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A B C MARTES 22 DE DICIEMBRE DE 1908. EDICIÓN 4. PAG. 8. de la cárcel Acompañábanlos los padres je suítas y religiosos franciscanos que, con los hermanos de la Paz y Caridad, han asisíicW TODOS LOS PREMIOS SE SOBRENTIENDE QUE SON POR PESETAS á los reos desde que entraron en capiila. En el patio chico levantábase el patíbulo. Por considerarlo útil! PREMIOS P O R POR POR POR POR POR POR Los banquillos destinados para cada uno para nuestros lectores u D S L de los reos estaban separados por una corii i 25 5 2 0,50 I 0, 5 na negra, en evitación de que el Cojo fuese útil para los que ten- f SORTEO 1 0 visto por Conejero al ser ajusticiado. gan la suerte de sacar El primero en llegar al patíbulo fue el 600 300 premio) publicamos 6.000.000 600.000 150.000 30.000 6.000 3.000 Cojo. Antes de sentarse en el banquillo se (3.000.000 300.000 75.000 15.000 3.O0O 150 1.500 300 despidió de los presentes, pidió perdón 3, un cuadro demostra- s 2.000 000 200 000 50.000 10.000 2.000 1.000 200 100 todos y abrazó á su defensor y á algunos 100 tivo de las cantidades! 1.000.000 100.000 25.000 5.000 1.000 500 50 hermanos de la Paz y Caridad. Declaró que 600.000 60.000 12.500 50 250 25 2.500 500 que corresponden á lo él perdonaba también á todos, y se entregó 250.000 25.000 125 25 6.250 1.250 250 12,50! á la acción del verdugo. que se lleve jugado, 500 100 5 100 000 10.000 2.500 50 10 Torpemente cumplió su cometido el de 80.000 400 80 40 8 á 8.000 2.000 Según los diferentes Madrid. Al dar vuelta al torniquete, falló 350 7 70 000 70 35 7.000 1.750 3,50 premios. éste y, notándose que el reo vivía, tuvo que 2 60 000 300 60 30 6 6.000 1.500 dar dos vueltas más el ejecutor de la jus 5 50 000 250 50 25 Dado lo repartido 5.000 1.250 2,50 ticia. 40 000 290 40 20 4 2 4.000 1.000 que suele estar por ¡o Al punto los padres jesuítas y otros sacer- 25.000 625 125 25 2.500 12,50 2,50 1,25 dotes, rodeando á Conejero, fueron con él común el dinero de 5.000 500 125 25 6 2,50 0,50 0,25 hasta el patíbulo. Bl reo parecía coiioetvat esta Lotería, no dusu serenidad. APROXIMAdamos que el citado Cuando un vigilante de la cárcel, al quiCIONES tarle los grillos, no pudo contener las lágricuadro facilitará mu 3 1,50 30.000 3.000 150 30 15 750 mas, Conejero exclamó, dirigiéndose á él: elo la comprobación 125 25 1,25 625 25.000 2.500 12,50 2,50- (Animo! Xo llores. ¿No me ves tran de las fracciones á 80 16 8 0,80 400 16.000 1.600 1,60 quilo? 60 12 6 0,60 300 12.000 1.200 1,20 Una vez en el banquillo, ios sacerdotes quienes alcance la for 51 0,51 255 10.200 1.020 10,20 5,10 1,02 volvieron á exhórtale, y él les replicó: tuna. -Dejadme. -Todos te acompañamos es tu desgra Cuando llegó, el Cojo estaba dormido. Los cía- -le dijo un sacerdote. Y él contestó: LOS REOS empleados de la cárcel le despertaron. -CJn mes he estado encerrado arribas La entrevista de padre é hijo fue verdaDE SEVILLA deramente conmovedora. Permanecieron nadie me ha visitado. POR TELÉGRAFO Las palabras del reo en el instante fatal largo rato abrazados estrechamente y lloDE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR fueron de misericordia. ¡rando. SEVILLA, 2 1 7 T. Inmediatamente entró en funciones el El Cojo, muy conmovido, pidió á su padre p n capilla. A las cinco y media de esta tarae nan que le perdonara y le recomendó que cuida- verdugo de Sevilla, ayudado poi el de Madrid. Sido puestos en capilla los reos Coneiero y se mucho á sus hermanos y que los castiLa ejecución fue rapidísim gue con gran severidad cuando incurran en Cojo de Bailen. El producto de la recaudación Antes de trasládanos a los departamen- alguna falta, para evitar que cuando fuesen púlanos que llevaban Conejero yy los esca el Cojo setos habilitados para pasar sus últimas ho- grandes les pudiera ocurrir lo que á él. rán entregados á las familias de éstos, á pé ras se les sirvió el rancho mucho más temSEVILLA, 22, 10 M. tición de los ejecutores de la justicia. prano que de ordinario. íU ás noticias. Además