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A B C. S BÁDO 3o DE ENERO DE 909 EDICIÓN 1. PAG. Í- PARÍS. EL HOSPITAL PARA LOS HERIDOS MILITARES LA CONSULTA EN LA CLÍNICA ANTE LAS ALUMNAS ENFERMERAS Fot. Rol. H TRAVÉS DE LA FRONTERA p L MATRIMONIO DE Para excentrici- UN AHORCADO imaginación por la aureola aei nombre asesino y tres veces ahorcado, se 1 enamora de él y con él se casa eontra viento y marea. Si algo hay que admirar es el valor de él, que, tres yeces ahorca do y libre de la cuerda, se pone ahora por su propia mano la cuerda al cuello casándose. sas. ¿Qué dirán ustedes que se le ha ocurrido á una de ella, miss Bullied, vigilante en jefe de la sección de idiotas en el taller de Newton Abbot? Pues, ¡ahí es nada! casarse con un ahorcado, ¡tres veces ahorcado! Verán ustedes qué historia tan romántica. John Lee es un apreciable sujeto que asesinó á una bella y joven amiga suya, miss Keys. Qué tal sería su obra, que fue condenado á muerte y no obtuvo indulto. Fue colgado, porque en Inglaterra se ejecuta por tan primitivo procedimiento. Hacía ya garabatos con las piernas en el aire John Lee, cuando se rompió la cuerda. Se suspendió la ejecución para otro día. Se le volvió á colgar. Esta vez el nudo corredizo no funcionó bien. Indulto temporal. Otra vez se intenta colgar al rebelde condenado. ¡Que si quieres! Vuelve á romperse la cuerda. El verdugo de Eveter se declara incapaz de dar muerte á John Lee Entonces se le conmuta la pena por la de trabajos forzados á perpetuidad. Más tarde se le indulta, y va á vivir con su madre en una barriada de Newton Abbot. Allí conoce á miss Bullied, la vigilante jefe de la sección de idiotas. O contagiada por sus vigilados, ó seducida su romántica COSAS QUE PASAN... fOHTRA LOS AEROPLANOS Hace quince años, el terror de los transeúntes eran los ciclistas. Se les trataba de asesinos, y eso en un colmo de benevolencia. Los devotos del pedal nos parecen hoy seres perfectamente inofensivos al lado de los chauffeurs. Aquéllos nps atrepellaban. Estos nos reducen á papilla Bueno; pues ahora les toca á los aviadores. Bajo la fe de Climent Vautel, que lo cuenta en Le Matin, sepan ustedes que va á fundarse una Liga contra los excesos de la aviación. La exposición de motivos invocados para la fundación de esta Liga no puede ser más expresiva: El aeroplano destruye los sembrados ele los campos donde toma tierra. Espanta á los pájaros, incluso á las golondrinas, alegría de nuestro hogar; los ruiseñores, ete. desaparecerán Destroza todo á su paso: hilos telegráficos y telefónicos, vidrieras artísticas de las catedrales, chimeneas, etc. La aviación fomentará la criminalidad. Los ladrones entrarán de noche en las ca- sas por los balcones, se llevarán los objetos de valor, y, claro, se fugarán. La Liga reclama un reglamento draconiano, que ella formula, y cuyo primer artículo dice que todo poseedor de un aeroplano será considerado como un presunto culpable y deberá estar siempre á disposición de la justicia El caso le recuerda á Vautel á un individuo de la antigua Cámara Pde los Pares que votaba contra toda autorización de ferrocarril porque las locomotoras destrozaban gallinas, pollos, ete. Habrá que combatir también a ios submarinos. En nombre ae los intereses de las sardinas. PRECIO Qi las primas de los seguros de quintas han de cumplir el fin principalísimo que persiguen, ó sea el de pagar 1.500 pesetas en caso de tener que servir en filas el mozo asegurado, no pueden fijarse caprichosamente, sino con sujeción á datos estadísticos bien coniiprobados, después de operaciones matemáticas y científicas muy exactas, teniendo en cuenta los gastos generales de toda Sociedad y los especiales de esta clase de seguros. La experiencia demuestra constantemente que para efectuar las redenciones y obtener la debida utilidad industrial, lo justo y equitativo es cobrar alrededor de 815 pesetas, precisamente la prima que ha fijado para sus seguros de quintas La Mundial, Jovellanos, 5. Madrid.