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A B C D O M I N G O 6 D E D I C I E M B R E D E i S V E D Í C l O N i. PAG. 4, cambio, hay flotando algo como un vicio seireto, imaginativo, febril. I as mismas palabras ambientes nos lo comprobarán. Oid hablar á los hombres al paso de una mujer; oid las mismas palabras corrientes é inconscientes de los muchachas de la calle; es un lenguaje crudo y bestial, como el de unos obsesionados cuya idea fija consistiera en una mujer cálida y apasionada. Ha venido á cargar más todavía la atmósfera esa especie de literatura pornográfica que se mueve en los escenarios, en ciertas publicaciones y en ciertas novelas. I,o particular de esta literatura es que nació en países amplios y sanos, como son los de allá arriba, por la otra banda del Pirineo; pero al llegar á Madrid esa torpe literatura ha perdido su aspecto rubio y amplio y se ha convertido en una literatura morena, quiero decir febril, intensa, imaginativa, caldeada. Naturalmente, quien paga las consecueneias de esa presión erótica de la atmósfera es el pueblo, la pobre mujer del pueblo. Todos los días se despierta uno, coge el periódico y se pregunta: ¿A cuál mujer habrán matado hoy... El hombre del pueblo, como sufre la influencia de la atmósfera cargada y como tiene menos inteligencia y se deja arrastrar más fácilmente por los instintos, se lanza sobre la mujer como sobre una presa, y Guando la presa quiere escapársele la mata. ¿No merecía mejor suerte esta mujer madrileña, de ojos negros y cariñosos, de tez blanca y ñna, de cuerpo pequeño y macizo, de espesa cabellera que le rodea el semblante á manera de un casco, de pie menudo, que pisa con una delicadeza inimitable? Esta mujer modesta, poco decorativa, tan modesta y encantadora que sólo quiere adornar dos partes de su cuerpo: la cabeza, con muchas peinetas, y los pies, con zapatos irreprochables. El cuerpo no le interesa nada. I e dicen los hombres: ¡Vaya calor, ole los cuerpos buenos, eche usted curvas... Pero ella no le da importancia al cuerpo; se lo envuelve en un mantón, y nada más. En cambio, opina que debe adornarse la cabeza y los pies con el esmero más grande. ¿Acaso se equivoca? Ciertamente que no. Sobre los pies caminamos y con la cabeza pensamos... Apotegma que debiéramos retener bien firme los del sexo fuerte. Porque lo que nos está haciendo falta á los varones de España es sencillamente eso: caminar y pensar. Y ser un poeo menos primitivos. JOSÉ M. a SALAVERK 1 A. mer día de estancia del Sr. Sánchez Guerra en Zaragoza, nada creemos necesario añadir, como referencia del grabado que reproducimos, referente á la sesión en la Sociedad E onómica Aragonesa, que insertamos en el presente número. íyiuerte de Chano. Del asesinato del torero Chano, en Méjico, da osporseparado detalladas noticias. NUESTROS GRABADOS explosión de una caldera. Providencialmente, no ha habido que lamentar una tremenda catástrofe en Tarrasa, con motivo de la voladura de una caldera de hierro, ocurrida el otro día en una fábrica. Fue ello al amanecer; la caldera, de dos metros y medio de alta por más de uno y medio de diámetro y 32 quintales de peso, hizo explosión, y arrancada de cuajo, ó poco menos, salió lanzada por encima de las casas inmediatas, para ir á parar á un campo, á 562 metros exactamente del lugar de la explosión. El estampido de ésta hizo añicos los cristales de todas las viviendas vefv nas y sembró la alarma en el pueblo. sión cinegética de S. M. el Rey á Lachar y Trasmulas, damos una unión fotográfica del cuadro del último día. En Trasmulas han matado el Monarca y los cazadores que le acompañaron más de 3.000 piezas. ayer publicamos acerca de la llegada y pride Trasmulas. La caceríaúltimo eco de la brillante excurComo El ministro de Foiaento en Zaragoza. que Después de la extensa información la de vecindad; quien se le antoja tiene plena libertad para casarse sin intervención de la Iglesia; uno manda sus hijos á un colegio católico, y otro á la escuela laica, sin que la autoridad le ponga cortapisas. Todo esto son verdades como puños; contra ellas sólo pueden invocar los que las niegan que el juicio ó la opinión de tales individuos ó colectividades tío oficiales desaprueba ó condena francamente á los que se declaran independientes de la Iglesia, del mismo modo que los librepensadores condenan y censuran á diario á los creyentes por pensar la contrap a r a rectificar una noticia falsa referente rio que ellos; pero en nada se advierte esa á nosotros, é inserta en El País por imposición del Estado, que sería pretiso deUn clérigo de esta corte (al cual ya hemos teni- mostrar cual base indispensable de la exisdo en otras ocasiones que decirle que ó in- tencia del clericalismo. venta ó divulga con sobrada facilidad fanNo; á ninguna práctica ni declaración retasías á costa nuestra) publicamos en nues- ligiosa obliga el Poder público á nadie tro número del 24 de Noviembre el artículo como base para ejercer ningún derecho ni Cuento fantástico que comenzábamos así: emplear su actividad; mas no puede, poi Al mismo tiempo que por ahí corren unas desgracia, decirse lo mismo de otros extre hojas sueltas, donde gentes que demues- mas, pues á lo que sí nos obliga es á comtran no estar en sus cabales nos ponen prar á nuestros hijos libros de texto, mucomo un trapo, queriendo presentar á A B C chos de los cuales sólo sirven