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A B C MARTES 6 DE OCTUBRE DE 1908. EDICIÓN 3. a PAG. EL SUCESO DE HOY 11. AERONAUTAS EN PELIGRO I a aerostación y la aviación están á la or den del día en casi todas las naciones iultas, y las proezas y aventuras que realizan en la conquista del aire los Whgtat, Farman, Delagrange, Zeppellm, Perseval y veinie más nos han familiarizado de tal modo con este novísimo deporte, quehasta los niños del Instituto discaten ya con razonesfde carácter científico sobre las ventajas y los inconvenientes de los aparatos más pesados ó menos pesados que el aire. A esta clase pertenecen, como es sabido, los aeróstatos, y es creencia muy extendida, aunque desmentida por los hechos, que rio tienen los peligros que los aeroplanos. Un accidente, ocurrido esta mañana, demuestra que unos y otros son igualmente peligrosos, y sobre todo que no están libres de un descuido ó avería casual, como no se puede evitar en los automóviles, ni en los trenes siquiera. Pero vamos al caso. En el Parque aerostático de Guadalajara se trabaja con tanto ahinco é inteligencia como en donde ínás, en experiencias aerostáticas. Desde hace días se había anunciado que algunos de sus más prácticos pilotos vendrían á Madrid á realizar algunas ascensiones, aprovechando el proverbial tiempo tranquilo y despejado que en la corte se disfruta en el otoño. drama en los aires. ir 11 Mientras, drama, aires seprotagonistas en los desarrollaba un verdadero cuyos ü l Zar de lo búlgaros. Historia ó cuento, es curioso el relato que ha hecho Stambuloff de cómo llegó á A quí no ha pasado nada. Mientras algunos aplaudían la feliz in- regir á los búlgaros el duque Fernando de 1 espacio! 1 tervención de Gombán, otros seguían al Coburgo. Esta mañana muy temprano comen- globo Marte, que, casi exhausto de gas, cayó Yo- -refiere Stambuloff- -y otros delegazaron en el parque que el Real Aero Club en el tejado de la casa núm. 9 de la calle de dos de la nación búlgara partimos de Sofía tiene inmediato á la fábrica del gas los pre- Relatores. en comisión, allá por los días de Junio del parativos necesarios para dar suelta á los I,o s cuatro tripulantes, sin detrimento al- año 1887. La abdicación del príncipe de Batglobos. guno en sus personas, lograron descender tenberg había provocado un nuevo orden Bien pronto, y sin que se advirtiese Jel de la barquilla en un tejadillo de la casa nú- de cosas, y la interinidad de la situación es henor síntoma anormal, el Gerifalte y el mero 7 de la citada calle. taba preñada de peligros. Marte- sujetos aún en sus redes, iban llenan Llevábamos la misión de buscar por EuAvisado por teléfono el servicio de inceniose de gas. Alrededor se hallaban los que dios, acudió éste en seguida para recoger el ropa- un príncipe presentable. Desde luego VÍ ellos pensaban subir y alganos amigos. globo. no tenía condiciones de viabilidad la preSubieron en el Gerifalte el teniente HeEl público permaneció un buen rato co- tensión de imponer un príncipe de Mingrerrera y dos señores más, y en el Marte, el mentando el accidente; por haber escapado lia, porque ello traería consigo un régimen mismo en el que el malogrado é inolvidable con bien del mismo, felicitamos á los simpa- de servidumbre respecto de Rusia. Muchos sportman Jesús D u r o realizó su soberbia icos aeronautas. pensaban en un Soberano que por sus lazos travesía de los Pirineos, ocuparon 1 P barde familia, por sus alianzas, por sus relacioI a causa del accidente. quilla el teniente Pou, el comandante de nes personales, hiciese más fácil entablar Reconocido el globo pudo observarse negociaciones diplomáticas con las Casas Estado Mayor Sr. Sáez de Retana y los señores Perogordo y Astrain, capitán y te- que en su parte inferior tenía un desgarrón reinantes europeas. niente, respectivamente, del Cuerpo de Ar- de unos 80 centímetros, por el cual, al esca Se nos ponía en un grave aprieto. ¿A sl gas, se produjo el accidente. tillería. quién dirigirnos? ¿Quién habría querido oír Ue haberse causado el desgarrón en la hablar de nosotros, cuando Rusia nos tenía I,o s tripulantes inspeccionaron por ultima vez los, preparativos hechos, se despi- parte superior del aeróstato, la salida de en entredicho ante toda Europa? dieron de sus amigos y lanzaron la voz de: gas hubiera sido mucho más rápida y casi Llegamos á Viena; nadie quería recibirseguro habría que lamentar alguna des- nos. Pasábamos las tardes en los music- halk ¡Soltad amarras! gracia. lientamente, majestuosamente, cabeceany en las cervecerías. Y no era en aquellos ao apenas, se elevaron los dos globos en sitios donde se nos había de aparecer el ¿1 espacio. mirlo blanco que á todo trance buscábamos con avidez. En las inmediaciones del Parque un púdico numeroso