Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC. LUNES 26 DE OCTUBRE DE 1908. EDICIÓN 1, PAG. 4, tféase por, qué dijimos que el sistema es ín- que los intereses políticos llevan á conceenioso; pues por procedimiento semejante derlo todo á los pueblos amigos y no otor 1 de al Mgui permite dar varios golpes en su- gar nada á los enemigos; que la influencia se reparte oou gran desigualdad entre los ssivas elecciones á la misma obra. Supongamos que al fin consiguen los pue- representantes de unos y otros. En suma: blos Ja inclusic i en el plan de obras pú- falta de descentralización de un Estado blicas de un año de cantidad para ejecu- monstruosamente macrocéfalo. DON ÑUÑO tar la que les interesa. Entre fiestas análogas á las de antaño se coloca la primera piedra, vuela el primer barreno ó se da la primera azadonada, produciendo nuevo alumbramiento de la población, del que re- I as tropas. sulta otro hijo adoptivo. Y aun se dan ca- A las nueve y mema de la mañana de jsos de que estos vastagos se vean, en vida, ayer se reconcentró la división reforzada en Inmortalizados con estatuas. Parece que con esto acabarán las vicisi- la carretera de Aragón, á la altura de la lineal. tudes de la obta concedida; mas no siempre Ciudad antes llegaron á dicho punto la briPoco pasa así. I, a razón de ello es muy sencilla: gada de Cazadores, los regimientos de Caporque siendo pocas las obras públicas con ballería de lanceros del Príncipe, Reina, suficiente consignación en presupuesto para Dragones de I, usitania, y regimientos de que en un año puedan quedar acabadas; Artillería 4. 0 ligero y 5. y io. montados. como la extensión ó importancia de otras Estas fuerzas muchas impide finalizarlas en tal plazOj de y á incorporarseiban á esperar á la división ¡á ella para efectuar el desello resulta que una reducción eH el presu- file. puesto del Estado implica suspensión de A las nueve llegaron las que no tengan valedores de gran em- Guerra, el capitán generalel ministro de la puje en las alturas de la política; ó que, bernador militar, directorde la región, gogeneral de la cual castigo al pueblo que en unas elecde Estado Maciones tuvo la veleidad de. derrotar al Go- Guardia civil y general jefeayudantes y esyor de la región, con sus bierno, se tacha del nuevo presupuesto la coltas. partida para esta carretera ó aquel canal, El ministro revistó todas las fuerzas, y cohonestándolo con la necesidad de atender acto seguido se puso al frente de las misá mayores urgencias, ó de hacer imprescin- mas, emprendiéndose el regreso por la calle dibles economías. Y vuelta á gestiongr durante años, y años, y nueva explotación de ¿Te Alcalá, á entrar por la de Goya al pas o Recoletos. los deseos de aquellos pueblos para ganar deA las once y cuarto llegó el ministro al otos. A veces, cuando llega la ansiada reanuda- paseo dellecoletos, con objeto de presención de obras, la larga interrupción y el ciar él desfile. la marcha la sección de abandono de ellas ha deteriorado las eje- y Abrían detrás el cuartel general ciclistas, seguía de la di- 1 jutadas antes; las lluvias, el merodeo y otras visión. causas se han comido gran parte de lo heá continuación cho: en suma, que una mitad, dos tercios ó la Marchaban fórma: brigada las tropas en siguiente del general; el total del dinero en ellas invertido, resul- Aguilera, regimientos del Rey y León; brita verdaderamente t i r a d o sin utilidad, gada San Martín, regimientos de Saboya y cuando en otras muchas partes está hacien- Wad- Ras; compañías de Ingenieros, Zapado grandísima falta. dores, con todo Comarcas verdaderamente necesitadas de gundo Telegrafistas montado el material; seregimiento de caminos, activas, productoras, faltas de vías regimiento de Caballería de MaríaArtillería, Cristina, para dar conveniente salida á sus frutos una compañía de Administración Militar y ó manufacturas; pueblos cuyo trabajo crea sección de Sanidad Militar. riqueza, que los habilitaría para emprender Seguían á la la brigada de por sí obras públicas que los beneficiara, dores, mandadadivisióngeneral Pintos, Cazapor él y las promoviendo mayores progresos, y zonas fuerzas que la fueron á esperar, al frente de que contribuyen á la tributación general en las cuales iba el general Huertas. cuantía importante, se ven privados de lo El cuartel general situó que por sí podrían hacer, sin más raz 5 n que Cánovas, la cual era sep, unto eji la plaza de el de disolución no atinar á legir para diputados hom- de las tropas, dirigiéndose desde allí á sus bres de influencia política superior á la ¿Té los cuarteles respectivos. representantes de otros pueblos, que sin re 1,3. Infantería cursos propios, ni real necesidad, son agra- llón; la Artillería, desfiló en columna de bataen columna con frente de ciados con favores que muchas veces sólo batería, y la Caballería, con frente dé secaprovechan á un magnate ó cacique que ción. Administración Sanidad llevaban y desea una carretera para ir cómodo á sus de cuatro carruajes. fincas, ó un puente que le acorte una hora frente regimientos de lanceros llevaban las I,o s de camino al trasladarse á ella, ó que obli- nuevas