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A B C JUEVES 17 DE DICIEMBRE DE 1908. EDICIÓN i. PAG. 9. r reyes de Dinamarca. El público salió muy complacido del de anoche. Se había retocado el decorado, y se estrenó una decoración Data e X acto tercero. ña, así como Mansuetto; en sus papeles de EL GARROTÍN n el piso principal de una casa del callejón del Alamillo, y en cuartos separados, viven Josefa María Ortiz y Benita 01 medilla, ambas jóvenes de veintitrés años, de buen humor y de aspecto simpático. Josefa y Benita se odiaban cordialmente por causas que hasta ahora permanecen envueltas en discreta penumbra. Hace unos días cuestionaron acaloradamente, y se dijeron cosas capaces de arrebolar el semblante de un cabo de Consumos en funciones; pero la cosa no pasó de ahí. Ayer tarde, Josefa se asomó al balcón de su cuarto, y de buenas á primeras le disparó á su vecina, al par que enemiga, la siguiente copla de ganotín: Asoma pronto el hoci... que la vecina de enfrente quiere destetar al ch En aquel momento apareció en el balcón inmediato la figuia de Benita. Entre ambas rivales se cruzaron miradas de odio reconcentrado. 1- ¿Es por mí la copla? -preguntó Benita. -Acorde- -contestó Josefa, haciendo un significativo mohín de desprecio. -Lo que es usted es una. -Y usted es otra. ¡Eso me lo hará usted bueno! ¿Por qué, si lo sabe todo el barrio? Usted es una tal! ¡Y usted, una cual! El diálogo fue animándose cada vez más, y cuando las dos bravias habían agotado el repertorio de los improperios, Benita se apoderó de una botella que tenía á mano y dio un golpe en la cabeza á su vecina. La botella quedó hecha añicos, y Benita Comenzó á gritar como si la pelasen viva. Acudió la pareja de Orden y ambas bravias fueron conducidas á la Comisaría del distrito y á la Casa de Socorro, respectivamente. Josefa tenía un chichón más que regular en la región frontal, del que fue curada. Benita ingresó en el Juzgado de guardia. E En el careo celebrado entre San Ántolla y aquéllas, el panadero negó toda intervención en el asunto. De las averiguaciones practicadas por la Policía resulta que Domingo San Antolín se apellida Ochoa, y es un fugado de la cárcel de Duran, donde extinguía condena por expendición de moneda falsa. En este servicio han intervenido los tenientes de la Guardia civil Sres. Molina y Montero; este último, jefe del puesto de las Peñuelas. San Antolín ha sido conducido á Valladolid. ómo ocurrió el hecho. Del choque de trenes ocurrido en la madrugada anterior van recibiéndose algunos detalles que dan el carácter de una verdadera catástrofe á lo sucedido. Varios vagones, cuyo número no se ha precisado todavía, que formaban parte de un tren de mercancías organizado en la esEstivaux, del pn Valladolid fueron detenidas hace unos tación dedel tren, por se desprendieron enconjunto rotura de unos días cuatro mujeres, á las que les fue- ganches, y emprendieron, favorecidos por ron ocupados unos cuantos centenares de una acentuada pendiente, una carrera verduros falsos. en dirección En el registro que la Policía practicó en tiginosaresto del tren. opuesta á la que lleel el domicilio de una de aquéllas se le encon- vabalos tres kilómetros del punto de partitró una carta firmada por un tal Domingo daA existe un túnel, San Antolín, panadero, y domiciliado en la cidencia, penetraba en el que, por fatal coinun tren de calle de Jardines de esta corte. ¿cedente de Brives momentos viajeros proantes de Por orden telegráfica del gobernador ci- lo atravesaran los vagones que corrían que en vil de Valladolid, fue detenido el San Anto- libertad. lín, en cuyo domicilio no se halló ninguna moneda falsa, pero sí un pliego de papel pl choque. azal de cartas, igual al de las cartas encon- En el túnel se encontraron éstos con el tren de viajeros. tradas á las mujeres detenidas. i eemos en un periódico de Méjico que en la corrida celebrada en Guadalajara el día 23 del pasado mes de Noviembre uno de los toros lidiados saltó al tendido, causando extraordinario pánico entre los espectadores, quienes en espantosa confusión se anojaron al redondel. No hubo, sin embargo, desgracias. El aplaudido espada sevillano Ángel Carmona (Camisero) dio muerte al bicho, oyendo por ello una gran ovación. UN TORCP TM EN EL TENDIDO El encuentro fue vioIent- ÉsMno. L. a máqulna del tren de viajeros, al sufrir el choqu descarriló y quedó volcada, incendiando con el fuego del hogar á los vagones que arrastraba. El