Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
CARTAS A FLORA hondas y hermosas es la que repetía la insigne Santa Teresa en toda ocasión: ¡Nada te turbe! Nunca debes olvidarla; porque especialmente está dicha para la mujer. El espíritu fuerte á quien no inquieten ni as angustias, ni los dolores, ni las remembranzas del pasado, no dudará; los sinsabores diarios se deslizarán como agua sobre un cristal, será feliz, tendrá paz y, sobre todo, sentirá sana y profunda alegría en el íoraaón. Es decir, que lo que nos inquieta, perturDa y mortifica es lo accidental, lo externo, lo que podríamos llamar parasitario y enojoso, aquello que rechaza nuestra conciencia, lo que instintivamente nos parece v es inútil ó perjudicial. Ivos magines huecos, de poca consistencia, gustan de mil futesas y necedades que justiiican su propia memez y se pasan la vida renegando de ellas y haciendo como que huyen de los peligros y tropiezos en los anales piensan en todo momento. ¿No has oído muchas veces lamentarse á las damas frivolas de que no pueden andar por el mundo, tal es el número de adoradores que las asedian? Pues es lo mismo que si una mariposa se lamentase del calor mortal que despiden los focos de luz adonde acude revoloteando. Quien no iuega con el fuego, no se abrasa. Nos perturban más las cosas pequeñas que las grandes, lo mismo en lo moral que en lo material. Ésto nos lleva de la mano á ocuparnos de los chirimbolos que son objetos al parec. er necesarios y en el fondo per ecta mente inútiles. Al organizar con tantos sudores y caviladones la casita, habéis entrado en muchas tiendas y bazares, para examinar los muebleciío 0, vasijas y utensilios ind spensables para el hogar, y anduvisteis haciendo cálculos, trazasteis presupuestos y más de una vez se os iban les ojos detrás de lo bonito, desdeñando lo sólido. Gran tarea es la de amueblar por vez primera una casa. Del acierto con que se haga depende, aunque no lo parezca, gran parte de la noble tranquilidad doméstica. Sucedecon los muebles lo que con la indumentaria. Un calzado cómodo, unos vestidos que se ciñen bien al cuerpo sin molestar los movimientos y, sobre todo, que no nos convierten en vistoso figurín, producen una sensación de inefable bienestar. Sólo los seres vanos gustan llamar la atención de los demás, y, realmente, no es muy grato para el que necesita trabajar en silencio ir por esas calles exhibiendo las falsas y ridiculas galas, que nos esclavizan y abochornan. Pues apliea el cuento á las distintas prendas del vivir urbano. Camas, mesas, armanos, sillas y butacas, son imprescindibles para el pergeño de la habitación; pero cuan to más cómodas y fuertes sean, más las apreciaréis y amaréis. ¡Desdichado aquel que no llega á querer esos modestos y prosaicos adminículos que han de acompañarnos durante muchos años! ¡Infelices de los que apetecen solamente los llamados chirimbolos, todos esos objetos, de brillante apariencia que simulan riqueza y constituyen una mueca grotesca del verdadero arte! Ciertamente que el adorno sencillo y bello es muy de estimar y apetecer; pero escoged lo más CHIRIMBOLOS v Una de las frases más trar en el templo se arrodilló ante eiia una pobre mujer anegada en lágrimas. -Señora- -la dijo, presentándola un niño, nació el mismo día que el Príncipe y aún no le conoce su padre, que está cumpliendo condena por un delito que le llevó á cometer un arrebato. ¡Perdón para el padre de mi hijo! -Yo te le volveré- -coatestó Isabel, obli gándole á levantarse. -Y dirigiéndose a! ministro que tenía más próximo, exclamó. Entérate bien, y que le envíen por telégrafo el indulto. I J na de las preocupaciones populares más Hallándose la Reina visitando la Casa arraigadas consiste en atribuir á la sa- de Expósitos de Córdoba en Septiembre livación de los niños no pocas dolencias. de 1862, oyó decir que acababa de ser depoI, a frase asiento de baba se repite con gran sitado un niño en el torno, y habiendo mafrecuencia por las madres, y hasta llegan nifestado deseos de verle, se le trajeron á su á considerar como una positiva enfermedad presencia; era una criatura robusta, de simel habe rsek retirado tal secreción. pático y agradable rostro. Isabel le acarició liada más lejos de la realidad. 