Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC. J U E V E S 26 D E N O V I E M B R E D E 1908. EDICIÓN i. PAG. 4, Majestad el Rey de España está en ridículo en el escenario del Moultn- Rouge. Y me retiro por la segunda de la derecha. JOSÉ JUAN CADENAS París- Noviembre. Soberano español; pero estamos aquí como gallina en corral ajeno y naüa podemos hacer. Poco á poco nos vamos acostumbrando, y cuando llevamos ya algún tiempo de permanencia en París concluímos por no hacer caso. ¡Es tan imbécil todo lo que en esas obras pasa! Sin embargo, la osadía de los autores franceses- -si se puede llamar autores á estos picapedreros que construyen revistasno había llegado nunca al extremo de meterse en la vida privada del Rey de España, de explotar sus secretos íntimos, de entrar en sus afectos más hondos. Y esto es lo que han hecho los autores de la revista estrenada en Moulin Rouge sacando á escena al Príncipe heredero, al ama de cría y á un eaano ridículo y repugnante, ai que nos presentan como el Rey Alfonso. y o asistía á la representación de tar- desstis les Moulins acompañando á D. Cayetano Luca de Tena, que se halla de paso en París. La indignación del Sr. Luca de Tena, muy justificada y muy natural, no tema límites al escuchar las atrocidades que aquellos cómicos dicen en la escena, -Pero ¿es que en París no tenemos embajador? -me preguntaba. Al Sr. Luca de Tena se le había olvidado que España tiene en París un embajador admirable, un diplomático que lo está haciendo tan bien, que desde hace quince años viene ocupando el cargo á satisfacción de propios y extraños. Sobie todo á satisfacción de los extraños. -Es menester que haga usted un articulo llamando la atención del embajador- -me decía el Sr. Luca de Tena. -Si no lo hace usted, yo estoy dispuesto á escribir ahora mismo cien líneas para el A B C. Esto no se puede tolerar. En cuanto el embajador se entere, yo estoy seguro que hará una reclamación. Yo 110 quise quitar esta postrera ilusión al Sr. Luca de Tena; pero la revista en cuestión lleva ya la friolera de 60 representaciones sin que el embajador de España se haya enteradode nada, y mucho me temo quedespués de publicado este artículo siga sin enterarse. Estos políticos del 68 odian de tal modo la letra de imprenta, que yo creo que se les ha olvidado leer. No, Sr. Luca de Tena; el embajador de París, digo, de España en París tiene un montón de cosas más importantes en que ocuparse. Eso de que en un teatro pongan á D. Alfonso en ridículo no tiene nada de particular... Además, up embajador no puede convertirse en policía ni andar todos los días con protestas y reclamaciones, como el príncipe de Radolin. ¡Eso se queda para el embajador alemán! ¡Pues buen trabajo le costaría á nuestro embajador ir al ministerio de Negocios y dar cuatro voces á Mr. Pichón! ¡Precisamente el Sr. León y Castillo debe toda su carrera á sus pulmones... Yo recuerdo una semblanza publicada en el Madrid Cómico, donde se decía de él: ¡Le ganarán á elocuencia, pero lo que es á pulmones! Y por pulmones vino á París después del ¡viva el Rey! famoso, y por pulmones está aquí hace quince años, y cuando alguna vez ha tenido que ir á la Cámara ha habido que verle colocar los pulmones encima del pupitre y sembrar el pánico en el Gobierno... -Bueno, bueno- -me dice el Sr. Luca de Tena. -En España ya sabemos que el que más grita es el que más razón tiene... Haga usted el artículo y vamos á ver de qué sirven esos pulmones en París, si se utilizan. Y á mí no se me ocurre el artículo, porque estas cosas se dicen con muy pocas palabras. Yo me limito á decir á ustedes: -Señores: desde hace sesenta días Su K lectivamente. Nuestro quei. úo amigo el copropietario de A B C y ex alcalde de Sevilla D. Cayetano Luca de Teaa, que actualmente se encuentra en la capital de Francia, escribe á nuestro director confirmando las impresiones que refleja en su eró nica nuestro redactor- corresponsal en París, José Juan Cadenas. Y, en realidad ae verdad, resulta inexplicable que en una ciudad francesa donde reside nuestro embajador pueda exhibirse en público, para poner! e en ridículo, al Rey D. Aif nso XIII, sm qu el Sr. León y Castillo haya formulado ¿a más mínima protesta, ni entablado gestión, alguna encaminada á evitar que siga dándose ese triste espectáculo, bochornoso para España en general, y especialmente para los compatriotas que en París habitan. Siendo tanto más deplorable tal apatía cuando por parte de nuestro Gobierno se han dado casos de oficiosidad como el de procesar á nuestro director por haberse publicado en Bcanco y Negro una caricatura del Sultán de Marruecos en época en que I A FU HRZA DE Los ejércitos repre sosteníamos guerra con dicho Imperio. LAS NACIONES fentan la fnerza ea las naciones. Los ejércitos son indispensables á los pueblos. NUESTROS GRABADOS Sin los ejércitos las naciones no podrían subsistir. Los utopistas del internacionalisp spañoles en Buenos Aires Celébrase actualmente en la capital de mo pueden predicar sus fantasías. La realila República Argentina ua importante Con- dad inexorable se