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A B C MIÉRCOLES 16 DE DICIEMBRE DE 1908. EDICIÓN i. PAG. suben, de loe jóvenes que tienen ahora enfuego que determin- ará en los elementos mi- tre quince y veinte años. Hay que conocer litantes del catalanismo una exacerbación la realidad así como es en sí misma, no como doctrinal, retrocediendo no poco la tenden- la deseamos. cia oportunista que á vuelta de tantas difi ¡WIGUEL S. OL 1 VER cultades empezaba á prevalecer. Debe tenerse en cuenta que en la abstención electoral observada ahora entran por mucho NUESTROS GRABADOS los desencantos sufridos á causa de ser la diputación solidaria poco radical y demasia- p l mitin de ayec. üo transigente. Casi diría que ssos des Por separado damos cuenta de la reencantos superan á las vacilaciones y deser- unión de empleados de la estación del Meciones del elemento neutro, que le fue pro- diodía, verificada ayer tarde en la Gasa del picio en la etapa anterior. Vendrá, además, Pueblo. una nueva dominación liberal, esto es, represiva, de estado de sitio y suspensión de U n vapor embarrancado. que se desencagarantías; vendrán gobe- rnadores del tipo denó El violento temporal recientemente en Bilbao ha produciFuentes á hacer patria como suele decirse; las actuales elecciones es muy natural do no pocos desperfectos, entre los cuales que envalentonen á los antisolidarios para merece consignarse el embarrancamiento de un vapor, que fue arrastrado hasta el muelas de concejales, y que en ellas obtengan lle de Churruca y empotrado en su armazón ó preponderancia ó mayor influjo en el de hierro. Ayuntamiento; es posible que rebroten las La fotografía del vapor embarrancado que violencias pasadas, y todo servirá de aglutinante para contener la disgregación del hoy reproducimos está hecha al dar comienmomento, hacer de e la algo mássólido que zo los trabajos de salvamento. antes, cuando menos lo espere el público, desprevenido y defectuosamente informado... Reanudo estas cuartillas, cuya ilación in- Ceguimos en pleno remojo. Menos mal que terrumpí, después de leer en el extracto te- es lluvia, porque lo mismo podía ser lefónico lo que dice la Prensa de hoy, lunes. nieve. La Solidaridad está muerta; el problema Por todas partes, agua. Nos acercamos al catalán ha terminado; el patriotismo vieux Congreso. La sesión es aburridísima. ¿De jeu se ha impuesto; no hay nada que te- qué se trata? De comunicaciones marítimas. mer... Yo suplico al lector prudente, al ¡Agua! Nos asomamos al Senado. Sesión de traen español, al patriota serio, que no se deje ¡que usted descanse! ¿Quién habla? ¿Quién seducir por este sistema de simplificar las ha de hablar? El inevitable Sr. De Buen. cuestiones. Ruégole que no se exponga tan ¿De qué? Del agua en Melilla, de que se fácilmente á una nueva decepción, á una construyan pozos. Total, ¡agua! nueva sorpresa, de las infinitas que forman Ni la Diputación ni el Ayuntamiento quila historia de la cuestión catalana. Por cen- sieron amenizarnos el programa del día con tésima vez se canta el De profundis. Hace un par de sesiones, de las que tanto dan más de veinte años que un ilustre castella- que pensar y que murmurar. no lo entonaba ya en el Ateneo de Madrid. Los empleados ferroviarios se reunieron Me refiero al Sr. Núñez de Aree. Y todavía en la Casa del Pueblo para tratar del asunBO nos encontrábamos en la época de los to que les interesa. Hubo orden, sensatez y ecuatro gatos disco abierto de vía libre Esta idea, como todas las ideas que se En los Tribunales no hubo juicio alguno apoderan de la conciencia de un pueblo, y digno de especial mención. ¡Anomalías de que no son nuevos artificios ó superposicio- la vidal ¡El día que no hay juicio es cuando nes, tiene un movimiento ondulante. Fuera puede decirse que somos juiciosos! posible reducir á una gráfica la marcha del Sucesos tampoco hubo muchos. Una decatalanismo, y se verían sus ascensos y sus nuncia contra un joyero, á quien se acusa descensos rítmicos, para ascender de nuevo de distracción de un depósito de alhajas. con más empuje. Diósele por muerto cada Por la noche hubo Consejo de ministros, vez que perdió á uno de sus hombres, á uno y los que se percataron de la reunión tocaúe sus caudillos reales ó supuestos, cuando ron el timbre de alarma. Pero no; no había se escindió un casino, cuando dejó de publi- crisis. Era cosa bien triste lo que reunía á carse un periódico, cuando la suerte no fue los consejeros: la sentencia de muerte dicfavorable en unas elecciones. Sste hecho se tada contra los asesinos de los guardias cirepite desde el Centro Catalán á la Liga de viles de Jerez. Cataluña y á la fundación del Centro Nacionalista Republicano; desde la desapa- neBstreno en Lara de Pedro Minio, del insigcuyos triunfos literarios hay rición de La Renaixensa, á la retirada de Su- queGaldós, á uno más. agr- agar ñol; desde la muerte ó el silencio de Almírall, á la muerte del obispo Morgades ó del doctor Robert. Cuando todo se na aado por concluido, LA OPINIÓN entonces se ha levantado la ola, cada