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A B C DOMINGO 29 DE NOVIEMBRE DE 1908. EDICIÓN i. PAG. 8. LOS CARLISTAS l recoger El Correo Español lo que ayer dijimos en contestación á un artículo Suyo, se haee eco de ciertas manifestaciones que le ha hecho una colisión de la Juventud Carlista de Madrid. El viernes por la tarde se presentaron en esta Redacción tres jóvenes que dijeron representar á dicha Juventud. No hallándose en la casa nuestro director, fueron recibidos por un redactor, á quien expresaron su protesta contra la crónica del Sr. Cadenas. Los aludidos jóvenes no dejaron sus nombres; limitáronse, como queda dicho 3 á protestar, en nombre de la Juventud Carlista, de la cual; como entidad política, no tenemos la menor noticia. El Correo Español consigna de nuevo esa protesta y atribuye á dieha comisión la frase de que en nuestras columnas tienen fácil entrada la infamia y la calumnia sobre la honorabilidad pública y privada Acreditada está la rectitud y la honradez de A B C, y retamos á que demuestre lo contrario á quien se atreva á ponerlo en duda. Tampoco habían de sufrir la menor merma por ese desahogo, que no queremos calificar y que devolvemos con creces á quien á semejantes calumnias apela para formular una protesta contrastando con la actitud de El Correo Español, cuya corrección y cortesía estimamos, y por cuyo camino fmbiera sido más fácil entendernos. A TRIBUNALES Al comenzar la tercera y última de las sesiones de este juicio, el presidente del Tribunal de derecho concede la palabra al representante de la ley, en vista- -dice- -de que el veredicto es de culpaiH. idad El Sr. Pérez Martin realiza un minucioso examen de todas y eada una de las preguntas que se sometieron á la deliberación de los jueces populares, para afirmar en conclusión que se desprende del fallo la existencia de dos asesinatos cualificados por la alevosía, con las agravantes de nocturnidad y la de verificar el delito con desprecio del respeto que debía inspirarle el ofendido, ésta sólo aplicable á la muerte de Santiago de la Torre. Negó todas las atenuantes, excepto la dé ser menor de diez y ocho años el procesado, y sostuvo asimismo que en la última pregunta no existían suficientes elementos para reconocer el miedo insuperable que, como eximente, alegaba ía defensa. Leyó buen número de sentencias del Tribunal Supremo que venían á corroborar y confirmar la opinión por él expuesta, y terminó pidiendo que se impusiera á Herminio Cerrillo diez y siete años y cuatro meses de cadena temporal por el asesinato de Santiago de la Torre, y catorce años y ocho meses de la misma pena por la muerte del dependiente Antonio Martínez. El acusador privado, Sr. Arimón, en elocuentísimo y razonado discurso, robusteció la agravante de nocturnidad, afirmando que si bien la respuesta del Jurado era negativa, debía reconocerla el Tribunal, porque se desprendía del contenido de la pregunta primera y porque los hechos no dejaban la más ligera duda respecto á los propósitos de Herminio. Este, ajuicio del distinguido letrado, buscó la noche para perpetrar sus crímenes, porque de otro modo no los hubiera podido realizar. Como el fiscal, leyó varias sentencias del Supremo, y después de negar la eximente que el defensor creía hallar en la pregunta undécima del veredicto, se adhirió en cuanto á la pena á la petición del representante del sríuisteno público, D, OBLE ASESINATO A contiiauaeión informa el Sr. Barríovefo, afirmando que ha llegado el momento de que la toga se convierta en librea, y el letrado en servidor del Código. El veredicto- -dice- -no puede tener dos caras, y es imposible que la dialéctica destruya sus contestaciones encontrando negativas donde hay afirmaciones y afirmaciones donde sólo existen negativas. E 1 Tribunal popular es superior al Supremo, y por consecuencia creo que es completamente inútil cuantas sentencias se aleguen para destruir las contestaciones de aquél; aparte de que la doctrina que en estos casos se expone es muy variada y sirve para todos los gustos. Refuta la existencia de la nocturnidad porque no ha sido reconocida en el veredicto, y porque el delito, cuyos antecedentes y origen explicó con detenimiento en su discurso de defensa, no pudo cometerse más que de noche, si bien no se buscó ésta con deliberado propósito de asegurar su realización ni su impunidad. Niega también la agravante de haberse verificado el hecho en la morada de la víctima, porque esta circunstancia no es aplicable al caso que se debate, toda vez que el establecimiento de Santiago