1,0 que con marcado interés y le estuvo contemocurre es que la sequedad de mucosas favo- plando largo rato, buscando quizá con su rece la infección de las mismas, y muchas imaginación meridional y su curiosidad de diarreas de las llamadas críticas, que sue- mujer la misteriosa causa que una madre len presentarse en distintos padecimientos tuviera para abandonará su hijo. Impresioinfantiles, mejoran el estado de los niños, nada vivamente por el suceso, dispuso que pero no porque se haya dado salida á nin- en el acto se procediese al bautizo del expógún depósito. sito y que la infanta Isabel le tuviera en De este error se aprovechan los explota- los brazos, poniéndole los nombres de Radores de específicos con distintas drogas, fael Francisco de Asís liaría y firmando muchas de ellas peores que la ¡enfermedad. el acta como testigos O Donnell, Calderón, Los estudios de un compatriota nuestro, Collantes y Vega de Armijo. El gobernael doctor Sánchez Silvera, de París; le han dor de la provincia recibió, aquella tarde llevado á formular las conclusiones si- una Real orden por la que se asignaba una guientes: pensión al niño. Primera. I os niños sanos no babean. En la comida que dio y sirvió á los pobres Segunda. I,o s niños que babean solo la Reina el Jueves Santo del año de 1854 durante el día tienen alguna alteración en cayósele á ella un diamante de su vestido las funciones digestivas. en el plato de no de los necesitados, y Tercera. I os que babean por la noche viendo que el hombre estaba lleno de verrespiran mal. güenza con el diamante en la mano, sin saCuarta. Estas tunsiones son indepen- ber qué determinación tomar, le dijo Isabel, dientes de la evolución dentaria. riéndose: Es, pues, necesario regularizar la higiene- -Guárdatelo; te ha caído en suerte. alimenticia de los niños y observar si tiePara conmemorar el natalicio de la Infannen vegetaciones. Corregidas una y otra ta Isabel se fundó, por iniciativa de la Reicosa, no hay lugar ú esas grandes saliva- na, el Hospital de la Princesa en 1851. ciones, que no demuestran buena salud. Después de la crianza de dicha Princesa, Volveremos en otra ocasión sobre este satisfecha la Reina del celo con que la noasunto, que tiene positivo interés práctico, driza había criado á la niña, laxegaló 12 000 sobre todo porque con la famosa palabra, duros, tm juego de botones de diamantes y además de ocultar inexcusables ignoran- varios cajones llenos de ropa blanca fina y cias, se han cometido verdaderos errores- tela para vestidos. El afecto que la princeside consecuencias fatales para la inEancia. ta profesaba al ama se demostró intensamente al separarse de ella, y tal fue la melancolía que se apoderó de la regia criatura, que á los dos días de la separación fue neo ecientemente ha publicado el erudito es- cesario enviar un propio, que, ganando le critor D. Carlos Cambronera un libro guas, detuviera al ama en el camino, hatitulado Isabel II, íntima, en el cual refiere ciéndola volver á Madrid, alojándola en Painteresantes datos anecdóticos de la vida y lacio. Cuando el nacimiento de cada una de las época de aquella desgraciada Señora, víctima de los desaciertos y de las vilezas de los infantas Pilar, Paz y Eulalia, mandó repartir en limosnas 160.000 reales. que la rodearon. Bien puede repetirse la frase del antiguo Un insigne escritor atírma que las vírtudeá de doña Isabel pertenecían al número intendente, Conde de Puñonrostro: I, a Sey calidad de las elementales y nativas, y ñora sabía ser Reina. que sus defectos fueron producto de la mala educación y de la indisciplina, y pudieron ser corregidos si en la infancia hubiese tenido la Reina á su lado persona de inflexi- TT octor Aurelio Martín Arquellada. ble poder educativo y si en las épocas de -Tratamiento operatorio de la espina bífidaformación moral tuviese un corrector dulce, -Estudio de las fracturas espontáneas de la síun maestro de voluntad, que la enseñara las filis hereditaria con motivo de dos casos clínicos. funciones regias y fortificara su conciencia Estos dos opúsculos del distinguido provacilante y sin aplomo fesor doctor Martín Arquellada, revelan su Varios rasgos demuestran la bondad de laboriosidad y buenas dotes médicas, por las su ¿orazón y su generosidad. El 27 de Julio cuales merece unj: aluroso aplauso, que corde 1858 llegó á Medina de Baoseco, y al en- dialmente le enviamos duradero, que no suele ser lo más bonito. Así, por ejemplo, necesitáis un reloj que os lleve el compás de la diaria labor. No miréis la caja, sino la máquina. Buscad una que no cambie ni se detenga jamás. Por mucho que viváis, sí es bueno, él os sobrevivirá. Y en tanto que los chirimbolos se han ido rompiendo, estorbando siempre, las graves campanadas de la vieja péndola dirán á vuestros hijos lo quejdeberán deciros á vosotros: ¡Trabajad! ¡trabajad! ¡Nada te turbe! ¡nada te turbe! LA BABA RASGOS REGIOS BIBLIOGRAFÍA