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DE TODO E L MUND O POR CABLE, POR TELÉGRAFO Y TELÉFONO t y A DE TODO E 17 MUÑDO, POR CABLE, 1 POR TELÉGRAFO Y mmm TELEFONO UK MAWMSfel VtraV I p i l K H í í 1 S U l i t lKíilfc. E. T J JEREZ. INCENDIO DE LA BODEGA DEL MARQUES DE MISA VISTA JNTERIOR DE LA BODEGA INCENDIADA, DESPUÉS DEL SINIESTRO DE NUESTRO ENVIADO ESPECIAL Fot. Lozano. EL REY EN SAJON 1 A 882 PALABRAS POR TELÉGRAFO DRESDE, 6, I O N p n Leipzig, como en I audau, la recepción militar íué grandiosa, imponente. A ella se mezcló la población, tributando al Rey de España una ovación entruendosa, colosal. A ULTIMA JORNADA- Este era un Rey- -dirán l a s venideras leyendas de Sajonia. -Este era un Rey que, aunque no íué dichoso, tuvo todo cuanto en el mundo puede constituir la felicidad... Poseía un trono y 52 castillos repartidos en el país... Y á uno de estos 52 castillos, al. castillo de Moritzbeerg, llevó hoy el rey de Sajonia á su augusto huésped, el Soberano español. I, a cacería fue tan brillante como todas las que organizan estos grandes señores en sus soberbios dominios, cuajados de bosques formidables y extensísimos. Después de la caza, los expedicionarios almorzaron en el palacio de Moritzbeerg, y más tarde la comitiva emprendió el regreso á Dresde, de donde momentos después partió D. Alfonso para Jveipzig eon objeto de visitar el regimiento de Huíanos, del que es coronel honorario. EL PRINCIPE úh BULGARIA Al llegar D. Alfonso al patio del cuartel, el regimiento esperaba ya formado en él patio de honor. A la voz de mando del general Von Eisa, el regimiento estalló en ua ¡hurrah! que D. Alfonso escuchó rígido, la derecha mano en la visera del casco, con la misma marcial apostura, con el mismo severo gesto del oficial prusiano. El Rey pasó revista al regimiento, éste desfiló después en presencia de su nuevo coronel, y luego procedióse á las presentaciones de rigor, cumplimentando al Monarca todos los jefes y oficiales, con todos los cuales D. Alfonso conversó afable. Una rápida visita á las dependencias del cuartel, instaladas con verdadero lujo, y el Rey, acompañado de su séquito y de todos los jefes y oficiales, penetró en el casino. En todos los cuarteles los oficiales tienen instalado su casino... Un verdadero club- donde no falta el menor detalle de lujo y confort, donde pasan las veladas conversando ó leyendo, donde almuerzan ó cenan y donde se reúnen obligatoriamente una vez á la semana, por lo meaos, en banquete fraternal.