de la Torre era el domicilio de Herminio CerrilloSolicita que se estimen en la sentencia las atenuantes de provocación, arrebato y vindicación próxima de una ofensa grave, porque el Tribunal popular ha contestado afirmativamente á todas ellas, y sostiene, por último, la existencia del miedo insuperable, determinado por dos causas: la psicológica, que nace del temor á la infamia que sobre Herminio hubiera pesado al ser arrojado de la tienda por ladrón, y la puramente externa, deducida del terror que el cas- tigo paterno producía en su apocado espíritu. En ésta, como en las demás preguntas hechas al Jurado- -terminó el defensor, -están comprendidos casi literalmente los preceptos del Código y, por, consecuencia, deben aceptarse las respuestas sin romper la Gramática, ni menos la madre de la Gramática, que es la lógica. Solicito, pues, una sentencia absolutoria. Terminado el juicio de Derecho la Sala se retira á dictar sentencia y se suspende la sesión, de las cinco de la tarde leyó la sentencia de la Sala el presidente del Tribunal de Derecho, D. Vicente Rubio, En aquel fallo se reconoce la existencia de dos delitos de asesinato cualificados por la alevosía. Se afirma que el miedo no puede estimarse ni como eximente ni como atenuante, porque no era insuperable ni tampoco inminente, sino producido por un mal futuro. Niégase la consecuencia de la provocación, porque no fue inmediata, y la de la vindicación, porque no era próxima, negándose, por último, la nocturnidad, por no desprenderse de los hechos ni haber sido reconocido en el veredicto, y el desprecio al respeto que á Herminio debía iuspirar su prineipal por no haber elementos en que poder fundar tal circunstancia de agravación. Reconocida, pues, únicamente la especifica de ser el culpable menor de diez y ocho años, impone la Sala á Herminio Cerrillo doce años y un día de cadena temporal por cada uno de los dos delitos de asesinato de que ha sido declarado autor, Además establece la sentencia que el procesado deberá abonar cinco mil pesetas de indemnización á la familia de Santiago de I atorre y tres mil á. la de Antonio Martínez. UN PASANTE POPLAS DEL DOMINGO. EL DESGRACIAD! LLOj Abd- el- Aziz, en tí vttelvé la sombra del Zogpibf; que es el, mayor infortunio, después de reinar, vivir. ¿Qué fue de aquellos leales del emir almumenín, los que en el polvo doblaron de su ambición la cerviz, los que, cortaron las flores mejores de tu jardín, los que á tus plantas posírados sirviéronte de tapiz, los que aclamaron tu nombre sobre la voz del muecín- los que hubieron por señera tu quitasol carmesí? Ha sido un sueño el ensueño de tu reinado infeliz, y como espíritu errante vas como el triste Boabdil. Si en la paz fuiste cautivo, solo quedaste en la lid, solo con las pesadumbres, que hallan tierra blanda en ti. Tu corazón descaecido tiene miedo á resistir, y torpes tus pies se arrastran por el suelo marroquí. No son de Sultán tus huellas, que borra el viento- sutií, ai es regio tu continente, que á luchar prefiere huir. Calla y vaga entre laá sombras, cuitadico Abd- el- Aziz, que ni en tus ojos hay lágrimas con que trazar tu perfij. Casablanca te dio asilo, pero te empuja á salir tu sino y te lleva á Tánger, al feudo del Menebhí, donde la traición te acedía con sus ojos de reptil; donde á merced de la noche- -solo ella vela por tí, si desembarcar pudiste, quizá no puedas dormir. ¡Pobre Sultán destronado! Ni lástima inspira el fin de tu Imperio, cuando encamas el alma del Zogoibi. Tu juventud se resigna, ¡quién lo llegara á decir! á estar mudo y olvidado como extraño en tu país. Ve peregrino á la Meca y cotí viértete en faquí; mas no vuelvas, que es castigo donde reinaste vivir. Si el Edén te guarda Alá, no sabrá guardarte Hafid. R 0 D 01. ro 1 L La sentencia. Poco después ROLSA BE MADRID El mercado madrl aj- j e g o c o n tinúa prescindiendo de la política internacional y de la política interior, y su tendencia es muy firme. En cambio, los precios alcanzados por los valores del Estado no dan niuchcf margen para el alza, y de ello se resienten las transacciones, que son escasas. En resumen: la Bolsa está firme, pero desanirna da, y no recobrará la actividad perdida mientras no se produzca una baja ó mien tras una medida financiera como la supresión, por ejemplo, del aíidávit no fomenta una nueva corriente de arbitrajes que darían vida á un negocio que ahora está muerto. El Interior al contado vale 84,10. I, a doble con el próximo es de 20 céntimos. Es tal la desanimación ÜQ los corros á fecha, REVISTA FINANCIERA