vez DEL PRESIDENTE más alta y resonante que las anteriores. Porque no se quiere comprender que en este fe- DROLOGO Se han hecho profusos, copionómeno el elemento personal es muy secun- sos, torrenciales comentarios dario, que la historíale empuja, que tiene sus sobre el resultado de las elecciones en Barraíces muy íntimas y más hondas que el al- celona; han corrido vertiginosamente las bedrío humano, que no es un hecho de los lenguas y las plumas. Se han dicho muchas que se plantean por acuerdo de la mitad cosas. Se ha dicho que se impone una almás uno, sino que pertenece á la categoría teración en la política vigente Se ha dicho de aquellos movimientos impulsados por que la Solidaridad era hija predilecta del misteriosas corrientes, en las cuales trabaja Sr. Maura Se ha dicho que había que dar y se manifiesta algo superior á la humana por muerto el proyecto de Administración voluntad. Conviene, pues, no entregarse tan local. Se ha dicho que el referido proyecto fácilmente á la sugestión y acogerse á una de Administración tenía como garantía cía razonable duda cartesiana, en cuanto á esos unanimidad de opiniones del pueblo caaugurios de extinción definitiva de un con- talán flicto espiritual tan complejo y profundo. Si Todo esto es muy curioso, muy interelos augures hablan de buena fe, es que no sante. ¿Qué va á hacer el Gobierno ante se han tomado la molestia de examinar el este suceso? El señor presidente del Conseestado de espíritu de las generaciones que jo aparece inalterable en el banco azul. nos importantes. Puede asegurarse desde ¿Por qué no aparece contrariado, mohíno, el Sr. Maura? ¿Qué piensa de todo esto el Sr. Maura? Estas preguntas seria muy instructivo el verlas contestadas. Vamos á ver si podemos colegir, por docameníos anteriores, lo que piensa de todo este asunto el señor presidente del Consejo. Veamos, ante todo, la opinión del señor Maura sobre la- Solidaridad; esta opinión nos hará comprobar ai el fracaso solidario de ahora se puede considerar como un quebranto del Gobierno. ¿No se dice que la Solidaridad es la hija predilecta del señor Maura? Bn la sesión celebrada en el Senado en i. de Junio Wte 1907 hicieron por primera vez declaraciones los representantes en las Cortes de la Solidaridad. Se trataba de la discusión del Mensaje de la Corona; pronunció un largo discurso el Sr. Abadal. Mostrábanse los solidarios disgustados por unas alusiones á la Solidaridad relativas, consignadas en el Mensaje de la Corona. El presidente del Consejo expuso su opinión sobre la Solidaridad. Oigamos sus palabras. a Yo espero- -dijo- -que no necesitaréis aguardar larga experiencia para que, apartándose un poco en el curso del tiempo las simulaciones explotadas por la lucha electoral, aquí, entre nosotros, oreadas las frentes por la saludable controversia, sus señorías mismos reconozcan, con su claridad de entendimiento y noble lealtad, una contraposición substancial que ahora no advertís, pero que positivamente anula las ideas y deja vacias las palabras cuando nos habláis de fuerzas políticas que en tanto existen en cuanto prescinden de los ideales y de los propósitos de sus hombres y de sus colectividades. Esas conjunciones podrán servir para protestar y rebelarse contra un estado de cosas vicioso, pero jamás consumarán otros positivos, porque son estériles de nacimiento con la infecundidad de los hí- brídos Está bien- -añadía el Sr. Maura- -que siendo el daño común é inveterado, tardío el remedio, se hayan llegado á juntar j? ara vigorizar su protesta y para remover los obstáculos todos aquellos que sentían el agravio; pero no os equivoquéis; para eso tan sólo podéis estar juntos, para eso sólo podrá servir vuestra unión. Tenemos que, según estos textos, que no pueden ser m más autorizados ni más categóricos, el presidente del Consejo consideraba, no hace mucho, á la Solidaridad como una creación infecunda, híbrida. El señor Maura, con una maravillosa previsión d estadista, proclamaba que tal conglomerado había nacido en virtud de diversas circunstancias, y que desaparecería cuando las tales circunstancias desapareciesen. ¿Ha sucedido así? Sigamos exponiendo la opinión del presidente del Consejo. A SOLIDARIDAD Q IRCUNSTANCIALIDAD Los textos que DEL MOVIMIENTO acabamos d e MADRID AL DÍA citar son bien explícitos; pero todavía el tír. Maura refuerza más su idea relativa á lo circunstancial del movimiento solidario. Prestemos atención á sus palabras: Yo creo conocerla Solidaridad- -decía el presidente- -y sé que ésta se os presenta á vosotros como cosa distinta de lo que á mí me parece, y no oso decir de lo que es, por confesarme muy falible. Creo que vosotros os equivocáis cuando juzgáis que la Solida 1 rída es una substancia, cuando no es más que instante de una evolución; que vosotros os equivocáis pensando en la Solidaridad, al juntar con ella la idea de un mañana, porque la Solidaridad no tiene mañana, ni debe tenerle, ni lo necesita; porque la Solidaridad nació por la persistencia lamen taMe de un pasado insostenible, por la df iao-