encarga de desmentir escurso hípico internacional, ai cual han sido tos ensueños. ¿Se llegará á una inmensa soinvitadas las diferentes naciones europeas lidaridad humana, á un estado de mansedumbre y de pacifismo que hagan inútiles y americanas. La primera delegación llegada á la Ar- las ejércitos? No se llegará jamás; en todo gentina ha sido la española, formada por ua caso, un estado de solidaridad internaciocapitán y tres tenientes de Caballería, que nal necesitará siempre, como salvaguardia, han sido objeto de muchos agasajos, y que como garantía, los ejércitos En los tiempos actuales, las propagandas en el primer día de pruebas han logrado ios socialistas y humanitarias hacen blanco de dos primeros lugares. sus iras á los ejércitos. Alrededor del militar se quiere formar una atmósfera de odioj de guerra en Sevilla. Reproducimos una interesante instan- sidad y de inhumanidad. Nada más ilógico tánea del consejo de guerra celebrado en y más absurdo. El Ejército, el militar, reSevilla para juzgar á los asesinos de dos presenta hoy todo el legado de la tradición, guardias civiles, consejo del cual dimos ayer del arte, de la civilización. Suprimid á este hombre que lleva á su lado espada y todo extensa información telegráfica. se vendrá abajo con estrépito. Se vendrá abajo la trama complicada de instituciones y derechos. Se vendrán abajo costumbres que la humanidad ha ido creando poco á I A FUERZA Se discutieron ayer en la poco, con mil cuidados. Se vendrá abajo, Cámara popular los presu- por fatalísima concatenación, hasta las fórpuestos de la Guerra. A propósito de ellos se mulas más refinadas del arte y de la literahabló del Ejército. Lo que se dijo por unos tura (fórmulas é inutilidades artísticas y otros oradores nos da pie para algunas de civilización que las muchedumbres bárreflexiones. baras y utilitarias no comprenden) En la vida no hay nada superior á la tuerza. Los filósofos humanitarios, los sentiP L EJÉRCITO EN ESPAÑA Ayer el señoi mentales, han creado una porción de ideas E- Cambó habló abstractas, fantásticas. Estas ideas se las en términos muy elocuentes del Ejército. Se presenta en libros y discursos como inde- ha de procurar que sus palabras no seaa pendientes de la realidad, como superiores mal interpretadas por la intriga política. á ella, como condicionando la vida y el Quiere el Sr. Cambó un organismo técnico, mundo de los fenómenos morales. Estas científico, colocado por encima de las conabstracciones, estas ideas absolutas, han lle- tingencias políticas. Quiere el Sr. Cambó un gado á erigirse en pequeños y tiránicos ído- organismo que sea consubstancial con la palos. Espíritus que se creen libres y que se tria y con el pueblo, pero independiente de rebelan contra lo que ellos llaman esclavi- la política. La juventud española lleva- -detud teológica, se postran de hinojos ante cía el orador- -un gran entusiasmo, un gran estas abstracciones. No comprenden que si idealismo á la carrera de las armas. Con se dicen libertados de una esclavitud, caen este entusiasmo sale de las aulas. Luego, en otra supersticiosamente, que es la racio- ¿qué es lo que encuentra en la vida, en la nalista. Ellos combaten contra una objeti- realidad? ¿No encontrará en ella motivos de decepciones, de tristezas y de pesimismo? vidad, pero aceptan y exaltan otras. Estas otras objetividades son las ideas La tristeza la origina el ver un organismo abstractas, ó mejor dicho, todo el complica- militar que no corresponde á sus esperanel considerar la do mundo de abstracción que ellos adoran. zas. El pesimismo lo causa entre lo que hay Los espíritus realistas proceden d e otro desproporción que se nota modo. Para ellos no hay nada independien- y lo que debiera Saber. te de la vida. Las ideas abstractas y absoEl problema militar es de una importanlutas de los sentimentales, humanitarios y cia capital en España. Existe hoy conf sióa, demócratas, no tienen para ellos ua valor por sí solas, no co ¡icionan nada, no son nada á ion, sino que por el contrario son un producto momentáneo, una forma de la vida, una contingencia sin valor trascendente. La vida sabido es que la constituye la fuerza. La fuerza es la que determina el valor y ia preeminencia de las cosas. Las categorías en el orden ético y jurídico las crea la fuerza. Todo lo que es fuerte es de derecho. Todo lo que hinche la fuerza es respetado- -por lo tanto moral. -Todo aquello de lo que se ha retirado la fuerza (ideas ó instituciones) es lo caduco y lo que va á perecer. Tenga presente el lector que aquí se toma la fueiza tanto en el sentido biológico como en el social. La fuerza en el individuo es su vitalidad, su energía fisiológica é intelectual. La fuerza en las naciones es su poder de defensa y de acometividad. Son estas íeyes perdurables, eternas. El mundo está hecho así. La vida se ha revelado así. Serán inútiles los ensueños y fantasías de los humanitarios. La fuerza es la creadora de todo y la razón de todo. L s hombres- -ha dicho Pascal- -no pudiends hacer que lo justo sea lo fuerte, han hecho que lo fuerte sea lo justo 6 L EJERCITO