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A B C VIERNES 5 D E ENERO D E 1909. EDICIÓN i. PAG. 14. p l primer efecto que nos produce una he catombe como la de Italia es de humildad. ¡Qué pequeños somos, y qué grandes son las fuerzas desconocidas que surgen de la Naturaleza! Como si ua muchacho soplara sobre un hormiguero, así ha salido ua soplo del misterio, y todas aquellas ciudades se han reñido á tierra; no sólo se han venido á tierra, sino que han sido anuladas, borradas de entre el número de las ciudades. El segundo efecto es de inquietud y de incertidunibre. Ante la catástrofe de Italia, ante la total destrucción de Messina, nos quedamos perplejos, con una horrible duda en nuestra mente, y nos preguntamos: ¿De manera que una ciudad, una gran isla, un continente completo, pueden desaparecer de la noche á la mañana... En ese caso, ¿estamos seguros de que no hayan desaparecido anteriormente mundos enteros, civilizaciones perfectas, sociedades organizadas... Y la leyenda de la Átlántida, sumergida en medio d el Océano, ¿puede, entonces, ser una realidad. Pues si todo ha podido suceder así, ¿qué somos nosotros? ¿Estamos seguros de que existimos? ¿No seremos una ilusión dentro de la m a g n a ilusión del mundo? I os sabios geólogos, ios no menos sabios antropólogos, todos estos señores sabios suelen pasarse los años indagando el subsuelo, removiendo las distintas capas aluviales, con el solo objeto de descubrir la vida primitiva del hombre: y algunas veces encuentran un hueso; otras veces hallan una vasija, ó un cráneo, ó un hacha de silex; y recomponen al hombre primitivo, dándonos una visión aproximada de lo que nuestros primeros padres serían cuando viviesen. Pero estas excavaciones suelen hacérsela la ventura, y por lo general en continentes demasiado modernos, como el europeo ó el americano. Supongamos ahora que una legión- de sabios se dedicasen, con grandes medios y gran fortuna, á remover el subsuelo de los países ancianos, cuna de las civilizaciones, como son la cuenca del Indo, la del anges, la del Eufrates y ¡la del Nilo. Supongamos que remueven bien la tierra... ¿Estamos seguros de que no descubrirían una capa geológica, entre cuyos fósiles se vieran, verbigracia, el fósil del ingeniero, el del electricista y hasta el del rimador de sonetos? ¿Estamos bien seguros de que no se adelantó á nosotros una sociedad muy civilizada, que llegó á términos de progreso tan considerables como los nuestros... Supongamos que sobreviene un cataclismo inmensamente superior al de Italia; supongamos que se hunden unos continentes y que surgen otros nuevos del fondo del Océano. Todos los hombres civilizados habríamos desaparecido, llevándonos al lecho del mar nuestros bellos libros literarios y nuestras potentes máquinas eléctricas. Sólo quedarían en pie unas cuantas triDus de mongoles, de achantis y de beduinos. Y estas tribus supervivientes, á semejanza de Noés que se salvan de un diluvio, conservarían, grotescamente adulteradas, cuatro ó cinco leyendas fundamentales sobre religión, sobre civilización, sobre epopeyas pasadas. Y las tribus se ponen á trabajar y á multiplicarse, y pueblan otra vez los continentes, y progresan. Y á los diez mil años, he ahí que llegan los descendientes de los beduinos, ó los hijos de los mongoles, á descubrir la filosofía de Platón, el uso de la métrica, los fusiles automáticos... Todas estas, hipótesis, que pueden ser realidades, ¿no es verdad que acoquinan al ánimo más entero y esperanzado? ¡Escriba usted la litada, descubra usted el vapor ó la teoría de la gravedad de los cuerpos, para que luego venga un cataclismo, desaparezca todo, y empiece otra vez la Humanidaá á recompo- DEL TERREMOTO ner lo destruido, como una eterna Penélope! Es probable que tengan razón los orientales budistas. El mundo es una ilusión, el hombre es una ilusión, todo Jo que significa forma es una ilusión; y el Universo es una infinita serie de sueños, que se desdoblan y sueeden en dirección á un fin último enigmático. I o único que podemos hacer ante tales cataclismos es declararnos humildes é inclinar nuestra mano piadosa hacia los desgraciados. Enfrente de un suceso como el de Italia, nuestros odios y nuestras categorías desaparecen porque comprendemos la inmensidad de ridículo que hay en aquellas tristes pasiones. El Acaso ha soplado; los templos, los palacios, los cuarteles y las tabernas, todos se han venido abajo, abrazándose en las ruinas; era el aviso sobrenatural... Entonces todos han comprendido el ridículo, y desde la Reina hasta el último cargador del muelle se han unido para proteger al desgraciado. Y las escuadras enemigas, con sus feroces cañones, han venido á tender la mano también... ¡Cuándo llegará el día en que no necesitemos del concurso de un cataclismo para tendernos la mano piadosamente los unos á los otros! JOSÉ M. a SALAVERR 1 A. Esta tarde, á las tres, se celebrará en la iglesia de lasCalatrayas la ceremonia de armar caballero y vestir el hábito de dicha Orden á D. Ricardo Alvarez