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A B C S Á B A D O 28 D E N O V I E M B R E D E 1908. EDICIÓN PAG. 4, gando sobre la multitud. Hace un frío intenso. Los sin trabajo piden pan y justicia. Varios oradores han arengado á los obreros, que se inflaman de entusiasmo al escuchar las frases rotundas, las violencias, las imprecación es. En el interior del edificio la Cámara celebra sesión. Un diputado socialista, Mr. Keiz Hardie, que acaba de entrar en el salón, sube á ía tribuna, y con lágrimas en la voz interpela al Gobierno. Bien documentado, eita cifras desoladoras para probar que el número de los sin trabajo aumenta sin cesar, mientras el Gabinete liberal es traidor á su misión, á sus compromisos y á sus promesas. El diputado socialista termina su interpelación afirmando que los radicales ingleses del Parlamento son tan crueles como los is irlandeses... En me -i i de la mayor expectación, el iniüistro dt Trabajo del Gabinete inglés se levanta. Fko, fremático, sin inmutarse, sin fijar su atención en las interrupciones de los diputados obreros, el ministro de Trabajo inglés responde á la interpelación. Y dice: NUESTROS GRABADOS de Frías, en la calle del Piamonte. de esta corte, se inauguró ayer, con la denominación de Casa del Pueblo, el nuevo domicilio del Centro Obrero de Madrid, que ha adquirido el edificio en propiedad y lo ha acondicionado convenientemente, gastándose en todo ello unos cientos de miles de pesetas. La nueva casa tiene salón teatro, café, dependencias para todos los menesteres de las entidades que ha de albergar y hasta un despacho de comestibles que se denomina Cooperativa Socialista. 1 fn general francés condecorado. El Gobiernoespañol, en correspondencia á la condecoración concedida por el francés al jefe de las fuerzas españolas de Casablanca, condecoró á su vez al general D Amade con la gran cruz del Mérito Militar. Nuestro grabado es una instantánea del- -Sí los obreros bebieran menos no se moritían de hambre. Los obreros deben ir acostumbrándo- momento en que el comandante Sr. Fernánse á contar más en sus propias fuerzas que en ¿a dez Silvestre impone la uz al general francés en un acto que precedió á ua banayuda del Estado ¿Sabéis cómo se llama este ministro de quete con que el jefe español obsequió V pléndidaments á los franceses. Trabajo? ¿No lo habéis adivinado? iijohn BurasH A sesinato de un pintor. C. GONZÁLEZ CL 1 FFORD Como comp emento de nuestra extenLondra- e. sa información telegráfica referente al asesinato del pintor Steinheil en París, publicamos los retratos de las tres figuras más importantes del proceso: el pintor, víctima del crimen; su mujer, encarcelada anteayer, r E PRESUPUESTOS En poco menos y su hija Marta. demedia hora se discutió y se aprobó ayer el presupuesto de Marina en el Congreso. Después de aprobado andaban las oposiciones alborotadas por los pasillos. ¿Cómo se entiende- -deeían- -t A ETICA Sigue discutiéndose eu la Prensa sobre la cuestión de aprobarse un presupuesto de esa importan- los jóvenes. En este asunto lo primero que cia así, de prisa y corriendo? Y nosotros, testigos presenciales del de- hemos de considerar es la moralidad. Conbate, desde la tribuna, debemos decir que tra algunos jóvenes que figuran en los parse aprobó en un santiamén los 22 capítulos tidos conservadores, ó que muestran afinide Marina porque las oposiciones lo estima- dades por las ideas conservadoras, habienron así conveniente. Nadie pidió la palabra, do antes sido radicales, se les ha hecho el nadie discutió. Una pequeña escaramuza cargo de su mudanza de opiniones. Hableentre los Sres. Moret y Maura sobre la con- mos sobre esto. ¿Cómo el cambio de opisignación para obras proyectadas coronó el nión puede ser un motivo de desconsideración? En la vida, ¿se ha de pensar siempre debate. Aquello fue un relámpago. Pero supongamos que hubiera sido una del mismo modo? ¿No han de influir nada tempestad; ¿qué habría resultado de prácti- en nuestro espíritu ni las lecturas, ni ios viajes, ni el conocimiento de los hombres, co para el país? Nosotros, diputados, habríamos anunciado ni los años, ni los desengaños, ni la expeen breve discurso de oposición al presu- riencia, en suma? A los veinte años pensapuesto de Marina. Entiéndase biei, al pre- mos de un modo. ¿Se quiere que pensemos exactamente del mismo modo á los cuasupuesto. Nos habríamos limitado á decir: Hoy, 27 renta? No; lo que realmente hay de grave en de Noviembre de 1908, va á aprobarse el presupuesto de Marina. Hoy hace precisa- este asunto, es, no el cambio de opiniones mente veintidós años, el 27 de Noviembre por reflexión, sinceraineute, sino el cambio de 18 6, votó el Congreso un crédito de 225 por interés. Cuando se tiene un historial limpio de toda granjeria, de todo logro, de millones de pesetas para escuadra. sEn veintidós años, ni escuadra, ni dine- toda concupiscencia, ¿podremos abochorro, ni nada. Ni siquiera recuerdo de que se narnos porque se diga que hemos cambiado gastaron