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A B C LUNES 5 DE OCTUBRE DE J 9O8. EDICIÓN 2. PAG. 6. Lo que no encontró en la calle del Ave María fue la partida de jugadores; pero, al i registrar la easa, halló en la cama un hombre herido, que dijo llamarse Nicolás Gon- zález Núñez, de cincuenta y siete años, y que fue uno de los que hirieron noches pasadas en la calle de la Visitación. Nicolás afirmó que él era el inqnilino del cuarto visitado por la Policía, agregando que no era cierto lo referido por D. Victoriano, al menos en lo que con su casa se relacionaba. -I a Policía ha podido averiguar que el gancho que dijo llamarse José González, usa jíndistintamente otros nombres, entre ellos el de José Arcos, y que habita en la calle de Santa María, núm. 15. -Del hecho se dio cuenta al Juzgado. Queda desde luego demostrado que Pilar nunca pensó en suicidarse, porque si tal hubiese sido su intención no le habría faltado momento propicio para realizarlo. Supónese que Pilar, al comprender, aun en medio de su estado, la enormidad del delito que había cometido, concibió el proyecto de agredir á Francisca, tal vez autora, por inducción, del crimen. De otro modo no se explica el por qué de retener Pilar en su poder el arma que le fue ocupada. Tales son nuestras referencias respecto á la comisión del erimen. Si se confirman estos rumores, merece las más sinceras alabanzas el digno juez señor Vela por la actividad y la inteligencia demostradas en la instrucción de esta causa. El defensor estuvo 2 gran altura, y p la revisión del proceso por un nuav. a Jurado, á lo que accedió la Sala. ¡CORRIDAS DE TOROS EN MADRID ASESINATO DE UNA NINA T odo aclarado? A las diez de la mañana de ayer se constituyó el Juzgado instructor en la eár cel de mujeres, permaneciendo hasta las doce y media. El Sr. Vela yolvió á la cárcel á las tres de la tarde, y allí permaneció hasta las siete. Guando el digno é inteligente juez de Buenavista salió del viejo y destartalado caserón de la calle de Quiñones, se reflejaóa en su semblante la mayor satisfacción, prueba indudable de que su ruda y constante labor desde que se encargó de la instrucción de este sumario había tenido el Sxito más satisfactorio. Mostróse el Sr. Vela muy reservado á los requerimientos reporteriles; pero, no obstante, algo hemos podido averiguar respecto de este suceso, y de ello vamos á dar cuenta á nuestros lectores. p n la taberna. Es un hecho comprobado que Francisca y Pilar estuvieron la noche del crimen en la taberna denominada El Parque, donúe bebieron dos cuartillos de vino y adquirieron además igual cantidad, que se llevaron á la choza y allí se lo bebieron. Ambas estaban, pues, en completo estado de embriaguez, como tuvieron ocasión de observar cuantos las vieron después de detenidas. Parece que en la choza hablaron ambas mujeres del disgusto habido aquel mismo día entre Cesáreo y Pilar, y tal vez allí germinara la idea de cometer el espantoso crimen que hoy preocupa la atención pública. Ante el Sr. Vela, Pilar y Paca se recriminaron mutuamente, y, aprovechando hábilmente las contradicciones en que una y otra incurrieran en el curso del careo, el juez logró una confesión amplia, detallada y satisfactoria. Quedó desmentido lo de qme en la choza penetraran cuatro hombres, listo fue una invención del primer momento, que no tardó en quedar desmentida por las mismas contradicciones en que incurrieron las detenidas. Desde luego, parece comprobado que, vis, to el estado de alcoholismo en que Pilar se hallaba, el recuerdo de la cuestión tenida con su amante, algún llanto inoportuno de la desventurada niña y algún maquiavélico consejo de la Paca, bastaron pasra que tPilar, sin darse cuenta de lo que hacía, golpease brutalmente á la hija, tal vez sin la intención de causarle la muerte. Cuando ambas se convencieron de que el imal era irremediable, fue cuando, á todo trance, buscaron el medio de ocultar el crimen, procurando echar la responsabilidad eobre los cuatro hombres imaginarios. pfl cuchillo. ¿Para qué era el cuchillo que le fue jteupado á Pilar? on buena tarde y mediana entrada se ee lebró la anunciada corrida, lidiattda seis toros de Moreno Santamaría las cuadrillas de Quinito, Salerí y Manolete, Cumplidos los preliminares de szempte, pisó el ruedo Capirote, berrendo en coloras g ordo y bien armado. Quinito le da unos lajtces algo mavído y Pino y Cantaritos le pican dos veces. Dos puyazos más, una del Nene con quí te adornado de