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A B C JUEVES 10 DE DICIEMBRE DE 1908. EDICIÓN i, PAG. 6. Mías importantes, porque los- partidos polí- vo, pe- ro muy próximos en la unidad final. ticos con su organización, encaminada á se- La violenta oposición sufrida, el deseo en cuestrar la Soberanía nacional, todo lo ta- el Gobierno de admitir cuantas enmiendas pan, todo lo perdonan. ¿Pretenderá alguien pudiera, para hacer no una obra de partisostener que la nación tiene confianza en do, sino nacional; la necesidad de adoptar tales partidos y mayorías? ¿Es que nadie otras que- repugnándole, admitió para no cree de buena fe que aquí se expresa en tér- romper ruidosamente congas minorías, semicos de influir en los destinos nacionales rán causas de que cuando la ley se apruebe la verdadera voluntad de la nación? ¿Que se carezca de la unidad indispensable y de que lia expresado nunca? ¿Es que unpais donde su aplicación se dificulte y complique, con esto ocurre es libre por tener convertido en regocijo acaso de quienes enmendándola descarada falsedad el sufragio universal, que buscaban, no mejora, sino empeoramiento para engañarle le han dado los que con men- de ella. tida libertad á todas horas en la boca no han La holgura con que merced á sus condihecho nunca sino robustecer la real tiranía ciones oratorias se mueve el Sr. Maura en el que nos oprime. Parlamento, la impetuosidad de su carácter Lo primero que deben tener los hombres y su respeto á malas prácticas parlamentaes el valor de sus actos; lo primero que los rias, á Jas cuales debemos tantas y tantas leseudos liberales, adversarios de la ley de yes cojas, antitéticas y de imposible aplicaAdministración local, debieran haber hecho ción práctica, fueron las causas de la equipara proceder lealmente, era declararse vocación del presidente, que, disculpable partidarios del despotismo ilustrado, que deja por lo que de respeto encierra al Parlamenlas libertades positivas de los pueblos á to, tiene graves inconvenientes en relación merced de las que aquí se llaman clases di- con la realidad, consistencia y calidad de rectivas: ya que no confesaran, pues fuera la obra realizada. Porque asambleas conseso pedirles demasiado, su odio á dicha ley, tituidas por centenares de personas son appor ser un arma que, aunque con parsimo- tas para definir lo que una ley deba ser, fijar nia, dará á los pueblos medios de recobrar su esencia, finalidad y alcance; p ero de ninpersonalidad y libertades cercenaduras de gún modo para puntualizar todos sus detainfluencia y medros, hoy repartidos entre lles, mudar comas ó cambiar adverbios. los hombres agrupados en partido político. Y no se diga que tal criterio envuelve Por eso unos, por animadversión personal merma de atribuciones para las Cortes, pues otros á Maura, muchos por impaciencia del una vez dada por ellas orientación para la Poder y algunos pocos por error de buena ley, podrían aprobar ó rechazar en definitiva fe, se interponen los llamados liberales en (mas no modificar) el texto íntegro aposterion el único camino que para disfrutar libertad redactado por los Gobiernos: sólo así pueden positiva y eficaz se ofrece á la nación, can- hacerse leyes de posible aplicación, en vez sada ya de falaces apariencias de ella. dé montones informes de antagónicos é inaAsí se ha dado ese triste espectáculo de plicables preceptos. Gracias á que la ley de Administración oposición obstruccionista, de encrucijadas, con centenares de enmiendas que en su ma- local no es sino el primer paso en el camino yoría nada significan, ni enmiendan, ni va- de la descentralización, no tendrá el yerro rían; sin más objeto, según confesión de sus del Sr. Maura las graves consecuencias que propíos autores, que hacer perder tiempo; traería el cometerlo en las leyes, más adjetiasí se suspende un día la discusión, con vas y. concretas, que habrán de seguir á ésta pactos, atropellados luego; así, cuando el para fijar el reparto de facultades adminisSr. llaura se opone á admitir una enmien- trati as sobre beneficencia, enseñanza, obras da se le llama soberbio, autoritario, pintási- públicas, etc. entre el Estado, la Provincia dole como un intemperante, que hace del y el Municipio, y consiguiente distribución poder insulto al Parlamento, peligro para de recursos para que cada mno llene sus la Monarquía, y cuando se aviene á intro- particulares cometidos. ducir en su proyecto alguna modificación Muchos de los defectos que seguramente solicitada por las oposiciones, es un hombre afearán la ley de Administración local posin convicciones, débil, versátil, que si antes drán ser subsanados al redactar las compledebía caer por atrabiliario, debe ahora mar- mentarias; pero á condición de proceder al charse por demasiado flexible, presentarlas de modo distinto al seguido El se tiene la culpa por no haber visto con aquélla, so pena de encomendar el día claro que dos razones aconsejaban no pre- de maiana á la administración, cual á mesentar al Parlamento una ley con más de nudo ocurre en nuestro país, la aplicación cuatrocientos artículos, sino quince, veinte, de preceptos respetables, por votados en treinta... bases