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DE TODO EL MUNDO, POR CABLE, POR TELÉGRAFO Y TELÉFONO gf g feg ¿LA BANDERA AGRARIA DE TODO EL MUNDO, POR CABLE, POR TELÉGRAFO Y DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL cereales, se produce una carestía, y entonces, vamos á ver, ¿qué hará el Sr. Gay? ¿Dejarja que la gente, que los obreros, cuyo jornal A B C EN PARÍS pesetas, se murieran Y LOS INDUSTRIALES medio no llega á dos los derechos del AranOTAS DEL DÍA Entre las cuatro ejecude hambre, ó bajaría c iones de la banda Pocel en más del 40 por 100? Claro; haría lo I a importancia para la economía nacional que todo el mundo: bajar los derechos tem- llet y la próxima del joven Camajore ea de las materias puestas á debate en sen- poralmente. ¿A qué, pues, hacer argumento Marsella, el partido legitimista francés ha dos artículos de este mismotítulopublicados de eso? solemnizado hoy el aniversario de otra ejepor los Sres. Gay y Maeztu en La Correspon- No tenía ciertamente que recurrir el se- cución: la de Iyuis XVI. Este mes de Enero, dencia de España, justiíícan sobradamente una ñor Gay á recoger inexactitudes (que lo por lo visto, es el mes de la guillotina. nueva intervención mía en este pleito, más son, á pesar de que sean muchos los que en Los legitimistas franceses se han dividido necesaria y oportuna por cuanto muchos de ellas erean para combatir el Arancel vigen- para oir la misa de ri. or. I,o s fíeles del dulos razonamientos agregados por el Sr. Gay te, que tiene muchos defectos, muchísimos; que de Orleans congregáronse en París en están fundamentados en hechos equivoca- pero que no hay que achacar tampoco á la la iglesia de Saint- Ge rmain- l Auxerrois. L. os dos, y en apreciaciones inexactas, que inte- Junta ni á determinados elementos. I as de- devotos del príncipe Juan fuéronse á orar resa ante todo rectificar. ficientísimas clasificaciones de nuestro á la pequeña capilla de Saint- Denis- de- laAfirma el Sr. Gay que el carácter del Aran- Arancel es, obra de D. Juan B. Sitjes. ¿Cree Chapelle, una iglesia más humilde que el cel vigente es predominantemente protec- el Sr. Gay que fueron industriales los que altar de una aldea. Ambas ceremonias han cionista industrial, en menoscabo de la pro- pusieron en una sola partida la pana y las pasado casi inadvertidas, y apenas si algún ducción agropecuaria, y que este carácter velludillos, las puntillas de crochet con to- periódico las dedica media docena de líneas. Be desprende, para el técnico, de la lectura das las demás, las puntas de París con los Bien es verdad que los periódicos están de las prescripciones esquemáticas de las alfileres, y otras mil enormidades por el es- estos días muy ocupados comentando lo bases; que en la Junta de Aranceles y Valo- tilo? ¿Que estos defectos de clasifícación su- que dice y lo que hace la próxima víctima raciones los elementos industriales, por una ponen otros en la valoración, por la tazón de la guillotina, el jos en Camajore, un apaabrumadora mayoría y con el voto en con- sencilla de que no es posible dar un valor che marsellés de los más templados, que tetra de los elementos agrarios, impusieron únieo á productos heterogéneos, y que estos nía aterrorizada á la población y que espevaloraciones absurdas á las partidas, y que dos defectos influyen á su vez en el dere- raba con la sonrisa en los labios que le enla fijeza del derecho de importación agrario cho... Conformes de toda conformidad. viaran á Nueva Caledonia. Ahora, al entese levanta cuando hay carestía ea España ¿Pero puede deducirse de eso la oportuni- rarse de que el viaje que va á hacer es más y permanece fijo para el producto indus- dad de modificar nuestro Arancel á ¿os dos largo y más económico, ha perdido de prontrial. años de su vigencia, ó que entrañe perjui- to la sonrisa... y las ganas de comer. Ya no confía más que en los aminches, en los Todo esto y mucüo más se ha dicho y re- cios graves para la agricultura? petido en conferencias, mítines y sueltos de Porque vayamos á cuentas. ¿Qué articulo apaches, sus compañeros, que han promeperiódicos, y de ahí habrá tomado, sin duda, ó cuáles son los productos agrícolas que por tido hacer una verdadera revolución para sus informaciones el catedrático de Econo- efecto del derecho arancelario sufren las arrancarle de las manos de Deibler. mía de la Universidad de Valladolid; pero consecuencias de una concurrencia extranY el Gobierno francés ha retrasado la ejesi hubiese examinado la ley de Bases y las jera? Confieso que no sé de ninguno. X, as cución á fin de refoizar la Policía, enviar actas de la Junta de Aranceles, únicas fuen- estadísticas de nuestras Aduanas