Manolete, y á otra cosa. Oiguela incomunicación. En el ruedo queda uui jaco para el arras Por orden del Juzgado instructor, Pikr tre. y Paca siguen incomunicadas. Pinturas pone un büíen par de frente. Tal vez hoy mismo quede levantada la Garroche, otro á la media vuelta, siesiúo incomunicación. enganchado y derribado sin consecuenciaís, gracias á que Capirote ora mansa eompletáe pTl dictamen forense. Termina Pinturas co. n un par un poquita Según la opinión de los médicos forenses que han practicado la autopsia al cadá- pasado, y sale D. Joaquun Navarro, á- eiiiejfc H ver de Isabelita, la agresión debió de ser dérselas con el buey. Desde una distancia! prudeneialy y esa realizada por una sola persona, que cogió por el cuello á la niña, hasta llegar casi á la cautela, da varios pases por bajo- y alguna estrangulación, golpeándola al mismo tiem- natural, y cuando cuadra Capirote atiza Qjsénito una entera un poquito atravesada po contra un objeto duro. Descabella á pulso, y hay palmas para La víctima estaba en un plano inferior á la agresora, probablemente echada en el Joaquín. suelo la primera, y de rodillas á su lado la Óegundo, Beato, negro bragao, c M segunda. q e el anterior. I os golpes que la niña recibió en la re- más tipo de toro verónicas, estirando, jl Saleri leda unas gión occipital fueron muchos, lo cual prue- ley los brazos, y oye palmas Manolete. j ba verdadero ensañamiento. Quinito también son aplaudidos- e qtóeas. Beato toma cinco puyazos, por dos eaíti- ss y un caballa muerto. (Perdigón pone uu piir excelente, yteitííguito, otro archisupenor. (Palmas. Repite POK TELÉGRAFO el primero con uno bue no y termiua Aranght con medio par. DE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR Saleri, con más descícnfiauzi de la qtíé DOMINGO, 4 I T el toro, da A sociaeión de la Prensa. debía inspirarle las tabüas, algunos eáswSí En junta celebrada hoy ha sido ele- para sacarlo de Quinito, y co ¿a. que screoasigue torcittjfc gido presidente de la Asociación de la Pren- sigue gracias á sa localjD. Eduardo León y Senalvo, direc- de muleta con tal miedo, que j l pública corea la faena. tor de El Cronista. Cuadra al fin Beato, y el diestro madrifs- i ño se decide á entrar, dando media estoca 1 a campaña sanitaria. da delantera, que basta Se ha verificado en el Ayuntamiento El puntillero acierta á la primera y una reunión de médicos municipales y te- ¡oh! prolongado es el comentario que Fas ira ít nientes de alcalde con objeto de fomentar donados ponen á la labor de Salerh la campaña sanitaria y cumplimentar rigurosamente el bando del alcalde. Tercero. Brillante, sardo, muy grande y I o del Banco agrícola. alto de agujas. Se ha recibido un telegrama fechado Manolete le torea por verónicas, bailando. en Madrid y firmado por Cucarella, en el que éste anuncia que vendrá á esta capital más de lo necesario, y se adorna en. el priá destruir la campaña difamatoria que con- mer quite, oyendo aplausos. I a lidia en el primej tercio, desastrosa, tra él se ha hecho. Este despacho, dirigido al director de la pues cada cual hizo la que le ¿lió la ganErj, sucursal del Banco, y comunicado seguida- sin que Quiuito impusiera su autoridad. Brillante toma, lardeando, cinco varas y mente al Sr. Madolell, ha causado gran imdeja dos jamelgos iuesa de- combate. piesión. Mancheguito pone un par en un bra ¿uelo, y le dan lo suyo. Pataterillo Chico de. -ja otra par muy bueno, y Mancheguito tfMrHiina con uno á la media vuelta, despuás de una preparación que no tuvo nada de ctítístiea. Manolete, con vista, inteligencia y mucha POR TELÉGRAFO valentía, torea de cerc á para dar un pinchaDE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR zo muy bien señalado. (Palmas. LÉRIDA, 4 J C u la madrugada última terminó el juiMás pases, tolerand o la intervención él ció de la bomba de Pobla de Segur. peonaje, que contribuye á descompon? al Lo alegado por los peritos barceloneses animal, y agarra Manolete media bueíin. Entra de nuevo y d a inedia estocada en Sres. Cardellach y Ferrán no arrojó ninguna luz. Ambos convinieron en que el bronce su sitio. El toro dobla, y Manolete escucha no es el metal más á propósito para cons- palmas. truir una tostadora de café ni para hacer uarto. Rabigordo, bt agao, mulato, ncfe p una bomba explosiva. Informó muy notablemente el íiscal, ra- queño que los pr écedentes. Quinito le saluda con unos lances, y catre tificándose en sus conclusiones. 1- 1 1 i f MALAGA EL PROCESO DE LAS BOMBAS s