Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C LUNES 19 DE OCTUBRE PE 1908. EDICIÓN 1. PAG. 7. I cufiado- -dijo la joven- -me trajo á f r í n diciéndome que venía al paraíso teirrenal ó poco menos; pero pronto me conLvencí dé que había sido víctima de un engaño, tal vez inocente, pero engaño al fin. Mi existencia, desde el punto y hora en que entré en casa de mis parientes, ha sido un verdadero infierno. Constantemente he sido objeto de malos tratos, y, por último, mi hermano me ha amenazado con envenenarme. No he sido jatnás novia del policía Fran cisco Acero. Le conocía de verle pasar por mi casa cuando iba á la Comisaría, y fuimos amigos nada más, sin que nuestras relaciones llegaran jamás á mayor intimidad. La carta que mi hermano ha encontrado ¿n mi poder, y que ha utilizado como testimonio contra Francisco, SÍ la quité á éste un día; paro en ella no se habla de mí. Se venere á otra joven á quien yo no conozco. Nadie ha sabido dónde me fui al escaparme de mi casa. Adopté esta radical determinación para buscármela vida por cuenta propia. Desde aquel día no he tenido do micilio fijo. Como donde me parece y duer no donde puedo. Francisco no ha sabido lo de mi fuga, y vjél no ha tenido arte ni parte en ella. He dicho y repito que á mi casa no puedo volver jamás, y si me obligaran á rectificar esta determinación sería capaz de suicidarme an. es de volver al lado de mis hermanos. Parece que el agente ha corroborado el extremo principal de la denuncia, diciendo que, efectivamente, Inicia salió del domicilio de su hermano el día 26 del mes pasado, y que había mantenido relaciones amorosas con la misma. v Este agente sigue preso y se dice que uando se presentó á las oposiciones para ingresar en el Cuerpo policíaco estaba procesado por atentado al jefe de la cárcel de Segovia, en cuyo establecimiento había prestado sus servicios como vigilante interino y que últimamente ha tenido que ser trasladado diferentes veces, una de ellas por un hecho muy semejante al que ahora ha ocasionado su ingreso en la cárcel. Respecto á la joven Lucía, por orden del juez ha quedado depositada en casa de su hermano. ¿Me quieres? ¡No! -respondió la interpelada, ¿De veras, no me quieres? -volvió á preguntar Clemente. -Te he dicho que no- -respondió Ezequiela. Al ár esta segunda negativa, Clemente sacó un cuchillo de grandes dimensiones y asestó á su ex novia varios golpes. Ezequiela defendióse como pudo de la acometida, y logró arrancar el arma de las iftanos de su agresor, echando á correr en dirección al cuartel. Clemente siguió tras ella, y, viendo que no la daba alcance, sacó un revólver y la hizo un disparo, que no llegó á herirla. El carretero Alejandro León, que presenció esta escena, quiso detener al criminal; pero éste le cortó el paso, diciéndole que no se acercara si no quería que le diera á él. Alejandro pidió auxilio y acudió el soldado de Saboya Francisco Rincón, y al disponerse ambos á detener á Clemente, éste vol vio el arma contra sí y se disparó un tiro eí la cabeza que le hizo caer en tierra arroiando sangre. El carretero y el soldado recogieron al herido y en el carro de Alejandro lo transportaron á la Casa de Socorro del Hospital. I n ésta, los médicos Sres. Hurtado y Gó mez Sanchiz, auxiliados por el ayudante Jiménez Aguilar, reconocieron al herido, apreciándole una herida en la región temporal derecha de pronóstico gravísimo. Cuando se hallaban asistiendo á Clemente presentóse en la Casa de Socorro Ezequiela, la cual, huyendo de su agresor, pe- N netró en casa de sus amos, á quienes contó lo sucedido, y éstos, en vista de que estaba herida, la enviaron al benéfico Centro. Ezequiela presentaba cuatro heridas de arma blanca, tres en el brazo izquierdo y una en el pecho, que los mismos médico 3 que asistieron á Clemente calificaron de pronóstico reservado. p J Juzgado. l -En cuanto se tuvo noticia en este Centro oficial del suceso, salieron para la Casa de Socorro el juez, Sr. Torres; el escribano Sr. Ferrer, el oficial y el alguacil, comenzando á instruir diligencias. Clemente, por su estado, no pudo declarar y Bzequiela refirió al juez lo sucedido, que, según nuestras noticias, difiere poco de lo que dejamos relatado. Sumario núm. 35. f La comedia psrdura: Debate infruc tuoso La leyenda hurdana Rafael Leida; Momento oportuno: Los españoles de Argelia Fabián Vidal; Guía del lector La novela