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A B C MIÉRCOLES 4 DE NOVIEMBRE DE 1908. EDICIÓN 1. PAG. 4. I a principal cariosidad que me ha traído á Hamburgo era, naturalmente, visitar el puerto, y de éste el lugar reservado, el llamado puerto libre. Yo recuerdo que en los comienzos de mi vida periodística hacía mucho raido en España una cuestión que traían y llevaban los negociantes catalanes: el establecimiento de la zona neutral ¡Dios mío, la tinta que se vertió entonces para defender y combatir aquel proyecto, que casi- nos le ponían como asunto de vida ó muerte para Cataluña! Luego... no se ha vuelto á hablar más de la zona neutral Pues bien; la zona neutral era, ni más ni menos, que este puerto libre de Hamburgo. Es un espacio de un millar de hectáreas donde los barcos llegan y embarcan ó desembarcan su carga, pudiendo entrar y salir á cualquier hora del día ó de la noche sin someterse á las formalidades aduaneras. El puerto libre está rodeado de verías de hierro y vigilado militarmente. ¿Preguntáis para qué sirve? Es muy sencillo... Allí desembarcan las mercancías, y los negociantes hamburgueses las examinan, las subastan, las compran, las revenden, las mezclan y las vuelven á reexpedir á las cinco partes del mundo sin haber pagado un solo céntimo por derechos de entrada. Cuando estas mercancías entran en territorio alemán, entonces pagan. Es, pues, el espaeio reservado al puerto libre á ratos una Bolsa de productos, y siempre un inmenso laboratorio donde se uiixütifica todo. Por cada barrica de vino de Burdeos que entra en el puerto franco salen cincuenta. Por cada botella de vino de Jerez ó de Porto salen ciento. Y lo triste es que hay casas francesas y españolas que se prestan á esta mixtificación enviando las etiquetas de sus marcas auténticas para el embotellado. No protestan. ¿Para qué? Hace algunas años, una casa de Oporto intentó un proceso á los falsificadores de su marca en Hamburgo, y los Tribunales alemanes supieron darse buena maña para quitar la razón á la casa perjudicada, haciendo poco menos que una apología del fraude. Porque el patriotismo alemán, que tiene muchas cosas buenas, los Tribunales le practican no dando jamás satisfacción á un extranjero, aunque le salga la razón por la punta de los pelos. Esto lo saben las casas, productoras y por eso se resignan á vender mil botellas de vinos franceses ó españoles y facilitar al comprador 10.000 etiquetas de la marca vendida. El milagro de la multiplicación se hace en este decantado puerto libre de Haráburgo, lugar sagrado donde la Policía no mete las narices, ni la Aduana interviene, y donde Alemania mezcla vinos, mezcla arroz, mixtifica productos químicos, trabaja primeras materias y va á falsificar un día hasta la luna! ¿Ventajas del puerto libre? Para los negociantes alemanes las tienen inmensas. Sigamos con el ejemplo del vino. Una bodega de Jerez vende 50 barricas de 100 botellas á un negociante de Hamburgo y le facilita 100.000 etiquetas para el embotellado. El negociante hace la mezcla, ó la imitación, lo que sea- ¡allá él y su alquimia! -y conviette las 50 barricas en 100.000 botellas de Jerez, que salen nuevamente del puerto franco sin haber pagado un céntimo por derechos de Aduanas, y que, con la facilidad y rapidez de los transportes y la baratura de los fletes, se pueden presentar en los mercados extranjeros compitiendo con los precios que da la casa original... Y como al comerciante que compra para volver á vender no le importa que el vino sea mejor ó peor, sino que la marca exterior sea idéntica, y lo único que le interesa es tener un rendimiento y una mayor utilidad, compra el vino de Hamburgo... Si la clientela se queja de la inferioridad del vino ó desconfía de sia autenticidad, hace la oportuna reclamación á la casa exportadora, y entonces el exportador hamburgués, muy digno, le tragándose toneladas de fardos. Cada ocho ó diez metros hay tiaa grúa, ea movimiento constante- -600 grúas tiene el puerto de Hamburgo, y una de ellas, la mayor del enseña la factura de las 50 barricas, ó le envía mundo, soporta un peso de 150.000 kilograuna declaración notarial para que no dude de la autenticidad. ¡Y todavía hay que pedirle perj mos. -Aquí y allí fábricas, depósitos, almacenes, molinos, 15 astilleros para construcdon y ofrecerle excusas! ¡Digan ustedes que no tiene ventajas el ciones navales y una barahunda de vapores puerto libre de Hamburgo para el, explota- de todos los países, de gritos eu todas las lenguas, de sonidos de sirenas ea todos los dor alemán! tonos. 