Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C MIÉRCOLES 3o D E S E P T I E M B R E D E 1908. EDICIÓN i. PAG. 4. muy lejos. Debemos acomodar nuestro espíritu á ese cercano día. Y para ello ¡pensemos menos en Cambó y en Moret! Resulta que los hombres de los otros países concluirán por traernos el aeroplano, la bala de intermundos y el pozo que conduzca al centro del globo terráqueo; nos traerán todo eso, y nosotros nos quedaremos sorprendidos. Estaremos discutiendo todavía algún capítulo del proyecto de Administración local... J. M. a SALAVERRIA DJB NUESTRO ENVJADO ESPECIAL LOS REYES EN MUNICH 1 104 PALABRAS POR TELÉGRAFO M. UN 3 CH, 2 9 1 1 M JV TRASCENDENCIA Con los actos y D L VIAJE ceremonias del día de hoy puede darse por coneiuída la parte oficial del viaje de los Reyes de España á la corte de Baviera. ¿Trascendentía de este viaje? No creo que tenga ninguna, á pesar de la presencia del ministro de Estado español, que supongo habrá venido para dar mayor brillantez i la visita... Desde hace muchos años, nuestros Monarcas hacen viajes periódicos á Munich y á Viena, que jamás son devueltos- -ya lo habrán observado ustedes, -pues no creo que pueda considerarse el viaje de un archiduque á Madrid como pago á la visita áe un Soberano. Estos viajes á Baviera y á Austria no influyen poco ni mucho en la política europea ni dan la menor cosa que hacer á las Cancillerías. La Prensa, por su arte, concede más importancia á la entreVista de Aarenthal y Tittoni, por ejemplo, que á la que celebran el príncipe Luitpold, d Emperador de Austria- Hungría y el Rey e España. jBah! -parecen decirse. -Es la familia que se visita. Otra cosa fuera si D. Alfonso, en vez de? enir á Munich y á Budapest, se hubiera encaminado á Berlín. (Ah! Esto ya sería cosa para intrigar, primero, á nuestros vecinos y aliados, y á todas las demás naciones después. No quieran ustedes hacer cálculos acerca del capital que la Prensa hubiese gastado en telégrafo y la tinta que habrían consumido los rotativos comentando las causas, móviles y trascendencia del viaje. Pero, en fin, el caso es que D. Alfonso irá á Dresde; Dresde está á dos horas escasas de Berlín, y hasta ahora no se sabe que los Mo- narcas españoles tengan el propósito de ir á Berlín, donde actualmente se encuentra el Kaiser. Y fíjense ustedes. El Kaiser, en Berlín; Berlín, á dos horas de Dresde, y los Soberanos, en Dresde... Es cosa de recordar el viejo cuento: Tu madre, en misa; tú, sola en casa, y la puerta, abierta... ¡Malditos sean tos inconvenientes! Mo... La presencia del Sr. Allendesalazar ostentando su brillante uniforme de ministro español no nos engaña... SI viaje 0 ue los Reyes de España realizan en este momento no tiene importancia política al gtma. Es un viaje de placer, puramente faen el curso del cual habrá fiestas v ceremonias magníficas y ana serie de cacerías muy interesantes, sobre todo las que preparan en honor del Monarca español los príncipes de Cumberland. ü n periodista alemán, que ha cambiado unas cuantas frases con el ministro, ha publicado en su periódico el resultado de la interviú... Nada... No os inquietéis... No hay revelaciones sensacionales... Los ministros españoles, en cuanto salea de España, son muy discretos y no se apartan jamás de los viejos cliehés... Visita de cortesía... Presentación de la Reina á sus augustos parientes... Lazos que se estrechan entre las familias reinantes y que contribuyela á afianzar la amistad de los pueblos... Estas ó parecidas frases son las que se destacan del viejo cliché... Y á esto y á redactar los brindis que el Rey pronuncie en los diversos banquetes oficiales se reduce- el trabajo de S. E. el ministro español. Como veis, las preocupaciones políticas no le harán adelgazar. Las molestias de los largos viajes, quizá... Bien es verdad que una visita á la monumental Munich vale la pena hacerla, aunque sólo sea para visitar las Pinacotecas y darse una vueltecita por el Walhalla, el Templode la Gloria, donde los bávaros han querido honrar á sus grandes hombrea- -generales, sabios, políticos, artistas, -colocando sus bustos en eterna apoteosis... Y viendo á estos hombres, que han sido los que han hecho de Alemania la nación que hoy faene en jaque á Europa entera, un ministro español 3 puede meditar mucho. C n tanto, los Reyes continúan siendo acia- i rnados en cuantos lugares se presentan, porque el couple real ha despertado en Munich muy sinceras simpatías. El muniche s es alegre, expresivo, bullanguero, no tiene la frialdad del prusiano, y