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ABC. V I E R N E S 6 D E N O V I E M B R E D E 1908. EDICIÓN i. PAG. 4. orador quería decir es que cuanao él viniera á las Cortes, todo quedaría arreglado. Los oradores que toman parte en las Asambleas vinícolas y que no son diputados, manifiestan un vivo deseo de serlo; se puede dudar de si van á las Asambleas para defender los vinos ó para ir haciendo méritos de diputado. El orador aludido arriba desea también, como todos, venir á las Cortes. Cuando venga á ellas- s i viene- ¿qué sucederá? ¿Se habrá arreglado todo, como él cree? El indicado orador figura en el partido demócrata; al llegar á las Cortes, formaría parte de la minoría democrática; formando parte de una minoría, á las conveniencias políticas de la misma habría de sujetarse. Esto es lo que les sucede á los demás diputados vinícolas que figuran en nuestro Parlamento; los productores no son tampoco independientes; figuran en los partidos; al elegir diputado lo eligen ya con carácter político; antes de llegar á las Cortes el representante vinícola es ya, primero que vinícola, liberal, conservador ó republicano. Pero figurémonos que pudiera darse el caso de un grupo de diputados enteramente independientes. ¿Qué sucedería entonces? Bichos diputados habrían de presentarse desligados en absoluto de toda relación con los partidos. Ya esta presentación les concitaría la animadversión de todos los elementos de la Cámara. Como en el juego y relación de los elementos parlamentarios se mira á los distintos intereses del país, al pedir estos diputados la preponderancia, el exclusivismo de un interés único, que la Cámara habría de resolver para ellos solos, la animadversión se trocaría en un clamor de pVotesta. Todos los demás interesados- -más ó menos sinceramente- -en los otros asuntos de la nación, protestarían. Los diputados vinícolas seguirían su camino sin preocuparse de estas protestas; ellos se mostrarían decididos á conseguir su fin. Pero en la Cámara, para que ei sistema parlamentario lleve una marcha uniforme, para que el mismo Congreso pueda funcionar, es preciso que los diversos componentes, presidente, Gobierno, mayoría y minorías, se pongan de acuerdo. El acuerdo es preciso respecto al orden de los debates; respecto á la prelación de los asuntos de que se va á tratar; respecto de una fórmula que se elaboren en debate y ¡que dé por resuelto un conflicto. Los diputados vinícolas habrían de entrar en relaciones con los elementos de la Cámara; relación supone siempre una concesión que se otorga para que mañana nos sea otorgada á nosotros otra concesión. No habría malicia ni concusión ninguna en estas relaciones; se limitarían á cosas de trámite y de formulismo parlamentario. Pero, aun siendo así, ¿no se perdería aquella fiera y hosca independencia de que habrían alardeado los vinícolas? ¿No sucedería que en estas relaciones, para lograr ellos algo se vieran precisados á otorgar tal cosa? Y esta cosa, t no podría darse el caso de que fuera contra los intereses de otros ciudadanos ó contra la justicia? Siguiendo su marcha de independencia, estos diputados llegarían por fin á ver planteado ante ellos el problema. Se llegaría á un debate en que se ventilaran sus intereses. ¿En qué situación se iban á colocar ellos? Lo lógico es que se colocaran en un terreno de franca intransigencia; habían venido para lograr tal eosa. Si toleraban una merma ó una modificación en su programa, ¿no traicionarían á sus representados? La intransigencia y la independencia en la Cámara significan el marchar contra todos. Diez, doce, quince diputados podrían hacer una oposición decidida; esta oposición se convertiría en obstrucción; la obstrucción aquí no seria sólo contra el Gobierno y la mayoría, sino también contra las minorías. ¿Qué resultado podría dar una obstrucción de veinte diputados coatra toda ftS vencido últimamente economizando unas tín Barragán (a) el Cojo de Bailen, copiamos cuantas horas en el viaje á Nueva York; de El Noticiero Sevillano el relato siguiente: pero ambas Compañías viéronse humilladas Cuando los guardas Veger y Fernández estaban en el cruce de las lagunas, vieron salir de la choza llamada del Asturiano ron á Nueva York en cuatro días y vein- sita á unos veinte metros de la vía férrea, al tiuna horas. Entonces los alemanes renun- Conejero. Como es natural, no sabían quién ciaron á batir el record de la velocidad, di- era; pero les llamp la atención y le vigilaciendo que el viajero prefería el confort á la ron. Conejero se dirigía á lugar próximo á rapidez, y que los nuevos barcos trepidaban la choza para beber agua, vio cerca de sí á espantosamente. Lo cierto es que para al- un jornalero y le llamó para pedir 1 %l umbre canzar esas velocidades hay que consumir con que encender un cigarro. siete veces más carbón, y esto á las CompaEl guarda Veger observó todo esto y llaSias alemanas no las tenía cuenta. mó á Fernández, contándole el caso y queLo que no cabe duda es que los nuevos dando ambos de acuerdo para interrogar vapores son maravillas de lujo