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CRÓNICA DE LA MODA PAItfS, 7 E DE 0 8 Y s e sabe cuan caprichosa é ilógica es la moda; pero, á la verdad, este invierno comienza á abusar de su poder. I a dama que no posea buenos abrigas y excelentes pieles que la protejan puede estar convencida de que la acechan fluxiones de pecho, pulmonías y gripes. Véase: Supresión absoluta de prendas interiores, dejando solamente un ligero y ajustado jersey de punto de seda. Y entronización de camisolines y mangas largas, pero de tul, de muselina ó de encaje, y sin viso. Encinta se tiende un sencillo crespón liso, ilusoria defensa contra el frío, y así ataviadas hay que afrontar todas las temperaturas. Además, los camisolines han de ser muy acentuados, pues ocupan casi la mitad del cuerpo, y las telas, muy finas, sin han de responder al espíritu de moda actual. Esperemos que Dios elemente se apiade de la locura femenina y no envíe un invierno demasiado cruel; de lo contrario, es muy probable que clareen las filas femeninas. Dícese que en la época del Directorio é Imperio, que también fue una época de frescuras como la actual, las pulmonías, fluxiones de pecho, catarros, etc. abundaban que era un primor. Las encantadoras Merveilleuses veían caer heridas de muerte á conocidas y amigas; pero el aterrador ejemplo no las arredraba, y seguían vistiendo las gasas ligeras y los tules vaporosos hasta que quizá caían ellas también. Sirva este recuerdo de descargo á las culpas de las damas que en la actualidad desafían las inclemencias del invierno, sin defenderse de sus rigores. Si se tacha de tontería, convengamos en que viene de muy antiguo; la coquetería femenina nació, indudablemente, con la primera mujer. I e dernier cri respecto á blusas son las de tul bordado en oro. En este género se hace y expende un tul tan discretamente bordado y con tal finura concebido que no resulta demasiado vistoso, como fuera de temer, sino suave de tono, encantador en su discreta riqueza. Un verdadero primor, al que han otorgado las elegantes parisinas todos los honores de un verdadero entusiasmo. Y tiene á más una cualidad preciosa. No es excesivamente costoso, y como no necesita adorno, simplifica el corte de la prenda, y no es tampoco tan económico que pueda vulgarizarse con exceso; pavorosa amenaza para las que se precian de originalidad en el arte de vestir bien. VIZCONDESA B. DE NEU 1 LLY R En esta sección se contestará 4 las consultas que nuestras lectoras gusten dirigirnos, siempre que la pregunta venga acompañada de SIETE CUPONES CORRELATIVOS, 0 SEA DEL 1 JO. 7, de los que se publican diariamente en tas páginas de anuncios A B C las consultas habrán de firmarse con un seudónimo ó con iniciales. Lasque se firmen con nombres ó apellidos, se contestarán con la inicial de los mismos. La Dirección se reserva el derecho de no contestar á determinadas consultas que exijan gran extensión en ¡a respuesta. lirio el gigante. -Vamos, esta carta no viene tan gruñona como las anteriores; es usted un buen chico, ó un buen gigante (no sea que se ofenda usted si le empequeñezco) Para eso de las uñas no tiene usted más remedio que acudir á una manicure, y las tornará rosadas como lasdel más inocente bebé, Caracoles! ¿Pero de veras va usted á descargar todas las iras celestes y todas las malas intenciones que pueda albergar su gigantesco cuerpo sobre mi pobre personita cuando Dios nos llame á Juicio, y sólo por el remedio del cuero cabelludo? Anda, morenal ¡Y yo que creí que no debíamos reparar en pelillos en este picaro mundo, y resulta que tengo el alma pendiente de un cabello... de Úrso! Nada, nada; si no surte efecto en un mesecito, dése fricciones con sublimado al i por i 000, y lávese con agua y jabón moreno; protesto de las culpas que quiere adjudicarme. Una aclaración: lo de los miles de cartas es cierto, no es andaluzada; ¡haga el cielo que en castigo de su incredulidad tenga algún día que recibir y contestar tantas como yo, y menos dulces y agradables que las que á mí vienen... Al leer respuesta tan lata, Urso, el buen Urso, sentirá cierta laxitud agradable... y con arreglo á sus desebs... el gruñón gigante se dormirá dulcemente, como el niño más llorón después de una rabieta... fü E alcalde del Ronquillo. Qué abundancia de autoridades va llegando á esta secclóni 1 No, pero se puede decir que es tonta. 