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A B C. MARTES J 9 DE ENERO DE i 909. EDICIÓN PAG. Al presentarle este volante, el escribiente Luis Hidalgo extendió sin dificultad la fe de vida, y con ella cobró Purificación en Clases Pasivas las 410 pesetas 85 céntimos que se adeudaban á Santiago por el concepto mencionado. Ahora bien; el expediente, ya terminado, pasó á la intervención de aquella dependencia, y al advertirse allí su falsedad se denunció el hecho á las autoridades. Esto dice el fiscal en su escrito de calificación, sosteniendo además que se trata de un delito de falsedad en documento oficial, por el cual debe imponerse ocho años de prisión mayor á Purificación Herráiz, y quince de cadena á los restantes procesados; pero éstos, y en su nombre los defensores Sres. Muñoz Torroba y Cembrano, niegan los hechos y solicitan un fallo absolutorio. Lo más saliente de la sesión de ayer tarde fue el informe de los peritos, Sres. Cordero y Cuéllar, quienes afirmaron que el documento cuya falsedad ha originado este proceso ha sido escrito por Rivera y Purificación Herráiz. Hoy continuará la vista, abreviada extraordinariamente porque ayer renunciaron las defensas á casi todos los testigos que figuraban en sus listas respectivas, y terminó por esto la prueba. chacha las alhajas y objetos que le había entregado, y que ella en aquel momento le pidió, Lucía sacó un revólyer y le disparó tres tiros, volviendo á continuación el arma contra sí y haciéndose otros dos disparos. Bl dramático suceso ocurrió en la calle de Almagro, de esta corte, uno de los últimos días de Marzo de 1908. El novio de Lucía murió cuarenta y ocho horas después de la agresión. Su matadora curó de las heridas, aunque no le ha sido extraído uno de los proyectiles El fiscal califica los hechos considerándolos constitutivos de un delito de homicidio, con la atenuante de arrebato y obcecación. El defensor de Lucia, que lo es el elocuente letrado Sr. Aragón, pide la inculpabilidad de su patrocinada, porque ésta, á su juicio, obró á impulsos de una fuerza irresistible, ó en legítima defensa de un derecho: el del honor. La vista, que, como decimos, despierta gran expectación, está señalada para un solo día, pues la prueba que en el juicio se practique ha de ser muy breve. UN PASANTE Mas, á pesar de estos héroes y de su actitud enérgica, sufre el respetable público de incomodidades plétora. Cara es el agua, aunque pútrida; no menos la luz eléctrica; hay líos por la Necrópolis; faltan medidas higiénicas... ¡Oh, autoridades impávidas, que sois... Etcétera, etcétera! ¿Qué hay de la escuadra? ¡Está en trá nitél ¿Y la So ¡Climatérica! ¿Y la reforma rentística? ¡Buscando su ayuda y su égida! ¿Y aquella Gran Vía? ¡Extática! ¿Pues no puede ser estética? ¿Y las tres actas gravísimas? 1 ¡En pos de opiniones técnicas! ¿Y eso de la Transatlántica y los... ¡Etcétera, etcétera! En fin, hacer punto pláceme, pues ya me duelen las vértebras. de tanto buscar esdrújulos con inspiración intrépida. Queden, por mi parte, incólumes las varias cuestiones fétidas dignas del verbo satírico, no de la frase ecuménica... ¡Oh, edad del cinematógrafo y del... ¡Etcétera, etcétera! GIL PARRADO COPLAS DELMARTES. ETCÉTERA, ETCÉTERA NTlÑOS PRECOCES El niño Benito LeJ poldo de la Peña De su proyecto magnífico apoderóse el día 27 de Enero de 1906 de varias alhajas que pertenecían á D. Fernan- por la virtud esotérica, do Serrano Pérez, dueño de la casa donde Maura iba á arreglarnos, rápido, aquél prestaba sus servicios. Cuando tuvo nuestra situación paupérrima. en su poder las joyas, se fue á la calle á bus- Que es preciso ser enérgico, ear á varios amigos de su edad y repartió ya que la patria está anémica, uando se tiene el propósito con ellos el botín. Los muchachos empeñaron y vendieron de ir del mal hasta la médula los objetos robados, y con el dinero recogi- brutalmente, con espíritu, do visitaron varios restaurants, algunos cines depnsa, Etcétera, etcétera... y no pocos cafés. Pero como la alegría dura poco en casa de los pobres, fueron deteniMas ¡ay! que apagar su lámpara dos Benito y sus cinco compañeros, y ayer le vemos por vez centésima, comparecieron, contritos y avergonzados y cómo envuelve sus ímpetus algunos de ellos, ante