Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC. co Durante el día hacen cinco comidas, del modo siguiente: A las siete y tres cuartos, sopa, pan y manteca ó leche, pan y dulce; á las nueve y tres cuartos, dos vasos de leche y una tostada; á las doce y media, cien gramos de earne y 200 de legumbres; á las cuatro, merienda: leche con pan y manteca ó compota; alas cinco y media, pan, manteca y pudding ó pan y crema de avena con cacao. El coste de la alimentación asciende á anos 60 céntimos diarios por niño. AS CANTINAS ESCOLA- En la q u e existe enButRES DE PARÍS t e s C h a u tnoat, con 10 céntimos por plaza, da la directora á los niños los siguientes menús: I, unes, sopa de puerros y patata, asado ae carnero picado; martes; sopa de acederas, macarrones con queso; miércoles, sopa de cebolla y judías, asado de carnero; jueves, sopa de puerros y patata, tortilla; viernes, sopa juliana, asado de carnero; sábado, sopa de acederas y patata, arroz con leche inuy azucarado. Alternan para variar con espinacas, ensaladas cocidas, raviolí con queso, frutas en compota, y cuando hay pocas legumbres, feculentos como guisantes, lentejas, maíz, castañas. CLÍNICA ESCOLAR El doctor P R r DE AUDICIÓN TEATRAL vencido de que la mayoría de los alumnos pierden la enseñanza por falta de buena D E N O V I E M B R E D E 1908. E D I C I Ó N i. a P 4 O 14. audición, á causa de que los profesores no modulan ni dan á la voz la amplitud necesaria, ha obtenido de la actriz Sra. Réjane permiso para establecer en su teatro una especie de escuela técnica de lo que llama oralidad. En el mes próximo se reanudarán las clases, que han merecido elogios de la Academia de París, y cuyos beneficios serán indudablemente, de utilidad; consiguien do que los alumnos no fatiguen su atención sin provecho. Algo debieran también corregir respecto á declamación los actores modernos, que, por seguir una falsa naturalidad, no modulan la palabra ni elevan la voz lo suficiente para ser oídos de todo el público sin cansancio. hacen, no abandonen á la madre que fue tan buena para sus hijos. Los médicos, indudablemente, la atenderán con el mayor celo y caridad. Doña D. G. -El padecimiento del niño no se puede tratar en Chipiona. Debe tener cálculos en la vegiga. Doña E, de V. -Muy satisfecho por lo que me dice respecto al estado de su niña. L, o mejor ahora es ponerle un parche de los llamados Beslier para la hernia, que son cómodos y eficaces. De todas maneras, conviene ejercer compresión suave y permanente. Don F. M. -Jerez. -Me es imposible recetar sin conocer el caso. Dígale á su médico si cree indicado el cambio de leche. El problema es de alimentación y de régimen y debe combatirse el estreñimiento. Don F M. -He leído con verdadero gus- to su escrito y me parece que tiene excelentes aptitudes. Mi leal consejo consiste en que trabaje sin desmayos, estudie los buenos maestros y no se desanime jamás. En este mundo todo llega á tiempo para el que trabaja sin impaciencias y con tesón. La pobre i nViz. -Siento mucho no poderla complacer. No sé contestar á esas preguntas, y dispense la franqueza. La niña de las trenzas de oro. -Digo lo mis mo. Agradeceré mucho suspendan sus misivas. MI ESTAFETA Doña A. J. de S. -El caso que usted me expone en su hermosa earta me ha conmovido. Una pobre madre que después de criar á sus hijos, falta de recursos, por herencia probable, enferma y padece de ataques acaso epilépticos, que aumentan la desgracia de la pobre casa, mal sostenida por el escaso jornal del marido, claro es que necesita ser tratada en un hospital. Desgraciadamente, no hay sanatorios donde puedan proporcionarla la buena alimentación, tranquilidad y aire puro que la recetan los médicos. Me ocurre que acaso en la capital de provincia del pueblo donde usted reside podría ingresar en el hospital. I,o urgente es que no descuiden á los niños, y las señoras de la Sociedad de San Vicente, que tanto bien U NA SALA DEL HOSPITAL DE NIÑOS DE TEMESVAR (HUNGRÍA)