Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
A B C L U N E S 28 D E S E P T I E M B R E D E 1908. EDICIÓN 3. ¡Perder ese dítiero! Y gué vas á hacer- -Voy á poner mi anuncio en los periódicos, con la promesa de una buena remuneración. Mi airseción está en la cartera. -Pues no le daré más que cien francos. No está mal un billete de cien francos. -Sobre todo para un obrero. -Al fin y al cabo, no ha hecho mas que cumplir con su deber. Cualquier hombre honrado habría hecho lo mismo. -Y, meditándolo bien, ese dinero no le pertenecía y no tenía derecho á guardarlo en su poder. -No haceTuiás que restituir lo que no es suyo. Cien francos me parece una cantidad exagerada. No se gana el dinero tan fácilmente. -Le daremos 50 trancos y quedará muy satisfecho de la recompensa. ¡Para lo que le ha costado bajarse á coger la cartera! -jYo no le daría más que cinco francos! -repuso Mad. Bolly. En aquel momento la cnada introdujo al obrero. -Pase usted- -dijo el joyero. El recién llegado entró con timidez, ¿Es usted Mr. Bolly? -preguntó. -Sí. ¿Es usted quien ha encontrado la cartera, -Sí, señor. Aquí la tiene usted. El joyero la cogió y reconoció que estaban allí los 10.000 francos. -He dicho para mí- -añadió el obrero: -este dinero no te pertenece y debes devolvérselo á su dueño. -Aun hay personas nonradas- -dijo madame Bolly. -Le voy á dar á usted un vaso de vino. -Gracias, señora, no bebo nunca. Hay mucha pobreza en mi casa y no puedo permitirme ese lujo. Tengo muier enferma y siete hijos. -Hace usted muy bien- -dijo el joyero- -en no beber vino. Tome usted para su familia. Y entregó al obrero una moneda de cinco francos. ¡Mi familia es muy numerosa y está muy necesitada! para hacer sus rompras á conocer ei resultado de las vendimias. A continuación damos á nuestros lectores una reseña de los principales mercados: Bordelais. -Existe la calma en los negocios y los precios se sostienen firmes. El aspecto de los viñedos es satisfactorio. empezado las vendimias, esperando obtener una buena cosecha. Las clases escogidas se cotizan de 75 hasta 100 francos el hectoli tro. Las clases corrientes se venden de 35 si 50 francos el hectolitro. Bourgogne. -El aspecto de los viñedos es bueno. Se espera que la cosecha sea más abundante que el año 1907, pero de peor ca lidad. Los precios de los nuevos caldos to davía no pueden determinarse. Ckarenle. -h cosecha, según los últimos cálculos, será menor que la del año ultimo Rousitton. í as transacciones son casi nulas. El precio del vino se mantiene á ua franco el grado. Languedoc. -Se teme que la cosecha no sea tan abundante como en los años anteriores. Ile rault. -Se cotizan los Aramons de 8 t 9 francos; los Montagnes de 905, á ioj francos, y los blancos bourrets de 8 y 9 grados á 12 y 14 francos. Aude. -La oosecha es regular, vendiéndose algunos lotes al precio de 12 francos el hectolitro. Argelia. -Las vendimias se realizan coa l u n tiempo. Los primeros caldos presentan buenas cualidades. La cosecha es más que regular. Beaujolais- Máconnais- E ¡a. esta región han ¡Sí, cualquiera devuelve diez mil francos! No será tan imbécil el que los encuentre. -Daré quinientos francos al que me entregue la cartera con su contenido. Al día siguiente, el joyero hizo insertar m anuncio en varios periódicos. I Pasaron algunos días sin que Juan Bolly uviese notieias de su cartera, y empezaba á Tperder toda esperanza de recobrarla, cuanÁo el comisario de Policía de su barrio le anunció que un obrero había encontrado los diez mil francos y que aquella misma tarde serían entregados á su dueño. Sucedió á la desesperación una inmensa alegrííj, Q é muchacho tan honrado! -exclamó rina aaje Bolly. -jr e daré una buena recompensa- -cajo el joyero. -Semejante acción merece una buelia propina. -Le dará usted