de mi amigo, Bernardo G. Gandamo; Nuestros concursos La vida: La fuerza del amor Enrique de Mesa; Los juegos florales y la tradición popular Manuel Manrique de Lara; Menudencias históricas: Ligeras vaguedades Constantino Román; Crónica social Adolfo Posada; Política internacional: El conflicto de los Balkanes José María de Alarcón; Crónica del teatro: El estreno de La nube- Luis Bello; Nuestra desorientación José María Salaverría; Viajes y exploraciones: Desde el Golfo de Guinea hasta el mar Rojo Vicente Vera; Q- anadería J. Martín é Izaguirre; Crónica judicial: El caciquismo y la administración de justicia Athos; Parletas militares Ein Schwarzwalder; Información política Ciencias é industrias: Corporaciones científicas. Estudios de revistas. Patentes de invención A. CangaArguelles; Bibliografía extranjera Vida económica y financiera, con distintas secciones. Suscripción, cinco pesetas trimestre. Número suelto, 50 céntimos. Redacción y administración. Wlamagna, núm. 2 triplicado. EL AMOR A LA FUERZA I a crónica negra tuvo como teatro ayer el paseo de M ría Cristina, siendo los protagonistas una agraciada y joven sirvienta Y un vi do zapatero. Antecedentes. Hace próximamente dos meses entablaron relaciones amorosas Ezequiela Barrena, de diez y ocho años, soltera, que servía en casa del teniente coronel del regimiento de Saboya Sr. Idoate, con domicilio en uno de los pabellones del cuartel de María Cristina, y Clemente Sáenz Asensio, de cuarenta y dos años, viudo f y zapatero de íficio. Poco ti mpo después de entablar relaciones, y á causa de la oposición de los padres de la novia, terminaron éstas, con satisfacción de la muchacha, que, por lo visto, no sentía gran cariño hacia el zapatero. En diferentes ocasiones Clemente se encontró y buscó á su ex novia, insistiendo siempre en reanudar sus relaciones. Ezequiela también insistió en su negativa cuantas veces fue interrogada. l suceso. Ayer tarde Ezequiela salió de casa de ssus- amos con el propósito de ir á los Cuatro Caminos á ver á su madre. La separarían pocos metros del cuartel cuando le salió al encuentro Clemente, y acercándose á ella, la preguntó: Si bien un tanto confusa, porque el hecho es inaudito, la hazaña cuenta mi musa de ese agente del distrito de la Inclusa que, en lides de amor maestro y para sus lances apto, por su destino siniestro se hizo culpable de un rapto y un secuestro... Si una beldad seductura rindió su ánima tranquila, muy justo es pensar ahora que, á veces, el que vigila se enamora... Pero á la gente subleva la amorosa intemperancia de la poli oronda y nueva... ¡Caray con la vigilancia que hoy se lleva! Tal agente, en obras largo, por hacerse un buen servici que al fin le resulta amargo se excedió en el ejercicio de su cargo; y hoy contra el gremio se exo las novias y las esposas que por las calles transitan... ¡Porque temen que esas cosas se repitan... En los tiempos fabulosos asustaban á las gentes los tipos ignominiosos de aquellos pobres agentes andrajosos; y ahora, que, al fin, reformados, de elegantizarse gustan, por tipos y almibarados también al público asustan los cuitados... Miradlos con sus gabanes, su bastón y su bufanda, presumiendo de Don Juanes, ¡Ya van á su propaganda los galanes... Para evitar que mantengan su afición, si otra no tienen, Señor... ¡que no se entretengan... ¡Y que á esos que nos detienen los detengan! Pues ya el caso repetido por esos socios fervientes nos muestra el cambio sufrido... ¡Ya vemos que son agentes de Cupido! OPLAS DEL LUNES. LOS AGENTES UIL PAKitADO. POR TEI. ÉQBAFO DE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR DOMINGO, 1 8, 5 T lpsta mañana se celebro una misa de cam- i paña en la plaza del Alcázar. La concurrencia fue numerosísima. Asistieron todos los alumnos que ingres 1 ron últimamente en la Academia de Administración militar. Terminada la misa, éstos juraron la bandera é hicieron un brillante desfile, que presenció casi toda la población, á pesar del mal tiempo. c e ha verificado una solemne función reli glosa, costeada por el Ayuntamiento. Esta tarde ha habido un animado concurso de bailes del país. Para esta noche se ha organizado en la Academia una velada en honor del que fue su director D. Luis Vallespín, á la cual concurrirán muchas comisiones que con tal objeto han llegado hoy, y la banda del regimiento dará un concierto en el teatro Principal. E