esos 225 millones y otros muchos de ideal? Hay situaciones, sin embargo, en que el más, año por año, y que van á gastarse cambio impone ciertos deberes ineludibles. ahora, de extraordinario, otros 200. Y el comentario de tan corto pero expre- Supongamos que uno de estos jóvenes insivo discurso le pondría, naturalmente, el culpados ha sido elegido concejal ó diputado por las masas republicanas. Supongamos país. También el presupuesto de Instrucción que ya concejal ó diputado, este joven pasa Pública se aprobó rápidamente. Esta vez no de la República á la Monarquía. Si ha camfueron las oposiciones las que no quisieron biado de ideas este concejal, ¿no será en él discutir. un deber eletnentalísitno el renunciar el No ha querido el ministro, no ha querido acta, previamente, puesto que sus electores el Gobierno presentar un presupuesto como le eligieron por su representante como rerequieren las necesidades del país. La pro- publicano y no como monárquico? Si no testa, pues, estaba en su lugar. cumple este joven con este elemental deCorresponde asimismo al país hacer el ber, ¿qué es lo que podemos decir de él? debido comentario. He puesto un ejemplo. Creo que ninguno Porque el caso es estupendo. Hay 200 mi- de los jóvenes á quienes estos días se alude siones de pesetas p- ra encuadra ¡No hay ni se encuentran en este caso. No hay motivo uuaar de su íie ¡rtiuerés. No hay ni inmedio de paia w i La Casa del Pueblo. solariega del daqae En lo que fue casa dicio público ni privado para que se pueda hablar de venalidad. ¿Están tan seguros como ellos los que les ponen en entredicho? 1 A PALABRA A propósito de los iateleetuales, se ha hablado también de la oratoria. La oratoria según los censores á que hacemos referencia es la más alta señal de la inteligencia. Un joven que no pronuncie largos y numerosos discursos, ¿cómo ha de hacemos creer que es inteligente? El anterior reproche de la m danza de opiniones lo hacen los liberales (los cuales no pueden tolerar que se sea li bre en escoger ideas) el presente argumento también lo dirigen elementos liberales. Se explica que el anterior reproche lo haga quien no haya variado nunca de política, quien haya sido siempre religionario de ua r ¿gimen, y dentro del régimen, de un partido; no quien ha pasado de un régimen á otro, y dentro del régimen, y por motivos de logro, de un partido á otro partido. Se explica también que quien sea un orador elegante, discreto, profundo, mire despectivamente á quien ao lo es. Pero, ¿qué diremos cuando quien acusa á los jóvenes de no ser oradores es un orador mediocre, superficial y aun premioso? A parte de esto, ¿será cierto que ao pueáe darse clara y aguda inteligencia donde aa hay palabra de orador? Recuerdo que Juaa Huarte tiene en su Encamen de ingenios ua capítulo que se titula de este modo: c Donde se prueba que la elocuencia y policía ea el hablar no pueden estar en los hombres de gran entendimiento Yo no llego hasta este extremo; ha habido y hay hombres de gra entendimiento (Cánovas, Maura, etc. que han tenido y tienen una palabra soberana. No es preciso llegar á este extremo; pero, ¿habrá temeridad en afirmar que la mayoría de los que discursean en los Parlamentos, en el nuestro especialmente, que la mayoría de los que se pavonean lanzando discursos y más discursos- -y que luego se ríen de los que no los pronuncian- -son hombres de una cultura superficial y de una visión de las cosas vulgar, plebeya? I A PLUMA Ya en este deslinde de cata pos entre los jóvenes inculpados y sus inculpadores, lo que importa, en fin de cuentas, es saber quién tiene realizada una labor intelectual más sena. Para erigirse en jueces de estos jóvenes, ¿qué bagaje se tiene detrás? ¿Cuántos son los libros que se han escrito y que puedan presentarse con que estos inculpadores cuentan? En este pleito se corre el riesgo de que los inculpados se conviertan en inculpadores. Una colección de declamatorios artículos de fondo, ¿se podrá considerar como una obra intelectual? ¿Lo será algunos libros vulgares. sin estilo y sin originalidad? De todos estos señores que se erigen en jueces de ía juventud, ¿quedará ni siquiera una página que pueda leerse? Ellos pueden ocupar notorias posiciones periodísticas; pero no se engañen respecto á su pesición. Lo que es fuerza de un periódico está á una parte; lo que es mérito propi está á otra. Se puede ser una gran inteligencia y encontrarsa en una de estas posiciones. Se puede también ser un hombre mediocre, muy mediocre, y estar en una de las posiciones aludidas. ¿Se será tan miope que en este último caso se confunda una cosa con otra? ¿No se sabe también que una cosa es la popularidad y otra la estimacióa literaria? Se puede ser un escritor muy conocido, muy popular, y sin embargo, no tener, en la esfera literaria, ninguna consideración. En nuestro periodismo hay muchos ejemplos de esto: á escritores muy populares no se les considera nada intelectual mente. Este pleito ele ahora es el pleito Ue slas CRÓNICA LOS JÓVENES