11 na cosa análoga ocurre con el tabaso. Es verdaderamente magnífico, grandioso, Los negociantes hamburgueses adquie- colosal... Y cuando se piensa que los hamren el tabaco en rama en las vegas de Cuba, burgueses han hecho este milagro en treinen el Brasil y en Méjico. Las casas produc- ta años y se hallan hoy en camino de arretoras les facilitan cajas, cintas, envolturas, batar á Londres el título de primer puerto papel, etc. etc. y todo este tabaco viene al de Europa, no podemos meaos de admirar uerto libre de Hamburgo, donde se hace la tenacidad, el esfuerzo, el género comer 1 hábil mezcla. Una yez mezclado de modo cial de esta ciuc d de negociantes trabajaque las Aduanas alemanas no le graven más dores, atrevidos- y laboriosos. que con los derechos de la tarifa mínima, El movimiento total del puerto en el paentra el tabaco en Hamburgo y va á parar sado año se elevó á 24 millones de tonelaá las fábricas. Allí se preparan las cajetillas das, 74.000 vapores entraron y salieron en el de cigarrillos de todas clases y de todas las mismo lapso de tiempo, conduciendo todo marcas; allí se elaboran las brevas los género de materias, trigos de Rusia, de Ru cazadores los vegueros toda la infinita mania y de América, maderas de Suecia, variedad de cigarros de las marcas acredi- frutas y vinos de España y Portugal, algotadas, elaboración primorosamente hecha, dón, grasas, carnes en conserva y maquinaexactamente igual en la presentación á la ria de los Estados Unidos, café, tabaco y que sale de las fábricas de Henri Clay ó de madera de cedro de Méjico, pieles y tabaco Partagás. de Colombia, de Venezuela, del Ecuador y ¿Sabéis los resultados de todo esto? Pues del Brasil, té, arroz, coutclwuc y canela de las que los cigarrillos Susiius, los Book, los Par- Indias Inglesas, lana, nueces y aceites del tagás, los de la Corona, todos, en fin, los de Sur de África, plumas, sedas y pieles de las marcas de universal renombre, se ven- China, el Japón y Corea, arroz de Siatn, coden en Alemania al precio de 35 céntimos bres de Australia... la cajetilla, con el 5 por 100 de descuento en ¡Doce mil millones de mercancías en un cuanto compramos más de seis cajetillas. año... Las brevas de Muñas cuestan 30 céntiY esto k han conseguido los hamburguemos; los cazadores de Ullpman, 50 cénti- ses con su, solo esfuerzo, sin recurrir á la mos. El cigarro más caro no pasa, general- protección del Estado; las grandes Compamente, de 1,50. ñías mercantes han renunciado á las primas Y estas casas gaaan millones vendiendo de navegación; el capital se uuió al trabajo, el tabaco á estos precios, y no son una ni y los Bancos ayudan al comercio facilitando dos las fábricas que en Hamburgo y en Bre- dinero á quien lo- necesita. Hace treinta meu explotan este negocio, sino muchísi- años no existía en Hamburgo más flota mermas. El negocio, por otra parte, es perfecta- cante que la de la Hamburg- Amerika Linie, mente lícito y nadie, al comprar una cajeti- muy pequeña aún. Hoy en Hamburgo viven lla de cigarrillos habanos, puede sospechar cuarenta Compañías de navegación, que luque han sido elaborados en Hamburgo. chan con igualdad de medios porque el EsHace falta una casualidad como la que un tado no favorece á una en perjuicio de las día puso en mis manos una cajetilla con la demás, sino que trata á todas por igual. Y envoltura de Book y Compañía que conte- la Hamburg- Amerika y el Lloyd, de Bretuen, nía cigarrillos Henry Clay- Julián Alvarez. que poseen un capital en acciones de 135 ¡Pícara equivocación! millones, se contenían con repartir un divi ¿Creéis, pues, que esos cigarros habanos dendo de 9 por 100; la Compañía Sud- Ameque fumáis en Madrid, en París y en Lon- ricaaa, que tiene un capital de 20 millones, dres vienen directamente de la Habana? reparte el 8 por 100; la Kosmos, el 10 por 100, ¡Ca! Han salido de Hamburgo, porqme y la Compañía Australiana, la Obs- Africa y Hamburgo puede explotar el mercado eu- la Compañía Australiana de Levante reropeo ofreciendo mayores ventajas al ex- parten o dividendos que oscilan entre el pendedor que las casas productoras de Cuba. 7 y 9 P r I 0 Y es posible que en España no ocurra esto ¿Qué Compañía española se contentaría y sea el único país donde la Compañía con tan- pequeña utilidad? Pues éste es el Arrendataria continúa todavía importando secreto de la prosperidad alemana: la gael tabaco directamente de Cuba; pero será rantía prudencial. El comerciante alemán se porque no se habrá enterado de que puede limita á sacar á su capital poco más del do adquirirle más barato en Bremen ó en Ham- ble de lo que le produciría en renta del Es burgo. Porque no suelen ser águilas pre- tado, y se da por contento. Para llegar á cisamente los directores que tienen nuestras este fin no vacila en trabajar doce horas grandes empresas. ¡Ni mucho menos! De todos los días. Nosotros, por el contrario, parecerse á algún bicho, más que al águila buscamos la mayor utilidad con el menor caudal, que rasga majestuosa los aires, se esfuerzo posible; las grandes empresas agobian al Estado con peticiones de primas y asemejan al inofensivo y modesto cuco subvenciones que las proporcionan usuraCaliendo del puerto libre, nuestras mira- rios rendimientos, y así echamos el oelo qu das abarcan todo el colosal, inmenso lucimos. puerto de Hamburgo. Pero no hay manera JOSÉ JUAN CADENAS. de describir todo este movimiento de barHamburgo- Octubre. cos, de chimeneas, de botes, de grúas, de locomotoras que van y vienen. La carga y descarga se lleva á efecto con uaa rapidez increíble, y, sin embargo, los hamburgue- 1 os remolacheros de Granada. ses tratan todavía de economizar tiempo, Por nuestros telegramas tienen noticia porque la razón suprema que ponen al fren- los lectores de A B C del mitin y manifestate de sus negocios es la de que no se debe ción realizados en Granada por los producperder una hora. tores de remolacha en defensa de sus inte Así, vemos cien barcos descargando sus reses. El mitin s verificó eu el teatro de Isabel mercancías, y al misino tiempo otros ciento E NUESTROS GRABADOS