2. No es lo mismo, qué ha de serl 3. a j Muy mal. 4. a Paseo, de Suecia, obscuros; excursión, gamuza. Visitas, cabritilla color champagne; teatro, cabritilla ó torzal blanco. 5. Muy cursi. 6. En flores ó dulces. 7. AI mes. 8. Miga de pan mojada en vinagre. 9. Fricciones diarias de sublimado al 1 por 1.000. 10. Nada. 11. Con B ilbilífevo. la. Masaje. Doy mi absolución sincera al preguntón monterilla, que de galante numera á pedirla se arrodilla. Mudante Sans Gene. -Ya ve usted que fue por la duplicidad del seudónimo. Ofrezca usted la suya. Puede usted leerla. Usted puede leer cuanto quiera, porque es sobradamente discreta. Es usted muy amable. leko TVokosch. ¿Quién le ha enseñado á usted á encabezar las cartas? Pues, con franqueza, me parece muy mal el proceder de usted, y esa joven pensará muy bien si piensa que todo en usted fue chanza. Y á más, me permito suponer que no es en usted muy honda la impresión, pues de serlo, hubiera servido de espuela (perdón) á esa voluntad flácida De todos modos, termine de una vez la anormal situación; escríbala una, dos y tres veces, y confórmese con su fallo. lina víctima del doctor Titibito. Canario con el doctor, y qué pillín! Después de IVr la carta paréceme que el seudónimo debe usted modificarlo, no vaya á cargar el buen doctor con culpas ajenas. 1. No sé el remedio. 2. a Electrólisis. 3. a Lávese siempre con agua de salvado. tina que quiere mucho 4 E... y no la dice nada. -Mi dulce amiguita. Conozco esa población, y participo de sus entusiasmos respecto á ella. Recibiré con placer la medallita; pero las banderitas que dice incluir en su carta no han venido, ¿qué habrá ocurrido? i. K Sí. 2. a Dése fricciones con sublimados! 1 por 1.000. 3. Pida Quina Kalisaya. Verdad... y no verdad. Afectuosos recuerdos á Noemia. Tres loros. -Nada. Cocimiento de vino blanco, quina y unas gotas de ricino. Sí; comiencen á portarse mal. Si; Gallego. tfn platónico á la fuerza. -Mil gracias por sus galantes frases y por el concepto que de mi personita tiene. 1 a Sí; si se prolonga esa situación, acaba por aburrir. 2 a Debe usted intentarlo al menos, y con palabras y hechos convencerla de la verdad y seriedad de su afecto. Algo dificílillo será, primero, por esa diferencia de color sanguíneo qué tontería! que quizá la haga suponer que no va de veras, y segundo, porque, efecto del mariposeo anterior de su señoría, sea ó no justificado, no tendrá usted una gran fama de seriedad. Pero, en fin, en eso está el mérito del conquistador; válgase también de amigos buenos, si los tiene, que puedan convencer á la niña y á su tiíta de que piensa usted en serio. A sus órdenes. Athos. -Perdone, amigo; en este asunto no hay posibilidad de patente de invención. No hay más que un remedio, y ese está en su mano. Voluntad, voluntad y voluntad. ¿A qué llamarse, si no, sexo fuerte? Liorna. -Lo de la prontitud no pudo ser. Hay en la imprenta siempre correspondencia preparada para tres ó cuatro números. 1. Si no acepta, devolverla. 2 Si no contesta, debe usted escribir segunda vez, por si es eso lo que espera. Reclamar esas cartas, no; pero quedará mal si no las devuelve. No hay de qué. J. G. -Calle de San Carlos, núm 1, ó calle de Moratín, hacia el núm. 16. Juanica. -No me atrevo á dar á usted consejo en tan delicado asunto, pues pudiera causar á usted perjuicio en vez de provecho. Déjese guiar por una opinión médica. La mía es que sólo con operación se corrige, y creo que bien hecha no dejaría cicatriz. Pateta. -Si ella lo merece, peñista usted, y trabaje para tener una posición propia, con la cual pueda, alizar J sus ilusión sin depender de nadie. Fe, Esperanza y Caridad. -Vía hay inconveniente porque vaya de corto, puede empezar, ¿por qué no? Además, ya tiene edad para vestirse de largo, i. Para calle, negras. 