del capitán general ha presenciaLa anticipación de la comida despertó la Í V l Por fin, Conejero, cediendo a l a s exnquietud del Cojo, el cual exclamó, dirigién- hortaciones del religioso franciscano que do la ejecución el auditor de Guerra de prilose á la religiosa que le servl. j alimen- acudió á prestarle los auxilios espirituales, mera clase Sr. García Rodríguez. o: ¡Mala señal es ésta, hermana consintió, á las tres de la madrugada, en conr espués de la ejecución. fesarse. LUNES, 2 1 l i N. A las once cuarto se izó tilia Le íué denegada su constante petición y dera negra sobre y puerta de la cárcel, banI as últimas horas. la El Conejero, hablando con las perso- deseo de beber vino. El público se descubrió silencioso, y desEl Cojo pasó la madrugada relativamente aas que le acompañan en la capilla, dice cubierto y rezando permaneció al pasar la írue no le sorprende el fin que le espera. tranquilo. Durmió tres horas y cuarto. -Expresó su agradecimiento á su abogado cruz entre dos ciriales. Aunque soy joven- -dijo el reo, -he padeLos cido de todo, y mi vida ha estado llena de defensor, que, á instancias suyas, le entregó que loscadáveres de los ajusticiados, luego desataron los ejecutores, fueron coazares; yo sabía que había de concluir mal. como recuerdo un pañuelo. Antes de las cuatro comenzaron en la ca- locados por los Hermanos de la Caridad en Se niega Conejero á recibir los auxilios espirituales, sin atender á los ruegos de los pilla las misas, diciendo la primera el chan- los féretros dispuestos. Terminados los religiosos, que le hablan de la vida eterna. tre de la catedral. De sus manos recibió la les en la parroquia correspondientes fuñera- de la Magdalena, se vei El infierno lo he pasado aquí; he sufri- comunión el Cojo. rificó la conducción de los cadáveres al ceTambién comulgó después Conejero. ao mucha hambre y muchas fatigas. Sin Todos los presos de la cárcel se han pro- menterio. embargo, he preferido que me maten aquí Allí quedaron en el depósito hasta maña, á matarme yo, á pesar de que he podido ha- visto de lazos negros para después del te- na, que serán inhumados. rrible trance. cerlo varias veces. El 3o jo se muestra mucho más abatido. Próximo ya el triste momento, en los alSabe ó supone que su padre está en los al- rededores de la cárcel se agolpa inmenso rededores de la cárcel esperando noticias, gentío. Se ha hecho público que, con motivo de Í 5 EAL Para esta noche está anunciada y o stantemeute se lamenta de la t ena la ejecución, no habrá esta noche función qu a causado al autor de sus dias. la resurrección de Puritanos, dé Dócil á las indicaciones de los sacerdotes, en los teatros. Bellini, para debut del tenor Gherlinzoni, d 8 Conejero, al imponerle esta mañana un el Cojo se ha confesado con el chantre de la quien se dice que canta la famosa aria dej catedral, D. Santiago Fernández, á quien religioso el escapulario de la Virgen, se lo último acto como pocos tenores han sabido; conoció cuando era éste párroco de Bailen. quitó y dijo, levantando los ojos al cielo: cantarla. ¡Madre mía, espérame! El jueves no habrá función, por ser No s Después comió una chuleta, un popo de Seguidamente le fue colocada una me- ehebuena; pero la habrá el viernes en suhu jamón y una copa de vino, y escribió una dalla. gar, según rezaba el cartel de abono y coró larga carta de despedida á su padre. Durante la mañana, Conejero no ha cesaHa dicho que, además, quiere escribir otra, que publiquen los periódicos, dirigida á la do de fumar cigarros puros. El Cojo se ha mostrado contrito hasta los iuventtid, para enseñanza y ejemplaridad, últimos momentos. SEVILLA, 1 2 1 M. tOS PREMIOS DEL SORTEO DE NAVIDAD NOTAS TEATRALES 4 ire é hijo. Como el Cojo había pedido con grandí i insipiencia v á t. u padre, á las once o i t ó id en addd en la cárcel. SEVILl A, 2 2 J T E 1 trance fatal. A las once, que era la hora fijada para la cución. desceixliero los reos al patio chi- GRAS PREMIO J 5 xj sicí si ie Zaragoza general: T. Belíríur. Ci- sts. 12, j l