quinientos francos- -murinuró la criada. -Usted lo ha prometido. lí- ¿A quién? -preguntó madame Bolly. -Yo se lo oí decir al señor. y- ¿Y qué te importa á ti todo esto? -ob Jiervó madame Bolly. ¡Vete inmediatament e á la cocina! -Sí- -dijo el joyero cuando estuvo con su inujer, he dieho que daría quinientos franí ¿os, y los daré. -Entoaees no pensabas que podrían devvolverte la cartera, y hablaste por hablar. -Sí, es cierto; no lo niego. -Quinientos francos es demasiado, -Tienes razón. -Es preciso pensar lo que se hace. Dar Quinientos francos á un obrero es una estuipidez. ¿Para qué necesita quinientos fraacoa jan obrero? -No los sabría utilizar convenientemente. -Y, además, esa cantidad podría perjudi- Carie. n, ¿Te parece á ti? -Sí, hombre; podría enorgullecerse y darse tono con ella entre sus compañeros. J -No se me había ocurrido semejante idea. 1 JSstás en lo firme, esposa mía. Tal vez sería ifcapaz de abandonar el trabajo. (V- -Sí, señor- -dijo madame Colly; -la ocio Sidad es madre de todos los vicios. Cree que no prestaríamos un verdadero servicio- ¡Le daré 300 francos! -Todavía es demasiado. ¿Qué quieres que liaga un obrero con 300 francos? Gastárselos en orgias, en vez de colocarlos bien, y entregarse brutalmente á la bebida. ¡Indudablemente, sería un alcohólico! ¡Y iú habrías sido la causa de su perdi, eión! UNA IDEA PLAUSIBLE O eñor director de A B C: 13 Muy distinguido señor mío: La lectura de la noticia Electrocutados, publicada en el núm. 1.208 de su popular diario, relatando las dos muertes ocasionadas por el desprendimiento de un hilo telefónico en contacto con una línea eléctrica de alta tensión, me mueve á conraniaarle un medio! que se me ocurre y que, de ponerse en práctica, evitaría una gran parte de esta clase de accidentes, casi siempre msrtales. En el caso á que me refiero, la ignorancia es la única causante de la segunda víctima. Del mismo modo que se ha procurado difundir en lo posible cartillas con instrucciones para precaverse de la tisis y otras enfermedades, ¿por qué nuestros gobernantes no ordenan la publicación de una de las muchas cartillas existentes sobre precauciones y salvamento en caso de accidentes eléctricos, obligando al mismo tiempo se fije por todos los Ayuntamientos de España en sitios públicos y se enseñe en todas las escuelas? Bien fácil y, sobre todo, bien poco costoso sería el empleo de tal remedio si se le compara con el precio de las vidas que ha quitado y seguirá quitando en un país como el nuestro, donde tan numerosas son las líneas eléctricas de alta tensión. Que mi modesta Melca tenga buena acogida por usted y pueda procurar un bien al prójimo es cuanto desea su más atento se- r guro servidor q. 1. b. 1. m. A. Montenegro Irisarri, ingeniero del Cuerpo de Minas. Por toda respuesta los dos esposos obligaron al obrero á tomar Inmediatamente la puerta, sin más explicación. EUGENIO FOURN 1 ER I A SITUACIÓN V 1 T 1- V 1- EL PUERTO DE CEUTA POR TELÉFONO DE NUESTRO SERVICIO PARTICULAR NICOLA EN FRANCIA! BARCELONA, 2 8 9 M Con un tiempo espléndido han empezado las vendimias en la generalidad de las comarcas vitícolas del Mediodía. El fruto está bien desarrollado y maduro, por lo cual se espera que los nuevos vinos alcanzarán ma, yor graduación alcohólica que en los años precedentes. En los mercados de vinos, las transaccioner son casi nulas y los precios han descendido notablemente. El comercio se reserva R ¡Centro Comercial Hispano- MarroqtH, -sorprendido por las noticias que han circulado relativas á negociaciones para ceder en subasta el puerto de Ceuta á una empresa extranjera, ha telegrafiado al Gobierno llamándole la atención sobre ello y expresando su confianza en que no se efectuará lo que se anuncia, á fin de que no sufran detrimento los intereses de España ea África.