Espejo, marqués de González Castejón. I e ha sido concedida la cruz de caballero de la Orden de Isabel la Católica á nuestro querido compañero de Redaceión el diputado provincial D. Alfredo Ramírez Tomé. Que sea enhorabuena. Dícese que se ha verificado el matrimonio de una distinguida dama, viuda de un grande de España y sobrina de un difunto ex ministro liberal, varias veces presidente del Congreso, con un reputado médico y escritor. En Valladolid ha fallecido la señora viuda del senador D. Cecilio Gurrea. Está rnuy mejorada de su indisposición la señorita doña María Teresa Alcalá Galiano, hija de los condes de Casa- Valencia. Ha sido pedida la mano de la bella señorita Carolina Jiménez Madrid, hermana del fiscal substituto de la Audiencia de Madrid D. Miguel, para el joven ingeniero agrónomo D. Antonio Ardid. I, a boda se celebrará en Dreve. DE SOCIEDAD Y a está ahí. Se acerca el doloroso instante 1 de la separación del ser querido y acaso necesario á la subsistencia de la familia y el hogar; aun acatándose en él los deberes para con la madre patria, y considerando alto honor servirla, se estremece de pena... Impónese el sacrificio de la redención, 5 ¿qué padre no lo realizará por su hijo, aun á trueque de las mayores privaciones y de los más grandes sacrificios? Porque no hay para un padre privación más dtilorosa que la de la presencia y ia de los besos del hijo amado, y para evitarla siéntese capaz de todos los sacrificios. -f Afortunadamente, en la actnalidad el sa crificio pecuniario que la redención de un quinto exige ha venido á reducirse considerablemente merced á una tan acertada, corno lógica combinación puesta en prácti ca por el acreditado Centro de Redenciones Militares que dirige D. Antonio Boixareu, de Guadalajara, fundado en 1880 al amparo de toda legalidad, que ha constituído el depósito exigido por la nueva lev de Seguros. Acudiendo á este Centro á suscribirse aates del sorteo, naturalmente, los mozos pueden redimirse abonando sólo 825 pesetas en un plazo, ú S 50 en dos. Este Centro, que lleva pagados, como he mos comprobado, diez y siete millones ítes cientas ochenta y tres, mil quinientas pesetas por LA QUINTA DE 1909 redenciones de mozos, es de una seriedad y garantías absolutas, observando la mayor exactitud en el cumplimiento de sus compromisos. Esto es una ventaja grandísima que deben conocer los padres y mozos sorteables y que deben aprovechar cuantos deseen redimirse del servicio militar. Para tratar del asunto y suscribirse de ben dirigirse en esta corte á D. Manuel I, a rred, antiguo apoderado de los banqueros Sres. Llaguno y Compañía, calle de los Ma drazo 15, y ai banquero depositario, don José González Pintado, Floridablanca. 3, entresuelo. NOTAS MUNICIPALES lebrarse en el palacio de la marquesa de Monistrol, y teniendo en cuenta las dificultades que para el tránsito de carruajes, ofrecen las calles de la I, una é inmediatas, se han dictado las siguientes disposiciones: Todos los co. ch. es deberán llegar al palacio de la marquesa de Monistrol entrando en la calle de la I una precisamente por las de la Corredera Baja, Tudescos y Desengaño. I s coclies de caballos entrarán en la casa por la puerta principal y saldrán por la de la calle de Silva, y los automóviles se detendrán ante dicha puerta principal para continuar con dirección á la calle de San Bernardo. Para esperar la salida se situarán los coches del elemento oficial en la Corredera Baja, y los particulares en las de la Ballesta, Travesía de la Ballesta, Desengaño, Mesonero Romanos, Horno de la Mata é inmediatas á ésta ervicio de carruajes. S 1 Con motivo del baile que hoy ha de ce- A las doce y media de la, tarde, y presi diendo el Sr. Pérez Calvo, dio comienzo la sesión de ayer. Se aprobaron ias cuentas generales de la provincia correspondientes al año 1907. Quedó sobre la mesa el dictamen referente á la instalación de un telar en el Hospicio. Se aprobó asimismo un dictame- n en el que se pide que mientras se procede al est idio detenido, cual lo merece, de la proposición de los Sres. Barranco, Cerauda y Sanz Matamoros, modificando varios artículos del reglamento interior de las oficinas, y con el fin de que no se causen perjuicios á los señores empleados á quienes legítimamente les corresponde su ascenso por antigüedad, se anuncie en el Boletín Oficial el concurso para la presentación de solicitudes de aquellos que se crean con derecho á concursar las plazas de oficiales de tercera cuarta clase que resultan vacantes. Por último, fueron aprobados otros sobre pago de expropiaciones y de carreteras, y se levantó la sesión á las dos menos cuarto I os individuos que componen la Comisión de Hacienda de la Diputación provincial obsequiaron ayer con ua almuerzo íntimo en el Hotel Inglés a. 1 presidente de la referida Comisión, Sr. Díaz Agero, por lo acertado de su gestión al confeccionar y discutir los últimos presupuestos. Asistieron al acto el presidente de la Cor poración, Sr, Pérez Calvo: los diputados se- DIPUTACIÓN PROVINCIAL