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DE TODO E L MUNPOR CABLE, POR TELÉGRAFO Y DE TODO EL MUNPOR CABLE, POR TELÉGRAFO Y TELEFONO LOS TERREMOTOS EN ITALIA LLEGADA DE LOS PRIMEROS SINIESTRADOS AL ARSENAL DE ÑAPÓLES es que hay días en el año en que es muy conveniente tener una familia á las seis en punto. El 70 decían: Hoy, primer día del año, ni una visita, ni un recuerdo de nadie AS CINCO COSAS Ha subido la con- que nos quiera. Nadie. La soledad y el sucierge, como todas frimiento. Y el 71, nuestro ya Edmundo, DE MAD. STAEL las mañanas, á escribía á Julio: ¡Qué triste día para mí este despertarme y entregarme el correo y me día primero de los años que voy á estar ha saludado con las palabras de rigor: condenado á vivir sólo! Y, en efecto, en los años sucesivos sólo ideas de muerte acome- ¡Feliz año nuevo! Me ha tendido la mano, que me he apre- ten al célebre escritor, como si el año que surado á estrechar, poniendo en ella medio iba á comenzar fuera el último de su vida. ¿Qué idea me daría anoche de coger el luis, y en seguida me ha ofrecido su mejilla, que me he negado á besar. Hay costumbres Diario de los Goucourt á la hora de acostarque no deben rezar con las viejas. me? ¡Así he entrado yo en el año con penEl despertar ha sido agradabilísimo, como samientos tan negros! supondrán ustedes, y la visión que el nuevo año me ofrece no puede ser más consoah! ¿A qué pensar en cosas tristes? Admiladora... Un vejestorio y un sablazo. remos, más que todas esas ideas lúguMe había quedado dormido la noche an- bres, la amable filosofía del chansonier, que terior repasando el Diario de los hermanos nos dice en un cabaret: Goncourt, que en esta fecha del primero de- -i- Mourir? Ce n est rien... año no solían estar muy alegres por regla C est: jnotre derniere keure. general... Aquellos grandísimos egoístas esY es verdad... Disfrutemos la vida, que es cribían el año 1862: El día del año para nosotros es el día de los muertos. Nuestro interesante y amena, con sus días de sol y corazón tiene frío y llama á los ausentes. sus días de nieve, con sus alegrías y sus caDos años después, en 1864, escribían: Esta- tástrofes. Ya no es el nuevo año, como decía mos tristes y nos humilla en un día como el lord Byron: ¡Dios mío! ¡Con qué golpes de de hoy tener que ir á cenar al restaurant, Y erudición entro en el año! Ya no es una DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL Fot. Abeniacar. ABCEN PARÍS B casa más de postas, dotada los destinos cambian de caballos -Dentro de pocos meses será una estación aérea, donde los aeroplanos cambiarán las hélices recalentadas y repondrán la provisión de esencia. Nadie en este día debe tener pensamientos lúgubres, y lo prueban los millones de tarjetas que los carteros llevan de unas casas á otras, conteniendo las mismas palabras escritas, encerrando el mismo invariable deseo: feliz entrada de año. Hay quien, más previsor, nos desea felicidad también en la salida, como dando á entender que 1 malo no está en ver cómo se entra, sino ea cómo se sale. Clemenceau, ya lo han leído ustedes, á poco sale sin cabeza despedido á tiros de revólver el día 31, y nosotros, pobres mortales, hemos dado el adiós postrero al año haciendo equilibrios sobre la nieve y los montones de basura que adornan París, el París esplendoroso de nuestros sueños adolescentes. Este ha sido el regalo de Pascuas que nos han ofrecido los encargados de la limpieza, que se han declarado en huelga porque ahora parece que se enteran de que es un oficio poco aseado. Pero los parisienses lo han pasado muy divertidos, á pesar de todo. Millares de almas