indican tropas y asegurar un servicio de orden que tes de verdad en este caso, habría visto que que los productos agrícolas gozan de una pro- pueda hacer frente á. la legión de apaches todas esas afirmaciones estaban desprovis- tección suficiente. ¿Que no es así, que estoy marselleses, dado caso que éstos intenten tas de todo fundamento. equivocado? Vengan las pruebas y pidamos el golpe de mano que proyectan. Es decir, L, a. ley de Bases para la revisión del Aran- todos el remedio. No creo que haya en Es- que lo que el Gobierno no hizo para impecel fue discutida ampliamente en el Congre- paña nadie que niegue su concurso. En dir los numerosos crímenes que en Marseso y en el Senado, en donde tienen repre- cambio, ¡cuántos y cuántos productos ma- lla cometen todos los días los apaches, va á sentación todos los partidos políticos y to- nufacturados que tienen similares en el país hacerlo ahora para que la cabeza de Camados los intereses sociales. En esta ley de sufren, á pesar de las afirmaciones del señor jore no se escape del cesto. ¡Gobernar es prever! Bases (si no recuerdo mal en su artículo pri- Gay, los efectos de la competencia extranmero) se prescribe que las substancias utili- jera! zadas como primeras materias en la agril senador obrero de que hablé á ustedes ¿Es que el Tratado de Portugal perjudica cultura sólo se podrán gravar con un uno á la ganadería? Pues á combatir este Tratadías pasados ha hecho ya su aparición por ciento, pudiendo llegar al 10 por ioo las do, á proponer, su denuncia para hacer otro en París. Su amigo y protector Clemenceau destinadas á la industria. Y en otra de las mejor. se ha ofrecido ápilotearle, y para empezarle bases (aquella que se refiere á las substan ¿Es que algún producto del suelo espa- ha habilitado un despacho en el ministerio cias alimenticias, cuyo máximum de grava- ñol encuentra dificultades para su exporta- del Interior. men se fija eu un 20 por 100) se hace excep- ción y que el Sr. Gay sabe el remedio? Un periodista encontró esta mañana á ción expresa de los producios agrícolas, que Pues dígalo; á su lado me tendrá para apo- Mr. Reymoneuq- -así se llama el senador en dice serán considerados como artículos de yarlo. cuestión, -y, naturalmente, se dispuso á renta; es decir, que podrán imponérseles ¿Es que se na calculado que con un Tra- interviuvarle. derechos superiores al 50 por 100 de su tado de comercio con tal nación nuestros Monsieur Reymoneuq no se dejo. valor. ¿I, e parece al Sr. Gay que las bases productos agrícolas podrían, á cambio de- -A mí no me hable usted- -dijo al perio que tal dicen hayan podido ser redactadas una rebaja de tanto, ganar cuánto, y para dista. -A mí no me pregunte usted nada... por enemigos de la agricultura? ¿Ni cómo, ello se hace indispensable un sacrificio equi- ¡Yo no me dejo interviuvar! ni cuándo se ha levantado alguna voz den- valente en las manufacturas? Pues dígase: Estas palabras no me negarán ustedes tro ó fuera de la Junta de Aranceles, no ya que si se han de beneficiar los intereses del que encierran todo un programa. Ya decía en contra de ningún interés agrícola, sino país y los de la economía nacional no ha yo que el senador obrero debía ser hombre ni siquiera para discutir ó regatear algún de faltar un humilde concurso. Pero cesen listo. derecho arancelario que afectara á los agra- de una vez las campañas fundadas en he- -Desde que lleg aé á París- -continuo rios? Yo reto al Sr. Gay á que me cite un chos inexactos, las acusaciones inmotiva- Mr. Reimoneuq, -los periodistas no hacen solo caso. das, las que pueden poner en pugna intere- más que perseguirme. ¿Qué querrán esas Pero he de decir algo con relación á lo de ses nacionales, que éstas sólo pueden apro- gentes que les diga? Yo no soy más que un la fijeza de los derechos de los cereales. Su- vechar á nuestros enemigos y concurrentes pobre obrero á quien acaban de hacer senapongamos por un momento al ilustre cate- del extranjero, con grave perjuicio de la dor; pero todavía no he llegado á ser personaje. Hasta hace unos días yo ganaba 138 drático de Valladolid convertido en ministro economía nacional. francos al mes, y ahora cobro 15.000 al año. de Hacienda, presidente del Consejo, minisEsa es toda mi historia. Dicen que quieren J. AGUILERA tro de la Guerra, con mayoría disciplinada saber lo que voy á hacer en el Senado. ¿Y en las dos Cámaras, y con la confianza de la Madrid, s 3 Enero (909. yo qué sé lo que haré? Antes de hablar me Corona; supongamos todo aso, y que se dé el dedicaré á escuchar á los demás, porque, caso, desgraciadamentef recuente en España, aunque estov acostumbrado 5 de que, como resultado de mala cosecha dV N E