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A B C MARTES 29 DE DICIEMBRE DE 1908. EDICIÓN 1. PAG. 14. 1 vendan adulterados ó falsificados, pracS ticarán el boycotage, como se dice por allá, contra todas las tiendas que exploten á las pobres obreras, y para ello exigirán la mejora de precios en las labores, y, además, han ideado socorrer indirectamente á las muchas personas que, poseyendo habilidad manual, no pueden acudir á los talleres y trabajan en sus casas, ejecutando verdaderos primores artísticos, que muy difícilmente logran vender. No es justo que el proletariado desconocido é infeliz de la clase media, esas innumerables huérfanas, viudas ó mal casadas, no obtengan la protección social como el proletariado obrero, que puede asociarse y defenderse de todo género de explotaciones. -Es muy cierto. ¡Cuántas mujeres nan salvado el hogar con su trabajo! ¡Qué tarea tan cristiana y consoladora será la de esas señoras! Otra fundación indispensable es la de ayudar á las huérfanas ó viudas cuyos padres ó maridos les, dejaron alguna pequeña pensión y luchan con las dificultades oficinescas para obtenerla. No son pobres, y, sin embargo, pasan á veces un año en la miseria. En ellas se ceba la usura, que las arruina por completo, no debiendo ser así. Ahí tienen uno de los manantiales ocultos de la protección clandestina, oprobio de nuestras sociedades. ¡Ya lo creo! I, a miseria decente, la que tiene que ocultarse como un delito, es la dura, amarga y cruel. Para remediarla no basta la limosna, que por muy generosa que sea llega á agotarse; es indispensable arbitrar recursos, como dicen los hacendistas, y, triste es confesarlo, el vicio es aparentemente generoso y altruista. Los buenos no saben unirse ni aciertan á defenderse, contentándose con lamentaciones y llantos comprimidos. Si la Cruz Roja restaña heridas y socorre accidentes cruentos, la otra Cruz Aiulde que hablamos debe acudir sin ser llamada á todo el que desfallece y está próximo á sucumbir. s a m e n t e la misión de las Juntas de distrito del Consejo de Proteccción de que te hablé. Ellas forrnalán un verdadero padrón, todo lo secreto que e quiera, para no herir delicadezas respetables, á fin de que los desgraciados obtengan inmediato socorro y, lo que es más util, ánimos y protección moral. En la mendicidad, por ejemplo, junto al aumento, que evita la muerte, es preciso proporcionar el trabajo, que asegura la vida. Gran cosa es alejar el mendigo, que contamina; pero allá donde vaya es indispensable que encuentre quien le obligue á cambiar de vida con medios adecuados, evitando que la gente criminal y maleante le facilite ocupación y apoyo que nosotros no le proporcionamos. A despecho de las ideas fatalistas que proclaman la imposible redención de muchos seres, yo creo que el medio ambiente y el género de vida ejercen una influencia poderosa en los hombres. Eso se ve en los emigrantes vigorosos y hasta en los que viajan por placer. Un caballerete rico que no sabía valerse de sus manos, desdeñando todo trabajo activo, con el aliciente de manejar uu automóvil ó un aeroplano, por ejemplo, se interesa por la mecánica y se transforma en un obrero inteligente. Yo no soy de los que reniegan de los deportes ni de los juegos que estimulan la inteligencia y obligan á pensar, l o s creo educadores y útiles, con tal que no atrofien otras facultades y aptitudes. Í 7 L ARTE POBRE A propósito de atrofia. Muchos artistas españoles se lamentan de que el automovilismo ha matado la afición á la L PADRÓN DE CARiDAD Esa es preci- SANATORIO ESCUELA EN LA SIERRA DE GUADARRAMA ¿Quién ha de comprar cuadros, dicen, gastando fuertes sumas en esas máquinas costosas que les alejan délos palacios? -Hay otra razón quizá más poderosa, y es la ruindad que rodea á la enseñanza artística, lo indeeoroso y antihigiénico de las Escuelas de Bellas Artes. ¿Qué cirujanos saldrían de un hospital sin sala de operaciones? ¿Qué artífices de talleres decorativos mal dotados? ¿Pueden hallar