Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
DE TODO E l MUND O POR CABLE, POR TELÉGRAFO Y TELÉFONO jg g ABC DE TODO EL MUND O POR CABLE, POR TELÉGRAFO Y fcg 44 TELEFONO LA INAUGURACIÓN D E AVER SS. MM. LOS REYES EN EL JARDÍN DEL DISPENSARIO ANTITUBERCULOSO QUE INAUGURARON AYER TARDE EN LA CALLE DE GOYA Fot. Goñi. DE NUESTRO CORRESPONSAL A B C EN ROMA dada con los cardenales franceses durante el año 1908. El cardenal Richard, arzobispo de París, murió primero; luego, el cardenal Mathieu, que vivía en Roma, y, por fin, el cardenal L, ecot, arzobispo de Burdeos, que ha muerto en Chambery, cuando se dirigía hacia Iyión. Con la desaparición del cardenal Lecot ya no son más que tres los cardenales franceses, y uno de ellos, el cardenal Couillé, arzobispo de L, ión y primado de las Galias; tiene ochenta y un años, y su salud, poco satisfactoria, le impide intervenir activamente en las luchas que ahora sostiene el episcopado francés, Por eso los altos dignatarios de la Iglesia aconsejan á Pío X que aumente el número de los cardenales franceses. El cardenal L- PAPA Y LOS CARDE. L, a muerte ha NALES FRANCESES f, P hizo eco, cuando vino á Roma, de esas aspiraciones, y habló al Papa de algunas candidaturas. ¡No sabía que su muerte contribuiría á que aumentara el número de los capelos vacantes! Ha aumentado, con la muerte de éste, el deseo de que algunos prelados franceses sean nombrados cardenales, y en ese sentido aconsejan al Papa y al secretario de Estario le Estado muchos prelados que por su posición á ello tienen derecho. Conviene considerar que el cardenal Couillé está delicado de salud, y que los cardenales Andrieu y laucón no tienen la autoridad necesaria para dirigir el episcopado francés. Siete obispos franceses se encuentran en estos momentos en Roma. 1,08 han llamado, los han interrogado y hasta les han pedido consejo. Esos prelados no han. ocultado al cardenal Merry del Val que el episcopado y gran parte del clero de Francia, que se sometieron á las órdenes del Papa, con la esperanza de que los cardenales franceses conseguirían alguna atenuación en la intransigencia de esas órdenes, están ahora muy desanimados. El cardenal Lecot, principalmente, fue siempre un partidario resuelto y activo de los procedimientos conciliadores. Conocía demasiado la situación para pensar de otro modo. Tuvo siempre ideas liberales, y todo el mundo sabe que al día siguiente de la separación propuso la creación de Asociaciones cultuales católicas que el Gobierno y la Iglesia de Francia hubiesen aceptado. Roma no aceptó sus iniciativas, y el 28 de Diciembre de 1905, el arzobispo de Burdeos, en una reunión celebrada por los cardenales en el arzobispado de París, consiguió que sus compañeros adoptaran una actitud conciliadora. El cardenal Lecot aconsejó también que se reuniera una Asamblea del episcopado francés para deliberar acerca de las medidas que convenía adoptar, y luego, en May de 1906, ejerció gran influencia sobre esa Asamblea, que se reunió en la Mnette.