitán de namaderas de América y del país, teniendo esos vio D. Rafael Carlier, comandante de! puerlujosos muebles el singular atractivo de que to, trabajaba en su despacho dando órdenes son producción nacional, sin tener nada que para que no se aproximaran pequeñas emenvidiar á la más acreditada fabricación ex- barcaciones si soberbio vapor alemán Molttranjera. Ei citado despacho de muebles del ke, que acababa de UegT. r atestado de turisinteligente industrial Apolinar Marcos es tas y para que ningún barco navegara por digao de visitarse po -todas aquellas persola bahía sia sus correspondientes cubiertas, nas que, además de tener uc delicado fausto, ea evitación de desgracias, cuando en la les agrade la economía. propia habitación en que dictaba tales disposiciones se desplomó estrepitosamente UH tabique junto al sillón que el Sr. Carlier ocupaba. POt nü. LGR iFO Milagrosamente no quedó muerto bajo el DE NUESTRO SKU IC- O PARTÍCULAS peso de los escombros el comandante, pues PARÍS, S, 4 rsobre su cabeza pasaron enormes trozos de. R n la Casa de Salud de jSTeuilIy, donde se la pared ¿arrumbada. El Sr, Carlie ¿solo saírió algaras contu hallaba recluido desde hace uses meses, ha fallecido ei notabilísimo actor Co- siones en la espalda, que se cree sean leves. Tjn retrato que tenía en su 12 esa, el sillón. quelin cadet. Enfermo de debilidad cerebral, Ernesto en que se sentaba y otres muebles y objetos de sv. despacho lian quedado hechos osCcqueliE había sufrido en distintas ocasiodazos. nes ataques de enajenación mental que Ai estrepito del derrumbamiento se apreobligaron á recluirle y someterle á un trasuraron á acudir en auxilio del comandante íniento adecuado, merced al cual se coniiael segundo jefe, Sr. Núñez de Prado, y todo ba devolverle á la salud y á la escena francesa, en la que ocupaba lagar preeminente. el personal á sus órdenes- A instancias de La muerte de su hermano Constant, ocu- sus subordinados, el Sr. Carlier desistió de seguir trabajando y se retiró á su casa. rrida hace muy pocos días, se le había oculEl edificio destinado á Capitanía del puertado cuidadosamente para evitarle la áolotcsa emoción que forzosamente había de to es nuevo; pero, por lo que se va, su construcción no tiene rada de sólida, porque causarle. otros departamentos del edificio amenazan Constant, su hermano aiaé, íué su maestro en el arte y su protector cu esta última ruina, y ya de la oficina del oficial de guarépoca, en que el cadet estaba vencido por la dia se han desprendido también trozos del cielo ¿abo. enfermedad. Como su hermano Constant, Ernesto Coq jielín era natural de Boulogae- sur- xvígr. Coneres qve se asustan. taba sieíe años menos de edad, pues había ISn el mismo Listante en que se OJSnacido en 184 S. ploaiaba el íaoiquc sobre el com audauí. e se-