lanzas, que son bastante más largas ga á detenerse los trenes en medio de s bli- que las antiguas. tanos páramos, donde no hay pueblos ni El el cual tomaron parte unos vida, sólo porque á él le agrada apearse allí 8.000 desfile, en resultó muy lucido, habiénhombres, tal cual vez en el año para ir á un roto de dose únicamente interrumpido el paso de la caza. Administración Militar por haberse caído I o anterior se refiere á obras nuevas. I,o las muías de un carro por lo resbaladizo del de ellas dicho puede, con ligeras variantes, Piso. aplicarse á la conservación por el Estado de Numeroso publico presenció el desfile, las existentes. Sería prolijidad innecesaria elogiando la marcialidad de las tropis. detaJar el por qué mientras afortunadas zonas ven atendidas esmeradamente sus co- A ccidentes. municaciones, no se puede transitar por las Se ha registrado, en primer leraiino, de otras; cómo se deja á veces llegar el de- el desgraciado accidente sufrido por el coterioro á extremos que hacen dispendiosísi- ronel de Lanceros de la Reina Sr. Wite. Antes de comenzar el desfile, resbaló el ma la reparación si es que al cabo se haoe; la razón de que á la Hacienda se devuelvan caballo que montaba, cayendo y cogiendo consignaciones que Fomento no ha sabido debajo la pierna izquierda al jinete. Aunemplear, cuando simultáneamente con tal que por los horribles dolores que el citado devolución existen monumentos, hospita- coronel sintió desde los primeros momentos les y puentes que se derrumban, canales que se comprendía que la lesión tenía importanse ciegan, caminos por los que no se puede cia, dicho señor se empeñó en desfilar con su regimiento. Entre varias personas fue transitar. I a causa de todo ello es ia va auxiliado v colocado á caballo, rompiendo la marcha, cuando le correspondió, con su tropa, desfilando hasta más abajo de donde presenciaba el paso de las fuerzas el ministro de la Guerra. Al llegar cerca de las Cibeles, los dolores en la pierna lesionada fueron ya tan intensos que le hicieron perder casi el conocimiento. Entre varios oficiales que por allí transitaban se le bajó del caballo, sentándole en un coche, y siendo conducido á la clíniea de urgencia más inmediata, acompañado de un médico militar. Allí se le curó de la dislocación de un pieAl desfilar las tropas de Administración Militar por el paseo de la Castellana, uno de los carros Blessa se desvió de la coluin- j cnocando con uno de los faroles centrales que existen en dicho paseo. Alrededor de dicha farola había un numeroso grupo de público que presenciaba el desfile y q u e se llevó el consiguiente susto. Afortunadamente, no hubo que lamentar más desgracia que la caída de un muchacho que estaba subido en la columna de la farola, y que se pro dujo algunas lesiones sin importancia. Por último, hubo que lamentar la caída de n 1 soldado de Caballería; pero, afortunadamente, no sufrió lesión alguná 3 e Impoftancií. f DESFILE MILITAR CRÓNICA L VIAJE REGIO La visita regia á Barcelona constituye un éxito feliz para los Reyes y para la Monarquía; constituye además un éxito diehosa para el Sr. Maura. Afirmarlo así na es maurismo, es sinceridad. Todo juicio sereno, todo espíritu imparcial, puede hacer esta afirmación sin incurrir en servilismos ministeriales. La verdad ante todo. Y la verdad es que ahora, como cuando se le dijo á Maura que era una temeridad sin disculpa, pero con tremendas responsabilidades, llevar al Rey á Barcelona, D. Alfonso ha entrado como en triunfo en la ciudad condal. Todas las clases sociales elevadas y modestas han dispensado á los Soberanos una acogida llena de afecto, de respeto, de entusiasmo. No podía dudarse de que asi sucediese dada la hidalguía y la cuitara del pueblo barcelonés y descontada la parte de leyenda que indudablemente existe en eso del catalanismo, del radicalismo y hasta del anarquismo. Pero es lo cierto que, sin que esa duda pueda existir, otros Gobiernos no aconsejaron al Rey que fuese á Barcelona. Tuvieron recelos, no sabemos de qué; temieron, sin duda, alas consecuencias. El viaje actuales el cuarto qué el Sr. Maura ha aconsejado al Monarca. Es, pues, el cuarto éxito de la Monarquía, del Rey y de Maura. Sin Suda la política de éste Inspira confianza á las clases que en Barcelona, con sus iniciativas y su capital las unas, con su trabajo las otras, todas con su abnegación, son alma y vida de aquella gran ciudad. Los hechos, al menos, hacen pensarlo así. Y como hay que reconocer una cosa, debe confesarse otra. Es lástima que en medio de tan hermoso cuadro se haya destacado ana nota triste: la de haberse postergado oficialmente el habla castellano, lazo de unión de todas las regiones y de todas las provincias y de todos los pueblos de España, en algunos actos. El habla cátalas, muy hermoso, muy santo, como hermosas y santas son las lenguas de otros pueblos herma 03, es eso: un habla regional. El nacional es el castellano y es el que funde todos los sentimientos en uno solo, el que caracteriza á la nacionalidad. Si no hubiera idiomas no habría fronteras: que iguales son los hombres, semejante es la naturaleza, parecidas las eos-