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B C. JUEVES io DE DICIEMBRE DE 1908. EDICIÓN i P A ü 5. la sesión en que fue requerido; no ha contestado tampoco en las sesiones posteriores. En vista de que el ministro de Gracia y Justicia no ha contestado á la pregunta bien concreta y explícita á él dirigida, el señor obispo de Jaca se cree en una situación desairada y ha anunciado formalmente la renuncia de su acta de senador. ¿La llevará á cabo? ¿Hay realmente motivo para la renuncia? En realidad lo que aquí existe tan sólo es la falta de una contestación de un ministro de la Corona á un senador. En este hecho, ¿puede fundarse la renuncia de un acta? El derecho de un senador á hacer toda clase de preguntas y de intervenciones parlamentarias no puede discutirse; no puede discutirse tampoco de ningún modo el derecho de un clérijf senador á residir en Madrid. Esto último 1. es un derecho, es un deber. La- 0 frase del Sr. Rodríguez San Pedro no podía ser alusión al obispo de Jaca. Hay un artículo en el reglamento del Senado, el 57 que dice que los senadores deberán hallarse con la conveniente anticipación en el pueblo en que haj a de celebrarse la apertura de Cortes- Los senadores, desde el día de la apertura deben asistir á las sesiones del Senado. Otro artículo, el 59, expresa que si algún senador tuviese precisión de ausentarse por más de ocho días, deberá pedir licencia al Senado, exponiéndole por escrito los motivos, y señalando el tiemoo gue necesitare El deber de residir en Madrid, lugar de las Cortes, un senador, sea seglar ó clérigo, está terminante. No puede ponerlo en duda un ministro. Si lo pusiera, al presidente de la Cámara, no al ministro, tendría que dirigirse el senador aludido, y el presidente habría de poner las cosas en su lugar. CASO PAREíLAMENTARIO I A LABOR EN LAS El obispo de Jaca ha CORTES venido haciendo desde hace algunos meses una activa campaña parlamentaria. A algunas gentes ha sorprendido este hecho. El hecho no tiene nada de sorprendente. Durante la Restauración los prelados que han tenido asiento en la Alta Cámara se han limitado á ser figuras bellamente decorativas en aquella casa. No hacían nada; no intervenían en las labores parlamentarias. Se limitaban á deambular lentamente por los pasillos y á tender su mano para que besaran el anillo pastoral liberales y republicanos. El obispo de Jaca ha reanudado las tradiciones parlamentarias de los prelados antes de la Restauración. Ha hecho una labor parlamentaria activísima; ha defendido muchas cosas buenas y justas; ha denunciado anomalías é irregularidades. El obispo de Jaca es u hombre de estudio, vive modestamente. Cuantos en los días pasados, diputados y periodistas, han pasado por su palacio (que no es palacio, sino sencilla casa) han podido observar la austeridad verdaderamente extraordinaria con que este prelado vive. El obispo de Jaca anuncia ahora la renuncia de su acta. ¿Hace bien en ello? ¿Hay motivo para ello? La Iglesia manda á sus representantes á una asamblea legislativa; en estas asambleas se hacen principalmente dos cosas: se ejerce una acción fiscalizadora y se elaboran las leyes. Si la Iglesia manda aquí representantes suyos, ¿no es lógico suponer que lo hace para que cooperen á estas dos acciones, para que ias ejerciten? Y estos representantes de la Iglesia, ¿no tendrán el deber de hacerlo? Y ¿no podrían menos de aplaudir todos los católicos si estos representantes de la Iglesia determinaran una viva acción parlamentaria, desde su punto de vista, interviniendo activamente en la labor legislativa y en la labor fiscalizadora? Til obispo de Jaca entiende así su misión de senador; descartemos algunas inexperiencias parlamentarias, algunas redundancias. ¿Es ó no lógico al entender su misión de esta manera? AZ 0 R 1 N enseñanza sigue en pie. No diremos que se les adeude los sueldos; pero sí algo tan sagrado como el haber, porque afecta á la enseñanza pública. El ministro de Hacienda, resolviendo una consulta del de Instrucción pública, significó al Sr. Rodríguez San Pedro, en Real orden del mes pasado, que podía pedir el crédito necesario para satisfacer á los maestros de primera enseñanza el importe del material de adultos correspondiente al segundo semestre de 1907, que no se abonó por falta de crédito en el presupuesto, y que, á pesar de los buenos deseos del Sr. Besada, expresados á una comisión, y de los ofreciinieu tos hechos por el Sr. Rodríguez San Pedro á los representantes de la Asociación Nacional del Magisterio primario, los maestros ven con el natural disgusto qvj 2 el ministro de Instrucción pública está solicitando créditos para pagar á todo el mundo nos á estos funcionarios La equidad y la justicia aconsejan que e ministro se tome la molestia de atenderles. ¡Qué menos puede hacerse por la instrucción que pagar ¡esos céntimos! á los infelices msípst rnKl maestros! Kfiebla por la mañana, sol por la tarde y viento fresco, ¡de Miraf lores de la Sierra, y á prueba! por la noche. Así fue el día de ayer. Tampoco puede pedirse otra cosa á Diciembre. ¡Otros que se van! El padre Pont, cultísimo, simpático, batallador; y