para redactarla. De esas ra- Cortes, pero de hecho nulos, por no haberse zones, una es circunstancial, otra eminente advertido al formularlos la absoluta iniposibiliriad de cumplirlos. substantiva. DON NUNO La primera es que quien, como él, estaba convencido de la bondad (que para nosotros estriba más en la tendencia que en el desarrollo) de su proyecto, debió tomar precauciones para convertirlo en ley con los menores obstáculos y en el más breve plazo EN EL CONGRESO posible; prever que la lucha habría de ser ruda, abundante en asechanzas y artima- O eanudó ayer el Congreso sus tareas, y ñas, y advertir cuan diferente es batirse en ciertamente que la reanudación no llevó las diez, veinte ó treinta trincheras de otras gran concurrrencia á ia Cámara popular. tantas bases, que en las cuatrocientas barri- Muchos diputados, tanto de la mayoría cadas de este número de artículos. La equi- como de las oposiciones, no han regresado vocación cometida es de entidad, pues por de provincias, y algunos permanecerán fueella está aún la aprobación del proyecto á ra de Madrid hasta las vacaciones de Pascaa. Este tema de las vacaciones es tal vez el merced de cualquier contingencia inesperada de las que aquí derriban con frecuencia más importante de cuantos se debaten en los un Gobierno: con lo cual, ahogándose la corrillos del salón de conferencias. Las preley, se produciría un gravísimo daño nacional. guntas son dos: la primera, ¿cuándo empeLa otra razón que aconsejaba llevar ba- zará el descanso parlamentario? la segunses á la discusión es aún más ipiportante, da, ¿cuándo terminarán las vacaciones? A la. primera pregunta se encargó ayer de por su carácter esencial. Era el proyecto á las Cortes presentado una obra, mejor ó contestar el Sr. Maura con la afirmación de peor, pero coa unidad de pensamiento; un que en cuanto quede aprobado el presuconjunto con partes lógicamente trabadas, puesto se cerrarán las Cortes. Nada dijo el presidente que implicara existiendo natural compenetración entre artícu os muy distantes en el 01 den correlati- primera respuesta del proyecto de Administración local, sino todo lo contrario, y esta actitud del jefe del Gobierno fue bastante comentada, especialmente por aquellos que sostienen y hacen circular desde unos días atrás la versión de que las Cortes no volverán á funcionar hasta después de Carnaval, y que en el interregno se harán las elecciones municipales, con arreglo. claro está, á la vigente ley. Esta versión, según ya dijimos, es rectificada por el Gobierno, y entre la afirmativa y la negativa, Jos comentarios abundan. Pero, en medio de todo, hay algo que agrada á la mayor parte de los diputados, y es la seguridad de que j oJrán disfrutar de las fiestas de Navidad en la tranquilidad doméstica y sin las preocupacianes parlamentarias. A yer prosiguió la discusión del proyecto de Administración local, quedando, aprobados 15 artículos, ó sea hasta el 326, con la intervención en el debate de los señores Maura y Moret. Después de unas cuantas preguntas, siguió discutiéndose el presupuesto de ingresos, el cual, á juicio del Gobierno, quedará ultimado en esta semana. EN SL SSNADQ A primera hora de la sesión hubo un lar r %l go debate acerca de los créditos extraordinarios solicitados por el Gobierno, censurándose, más que los créditos en sí, el hecho de que con ellos se falta á la ley de. Contabilidad. Después siguió el debate sobre el presupuesto de Gracia y Justicia, que no marcha muy de prisa. CONSEJO l oy se celebrará Consejo Je ministros en i Palacio. El ministro de Hacienda llevará á la fir- ma de S. M. el reglamento para la aplicación 3 e la ley de Alcoholes. CONFERENCIAS A primera hora de la tarde de ayer confe renció el Sr. Canalejas en el Senado con el presidente de esta Cámara, general Azcárraga, y con el ministro de Hacienda. La entrevista, según manifestaron, se refirió al debate de presupuestos, conviniéndose en activar la discusión para que puedan empezar las vacaciones parlamentas iaS antes de las fiestas de Navidad. Después conferenció el Sr. Canalejas con el general López Domínguez y con otros senadores demócratas COMlS ¡OArES DHL SENADO I a Comisión Je Presupuestos de la Alta Cámara se reunió para continuar el examen de los créditos extraordinarios enviados por el Congreso, y cuyo importe as ciende á más de trece millones de pesetas. Dio dictamen favorable 1 Comisión, que fue leído durante la sesión de ayer tarde, Las minorías han presentado voloparticulátv 1 J a dado dictamen favorable 2 a Comisión de Presupuestos del Senado sobre el presupuesto del ministerio ¿I2 Hacienda Ayer firmó la Comisión del Senadp el proyecto relativo á la venta del dique de Mahón. Tanto este dictamen coixto todos ¡os au tenores, se leyeron poco antes de terminas la sesión. DEL CONGkESC A yer se constituyó en el Congreso la Co misión del proyecto de ley de caducidad de créditos del Estado, nombrando pre sidente al Sr. Andrade y secretario al señot Montes Joveliar. Se acordó abrir una información pública por escrito hasta el día 14, y señalar los días de hoy, mañana ypasado para que informen oralmente los senadores y diputados que lo deseen.