el Tribunal de la Sec- en cuatro frases excéntricas... ción segunda de la Audiencia. Da largas y hace paréntesis Con los niños ocupaba el banquillo un á las reñidas polémicas individuo llamado Manuel Martín Rivera, ya por razones incógnitas, quien fue acusado de encubridor del delito ya por causas cinegéticas, referido, porque al devolver una de las al- ya por altas efemérides, hajas que había comprado á los muchachos ya por... Etcétera, etcétera. se advirtió que la faltaban dos piedras. Con cierto aspecto de victimas, El fiscal calificó el hecho de hurto, pidiendo para Benito Leopoldo de La Peña dos bien que con voces famélicas, meses de arresto, y para los encubridores, los liberales monárquicos que lo son los restantes procesados, 125 pe- van en cruzada patética. Se sienten radicalísimos setas de multa. Los letrados Sres. Edo, Perosterena y y lucen sus ansias bélicas Checa solicitaron la absolución de sus pa- de la nación por los ámbitos que les escucha algo trémula... trocinados. ¡De la Libertad son mártires, y son... Etcétera, etcétera! I I NA VISTA INTERESANTE M a ñ a n a comenzaPero cuando aigunos jóvenes, rá á verse en la Sección tercera de esta Au- ante las gentes frenéticas, diencia una vista que promete ser intere- lanzan pidiendo otras fórmulas sante, pues la figura de la procesada, el cri- sus esperanzas ingénitas, men que la conduce al banquillo y las cir- los radicales inválidos cunstancias que en el hecho concurrieron las rechazan por heréticas apartan el proceso de la vulgaridad, dándo- y nos señalan el límite le un relieve de que carece la mayoría de de su petición espléndida... los asuntos que de algún tiempo á esta par- ¡Quieren dorarnos la pildora; te se comenta en la crónica judicial. quieren... Etcétera, etcétera! La delincuente llámase Lucía Cauchoix, tiene diez y ocho años de edad y es de naMadrid, ciudad modernísima, cionalidad francesa. por mil cosas celebérrima, Hallábase como doncella en la casa del tiene autoridades múltiples coronel Zamora, donde ganaba 18 duros y, para su bien, angélicas. mensuales, y mantenía relaciones con el Tiene soberbios munícipes, ayuda de cámara del duque de Plasencia. que hasta presumen de Sénecas, El día de autos habló con su novio para y diputados unánimes recordarle sus promesas de matrimonio, y en las cuestiones genéricas... como el galán no se mostrase muy propicio ¡Todos la entoa giJ sus cánticos; á cumplir su palabra ni á devolver á la mu- todos... Etcétera) etcétera LAS HUELGAS ü n favor del arreglo. Ayer se reunieron en el Ayuntamiento una representación de la casa Rivadeneyra y otra de los obreros, bajo la presidencia del alcalde. Discutióse ampliamente tanto el pliego de pretensiones que formulan los obreros como las concesiones que hace el patrono, sin que pudiera llegarse á un acuerdo sobre el cual pueda fundamentarse la transacción. Piden los obreros que sean reintegrados á sus puestos todos los operarios declarados en huelga, y el patrono se niega á esta pretensión, no cediendo ni unos ni otro sobre este punto principal. A las dos de la tarde se dio por terminada la reunión, habiendo decidido el alcalde celebrar durante el día varias conferencias con las partes interesadas en la huelga, á fin de buscar la fórmula de arreglo. Hoy se reunirán nuevamente las representaciones del patrono y de los obreros, con el alcalde, á fin de ultimar este asunto. Empiezan á mostrarse los obreros huelguistas de la casa Rivadeneyra manifiestamente hostiles, y ha tenido que intervenir la Policía en dos casos de coacción que han pretendido aquéllos realizar. En la calle de Augusto Figueroa, un obrero que trabaja actualmente en la imprenta citada, llamado Pedro Martín, se acereó á un agente de Policía para que detuviera á tres huelguistas que pretendían ejercer coacción sobre él. Dichos tres obreros fueron conducidos á la Comisaría y puestos después á la disposición del gobernador civil. Se llaman Manuel García Peinador, Gregorio Rojas Anguita é Higinio Fernández. Otro obrero fue detenido en el paseo de San Vicente á la hora de entrar los tipógrafos en el trabajo y por los agentes de la Policía que cuidaban del orden GÍÜÍE 1 E E S CJRA. SÍ PREMIO Exposición de Zaragoza. Agente general: T. Beltrán, Cruz, 13, i I.