inspiración los alumnos en un caserón lóbrego y obscuro, sin modelos ni estímulos? Pues ahí tienes otra sorpresa que te preparaba. Un archimillonario, gran patriota, que po see cerca, casi frente por frente, de la Academia de Bellas Artes, un hermoso palacio con espléndido jardín, que no utiliza y para nada le sirve, lo piensa ceder al Astado para que los artistas tengan su casa propia y el arte se dignifique. No es lógico que en la misma calle donde conviven la Academia y la Escuela de Pintura, Escultura y Grabado se alcen suntuosos y artísticos edificios destinados á Casinos y Centros comerciales, y el Arte español, tan s: lorioso, no tenga donde cobijarse. ¡Hermosísimo rasgo! ¡Me dejas absorto! -I O que oyes, es cosa resuelta. El nombre del insigne procer, bienhechor del arte, se inmortalizará, y la leyenda misteriosa, del famoso y encantado edifieio se transformará en algo grande y fecundo. Pero prepárate á otra sorpresa mayor. Una gran señora, inmensamente rica, que habita no muy lejos y hace grandes y ocultas caridades, que carece de familia y apenas es conocida en Madrid, siquiera su nombre sea respetado y bendecido, va á hacer una fundación verdaderamente admirable. Probablemente en la llamada Ciudad I,i neal, que tanto incremento ha adquirido, erigirá lo que ella llámala Casa Materna. Será un gfan edificio, con amplios jardines y campo de recreo, donde se tendrán durante el día los niños que viven en las calles estrechas y en las habitaciones mezquinas, hijos de porteros, empleados, obreros, mil gentes laboriosas y no ricas, que no pueden cuidar de sus hijos, los cuales, ó vagan por calles ó plazas, ó se agostan en verdaderas jaulas. I) os cuidarán jóvenes, bajo la dirección de personal adecuado, á fin de crear un cuerpo de inteligentes Nurses, pues no es lógico que aquí no se formen niñeras y cuidadoras de niños como las que nos envían del extranjero. Aquello no será Asilo, ni nada parecido á lo corriente. Aire, sol, alegría y fomento de la cría humana mediante la alimentación sana y la cultura íí c Hs una oreciosidad el proyecto cíe tumeio, i ¡uc icaüra e cueias de costura, cocina, etc. y admitirá las madres débiles convalecientes que crían ásus hijos y que no pueden trabajar. -Ya veo que esto puede ser complemento de las leyes vigentes que impiden que la mujer trabaje antes y después del parto, I as mutualidades maternas servirían para sostener estas plazas. Esa señara es admirable. ¡Dios la bendiga! SANATORIO- -Pues que no escatiEN LASIEPUA. mes bendiciones ámu: chos de t u s colegas. que dicen lo que el famoso personaje de los Quintero en su última comedia: ¡Sierra! ¡Mucha sierra! Repito que lo dispongo yo. Nada de mar, ¿eh? ¡Pinos! ¡Muchos pinos! Ya están de acuerdo todos los médicos ea que el mar va resultando algo húmedo. Ye lo he leído en una revista portuguesa. Y es muy aburrido, además, como no pasen barcos... -Donosísima burla es esta de los que desconocen ó menosprecian injustamente las ventajas del mar. ¿No lo comprendes? -IyO que te digo, 110 de burla, sino de veras, es que mucho de ellos, que llevaron y llevan por centenares á sus clientes ricos á las montañas y sierras, han pensado que n era justo privar á los niños pobres de las ventajas de la altura, y en un pintoresco lugar que no te diré, á fin de sorprenderte más, auxiliados por sus agradecidos enfermos y amigos, han organizado un espléndido Sanatorio- Escuela, cuya vista ce ofrezeo. Hay pinos, todos los pinos que quieran, y prados hermosos y aire puro... Ya tienes asunto para emborronar cuartillas y lanzar urbi et orbi las buenas nuevas que te traiga de París, de donde vienen los niños recién nacidos y las nuevas ideas. ¡Quéjate del aguinaldo, buen doctor! Pero no pongas al oirme esa cara de boboRecibe hoy, anticipadamente, mi felicitación por tu santo, y procura en el año próximo no ser tan inocente como hasta aquí. Y abrazándome de nuevo, se marchó riéndose á carcajadas. 1i N 28 Diezmare a 908, Fcstividad. de los Santos Inocente