espectáculo que entonces se produjo fue aterrador, pues los que no perecieron víctimas del choque se veían presos por las llamas, que rápidamente se apoderaban de los coches, y encerrados entre las paredes 1 del túnel. Algunos pasajeros que lograron salvar tantos peligros conjurados se dirigieron á Brives á dar cuenta de la catástrofe, organizándose inmediatamente trenes de socorro que partieron con dirección al lugar del c siniestro. Jpl Sillero, un conocido ladrón, que ha he- T rabajos de salvamento. J cho famoso e te apodo entre la gente del hampa, salió ayer de la Cárcel Modelo, zado Los trabajos de salvamento han tropedificultades que después de extinguir unos cuantos meses puntocon grandes imposible, según hicieron menos que los ú tide condena. Inmediatamente se dirigió á una casa de mos parte recibidos, organizar los socorros manera eficaz. la calle de Fernández de los Ríos, domicilio deEl más importante de los obstáculos era de un querido amigo suyo, con el que indu- la máquina, que ha quedado atravesada en dablemente tenía algún agravio, porque el interior del túnel, obstruyendo la comuapenas entró en la habitación comenzó á nicación é impidiendo que se puedan remoarrojar á la calle desde el balcón todos cuan- ver los vagones, que aun continúan artos muebles encontró. Los inquilinos de la casa, al ver lo que diendo. as víctimas. ocurría, comenzaron á pedir socorro, y tan En cuanto aj número de víctimas es, enorme fue el escándalo, que acudió una pareja de guardias del Cuerpo de Seguridad imposible determinarlo con exactitud. Se supone que los muertos son más de doce, y á enterarse de lo que ocurría. El Sillero contestó á los guardias á bofe- los heridos hasta ahora se sabe qae pasan tada limpia; acudieron más guardias, y. fue- de treinta. La mayor parte de los viajeros del tren ron recibidos con iguales honores. Entre seis individuos de los del orden destruido eran obreros empleados en la esconsiguieron detener y amarrar al Sillero, tación de Brives. conduciéndolo á la Comisaría. Pero al llegar á la calle de Alberto Aguilera, el Sillero consiguió romper las ligaduras que lo sujetaban y emprendió vertiginosa carrera bulevar arriba. POR CABLE DE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR Persiguiéronle los guardias, consiguienLONDRES, 1 6, 9 M. do darle alcance en la calle de Ponzano. El Sillero se defendió ante sus persegui- lAespachos de Caracas dicen que ha queL dores pero, como las oposiciones parlamen- dado por completo restablecida la tarias, sucumbió ante la brutalidad abru- tranquilidad en la capital de Venezuela. Es inexacto que los amotinados hicieran madora del número, y se entregó. Nuevamente logró escapar y se metió en manifestaciones hostiles contra Holanda, el portal de una de las casas de dicha calle, ni que fuera ningún extranjero atropellado; Los manifestantes se limitaron á dar gri- r cerró la puerta, y allí se. hizo fuerte. La elocuencia de uno de los guardias le tos contra el general Castro y á romper convenció de que debía entregarse; parla- cuantos bustos y retratos del Presidente mentó el Sillero, y un momento después era había en los círculos, oficinas y edificios piíblicos. conducido á la Comisaría L HOLANDA Y VENEZUELA UNA CATÁSTROFE CHOQUE E TRENES EN UN TÚNEL POR TELÉGRAFO ELECCIONES EN VALENCIA POR TELÉFONO DE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR M 1 ÉHC 0 LES, ¡6, 8 N. DE NUPSTUO SERVICIO PARTICULAR PARÍS, 16, 8 N. DUROSMFALSÓS I legada de Iglesias. En el expreso de Barcelona ha llegado D. Emiliano Iglesias, que viene á tomar parte en el mitin á favor de la candidatura del Sr. Azzati. Varios correligionarios han ido á esperar al Sr. Iglesias, unos á Sagunto y otros al Cabañal. En la estación, las fuerzas de Segundad disolvieron los grupos que en el andén esperaban al viajero; pero nuevamente reunidos, se dirigieron hasta la redacción de El Pueblo, dando algunos vivas en el camino. En la redacción del citado periódico entraron los Sres. Azzati é Iglesias, volviendo otra vez las fuerzas á dispersar los grupos que les habían seguido. En la pequeña algarada que hubo entre manifestantes y guardias, practicaron éstos la detención de dos individuos, uno de ellos hermano político de Castrovido. El presidente de la Junta municipal del partido republicano ha visitado al gobernador, solicitando la libertad de los detenidos, Fuerzas de Seguridad y Policía vigilan los alrededores de- la. redaccióü de El Pueblo,