Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C SÁBADO 2 DE ENERO DE 1909. EDICIÓN 1. PAG. 4. perseguir su ideal famoso? Por ahí debe de andar Dulcinea... ¡Sey viejo ya! -Eche usted inauo de la espada otra- ez. Anclan muchos malandrines por ahí... ¡No vale la pena, joven! Lo he visto todo, lo sé todo; ¡no vale la pena! -Acaso Maura... ¡No vale la pena! -Acaso el bloque. ¡No vale la pena! ¿Qué hacemos en ese caso... -JSTo sé; yo no sé qué hacer. Y la cuestión no tiene espera; necesito ocuparme en algo, necesito comer y calentarme. Ul estudiante dobló la cabeza con desaliento y demostró bien á las claras que tampoco él tenía ninguna clase de solución. -Lo fuerte del caso es que yo tampoco sé que hacer... En fin, deje usted ahí la espada, quítese la armadura y empeñaremos todo eso; nos darán buen golpe de duros. ¡Ah, tengo una idea! ¿Si declarásemos que jm usted Don Quijote, y se exponía en un y venían desde Nueva York á verle, y hacíamos millonarios... ¡Desecha esa idea, por Dios! ¡Precisamente lo que yo deseo es pasar desapercibido, vivir obscuro y olvidado. -Nos queda otro recurso, señor Don Quijote. ¿Cuál? -Anuncie usted en la Prensa una serie de discursos ó conferencias sobre el combate de Lepanto, sobre la esclavitud en Argel... ¡Por Dios, joven, nada de exhibiciones! tQue nadie se entere de mi llegada! En cuanto supiesen que Don Quijote había resucitado, todo el mundo se inquietaría, me perseguirían como la otra vez, me golpearían, ríStne dejarían vivir ni hacer nada, y lo que yo deseo es vivir como los demás españoles, tranquilo y sosegado, honestamente! ¡Si al menos hubiese algún ideal... Pero ese mirlo blanco no aparece. A h, los españoles de ahora sois muy prácticos! 1,0 malo es que los antiguos españoles padecían del mismo vicio. Durante los tres siglos de mi vida aérea nunca he tenido ocasión de bajar á tierra con objeto de combatir por el ideal; los españoles no me han llamado nunca... Sólo hubo un r ooiento, allá cuando entraron los franceses; pero fue an soplo nada más. ¡Ay, los españoles somos demasiado prácticos! ¿Y los catalanes? Qué piensa usted de ellos? -Sí, esos tienen algo... A veces parece que me imitan. Pero á quien imitan realmente es al otro Quijote, al proyenzal... -Sí, entendido; al de Tarascón. -Justo. ¿De manera que no sabe usted en qué ocuparse... -Si fuese más joven emprendería una hazaña bonita: reconquistaría á Portugal, á Méjico y al Perú. ¡Pero soy viejo! -Hay otra solución, señor Quijano. -Tú dirás... Voy áhablar con un amigo mío, cuyo padre es comisario de Policía; le proporcionaremos una plaza de guardia, y eso le irá bien ásu condición de hombre armado. ¡Ay, joven! Lo que yo deseo es precisamente lo contrario; yo deseo abandonar las armas, dejar la espada, vivir tranquilo. En vez oe una plaza de guardia, ¿no podrías proporcionarme una de ordenanza ó, mejor aún, de portero? -No hay incon v eniente, señor. Trato con bastante intimidad á una buena mttj er que fue nodriza de La Cierva, y en cuanto me ponga al habla con ella puede usted dar por segura esa plaza de portero. ¿Y tendré un brasero. ¿Y podré leer la Prensa descansada- años, para que desapareza la desigualdad entre los lotes distribuidos, pues á vinos nimente? -También. Pero... ¿No ha oído usted? Pa- ños les corresponderían juguetes lujosos y de mucho precio, y á otros, más baratos y rece que llaman á la puerta. más humildes. -Es verdad, han llamado á la puerta. ¡Ah, bien! Será la patrona que llega con La Empresa de Blanco y Negro y A B C el chocolate. Escóndase usted, señor don encabeza esta suscripción con QUINIENQuijote. No conviene que le vean... TAS pesetas, y además sufragará todos los Suena el picaporte, ábrese la puerta, y gastos que origine la organización del Fesentra, efectivamente, la señora patrona. tival infantil, con el objeto de destinar ínTrae una bandeja con el correspond ente tegra la citada cantidad y todas cuantas enchocolate y el necesario panecillo. El estu- víe el público á la adquisición de juguetes. diante Pepe Díaz se restriega los ojos; desLos donativos en metálico se recibirán en pués mira á la patrona; más tarde sondea nuestra Administración, Serrano, 55, y Oficon la mirada los cuatro ángulos de la ha- cina Central, Sevilla, 12 y 14. bitación. Por fin pregunta: BASES- -Doña Gertrudis, ¿ha visto usted por ahí á un señor... 1. a A cada donante se le librará tra re- ¿Quién? ciboa de la cantidad que entregue. -Don Quijote de la Mancha... 