2. Según la edad que tengan. 3. A la inglesa, de raso, adornados de plumas. No puedo dar esas expresiones porque no conozco al comunicante. Son ustedes muy afectuosas. Una gallega. -Í. Masaje facial. 3. de granité blanco; la forma de siempre. Para que salga, fricciones de sublimado al 1 por 1.000. Agua oxigenada á nueve volúmenes. 3 a Pregunte en la calle de Carretas, núm. 29, entresuelo. 4. Con harina. 5. El retirado de la frente y moño n ¡alto ni bajo, que frecuentemente describo. 6. Con miga de pan mojada en limón. 7. Masaje. Gracias. ligia de Yinicio. -1 Los polvos Angelina pídalos á Madrid, perfumería cV Varonat, Fuencarral, núm. 3o. La Belleza Venus Emilmat, á cualquier buena perfumería de Madrid, ó á la calle de la Salud, núm. 5, Sr. García Emilmat. No sé el precio. 2. Dése alcohol puro, refinado. 3. Son condiciones de piel; no se corrige, como no sea algún blanquete. 4. No la perjudicará; pero si no 1 afea, 1 aconsejo que no Jo quite. Es usted muy agradable. M. P. de? -i. Sí. j Muy bien; según el ancho. 3. Muchísimas. 4. Quemarle las puntas. í. Con horquillas. No hay de qué. ¿Cómo? -Sí, con efecto, sobre el asunto se han dicho muchis cosas. De cantares sólo recuerdo uno: En pescar á un solterón no pierdas, serrana, el tiempo, que es pez que revuelve el agua pero no traga el anzuelo Pero ríase usted de eso. ¡Si tiene usted talento v man izquierda... Mira ¡ay! qué desgraciada. -Un cocimiento de vino blanco, quina y unas gotas de ricino. Holgadas. Realmente, no son muy tranquilizadores los antecedentes; hay que observar mucho, porque imposible no es. JHbi- Bianch. -Un cocimiento de vino blanco, quina y unas gotas de ricino; aseguran que son excelentes sus efectos. Limpíesela con bicarbonato. Que la corrija esas caries un buen dentista; ya lo creo que tienen compostura! y es muy urgente. Fricciones en el cuero cabelludo con sublimado corrosivo al ¡por 1.000. ¿Cómo he de tener que perdonar nada á una comunicante tan afectuosa? Tin castaño. -Mire usted, galantísimo amigo, eso consiste en la educación que por regla general se da á las mujeres. Se las enseña que deben conquistar un marido, pero no cómo deben conservarle; se las enseña á armar trampas para coger pájaros, pero no jaulas para retenerlos. Gracias. EJ otro. -Porque no era verdadero; esa es al menos mi opinión, que le doy sincera y franca, tal cual usted la reclama. Y es que si muriese la hipocresía, lo que llamamos modestia debía vestir por lo menos de medio luto. buey Apis. Vaya un seudónimo y vaya una cartitat Perdone que á las preguntes no conteste; no me place dar mis señas personales. Al resto de la carta contestaré previo permiso de su propio seudónimo. Contestaré en Genneldo- ¿ha visto usted Genneldo? No sé si fue maltes, mas lo debió ser el día nefasto que os miró nacer. Sólo por tal hecho, más que triste fue; la gracia y el chiste no se han vuelto á ver. Y su madrecica contemplábale, con el su llantico pronto á aparecer. Hijo de mi almal ¡Carne de mi ser! ¡Hijo de mí alma! ¡Llegarás á buey! lina levanlma encantada de la Secretaría- -Gracias por tan galante seudónimo y por tan amable carta. i, a Friccionarse suavemente con un cocimiento compuesto de vino blanco, quina y unas gotas de ricino. i. Lavados constantes con agua boricada caliente. 3. a Más bien parece una nube; pero si vuelve y la agrada, acéptele. Lo de ias cartas depende de lo que él escriba; pero tenga usted presente que la sencillez es siempre encantadora, mucho más que t. s frases aconsejadas, que suelen resultar forzadas. Muy complacida con nú nueva amiguita. A. A. -Si el pobre es trabajador, inteligente y bueno, y además el corazón de usted se inclina á él, concédale desde luego la preferencia. Si á más de pobre es incapaz para ganarse la vida, escoja usted al otro. N o sé donde. El del moño ni alto ni bajo y el cabello ondulado, que frecuenemente cito en esta sección. Mil gracias. C de A. -Vea si se lo limpian en un tinte, pues los pr cedinuentos caseros no dan para eso buenos resultados. A