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A B C. LUNES 7 DEjDIClEMBRE DE 1908. EDICIÓN PAG. 5. organismo que nará dos ó tres años Pinedo vivía gracias á una generosa prórroga de su naturaleza. Pinedo defendía estos últimos meses de su existencia merced al cargo de director artístico que la empresa del teatro Gran Vía, de Barcelona, le había conferido, pues como actor, Pinedo puede decirse que terminó su I os discursos. brillante carrera la última temporada que El nuevo académico, luego de consa- estuvo en Apolo, en la que creó con maravigrar á su antecesor, D. Valentín Gómez, sin- lloso acierto los protagonistas de las zarzueceros encomios, por justicia al escritor y por las Elpuñao de rosas y La venta de Don Quijote. reconocimiento a. 1 polemista, dedica por enPinedo, en sus comienzos, cultivó la zartero su oración á trazar la figura del padre zuela grande, y especialmente la opereta, y Isla, estudiada en su intimidad, á través de aun se recuerdan, que no median tantos sus cartas y obras, en sus trances difíciles, años, sus éxitos en Rip- Rip, La Mascota, Las en los negros colores de aquella persecución campanas de Camón y otras populares obras. sañuda de que fue víctima, en la rectitud de Era un barítono de voz corta, pero bien la intención con que escribió su Fray Ge- timbrada, que emitía con exquisito gusto, y, rundió, en todos aquellos episodios en que sobre todo, un actor de atildadas y eleganpuso de relieve el vigoroso temple de su tes maneras, que ennobleció al género chico alma, la enérgica fortaleza de sus virtudes y cuando pasó á él. el tierno fervor de su caridad Su Bonifacio, de Icomici tronati; Gedeón, El padre Isla es considerado por el padre de Cuadros disolventes; el Don Agapito, de Colonia más como religioso que como es- San Juan de Luz; el Luis Alonso, del admicritor. Sin desdeñar las altas dotes que des- rable saínete de Burgos, y otros tipos que bordaron el ingenio de la pluma del casi ol- en este momento no recuerdo, fueron creavidado jesuíta, pone toda su atención el ciones tan personales, que ahí quedaron en nuevo académico en el calvario que el pa- el repertorio como muestra de la flexibilid- re Isla recorriera con los demás compañe- dad del arte de Pinedo. ros deportados por orden de Carlos III, en Sus hijos quedan en aflictiva situación. sus vicisitudes y privaciones en Calvi, en La Sociedad de Actores es de suponer su piedad, en su atropello y prisión en Bo- que se apresure á resolver tan urgente caso. lonia, en su destierro, en todas aquellas Paz á la memoria de uno de los mejores amargas circunstancias que proyectaron so- cómicos que honraron al género chico. -F. bre la aureola de veneración y santidad con que su personalidad es recogida y conservada, en los agobios de una desamparada CUENTOS ILUSTRADOS vejez. No menor extensión alcanzó el discurso de bienvenida con que el presidente de la Academia hubo de contestar al padre Coloma; discurso que el Sr. Pidal no leyó, decla- entonces no crees en la quiiomancia? -mó con entonación vigorosa, como si refor- me dijo mi amigo Mengánez. ¡No! zaran su voz alientos de juventud. -Pues haces mal. Supongo que alguna- La prosapia literaria del famoso jesuíta, SUS primeros escritos, la revelación y afian- vez habrás tratado de deducir carácter de zamiento de su personalidad de narrador, un individuo por la expresión de su fisode cuentista, de novelista, que explayaba nomía. -Por la expresión, sí... es derár, por algo su estilo en un ambiente de sano españolismo, realzado por un idealismo realista que animado; pero no por líneas materiales que corría parejas con el realismo ideal de Fer- no tienen vida. ¡Perb hombre... La forma de la mandínán Caballero, que despertó su inspiración y le orientó en sus primeras producciones, bula, la anchura de la frente, la curva de la todo ello y más ha ofrecido al Sr. Pidal para nariz, el ángulo facial, son indicios seguros ¿u discurso amplio campo en que los idea- que guían al fisonomista y, sin errfbargo, les y amores del orador se han movido con son cosas puramente materiales. ¿Porqué elocuente holgura, restallando como un lá- no han de existir en otra parte del cuerpo tigo cuando flagela los errores y males de las