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DE TODO EL, MUNDO POR CABLE, POR TELÉGRAFO Y TELÉFONO 40- 4 0 I I n el Congreso, en su escaño de diputado, después da hablar en pro de su distrito, como q u i e n dice al pie del cañón, falleció ayer repentinamente D. José del Perojo, fundador y director de Nuevo Mundo. Este trágico fin, al que las circunstancias en que se desarrolló dieron más relieve, llenó de consternación á la Cáuiara. En ese duelo tan legítimo, en ese dolor que embarga á la familia del finado, á la Prensa y al mundo intelectual, reelama una parte A B C Para nadie es usi m sterio que del señor Perojo nos separaban h o n d a s diferencias. Nos creímos en ellas asistidos de la razón. De ahí nuestra tenacidad. Pero la muerte todo lo destruye. Ante ella no hay argumento que sirva para fortalecer á la razón misma. Nos duele en el alma la pérdida de tan gallardo adversario, y consideramos deber de conciencia descubrirnos ante sus restos de luahador y hacer justicia á sus indiscutibles y por nosotros jamás discutidos méritos personales y literarios. Ahí queda pregonándolos su obra. El esfuerzo, el desgaste de energías morales y materiales que significa, pocos como nosotros, por, razón de nuestro oficio, podrán apreciarlo. No es su labor flor de un día que vive poco y perece apenas ha deslumbrado. Nuevo Mundo queda proclamando un generoso sacrificio, al que ha correspondido justamente el público con su favor. Con sus iniciativas honró á la Prensa y á las artas gráficas. De juicios serenos es rendir homenaje de admiración y de respeto á hombres que, como Perojo, al consagrar su vida al trabajo, dan prestigio y brillo á la profesión que practican. No ponemos en estas manifestaciones de nuestro pensamiento más que un deseo: el de dar con ellas firme expresión de dolor de espontaneidad al tributo que rendimos á la memoria de Perojo. Con él luchamos noblemente. Igual cantidad de fe y de entusiasmo que él llevó de su parte y nosotros llevamos de la nuestra á la contienda ponemos de sinceridad en el pésame que enviamos á su familia, á la redacción de Nuevo Mundo y á la Prensa española. DE TODO EL M U N D O POR CABLE, POR TELÉGRAFO Y 40 40 40 TELEFONO nobles pero no siera pre lucrativas empresas, marchó á París, volviendo á Madrid algunos años más tarde. Entonces figuró como redactor de ElProgreso, dirigió después- La Gaceta Universal y luego fundó y dirigió La Opinión, fundando últimamente la no- table revista Nuevo Mundo. Perojo ha sido diputado en las Cortes del 6, 93, 98, 905 y últimamente en las actuales del 907, represen- tando á Puerto Rico, Cuba y Canarias. Sus obras Ensayos sobre el movimiento in- teléctúal en Alemania y Ensayos sobre la educación, r cÍQnt emente p üblicadas, constituyen una admirable ex- posición de los sistem as pedagógicos. del extranjero y una certera crítica del de nuestro país. No menos notables son otras produccio- nes suyas, como las tituladas Cuestiones coloniales, Ensayos de politica colonial, Cuestiones de España en las Repúblicas hispano- americanas, en que estudia diversos puntos de sociología y política. Hace pocos días había vuelto el finado de landres, donde tomó activa parte en el Congreso de Educación Moral, recientemente celebrado, como representante especial del Gobierno español. r omo ya se dice en el extracto de la sesión, el Sr. Perojo, D. JOSÉ DEL PEROJO Y F 1 GUERAS al terminar su discurso, se apoyó en el resKTació D. José del Perojo y Figueras en paldo del escaño delantero, como si se enJ contrase fatigado. Santiago de Cuba en 1853. Al principio nadie se dio cuenta de ello, Educado en París y en Alemania, doctor en Derecho y Filosofía por lá famosa y vie- pero como el marqués de Casalaiglesia ja Universidad de Heidelberg, se estableció había terminado de hablar y el director de en Madrid á raíz de la Restauración cuando Nuevo Mundo no pedía la palabra para conaun tenía pocos años, y pronto se hizo notar, testar, algunos señores se dirigieron á él por su ilustración y grandes condiciones mientras comenzaba á hablar el v. Benítez imaginativas y emprendedoras, entre la ju- de I, ugo. ventud que bullía y valía eu aquella época. Entonces fue cuando se advirtió que el Entusiasta como un joven y reflexivo Sr. Perojo había perdido el sentido. I, e agicomo un viejo, contendía en el Ateneo con taron sus amigos suavemente, y el enfermo, el P. Sánchez y otros representantes de la perdiendo el equilibrio, cayó, inmóvil, soreacción filosófica y política, y ya entonces bre el escaño rojo. fundó La Revista Contemporánea, en la que Inmediatamente el Sr. Dato, que acababa derrochó su fortuna. de ocupar la presidencia, levantó la sesión, Polígrafo como un enciclopedista, tradu- y todos los diputados acudieron en auxilio cía y comentaba á Kant, á Hegel, á Darwin de su compañero. Se hallaba éste pálido, con los ojos cerray enriquecía la bibliografía española con libros originales. dos, los labios entreabiertos y las manos Después de consumir su fortuna en estas caídas hacia el svrelo.