puede que el hacer justicia á su valer merezca el anatema de clericalismo, fulminado por algún ciudadano Nerón del último saldo. La marquesa del Duero y viuda de Sardoal, santa dama que sólo se preocupó de hacer bien. El Ayuntamiento no se reunió ayer; pero si la Junta de Asociados, para aprobar las condiciones de arriendo del Español. La tela de Penélope estuvo en manos de la Diputación. Se presentó una proposición pidiendo que se reduzca la plantilla del personal, y fue aprobada. ¡Muy bien! Pero esa medida, que dejará en la calle á unos cuantos modestos empleados, hubiera sido más gallarda después de aprobar otra que hubiese suprimido las dietas de los- diputados. Esto se hará seguramente; pero ¡antes, antes! La revolución, desde arriba y empezando arriba. El interés del público se vio claro, manifiesto, elocuente: la tribuna del pueblo estaba vacía. En los Tribunales comenzó la vista de un verdadero drama. El protagonista, un hombre que mata á otro, matador, á su vez, de un hermano suyo. El epílogo, para hoy. En las Comisarías, conocimiento de que en un tejar se había librado un singular combate femenino, del que resultaron tres mujeres lesionadas. No hubo más víctimas porque tampoco hubo más combatientes. Si no, ni los moños quedan. El eterno primo llegó ayer de Mascaraque, y los eternos vivos se encargaron de aliviarle el viaje. La política, poco moyida. En el Congreso, bastante animación; bien que hay que tener presente que la tarde estaba fría y qae en aquella casa hay buena calefacción, aunque la ventilación sea pésima; pero cualquier día de estos se construye un nuevo edificio, y entonces se reventará de gusto. ¡Un nuevo Congreso bien ventilado! He ahí un nuevo programa radical é innovador para conquistar con él á la opinión. ¡Cómo no se les habrá ocurrido á los exaltados á lo Nido y Segalerva! En el Senado no hubo más novedades que la de que hablase el Sr. De Buen, dispuesto siempre á demostrar que no es mudo; Una noticia agradable vino á hacer sonreír á este desventurado Madrid de la mil veces proyectada y otras mil fracasada Gran Vía. Ahora parece que va de veras. Ayer se presentó un pliego para el concurso ó subasta que se celebrará hoy al mediodía. El Sr. Picavea, en representación de un grupo de banqueros bilbaínos, y ese nombre es bastante garantía de que la cosa va en serio, hizo el milagro. Hágale, aunque sea el diablo! Por la noche, la primera heladita que Dios envía. MADRID A L DÍA EL PLEITO DEL REGIONALISMO I I N A EQUIVOCACIÓN Si en lugar de y pj DEL SR. MAURA u n al e y prolijat dtlld mente detallada, con cuatrocientos y pico de artículos, hubiera el Gobierno presentado á las Cámaras bases, tan categóricas como se quisiera, para la de Administración local, ha tiempo sería ley el proyecto, y ley de más fácil y práctica aplicación que la que al cabo se promulgará, si antes no ocurre un cambio de política que coa ella dé al traste. Difícil será encontrar en los fastos parlamentarios ejemplo de oposición más cruda: menos leal y más incomprensible pata quien no se halle en el secreto de sus causas últimas, que la que á la ley más realmente liberal presentada á ¡as Cortes en cincuenta años han hecho, uniéndose en apretado haz, los que por llamarse liberales no podían combatirla sino renunciando á tal nombre. Porque liberal quiere decir enemigo de la tiranía, y siempre se ha llamado tiránico al sistema de Gobierno que acumula en las manos de un déspota que por sí obra, ó en las de varios déspotas confabulados, exceso de atribuciones, con perjuicio de pueblos é individuos, Déspotas no nos fallan, pues es axioma para todo español que el partido político imperante hace siempre cuanto le- viene en gana, sin que nadie pueda irle á la mano; pues para absolverle de torpezas, desidias y aun de inmoralidades, sirven las mayorías parlamentarias: cual compuestas, en general, de quienes no subieron á representantes del país por propios méritos, ni prestigios entre los electores, sino por graciosa merced de los mandones del partido, á los cuales hay que tener contentos, pues disgustarlos equivale á perder y acta distrito, y á cerrarse la carrera política, de la que todo se espera. Que se administra mal y se ensena peor, que están el Ejército desorganizado y la Marina inútil, que las obras públicas son deficientes, tardas, malas ó caras, que los tributos se recaudan con irritante desigualdad, que hacemos el ridículo en Melilla, que inútilmente se desangra y se arruma la na 1 CRÉDITOS EX- Diseute actualmente ción en Cuba y Filipinas, que se nos lleva OS el Senado distintos á una guerra exterior sin plan, sin aliados, TRAORDiNARlOS p royecto 7 de édiío sin medios ni recursos, que nos agobia el deextraordinario para atenciones de distintos sastre, nada importa: los gobernantes que. ministerios. Debe contarse entre ellos el de nos llevaron á él siguen siendo grandes, Instrucción pública, porque ¡aunque parez- conspicuos, y los generales que tuvieron la ca mentira! y sí lo parecerá, aquella leyen- desdicha de ejercer mandos en aquellas da de no pagar á los maestros de primera tristes circunstancias, ocuparon después los CRÓNICA L