para atronar como enemigo de la Iglesia y hasta de las sus inteligencias con verdades tan sorprenbuenas costumbres, á la par que en alguna dentes como la de que el idioma que se hapoblación algunos sacerdotes, muy pocos, bla en Francia es el francés, ó con desatinos por fortuna, con opinión no compartida por como el de que el vascuence es una de las lenla mayoría de sus compañeros, nos califican guas más generalizadas en Europa; á lo que sí de papel vitando, etc. se obliga á toda industria es á nacer y desVea, pues El Liberal cómo antes que el arrollarse en un ambiente de inseguridad día 2 nos recordara él que hay quien nos crónica, bajo la amenaza de constantes, caincluye en la mala Prensa lo habíamos di- prichosos é impremeditados cambios en los cho nosotros. A tal recordatorio contesta- aranceles y transportes, que en un Instante mos en nuestro número del 3: Quien como acarrean la ruina de una Empresa, dejando nosotros sigue un camino trazado por crite- sin trabajo á quienes de ella viven; á lo que rio independiente y basado en la impardal sí obliga el Estado átoda iniciativa particuobservación de hechos y cosas, no lo aban- lar ó local es á recorrer largo calvario de dona ni por alfilerazos de la extrema iz- inacabables expedientes administrativos quierda ni por punzadas de lps ultramonta- llenos de atascos y dificultades; á votar le nos lo cual no ha sido suficiente á evitar que manda el Gobierno, so pena de perder que vuelva el mismo periódico á repetirnos medios de vida ó padecer en intereses y igual cantilena, tal vez pensando que don- personas toda suerte de vejaciones; á vivii de no alcanzó el primer cañonazo Üegará el sujeto á la burocrática tiranía administratisegundo. Y no ha llegado, pues sobre la pa- va, que aprieta y ahoga cual ninguna; á le sión con que nos juzgan los reaccionarios que obliga á la agricultura, la industria y de la extrema derecha y los sectarios de la el comercio es á pasar por las horcas cauextrema izquierda, le repetimos lo que hace dinas de tarifas ferroviarias, donde naufrados días le dijimos: ¡En este zarandeo ve- ga la riqueza nacional; á transitar por camimos la mejor prueba de nuestra moderación; nos mal conservados, donde el arrastre reen no dejarnos influir por él está la mejor sulta ruinoso; á transportar á lomo en codemostración de que juzgarnos con sereno marcas donde haee muchísimo sanos debierí juicio. Y hoy agregamos que ni resenti- haber caminos carreteros. mientos por ataques sufridos ni radicalisY como todo esto nos parece mucho más mos de escuela serán para nosotros telara- real que la ficción del clericalismo; como ñas que nos tapen los ojos; pues nos dice el derribar obstáculos que imposibilitan el proejemplo que ni cultura ni ilustración bastan greso nacional nos parece á nosotros lo más para apreciar la realidad cuando ni una ni urgente; como es notorio que el malestar otra sirven para que El Liberal deje verlo económico de casi todas las clases llega en todo del color que lo pintan prejuicios de España á lo intolerable, parécenos que romsu sectarismo. per esas ligaduras de toda libre actividad Insistimos en lo dicho; ae ser ciertas esas debía ser el programa de los hombres de intromisiones del clericalismo en el Estado, Gobierno que buscan la concentración de de ser verdad esa mezcolanza de lo divino las izquierdas: Por eso, al ver que sólo say lo terreno y esas trabas para la vida que ben remover odios, engendradores de irreEl Liberal denuncia, enemigos seríamos de parables daños en todo el siglo pasado, odios ellas; pero lo que negamos es la realidad de que fueron causa de no haberse prestado en la pintura, y en este juicio nos acompaña la España atención á nada de cuanto constituinmensa mayoría de la nación. A nadie ye el bienestar y la prosperidad de los puepone el Estado trabas para nada por causa blos, por eso no nos entusiasmamos con el de la religión, á nadie le pide certificado de bloque, que, á juzgar por las muestras, tamcatolicismo ni la cédula de comunión, que poco ha entusiasmado al país, á ese perenne el Sr. Paraíso reputa necesaria para vivir, y escéptico por culpa de quienes siempre le El Liberal, indispensable para vender en una engañaron. tienda, ni en nuestras empresas periodístiPara terminar esta respuesta al estimado cas hemos tenido nunca que hacer declara- colega, le diremos que el documento exigido ciones de tal índole para cuantas acciones ea las oposiciones á Correos desde hace años industriales, mercantiles, políticas quisimos no es ni cédula de comunión ni de catolicisejercer, ni El Liberal ni El Motín han trope- mo, sino certificado de conducta, que, además zado jamás con dichas trabas. del párroco, ha de extender el alcalde, y que Nadie se bautiza aquí á la fuerza; el que puede obtener un protestante y un librepenquiere gone á su hijo, sin pasar por la pila sador; luego no hace falta ser católUo para bautismal, el nombre que le place: griego, entrar en Correos ni en ninguna carrera. romano, indio ó hasta perruno, si así le vie- oficial. le en gana; no hay oficina alguna encargaHemos preguntado dónde constan los da de llevar un censo de los que confiesan; datos relativos á alteraciones de orden púla manoseada cédula de comunión no es blico por las horribles bichas disputándose áocamento para nadie exigible, eome lo es cadáveres ea I eóa y. Almería. No hay noti- EL CLERICALISMO