2. Con los fondos que se recauden se- ¡Usted sigue soñando todavía, señorito comprarán juguetes para niños de ambos don Pepe! ¿A quién se le ocurre preguntar sexos. por Don Quijote? ¿Pero usted no sabe que 3. a A cada donante se le enviará detereso de Don Quijote es una mentira? minado número de billetes para que pueda repartirlos entre los niños pobres de su JOSÉ M. SALAVERK 1 A. elección y sepan éstos á quién tienen que agradecer los juguetes. 4. a Frecuentemente publicaremos en A B C las listas de los donantes y el importe de sus donativos. i os terremcios en Italia. 5. a Admitiremos donativos hasta el día Publicamos una vista de la ciudad de Catania, hecha recientemente, cuando nada 3 del corriente mes de Enero y desde la hacía sospechar la catástrofe que acaba de suma de cinco pesetas. 6. a El reparto de los juguetes tendrá luconvertir en lugar de desolación espantosa gar en la casa de Blanco y Negro y A B C el aquella pintoresca parte de Italia. La Prensa italiana últimamente recibida miércoles 6 de Enero de 1909 contiene las primeras noticias de la catásSUSCRIPCIÓN trofe, y aunque en ellas no se indicaba todavía la magnitud formidable del desastre, Vi tas. causa profunda impresión ver el terror que Suma anterior 4.029,00 espresan aquellos extensos telegramas y radiogramas. Su Alteza Real la infanta I s a b e l 150 Muchos socorros se organizan para auxi- Marquesa de Torres Villanueva, por el eterno descanso de sus liar á los damnificados; pero tanto ha sido hermanos Luis y Fermina 20 el daño producido, que por mucho que se reúna no se podrá compensar las enormes Niños Ramón y Leandro Campopérdidas materiales, ya que por las infiniamor 5 tas vidas que el terremoto ha segado no Señora de Romea 25 hay compensación posible. Don Carlos Luis de Cuenca 10 f NUESTROS GRABADOS exposición Menéndez Pidal. Sigue más concurrida cada día la ¡10 labilísima Exposición que el laureado académico de la de Bellas Artes ha instalado, con algunas; de sus admirables obras, en la calle del Príncipe, de esta corte. jgLANCO Y NEGRO Y A B C SOLICITAN UN DONATIVO PARA LOS NIÑOS POBRES El día de Reyes, con tanta ilusión esperado por los niños de familias acomodadas, llega triste para aquellos que en tan simpática fies a no pueden alcanzar el donativo de los Magos. ¿Por qué no igualar en alegría á los niños ricos y á los niños pobres? Los bazares repletos de juguetes, los escaparates llenos de golosinas, los puestos al aire libre ofreciendo al antojo infantil ruidosos instrumentos músicos, están al alcance de los niños ricos; pero son tormento de los niños pobres, que en esos días apetecen la golosina y el juguete tanto ó más que el pedazo de pan, ni grande ni seguro, que pueden proporcionales sus padres. Deseando Blanco y Negro y A B C, para que esas legítimas aspiraciones se realicen, servir de intermediarios entre los niños pobres y el público caritativo, han organizado este Festival infantil, y con objeto de que sea considerable ti número de niños pobres favorecidos, suplican á sus lectores les envíen las cantidades en metálico que estimen oportunas con destino á la adquisición de juguetes. Suplicamos el envío de donativos en dinero y no de juguetes, como eH otros Luis de Cuenca y Fernández de Toro Señorita Consuelo Fernández de Toro... Banco Hispano- Atnencaiio Ideal Bouquet Niña Herminia Pérez de Ve- i 10. Doña Clara Caiñas. Jaime y Nina Doña Clotilde Gayase Don Teodoro Sánchez Josefina y Luis Ruano SUMA 5 5 50 15 5 10 5 25 5 15 4.379,0 La prórroga de! plazo para la admisión de donativos termin íaañana domingo, á las doce de la noche. MADRID AL DÍA f o n terno azul y oro- -azul el de su cielo y oro el de su sol- -se presentó el año, que nos cogió en pleno debate sobre si el reloj del ministerio de la Gobernación dio ó no las campanadas de las doce y sobre si el no darlas, caso de que no las diese, fue cosa ideada por el Sr. La Cierva para fastidiar á los de las uvas. Pequeña carcajada fue la que lanzó el buen 909 al enterarse de que discutíamos sobre ese tema, cuando esperábamos encontrarnos dados á preocupaciones menos nimias, según podía esperarse teniendo en cuenta que estamos ya en la primera decena del siglo que ha sucedido al de las luces. Y diz que expresó, al saber que hay gentes que creen á un ministro capaz de parar el mecanismo de un relej por darse el gusto de molestar al prójimo, que no ¿Y el cocido seguro? -También.