por eso deja que su entusiasmo brote ruidoso. Por donde los Reyes van son acogidos con ¡vivas! y con aplausos, y el Rey es saludado con afecto, y la Reina contemplada con admiración por estas alemanitas de largas trenzas rubias, que la miran con los ojos muy abiertos y poniendo la boca en forma de O. Los Reyes visitaron ayer el castillo de Nymphemburg, la residencia de la infanta Paz y su esposo el archiduque Fernando. Es un castillo histórico este Castillo de las Ninfas; pero, á pesar de su poético nombre, no tiene nada de particular ese castillo, si se exceptúa el parque que le rodea, verdaderamente regio, y sus artísticas fuentes. Y este paseo que va desde la capital á la morada de la Infanta española es el más favorecido por los habitantes de Munich y el que se ve más concurrido. Los domingos, principalmente, la gente va en romería hasta el Volksgarten, el jardín del pueblo como llaman á los jardines de Nymphemburg, y allí se bebe cerveza y se oye música... ¡De Wagnerl- -exclamarán ustedes seguramente. ¡Pues no, señores... Aquí no se oye más música que los valses de La viuda alegre... Ya he dicho que los bávaros son muy divertidos... Y resulta irritante esto de que por toda Alemania no se haga más que cantar La muda akgrt, y que en el café, en el rtstau- rant, en la calle, no sscHclietttos más que el estribillo: Lalo, DodS, Jou- Jou Cío- Cío, Margot, Frou- Frou... ¿Ven ustedes? ¡Hasta en el telégrafo, aiieníras depósito estas cuartillas, tararea el vals de La viuda el oficial de guardia! ¡Peste de viuda JOSÉ JUAN CADENAS UN COMENTARIO PERSONAL I f na pequeña parte de ios elementos po pulares de Madrid, inspirados por ajgunos periodistas, ha conmemorado ayer tarde la Revolución dé; Septiembre. En España no se puede decir ¿que, desde hace dos ó tres años, andamos parcos y reacios en conmemorar, exaltar y celebrar hombres y cosas del pasado y del presentj. Lo que ahora se conmemora, ¿en qué consiste? ¿Qué es? La llamada Revolución de Septiembre, ¿ha sido de veras una revolución? Si lo ha sido, ¿qué alcances y qué resultados ba tenido á lo largo del tiempo? Todas estas preguntas son muy difíciles de contestar. Un escritor que no tenga prejuicios ningunos ante este asunto habrá de reconocerlo asi Tenga entendido también el lector que se trata de un hecho histórico, hace muchos años acaecido, y que por lo tanto la critica puede- -y debe- -ejercitar con r pecto á él todos sus derechos. Lo que primero se ocurre en esta ocasión es que no se sabe á punto fijo qué es lo que se conmemora. Se conmemórala Revolución de Septiembre; está bien. Pero, ¿qué es la Revolución de Septiembre? Pocos, muy pocos, de los que han conmemorado podían decirlo. Y no hace falta que el pueblo, la masa, la multitud, lo diga ni lo sepa. Los grandes movimientos históricos son todos inconscientes; la muchedumbre se mueve en un sentido determinado sin saber adonde ya; lo que la guía es el instinto de vida, la vitalidad. Luego, una minoría, unos pocos, los representantes de la inteligencia, del examen- -elemento negativo, destructor, -se encarga de hacer la crítica del movimiento operado y de promover una reacción compensadora. La Revolución de Septiembre fue un movimiento puramente político. Con esto queda dicho que fue, no un movimiento popular, de la misa, sino de las clases directoras. Al cabo de los años y por obra de los mismos elementos directivos de la política, del Parlamento y del periodismo, este movimiento se transforma, de puramente político que fue, en popular. En la Revolución de Septiembre, ¿quién intervino? La Revolución de Septiembre, ¿á quién benefició? Una revolución eficaz, profundamente nacional, es aquella hecha por lo que constituye la base y el fundamento de una nación. En España lo sería aquella que hicieran los labriegos y los obreras de las ciudades. La Revolución de Septiembre la hicieron unos cuantos parlamentarios y unos cuantos periodistas. Como es natural, hubo una parte de masa ciudadana (y casi sólo de las grandes ciudades que se adhirió á ella. Pero, esta parte mínima, ¿qué era, que representaba en 18 millones de españoles? Como fue una revolución hecha por uní minoría de directores, este movimiento era difícil que dejara una huella honda y efica? en la vida nacional. Hoy si se intentara hacer un examen serio de los resultados de la Revolución de Septiembre, tendríamos que llegar á conclusiones desagradables para los asistentes al homenaje de ayer. No le intentaremos. Pero si se pretendiera compara! la España deJigy coa la de entonces,