indicaciones que hallamos en la cara? la edad actual, grabando como un buril ¿En la mano, por ejemplo, que es una parte cuando traza la figura del P. Coloma ó maravillosa del cuerpo humano, el origen evoca los personajes de su ya copiosa pro- probablemente de la superioridad del homducción literaria, y ahondando como un ber- bre? ¿En la mano, que tiene personalidad biquí cuando, á través de la explosión que hasta el punto de no existir dos manos con en nuestra sociedad produjera la aparición dedos y líneas idénticos? de Pequeneces, muéstrase inclinado á hallar- -Quizá tengas razón- -contesté, medio luna muy marcada similitud entre su autor, convencido. -Pero se encontrarán en ella, á a quien las saetas disparadas hacían huir y lo sumo, vagas indicaciones, y como la fisorefugiarse en los claustros de Deusto, y el nomía nos las da más completas... Vilipendiado y acosado P. Isla, ante el cual- ¡Qué error- -exclamó mi amigo! -La el recipiendario se ha detenido para exal- fisonomía engaña, la fisonomía es una caretarlo sobre las injusticias y el menosprecio ta, los actores la manejan á su antojo, mien de una época. tras la mano es leal, inmutable. ¿Entonces crees en la buenaventura? Tanto el discurso del P. Coloma como el- -No, porque quienes la dicen son unos de contestación del Sr. Pidal fueron acogidos por el distinguido concurso con repeti- embaucadores que no conocen su arte y disimulan su ignorancia con procedimientos dos aplausos. Con la imposición de la medalla de lá Aca- grotescos. Pero creo en la quiromancia, y demia al P. Coloma terminó ayer tarde este tengo el convencimiento de que cuando los sabios se dediquen á ella surgirá una nuesolemne acto. va ciencia que nos permitirá conocer el pasado, el presente y el porvenir con exactiBONIFACIO PINEDO tud matemática. ¡Estás loco! ¡El porvenir! -El porvenir, lo repito. Claro está que e l popularísimo actor ha muerto en Bar, celona á los cuarenta y cinco años de no te dirán que ganarás á la lotería, que recibirás la visita de una mujer morena y de edad. Pinedo, pues, no era viejo; pero una terri- un hombre de buen color, pero te revelarán ble y minadora dolencia le avejentó tem- las fuerzas desconocidas que atesora tu tempranamente, haciendo tales estragos en su peramento, te pondrán en guardia contra y Reparaz, Cavestafcy y Hernández Fajarnés y otros miembros de las demás Academias. El padre Coloma, aunque presente, declinó en el marqués de Pidal la lectura de su discurso, y el Sr. Pidal (D. Luis) supo cumplir gallardamente su cometido. Así era debido á tal solemnidad. las malas inclinaciones de tu naturaleza y hasta te anunciarán que morirás trágicamente ó de muerte natural, que vivirás miserablemente ó aue serás dichoso y rico. LA QUIROMANCIA -Me estabas convenciendo, pero esto ultimo pasa de la raya. -Entonces, ¿no crees que la quiromancía puede adivinar lo porvenir? Supongamos que durante varias generaciones se consignan millares y millares de observaciones hechas después de contemplar millares y millares de manos. Han observado, pof ejemplo, que un signo colccado en la línea de la vida se presenta en un reducido número de individuos, y que esos individuos han muerto de muerte repentina. ¿No será posible adivinar entonces, si ese signo existe en la mano de una persona viva, que esa persona está expuesta á morir repentinamente? ¿Qué les falta á los quirománticos? g ün número determinado de observaciones bien clasificadas. Las gitanas se transmiten de generación en generación algunos secretos que son fruto de observaciones realizadas al través de los siglos. Por eso se da el caso de que adivinen, pot ejemplo, que un individuo ha de subir á un trono. -No me conveaces, -Y te voy á decir algo que te va á extra- ñar todavía más: yo, que tengo una posición modesta, tengo una señal ¿Qué señal? -La señal de la realeza. ¿Ves esta doble cruz en la línea del destino, que sube hacia el dedo de corazón... ¿Entonces serás rey? -Lo seré yo ó lo será alguien de mi fa milia... y muy pronto. Una gitana me lo ha predicho. En efecto, pocos días después, la hermana de mi amigo Mengánez, que es lavande- 4 ra, fue elegida reina del mercado de ios Carmelitas con motivo de la Mi- Caréme. STIENNE JOL 1 CLER