presenció la salida de los Una tarde resolvimos ir á la ópera. Nos ierostatos. acompañaba un intérprete del hotel en que Serían las diez menos cuarto i p l principado de la península Ilírica ó de nos alojábamos. Ya en el teatro, nuestro ci los Balkanes fue creado por el Ti atado cerone nos mostraba y nombraba durante de 1878, los entreactos todos y cada uno de los pasa? QuéÑo habían transcurrido veinte nünu- de BerlínOriental. uniendo á él en 1886 la personajes que áasistían á la representación. Rumelia tos y estaría el Marte á unos mil metros de En 1796 los turcos otomanos conquistan En un palco señaló á un jovencito alto y altura cuando el público, que seguía con la la Bulgaria, y aunque la gran mayoría de nos dijo: Aquel es el príncipe Fernando de vista la marcha del globo, advirtió en él un sus habitantes permanecieron cristianos y Sajonia- Coburgo, descendiente del último rápido é inesperado movimiento de des- aspiraban á recobrar su independencia, no rey de Francia censo. lo consiguieron hasta días muy cercanos á Entonces pensé para mis adentros: Co ¿Qué pasa? exclamaban cientos de veci- los nuestrcc burgo es un nombre excelente y la familia nos en los barrios bajos, interrogándose con Cuando estalló, en 1877, ¡a guerra turco- del rey de Francia es una gran familia; tal la mirada inquieta casi más que con los rusa, formaba la Bulgaria el llamado Go- vez este jovencito nos sacaría de apuros. labios. bierno turco del Danubio, con siete distriJ A 1 punto comuniqué esta corazonada á De las casas, de las tiendas, de los talle- tos: Vidul, Nis, Sofía, Tirnova, Buschuk, mis colegas de misión y acordamos ir á ofrecer la Bulgaria al príncipe Fernando. res, salía la gente nerviosa y excitada, y la Varna y Tulcha: Aceptó el Príncipe y hed aquí cómo á noticia, el rumor áe ver caer un globo se Vencedores los rusos en esta guerra conextendió como reguero de pólvora, reunién- tra los turcos, se contentaron con dic- mí me debió ser Rey. Tales han sido las palabras de Stamdose en pocos minutos una muchedumbre tar sus condiciones de paz en San Estéfano ea Marzo de 1878. Una de ellas era que Bul- buloff que- no bajaría dcdiez mil almas. forzosos, aun haciéndose cargo del peligro que corrían, no habían perdido la serenidad. El globo Marte, casi al ras de los tejados, subía por la calle de Toledo, y al llegar ala plaza de la Cebada se elevaba un poco en los aires. Un grupo numeroso de gente seguía corriendo la dirección del globo... Por la plaza del Progreso y la calle del Duque de Alba el globo volvió á bajar, y la barquilla rozaba casi con los tejados de las casas. Al pasar sobre la calle de la Magdalena, el globo, que cabeceaba violentamente, quedó enganchado por la cuerda- freno quiderobre) en un poste de la línea telefónica. El ripsgo que corrían los tripulantes se acentuó. Los movimientos y rabotadas que el globo daba pugnando por soltarse amenazaban tirarles de la barquilla. Se veían los esfuerzos que hacían los cuatro valientes militares para agarrarse I a gente en la calle gritaba, y cada cual pensaba en el modo de salvarlos, sin que nadie acertase á averiguar en qué forma. De pronto, en un tejado inmediato al poste que sujetaba al globo apareció la figura de un hombre, el fotógrafo Sr. Gombán, quien, ágil y acertado, logró soltar la cuerda que se había enredado; el globo, en libertad otra vez, se elevó un poco; el peligro inminente había desaparecido. garia debía constituirse en principado m butario del Sultán, pero autónomo, con un Gobierno cristiano y una Milicia nacional. Bl Tratado de Berlín de Julio del mismo año restringió á menores límites la Bulga ría, dejando sólo independiente, aunque tributario del Sultán, un Estado búlgaro compuesto de los distritos de Ruschuk, Varna, Tirnova, Sofía y Vidni. Después, la Rumelia Oriental se sublevó, consiguiendo su anexión á Bulgaria. A partir de esta fecha (1885) los búlgaros vienen luchando constantemente, por conseguir su independencia. Sostuvo una guerra con Serbia, en la que los búlgaros, mandados por el príncipe Alejandro, resultaron victoriosos, á pesar de su inferioridad en número y armamento. En 14 de Junio de 1886, después de ser reconocido el príncipe Alejandro, se reunió la primera Asamblea nacional de Bulgaria y de la Rumelia; pero Rusia y el partido ruso fraguaron un pronunciamiento militar, y en Agosto fue expulsado del país el príncipe Alejandro, abdicando después en una Regencia, constituida por Stambulof, Mukusof y Kasavelof. En Marzo de aquel año estalló un nuevo pronunciamiento, que la Regencia logró dominar, y, reunida la gran Asamblea en Tirnova, el Gobierno presentó y fue aceptada la candidatura de Fernando I, duque de Sajorna Coburgo Gotha, que fue votada por unanimidad el 7 de Julio de 1887. A