y comodi- al sujeto aquel. Con gran precaución se acercaron á la dad. ¿Queréis saber cuál es el trousseau de no de estos barcos formidables que cues- choza y vieron que salía de ella el Cojo. tan 20 millones y pueden transportar 3400 También iba á beber agua. Veger se presentó al Cojo v le interrogó: pasajeros y 600 hombres de tripulación? ¿Quién eres tú? Para emprender un viaje de cinco días á- -Un obrero. Vengo de las minas y voy á Nueva York, el Kaiser Wikher, por ejemplo, necesita encerrar en sus armarios 8.000 ser- Málaga en busca de trabaio. ¿Vienes solo? villetas, 2.400 sábanas y 1.200 sábanas de- -Vengo con un compañero. baño. En la bobega lleva por valor de 75.000- -Pues llámale y dile que salga, pero no francos de vino. El Uoyd, de Bremen, consume anualmen- vuelvas siquiera la vista atrás, porque te te para el servicio de sus 325 barcos, pasa- descerrajo un tiro. El Cojo obedeció. Llamó á s u compañero jeros y tripulaciones 4.750.000 kilos de carne, repartidos entre 14.000 bueyes, 15,000 diciéndole: -Sal, que aquí hay dos guardas de cerdos, 8.000 terneras y 17.000 corderos. La caza (aves, conejos, ciervos, etc. suma campo. Mientras esto ocurría, el otro gw sí ió 626.000 piezas. Adquiere seis millones de huevos al año, ocho millones de kilos de la vuelta á la choza, y en cuanto vio que el patatas, un millón de libras de manteca, Conejero salía le llamó la atención de immillón y medio de litros de leche, cuatro proviso, apuntándole con la carabina y dimillones de kilos de pan, 269.000 botellas de ciendo: ¡Como hagas un movimiento más, te vino de mesa, 17.000 de coñac, 63,000 de licores diversos, medio millón de botellas abraso! En esto el guarda Veger apuntaba tamde agua mineral y 1.705.00o botellas de cerbién con su tercerola al otro presidiario, y veza! La consumación de café llega al medio ambos criminales quedaron parados, inmómillón de libras; el té, 35.000 libras; el choco- viles. Ea seguida ios guardas les dijeron: late, 20.000. En los navios del L oyd se tu- -Cogeos de las manos, ó aquí morís los rnan todos los años miilón y medio de dga ros- -al menos esta cantidad aparece ven- dos. Ambos obedecieron. Luego los guardas dida- -y las calderas de los 325 barcos queman otro millón y medio de toneladas de llamaron al jornalero á quien poco antes Conejero pidió fuego para el cigarro, cortacarbón. Y el año pasado la Administración det- ron un cordel que ceñía una de las caUoyd tuvo que comprar 11.216.381 toallas, rabinas y ordenaron al obrero que amarra 248.509 sábanas, 197.805 fundas de almoha- se las manos á los capturados, como así lo da, 50.000 mantas, 58.000 manteles y 172.815 hizo. Seguidamente, ios guardas condujeron al servilletas. ¡Hay que figurarse el Louvre, el Bon Marché, el Primtemps y las Galerías La- pueblo á los desgraciados asesinos, y enterado de ello el vecindario, salió á la calle, todos reunidos! acompañándolos hasta el Ayuntamiento. Ambas Compañías, ya ío habréis sospechaos dramas del vitriolo. do, no se pueden ver. El Llody se mete Reproducimos los retratos de los procuantas veces se presenta la ocasión con la Hamburg- Amerika, y la Hamburg- Amerika tira tagonistas del suceso de que ayer dábamos á degüello al Llody, pero sin llegar jamás á cuenta, ocurrido en Carabanchel Bajo. hacerse la competencia. En cuanto el servi- pstrada Palma. cio establecido por la una enoja ó perjudica Por separado insertamos, con la notiá la otra, las dos se ponen de aeuerdo para cia cablegráfica del fallecimiento de D. Torepartirse la utilidad. Parece increíble, ¿ver- más Estrada Palma, primer presidente de dad? Pues nada hay más cierto. Claro es la República cubana, algunos datos biográque lo hacen á regañadientes, y que el ficos, á los que sirve de complemento la foacuerdo no surge espontáneo de las dos ri- tografía que publicamos. vales. Es que el Kaiser está interesado en que las dos Compañías vivan, en que las dos ciudades prosperen, y cuando asoma la competencia y pare que la guerra va á estallar, y Hambur frunce el ceño y Bremen esseña los dientes, la voluntad soberana de p n la última Asamblea vinícola celebrada Guillermo II se impone y la paz renace. Y observaréis que por todas partes en este en una ciudad mancheta ocurrió un floreciente imperio anda la mano del Kaiser... hecho que se presta á la reflexión. Uno de los oradores dijo que cuando los productoJOSÉ JUAN CADENAS. res envíen á las Cortes representantes suHamburgo- Octubre. yos habrán terminado los males de la vinicultura. En el Congreso existen diputados vinicultores, que han dicho antes en esas Asambleas y reuniones lo que ha dicho ahora este señor; estos diputados han veni os asesinos de los guardias civiles. Ampliando la información telegráfica do al Parlamento por ser tates defensores que oportunamente publicamos de la cap- de la vinicultura; dichos diputados asistían tara verificada en Pedrera de los presidia- á la Asamblea á que se ha aludido. Por todo rios Laureano Conejero Cano y Tuan Mar- Jo cual hay que creer que lo que el indicado L LA LABOR PARLAMENTARIA NUESTROS GRABADOS